{"id":3124,"date":"2015-12-01T01:07:40","date_gmt":"2015-12-01T06:07:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/adoracion-intimidad-con-dios\/"},"modified":"2015-12-01T01:07:40","modified_gmt":"2015-12-01T06:07:40","slug":"adoracion-intimidad-con-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/adoracion-intimidad-con-dios\/","title":{"rendered":"Adoraci\u00f3n: Intimidad con Dios"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por John &#038; Carol Wimber<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">No solo es \u00fatil entender por qu\u00e9 y c\u00f3mo adoramos a Dios, sino tambi\u00e9n lo que ocurre cuando adoramos a Dios. Adorar, el acto de dar libremente amor a Dios, forma y moldea cada una de las actividades de la vida cristiana.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p align=\"justify\" class=\"p3\">Muchas personas que visitan las Comunidades Cristianas Vineyard comentan sobre la profundidad y la riqueza de nuestra adoraci&oacute;n. Este comentario no ha surgido por casualidad: nuestra filosof&iacute;a est&aacute; bien pensada, gu&iacute;a el porqu&eacute; y el c&oacute;mo adoramos a Dios. Queremos compart&iacute;rsela en este art&iacute;culo.<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p3\">Para entender la forma en que adoramos a Dios, debo contarle la historia de nuestra comunidad, la cual se remonta hasta 1977. En ese tiempo mi esposa, Carol, dirig&iacute;a un grupo peque&ntilde;o en la casa, del cual surgi&oacute; una peque&ntilde;a iglesia. Permitir&eacute; que sea ella quien describa lo que ocurri&oacute; durante ese tiempo.<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p3\">&laquo;Empezamos a adorar nada m&aacute;s que con el sentido de llamado por parte del Se&ntilde;or a que desarroll&aacute;ramos una relaci&oacute;n m&aacute;s profunda con &eacute;l. Antes de que inici&aacute;ramos nuestras reuniones caseras en 1977, el Esp&iacute;ritu Santo ya hab&iacute;a estado trabajando en mi coraz&oacute;n al respecto. Hab&iacute;a creado en m&iacute; una colosal hambre por Dios. Un d&iacute;a, mientras oraba, la palabra adoraci&oacute;n apareci&oacute; en mi mente como si fuera un titular de un peri&oacute;dico. Yo no pensaba mucho en esa palabra. Como cristiana evang&eacute;lica, siempre hab&iacute;a asumido que en cualquier reuni&oacute;n dominical hab&iacute;a \u0093adoraci&oacute;n\u0094 \u0097y, en cierta forma, estaba en lo correcto. Pero en otro sentido hab&iacute;a ciertos elementos en el culto que eran exclusivos para la adoraci&oacute;n y no para las ense&ntilde;anzas, anuncios, presentaciones musicales, y todas las otras actividades que forman parte de una t&iacute;pica celebraci&oacute;n dominical. Tuve que admitir que no estaba segura de qu&eacute; parte del culto se supon&iacute;a estaba destinada a la adoraci&oacute;n.&raquo;<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p3\">&raquo;Despu&eacute;s de empezar las reuniones caseras, observ&eacute; que hab&iacute;a momentos durante la reuni&oacute;n \u0097generalmente cuando cant&aacute;bamos\u0097 en los que experimentaba a Dios profundamente. Enton&aacute;bamos c&aacute;nticos pero especialmente de adoraci&oacute;n o testimonios de alg&uacute;n hermano. Pero ocasionalmente enton&aacute;bamos un canto personal e &iacute;ntimo para Jes&uacute;s, con letras como \u0093Te amo Jes&uacute;s\u0094. Esos tipos de cantos avivaban y nutr&iacute;an el hambre que sent&iacute;a por Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p3\">&raquo;Fue en ese tiempo, cuando empec&eacute; a preguntarle a nuestro l&iacute;der musical por qu&eacute; parec&iacute;a que algunas canciones encend&iacute;an una chispa dentro de nosotros mientras que otras no. En nuestras conversaciones sobre adoraci&oacute;n, nos dimos cuenta de que a menudo cant&aacute;bamos sobre adorar pero casi nunca ador&aacute;bamos \u0097excepto cuando accidentalmente \u0093tropez&aacute;bamos\u0094 con canciones &iacute;ntimas como &laquo;Te amo Se&ntilde;or&raquo; y &laquo;Levanto mi voz&raquo;. De esta forma empezamos a notar la diferencia entre cantos sobre Jes&uacute;s y cantos para Jes&uacute;s.