{"id":31214,"date":"2016-06-13T11:13:15","date_gmt":"2016-06-13T16:13:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cruzadas-inquisicion-y-guerra-contra-las-mujeres-es-hora-de-derribar-mitos\/"},"modified":"2016-06-13T11:13:15","modified_gmt":"2016-06-13T16:13:15","slug":"cruzadas-inquisicion-y-guerra-contra-las-mujeres-es-hora-de-derribar-mitos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cruzadas-inquisicion-y-guerra-contra-las-mujeres-es-hora-de-derribar-mitos\/","title":{"rendered":"Cruzadas, Inquisici\u00f3n y Guerra contra las mujeres: es hora de derribar&nbsp;mitos"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Susan Wills<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">En tiempos de terrorismo diseminado por todos los continentes, no faltan afirmaciones gratuitas de todo tipo, sea para poner a todos los musulmanes en el mismo saco con los terroristas, sea para intentar librarlos de esa generalizaci&oacute;n mediante m&aacute;s generalizaciones respecto a otras religiones (con preferencia, la cat&oacute;lica).<br \/> &nbsp;<br \/> Entre las palabras de moda, vuelven a la palestra las indefectibles acusaciones del tipo \u201cNo olviden los actos b&aacute;rbaros cometidos en nombre de Cristo durante las Cruzadas y la Inquisici&oacute;n!&quot;, adem&aacute;s de reduccionismos al orden del d&iacute;a, como la llamada \u201cGuerra contra las mujeres\u201d, expresi&oacute;n que est&aacute; de moda aqu&iacute; en Estados Unidos y en buena parte de Europa occidental.<br \/> &nbsp;<br \/> Pero hoy hechos hist&oacute;ricos que son cuidadosamente dejados de lado respecto a estos clich&eacute;s. Veamos algunos:<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Las Cruzadas<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> &iquest;Ser&aacute; verdad que los cruzados no eran m&aacute;s que saqueadores y v&aacute;ndalos crueles que distorsionaban el cristianismo, como afirma la visi&oacute;n popularizada de esos episodios de la historia medieval?<br \/> &nbsp;<br \/> Thomas F. Madden, historiador de las Cruzadas y director del Centro de Estudios Medievales y Renacentistas de la Universidad de Saint Louis, afirma que no. &Eacute;l lleva tiempo en una \u201ccruzada en solitario\u201d para desenmascarar los mitos populares sobre las supuestas atrocidades patrocinadas por la Iglesia cat&oacute;lica entre los siglos XII y XVI.<br \/> &nbsp;<br \/> Madden explica que los guerreros del islam, con enorme energ&iacute;a, comenzaron a combatir a los cristianos despu&eacute;s de la muerte de Mahoma. Y los musulmanes tuvieron mucho &eacute;xito en la empresa comenzada, hasta el punto de que en Palestina, en Siria y en Egipto, que antes eran las regiones m&aacute;s fuertemente cristianas del mundo entero, sucumbieron r&aacute;pidamente.<br \/> &nbsp;<br \/> En el siglo VIII, los ej&eacute;rcitos musulmanes ya hab&iacute;an conquistado todo el Norte de &Aacute;frica y Espa&ntilde;a, que tambi&eacute;n eran, anteriormente, &aacute;reas cristianas. En el siglo XI, los turcos sele&uacute;cidas conquistaron Asia Menor (actual Turqu&iacute;a), que hab&iacute;a sido cristiana desde los tiempos del Ap&oacute;stol San Pablo.<br \/> &nbsp;<br \/> El antiguo Imperio Romano de Oriente, que los historiadores modernos prefieren llamar Imperio Bizantino, se redujo a poco m&aacute;s que el territorio de la Grecia actual. Desesperado, el emperador bizantino, cuya sede estaba en Constantinopla (actual Estambul, Turqu&iacute;a), envi&oacute; un mensaje a los cristianos de Europa occidental pidiendo ayuda para defender a sus hermanos y hermanas de Oriente.<br \/> &nbsp;<br \/> Fue este el contexto que dio a luz a las Cruzadas. Ellas no fueron fruto de la imaginaci&oacute;n de un papa ambicioso o de caballeros voraces, sino una respuesta a m&aacute;s de cuatro siglos de conquistas musulmanas que ya hab&iacute;an dominado dos terceras partes del viejo mundo cristiano. El cristianismo, como fe y cultura, ten&iacute;a que tomar una decisi&oacute;n: o se defend&iacute;a o era engullido por el islam. Las Cruzadas fueron la estrategia adoptada para la reacci&oacute;n en defensa propia.<br \/> &nbsp;<br \/> Madden describe los dos objetivos establecidos por el papa Urbano II para las Cruzadas: rescatar a los cristianos de Oriente Medio, que estaban siendo esclavizados por el dominio musulm&aacute;n, y liberar de los musulmanes la ciudad de Jerusal&eacute;n y otros lugares santificados por la vida de Cristo. Lejos de ser una distorsi&oacute;n del catolicismo, las Cruzadas nacieron del mismo coraz&oacute;n de la fe, explica el historiador, citando una carta del papa Inocencio III a los Caballeros Templarios: &quot;Vosotros realiz&aacute;is con hecho las palabras del Evangelio: nadie tiene mayor amor que quien da la vida por sus amigos&quot;.<br \/> &nbsp;<br \/> En la ejecuci&oacute;n pr&aacute;ctica de las ocho Cruzadas, sucedieron, est&aacute; claro, muchos abusos inadmisibles por parte de los grupos combatientes. Pero de ah&iacute; a afirmar gratuitamente que las Cruzadas ya fueron concebidas con fines violentos extrapola y mucho la veracidad hist&oacute;rica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Susan Wills En tiempos de terrorismo diseminado por todos los continentes, no faltan afirmaciones gratuitas de todo tipo, sea para poner a todos los musulmanes en el mismo saco con los terroristas, sea para intentar librarlos de esa generalizaci&oacute;n mediante m&aacute;s generalizaciones respecto a otras religiones (con preferencia, la cat&oacute;lica). &nbsp; Entre las palabras &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cruzadas-inquisicion-y-guerra-contra-las-mujeres-es-hora-de-derribar-mitos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCruzadas, Inquisici\u00f3n y Guerra contra las mujeres: es hora de derribar&nbsp;mitos\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-31214","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31214","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31214"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31214\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31214"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31214"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31214"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}