{"id":31211,"date":"2016-06-13T11:13:09","date_gmt":"2016-06-13T16:13:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/1942-comienza-una-semana-santa-muy-especial-en-dachau\/"},"modified":"2016-06-13T11:13:09","modified_gmt":"2016-06-13T16:13:09","slug":"1942-comienza-una-semana-santa-muy-especial-en-dachau","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/1942-comienza-una-semana-santa-muy-especial-en-dachau\/","title":{"rendered":"1942: Comienza una Semana Santa muy especial&#8230; en&nbsp;Dachau"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Gerardo Rodr\u00edguez<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Por la tarde del s&aacute;bado antes del Domingo de Ramos casi todos los sacerdotes polacos estaban en sus barracas. De repente lleg&oacute; una orden, ten&iacute;an que salir de las barracas y colocarse en fila. &iquest;Qu&eacute; pasar&aacute; esta vez? \u2013 aunque ya estaban acostumbrados a semejantes sorpresas de d&iacute;a e incluso tambi&eacute;n de noche. All&iacute; est&aacute;n los hombres de las SS, los kapos de bloque, los kapos de habitaci&oacute;n y tambi&eacute;n otros funcionarios del campo.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Les informan que habr&aacute; un registro, y les mandan desnudarse totalmente. Entonces aquella comisi&oacute;n de revisi&oacute;n se arroja sobre la vestimenta y la ropa interior con la mayor minuciosidad revisando cada pieza, examinando especialmente cada pliegue, cada doblez. Incluso revisan hasta en la boca.<\/p>\n<p align=\"justify\"> &iquest;Qu&eacute; buscan tan diligentemente? La historia comienza cuando uno de los sacerdotes en el momento del arresto ten&iacute;a consigo unos d&oacute;lares de la instituci&oacute;n, porque era el ec&oacute;nomo. No deseando que caiga en manos de los nazis, lo escondi&oacute; h&aacute;bilmente en un libro que llevaba consigo.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Reci&eacute;n llegado al campo de concentraci&oacute;n tuvo que dejar todo en la secci&oacute;n de los as&iacute; llamados efectos personales, es decir en el dep&oacute;sito. A trav&eacute;s de alguien que trabajaba all&iacute; pudo sacar este libro con todo su contenido y lo ten&iacute;a consigo en la barraca.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Esta informaci&oacute;n llego precisamente al comandante del campo De ah&iacute; se lleg&oacute; al registro. No les dio ning&uacute;n resultado, pues excepto aquel sacerdote ec&oacute;nomo ninguno de los sacerdotes pose&iacute;a nada, porque ten&iacute;an que entregar todo el d&iacute;a de la llegada al campo.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Pero el comandante decidi&oacute; aprovechar este hecho y lo consider&oacute; como un delito grave, por lo que bajo la idea de responsabilidad colectiva todos los sacerdotes ten&iacute;an que ser castigados con severidad. Sobre la dimensi&oacute;n del castigo no hubo que esperar mucho tiempo.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Al d&iacute;a siguiente, Domingo de Ramos, despu&eacute;s del pasa lista del amanecer, cuando desde otras barracas o iban al trabajo o regresaban a sus habitaciones, las barracas de los eclesi&aacute;sticos enseguida tuvieron que comenzar ejercicios de castigos, de los cuales fueron liberados los sacerdotes que trabajaban en los diferentes talleres del campo y los inv&aacute;lidos (los que estaban incapacitados para trabajar), pero a estos &uacute;ltimos no les estaba permitido ir a sentarse tranquilamente en sus habitaciones, sino que ten&iacute;an que estar parados en grupos delante de la barraca sin tener en cuenta el clima.<\/p>\n<p align=\"justify\"> &iquest;Y en qu&eacute; consist&iacute;an estos ejercicios de castigo? El silbido de los l&aacute;tigos y el grito inhumano de los guardias advert&iacute;an el ritmo de los ejercicios&#8230; Para qui&eacute;n ca&iacute;a de agotamiento, no hab&iacute;a ayuda \u2013 tampoco era aceptado en el hospital. Cuando se cansaba un guardia, lo reemplazaba otro, pero los sacerdotes polacos ten&iacute;an que continuar los ejercicios sin interrupci&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Ahora, se les ordenaba saltar en cuclillas, despu&eacute;s dar vueltas en c&iacute;rculo, sentarse en el lugar y de nuevo correr, las diferentes &oacute;rdenes: &quot;&iexcl;abajo!&quot;, &quot;&iexcl;arriba!&quot;, &quot;&iexcl;media vuelta!&quot;, &quot;&iexcl;izquierda!&quot; siempre eran en el estridente idioma alem&aacute;n. La plaza de la llamada se fue cubriendo de moribundos, que pronto se convertir&iacute;an en cad&aacute;veres, pero los sacerdotes polacos segu&iacute;an con los ejercicios de castigo, sin tener en cuenta la lluvia torrencial, la nieve, el viento helado&#8230; Y as&iacute; sin interrupci&oacute;n hasta la hora del almuerzo.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Durante los ejercicios un kommando especial formado por un grupo de \u201cverdes\u201d y otro de \u201cnegros\u201d &#8211; delincuentes y gitanos &#8211; desarmaban las camas, tiraban los colchones, desparramaban todo el contenido de los armarios, y por cierto robaban el pan, si es que a&uacute;n hab&iacute;a&#8230;<\/p>\n<p align=\"justify\"> En el transcurso de una hora de descanso para el almuerzo hab&iacute;a que poner todo en orden \u2013 armar las camas, el suelo y las mesas ten&iacute;an que brillar como un espejo, los armarios ten&iacute;an que relucir como la nieve&#8230; S&oacute;lo entonces se pod&iacute;a pensar en la comida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gerardo Rodr\u00edguez Por la tarde del s&aacute;bado antes del Domingo de Ramos casi todos los sacerdotes polacos estaban en sus barracas. 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