<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p3\">&raquo;Durante ese tiempo cuando \u0093tropez&aacute;bamos\u0094 colectivamente a la hora de adorar, era porque muchos de nosotros tambi&eacute;n ador&aacute;bamos en casa, a solas. Durante estos tiempos solitarios no necesariamente cant&aacute;bamos, sino que nos dobleg&aacute;bamos, nos arrodill&aacute;bamos, levant&aacute;bamos nuestras manos, y or&aacute;bamos espont&aacute;neamente en el Esp&iacute;ritu \u0097algunas veces con oraciones verbales, en otras con oraciones no verbales, e incluso oraciones en las que no se utilizaban las palabras. Observamos que a medida que profundiz&aacute;bamos en nuestra adoraci&oacute;n individual, m&aacute;s hambre de Dios experiment&aacute;bamos cuando nos reun&iacute;amos. As&iacute; que aprendimos que lo que ocurre cuando estamos solos con el Se&ntilde;or determina la intimidad y la profundidad de nuestra adoraci&oacute;n colectiva.<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p3\">&raquo;En ese tiempo comprendimos que nuestra adoraci&oacute;n bendec&iacute;a a Dios, que era solo para &eacute;l y no un medio para preparar a la gente para el serm&oacute;n del pastor. Esto fue una revelaci&oacute;n emocionante. Despu&eacute;s de establecer el lugar central de la adoraci&oacute;n en nuestras reuniones, surgieron muchos momentos en los cuales ador&aacute;bamos a Dios por una o dos horas.<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p3\">&raquo;En esos a&ntilde;os tambi&eacute;n descubrimos que cantar no era la &uacute;nica forma de adorar a Dios. Ya que la palabra adoraci&oacute;n significa literalmente postrarse, es importante que nuestro cuerpo se involucre en lo que nuestro esp&iacute;ritu est&aacute; declarando. En la cultura hebrea seg&uacute;n las Escrituras esto se hac&iacute;a inclinando la cabeza, levantando las manos, arrodill&aacute;ndose e incluso postr&aacute;ndose ante Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p3\">&raquo;Un resultado de adorar y bendecir a Dios es que &eacute;l nos bendice. No adoramos a Dios para que nos bendiga pero somos bendecidos cuando lo adoramos. Dios visita a su pueblo con manifestaciones del Esp&iacute;ritu Santo.<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p3\">&raquo;De esta forma, adorar contiene una doble v&iacute;a: la comunicaci&oacute;n con Dios a trav&eacute;s de los medios b&aacute;sicos como lo son el canto y la oraci&oacute;n, y la comunicaci&oacute;n que viene por parte de Dios a trav&eacute;s de la ense&ntilde;anza y la predicaci&oacute;n de la palabra, la profec&iacute;a y la exhortaci&oacute;n, etc. Lo exaltamos y alabamos, y como resultado, nos acercamos a su presencia donde nos habla&raquo;.<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p3\"><b>Definici&oacute;n de la adoraci&oacute;n<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p3\">Probablemente la lecci&oacute;n m&aacute;s significativa que Carol y la primera Comunidad Vineyard aprendieron fue que la adoraci&oacute;n es el acto de dar libremente amor a Dios. De hecho, el Salmo 18.1 afirma: &laquo;Yo te amo, Se&ntilde;or, fortaleza m&iacute;a&raquo;. Adorar es tambi&eacute;n una expresi&oacute;n de temor, sumisi&oacute;n, y respeto hacia Dios (lea Sal 95.1\u00962; 96.1\u00963).<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p3\">El deseo de nuestro coraz&oacute;n deber&iacute;a ser adorar a Dios; Dios nos dise&ntilde;&oacute; para que cumpli&eacute;ramos dicho prop&oacute;sito. Si no adoramos a Dios, adoraremos a algo o a alguien m&aacute;s.<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p3\">Pero &iquest;c&oacute;mo deber&iacute;amos adorar a Dios? El Antiguo y el Nuevo Testamento nos describen varias formas:<\/p>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n    Confesi&oacute;n: reconocer el pecado y la culpa ante un Dios santo y justo.\n    <\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n    Agradecimiento: dar gracias a Dios por sus obras, especialmente por sus obras de la creaci&oacute;n y la salvaci&oacute;n.\n    <\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n    Adoraci&oacute;n: alabar a Dios simplemente por qui&eacute;n &eacute;l es \u0097El Se&ntilde;or del universo.\n    <\/li>\n<\/ul>\n<p align=\"justify\" class=\"p2\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p1\">Como lo se&ntilde;al&oacute; Carol, la adoraci&oacute;n involucra no solo nuestro pensamiento e intelecto, sino tambi&eacute;n nuestro cuerpo. En la Biblia observamos varias formas de oraci&oacute;n y alabanza como por ejemplo cantar, tocar instrumentos musicales, danzar, arrodillarnos, postrarnos, levantar manos, etc.