{"id":31241,"date":"2016-06-13T11:14:20","date_gmt":"2016-06-13T16:14:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-batalla-de-lepanto-y-la-libertad-religiosa\/"},"modified":"2016-06-13T11:14:20","modified_gmt":"2016-06-13T16:14:20","slug":"la-batalla-de-lepanto-y-la-libertad-religiosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-batalla-de-lepanto-y-la-libertad-religiosa\/","title":{"rendered":"La batalla de Lepanto y la libertad&nbsp;religiosa"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Pablo Yurman<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Quiz&aacute;s sea m&aacute;s popularmente conocida la Batalla de Lepanto, librada el 7 de octubre de 1571, por haber combatido en ella el inmortal Miguel de Cervantes Saavedra, quien a ra&iacute;z de una herida sufrida perdi&oacute; la movilidad de un brazo, lo que le vali&oacute; a partir de entonces su apodo de \u201cManco de Lepanto\u201d. No caben dudas de que su obra m&aacute;xima, El Quijote, representativa de los ideales m&aacute;ximos de la hispanidad, s&iacute;ntesis del Siglo de Oro Espa&ntilde;ol (&iexcl;cuando nuestras letras no necesitaban un premio Nobel para legimitarse ante propios y extra&ntilde;os!) mucho le debe a aquel combate.<br \/> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<br \/> No es exagerado decir que ese 7 de octubre qued&oacute; sellado el destino de Europa y con &eacute;l, el de buena parte del mundo en los siglos sucesivos. Es que eran dos cosmovisiones las que se enfrentaban en el combate naval del golfo de Lepanto, frente a las costas griegas del Peloponeso. De un lado, la Liga Santa compuesta por Espa&ntilde;a, los Estados Pontificios, Venecia, G&eacute;nova y Malta, que respondiendo al pedido del Papa P&iacute;o V, y ante la vergonzosa indiferencia de Inglaterra y Francia, reunieron 200 naves de guerra. Del otro, los turcos, que profesaban la religi&oacute;n musulmana y que constitu&iacute;an ya un gran imperio que no cesaba de avanzar sobre Europa y pose&iacute;a el control naval en el Mediterr&aacute;neo. Contaban con una fuerza naval similar a la cristiana, pero con muchos m&aacute;s hombres alistados para el combate.<br \/> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<br \/> La referencia a que eran dos cosmovisiones las que se enfrentaron en Lepanto no remite s&oacute;lo al dato religioso, el cual por cierto fue quiz&aacute;s el elemento m&aacute;s destacado de aquella jornada. La Europa que resist&iacute;a la invasi&oacute;n otomana a instancias del Papa era la que saliendo del Renacimiento, se aventurar&iacute;a de lleno en el Barroco (tan presente en nuestra Am&eacute;rica sobre todo el arte lime&ntilde;o y mexicano) y que, tras haber elaborado una s&iacute;ntesis entre fe y raz&oacute;n, asum&iacute;a la existencia de un &aacute;mbito espiritual y uno terrenal.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Y sobre todo era Espa&ntilde;a una naci&oacute;n en donde ten&iacute;a rol preeminente la Escuela Salamanquina que descollar&iacute;a en su teor&iacute;a sobre el origen del poder, dentro de la cual el Pueblo tendr&iacute;a una vital importancia. Del otro lado, asomaba, por contraste, un teologismo &eacute;tico que renegaba de la raz&oacute;n humana como v&iacute;a apta para conocer el bien para la persona y la sociedad, lo que pod&iacute;a derivar f&aacute;cilmente hacia el fundamentalismo y sistemas pol&iacute;ticos teocr&aacute;ticos.<br \/> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<br \/> Las tropas cristianas al mando de Juan de Austria y el italiano Andrea Doria, entre otros, dejaron fuera de combate a los turcos musulmanes liderados por Mehmed Siroco. Se atribuy&oacute; desde siempre el triunfo a la intercesi&oacute;n de la Virgen Mar&iacute;a en su advocaci&oacute;n de Nuestra Se&ntilde;ora del Rosario, ello por proceder el pont&iacute;fice de la orden de los dominicos, quienes iniciaron el tradicional rezo del Santo Rosario, y por haber puesto el destino del continente en sus manos. Ese es el motivo por el cual cada 7 de octubre se celebra tambi&eacute;n, adem&aacute;s de recordar aquel combate, la Fiesta de Nuestra Se&ntilde;ora del Rosario.