<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p2\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p1\"><b>Fases en el coraz&oacute;n<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p1\">No solo es &uacute;til entender por qu&eacute; y c&oacute;mo adoramos a Dios, sino tambi&eacute;n lo que ocurre cuando adoramos a Dios. En nuestra iglesia, vemos cinco fases elementales de la adoraci&oacute;n, fases por las cuales los l&iacute;deres de adoraci&oacute;n intentan dirigir a la congregaci&oacute;n. Estas fases nos ayudan a entender nuestra experiencia con Dios. Tenga en mente que a medida que pasamos por estas fases, nos dirigimos hacia una meta: nuestra intimidad con Dios. Defino intimidad como pertenecer o revelar la naturaleza m&aacute;s profunda de uno a otra persona (en este caso Dios), y se caracteriza por una asociaci&oacute;n, presencia y contacto cercano. Describir&eacute; estas fases conforme se aplican a la adoraci&oacute;n colectiva, pero estas tambi&eacute;n se aplican a nuestra pr&aacute;ctica privada de adoraci&oacute;n.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n    La primer fase es el <b>llamado a adorar<\/b>, el cual es un mensaje dirigido a las personas. Es una invitaci&oacute;n a adorar. Esto se puede realizar a trav&eacute;s de un canto como &laquo;Vamos a adorar y a postrarnos&raquo;. O puede ser un canto de j&uacute;bilo como &laquo;&iquest;No sabes que es tiempo de alabar al Se&ntilde;or?&raquo;<\/p>\n<p>    La idea fundamental del llamado a adorar es &laquo;Vamos a hacerlo, vamos a adorar ahora.&raquo; La selecci&oacute;n de cantos para el llamado a adorar es bastante importante, ya que establece el tono para la reuni&oacute;n y gu&iacute;a a las personas a Dios. &iquest;Es la primer noche de una conferencia a la que asisten personas que no est&aacute;n familiarizadas con las canciones? &iquest;O es acaso la &uacute;ltima noche que cierra toda una semana donde nos edificamos? Si es el tiempo de adoraci&oacute;n dominical, &iquest;la iglesia ha estado haciendo las obras de Dios durante toda la semana? O &iquest;ha estado la iglesia inactiva? Si la iglesia lo ha hecho bien, la adoraci&oacute;n del domingo fluye naturalmente. Todas estas ideas se reflejan en el llamado a adorar. El ideal es que cada miembro de la congregaci&oacute;n sea conciente de estos asuntos y ore para que el tono apropiado se establezca en el llamado a adorar.\n    <\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n    La segunda fase es <b>involucrar a otros<\/b>, lo que significa la emocionante din&aacute;mica de conectarnos con Dios y los unos a los otros. Expresiones de amor, adoraci&oacute;n, alabanza, regocijo, intercesi&oacute;n, peticiones \u0097todas aquellas din&aacute;micas de oraci&oacute;n que se entrelazan con la adoraci&oacute;n\u0097 provienen del coraz&oacute;n de uno. En esta fase, alabamos por medio de la m&uacute;sica y la oraci&oacute;n a Dios por quien &eacute;l es. Un individuo podr&iacute;a experimentar momentos como este en su tiempo a solas de adoraci&oacute;n en su casa, pero cuando la iglesia se re&uacute;ne la presencia manifiesta de Dios se magnifica y se multiplica.\n    <\/li>\n<p align=\"justify\" class=\"p2\"><b>Expresar el amor de Dios<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p2\">A medida que avanzamos en esta segunda fase, estamos m&aacute;s y m&aacute;s cerca de un lenguaje amoroso e &iacute;ntimo. Nuestra mente y coraz&oacute;n se emocionan cuando estamos en la presencia de Dios y queremos alabarlo por sus obras, por c&oacute;mo &eacute;l se ha movido a trav&eacute;s de la historia, por su car&aacute;cter y atributos. El regocijo es porque nuestro coraz&oacute;n se hincha por querer exaltarlo. El coraz&oacute;n de la adoraci&oacute;n se une con nuestro Creador y con la iglesia universal e hist&oacute;rica. Recuerde, la adoraci&oacute;n se lleva a cabo todo el tiempo en el cielo, y cuando adoramos nos unimos a quienes ya est&aacute;n adorando, lo que se conoce como la comuni&oacute;n de los santos. De esta forma, ocurre una poderosa din&aacute;mica colectiva.<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p2\">A menudo esta intimidad nos hace reflexionar, incluso cuando cantamos, sobre nuestra relaci&oacute;n con el Se&ntilde;or. Algunas veces recordamos las promesas que le hemos dado a nuestro Dios. Dios podr&iacute;a traer a nuestro conciente alg&uacute;n conflicto o fracaso de nuestra vida, y de esta forma se involucra la confesi&oacute;n de pecados. Las l&aacute;grimas brotan cuando en vez de ver nuestro conflicto vemos su armon&iacute;a; en vez de nuestras limitaciones vemos sus posibilidades ilimitadas. Esta fase en la que despertamos ante su presencia se llama <b>expresi&oacute;n.<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p2\">La expresi&oacute;n f&iacute;sica y emocional durante la adoraci&oacute;n puede resultar en danza y movimientos corporales. Esta es una respuesta apropiada para Dios si es que la iglesia lo est&aacute; practicando sinceramente. Por el contrario, es inapropiado si se realiza en un instante o si el punto central es danzar en lugar de un regocijarse verdaderamente en el Se&ntilde;or.<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p2\">La expresi&oacute;n entonces se mueve a un apogeo, a un punto clim&aacute;tico, pero no como el que ocurre en el acto f&iacute;sico (&iquest;no utilizo Salom&oacute;n la misma analog&iacute;a en el Cantar de los cantares?). Hemos expresado lo que est&aacute; en nuestros corazones, mentes y cuerpos, y ahora es tiempo de esperar a que Dios responda. Deje de hablar y espere a que &eacute;l hable, se mueva. Llamo a esto la cuarta fase, <b>visitaci&oacute;n<\/b>: El Dios todopoderoso visita a su pueblo.<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p2\">Esta visitaci&oacute;n es una consecuencia de la adoraci&oacute;n. No adoramos con el fin de obtener su presencia. &Eacute;l merece toda la adoraci&oacute;n nos visite o no. Pero Dios &laquo;habita en las alabanzas de su pueblo&raquo;. Por eso, siempre deber&iacute;amos adorar preparados para una audiencia con el Rey. Y una de nuestras expectativas deber&iacute;a ser que el Esp&iacute;ritu de Dios trabaje entre nosotros. &Eacute;l se mueve en diferentes formas \u0097algunas veces para salvar, en otras para liberar, y en otras para santificar o sanar. Dios tambi&eacute;n nos visita a trav&eacute;s de sus dones prof&eacute;ticos.<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p2\"><b>Generosidad<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p2\">La quinta fase de la adoraci&oacute;n es <b>dar<\/b>. La iglesia sabe tan poco acerca de dar, aun cuando la Biblia nos exhorta darle a Dios. Es pat&eacute;tico ver c&oacute;mo la gente se prepara para el ministerio y no saben c&oacute;mo dar. Eso es como si un atleta se inscribiera en una carrera sin saber c&oacute;mo correr. Si no hemos aprendido a dar dinero, no hemos aprendido nada. El ministerio es una vida de entregas. Entregamos nuestra vida entera; Dios deber&iacute;a ser el due&ntilde;o de todo lo que poseemos. Recuerde, cualquier cosa que le entregamos a Dios para que lo controle, &eacute;l puede multiplicarlo y bendecirlo, y lo hace no para que podamos amasemos fortunas, sino para que nos involucremos en sus negocios.<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p2\">Cualquier asunto que necesito entregarle a Dios, &eacute;l primero me pide que se lo entregue aun cuando todav&iacute;a no lo poseo \u0097sea eso dinero, amor, hospitalidad, o informaci&oacute;n.&nbsp; Cualquier asunto que Dios quiere dar a trav&eacute;s de nosotros, primero debemos recibirlo de &eacute;l. Somos los primeros que disfrutamos del fruto. Pero no se supone que nos comamos la semilla, sino que la sembremos y la ofrezcamos. La premisa fundamental es que lo que somos se multiplica, para bien o para mal. Cualquier posesi&oacute;n de nuestro &aacute;rbol es lo que vamos a tener en nuestro huerto.<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p2\">A medida que experimentamos estas fases de la adoraci&oacute;n, experimentamos la intimidad con Dios, el llamado m&aacute;s alto y significativo que los hombres y las mujeres conocen.<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p2\">Copyright por John Wimber. Usado con permiso. Todos los derechos reservados. Traducido y adaptado por DesarrolloCristiano.com, todos los derechos reservados.<\/p>\n<\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por John &#038; Carol Wimber No solo es \u00fatil entender por qu\u00e9 y c\u00f3mo adoramos a Dios, sino tambi\u00e9n lo que ocurre cuando adoramos a Dios. Adorar, el acto de dar libremente amor a Dios, forma y moldea cada una de las actividades de la vida cristiana. 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