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Lepanto y los derechos humanos<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Si Lepanto salv&oacute; Europa como &aacute;mbito cultural con las caracter&iacute;sticas apuntadas, cabe preguntarse si dicho concepto enfrenta hoy, acaso, nuevas incursiones enemigas que desaf&iacute;en su esencia.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Quiz&aacute;s el quid de la cuesti&oacute;n cultural en una &eacute;poca agitada y conflictiva como la que atravesamos haya sido puesta en blanco sobre negro por el Papa Benedicto XVI quien en su discurso ante los parlamentarios alemanes reunidos en el Bundestag, el 22 de septiembre de 2011, caracterizando a Europa como algo mucho m&aacute;s complejo que lo meramente geogr&aacute;fico o econ&oacute;mico, dijo: \u201cSobre la base de la convicci&oacute;n sobre la existencia de un Dios creador, se ha desarrollado el concepto de los derechos humanos, la idea de la igualdad de todos los hombres ante la ley, la consciencia de la inviolabilidad de la dignidad humana de cada persona y el reconocimiento de la responsabilidad de los hombres por su conducta.<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<p align=\"justify\"> Estos conocimientos de la raz&oacute;n constituyen nuestra memoria cultural. Ignorarla o considerarla como mero pasado ser&iacute;a una amputaci&oacute;n de nuestra cultura en su conjunto y la privar&iacute;a de su totalidad. La cultura de Europa naci&oacute; del encuentro entre Jerusal&eacute;n, Atenas y Roma \u2013 del encuentro entre la fe en el Dios de Israel, la raz&oacute;n filos&oacute;fica de los griegos y el pensamiento jur&iacute;dico de Roma. Este triple encuentro configura la &iacute;ntima identidad de Europa.\u201d<br \/> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<br \/> En palabras del jurista espa&ntilde;ol Rafael Navarro-Valls, Europa no es s&oacute;lo un accidente geogr&aacute;fico, sino mas bien un concepto cultural, fruto del encuentro sucesivo pero no excluyente de tres colinas: el G&oacute;lgota, la Acr&oacute;polis y el Capitolio. Met&aacute;fora que nos recuerda, incluso a nosotros los hispanoamericanos, que somos fruto, aunque en una geograf&iacute;a ciertamente mucho m&aacute;s dilatada, de la Fe judeo-cristiana, la raz&oacute;n y filosof&iacute;a griegas, y el derecho romano.<br \/> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<br \/> Ese discurso de Benedicto XVI apunta a reforzar una idea clave: lo que hoy conocemos como teor&iacute;a de los derechos humanos o, en otras palabras, el fundamento racional seg&uacute;n el cual el hombre no puede ser despojado injustamente de ciertos derechos que por naturaleza le son debidos, no surgi&oacute; en otros &aacute;mbitos culturales, como ser, el del extremo oriente, la India o Africa. No, surgi&oacute; y se perfeccion&oacute;, en la Europa de fines del medioevo y comienzos del barroco. No puede ser fruto del azar, sino de una conjunci&oacute;n de factores.<br \/> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<br \/> Convendr&iacute;a reflexionar sobre la legitimidad y el impacto de todo aquello que, obedeciendo a modas circunstanciales (pante&iacute;smo,&nbsp; irracionalismo, laicismo intolerante, capitalismo salvaje, etc.), socave tales cimientos, puesto que equivaldr&iacute;a a cortar las ra&iacute;ces culturales de nuestros pueblos.<\/p>\n<p align=\"justify\"> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Pablo Yurman Quiz&aacute;s sea m&aacute;s popularmente conocida la Batalla de Lepanto, librada el 7 de octubre de 1571, por haber combatido en ella el inmortal Miguel de Cervantes Saavedra, quien a ra&iacute;z de una herida sufrida perdi&oacute; la movilidad de un brazo, lo que le vali&oacute; a partir de entonces su apodo de \u201cManco &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-batalla-de-lepanto-y-la-libertad-religiosa\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa batalla de Lepanto y la libertad&nbsp;religiosa\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-31241","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31241","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31241"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31241\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31241"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31241"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31241"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}