{"id":3126,"date":"2015-12-01T01:07:44","date_gmt":"2015-12-01T06:07:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/no-me-adoraras-de-esa-forma\/"},"modified":"2015-12-01T01:07:44","modified_gmt":"2015-12-01T06:07:44","slug":"no-me-adoraras-de-esa-forma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/no-me-adoraras-de-esa-forma\/","title":{"rendered":"No me adorar\u00e1s de esa forma"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Harold Best<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Necesitamos preguntarnos si, como l\u00edderes de adoraci\u00f3n, estamos dando la impresi\u00f3n de que nos acercamos a Dios por medio de la m\u00fasica o que Dios se acerca a nosotros por medio de ella. \u00bfEs la m\u00fasica nuestro becerro de oro? \u00bfHemos llegado al punto en que, debido a nuestras pr\u00e1cticas &#8230;<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p align=\"justify\" class=\"p3\">La idolatr&iacute;a es la diferencia entre caminar en la luz y crear nuestra propia luz para caminar. Esto puede ocurrir en cuatro formas. Primero, en lugar de que la fe sea su fundamento y evidencia, se malinterpreta la fe como el medio para restaurar o mejorar la esencia y evidencia de las cosas que sencillamente son lo que son. Segundo, se espera que nuestras obras aumenten nuestra fe, en este caso el legalismo y la idolatr&iacute;a unen sus fuerzas. Tercero, esfuerzos perfectamente l&iacute;citos pueden interponerse entre nosotros y el Se&ntilde;or. Cuarto, el pecado en todas sus representaciones es idolatr&iacute;a. Perm&iacute;tame hacer algunas aplicaciones pr&aacute;cticas con respecto a elementos art&iacute;sticos desde estas cuatro formas, especialmente las primeras tres.<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p3\"><b>En el momento en que asumimos que los elementos art&iacute;sticos median entre la presencia de Dios y nosotros o hacen que &Eacute;l sea tangible, hemos empezado el viaje hacia el territorio de la idolatr&iacute;a. <\/b>Nuestro actual uso de la m&uacute;sica como el mayor medio directo para adorar es un claro ejemplo. Necesitamos preguntarnos si, como l&iacute;deres de adoraci&oacute;n, estamos dando la impresi&oacute;n de que nos acercamos a Dios por medio de la m&uacute;sica o que Dios se acerca a nosotros por medio de ella. &iquest;Es la m&uacute;sica nuestro becerro de oro? &iquest;Hemos llegado al punto en que, debido a nuestras pr&aacute;cticas, Dios necesite amonestarnos: &laquo;No me adorar&aacute;s [de esa forma]&raquo; (Dt 12.31), lo cual significa que la m&uacute;sica ha pasado de una posici&oacute;n de ofrenda a una de se&ntilde;or&iacute;o, de una de servicio a una de soberan&iacute;a? O podr&iacute;a estar exhortando: &laquo;No adorar&aacute;s al Se&ntilde;or tu Dios en la manera de ellos&raquo; (Dt 12.31 NVI), lo cual significa que hemos adoptado una percepci&oacute;n pagana que atribuye una fuerza causal a la m&uacute;sica que esta propiamente no goza? Necesitamos descubrir la diferencia teol&oacute;gica fundamental entre ser movido meramente por la m&uacute;sica y ser cambiado espiritualmente por ella.<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p3\">Es cierto, quiz&aacute; nos guste la m&uacute;sica y esta puede cambiar nuestro pulso card&iacute;aco o presi&oacute;n sangu&iacute;nea, pero eso tambi&eacute;n nos lo puede provocar un paseo por el parque.<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p3\">Por experiencia propia, s&eacute; lo f&aacute;cil que es acercar a las personas con la m&uacute;sica hacia mi seguridad, us&aacute;ndola como medio para crear un puente entre ellos y yo, entre Dios y yo, y entre ellos y Dios. Cuando otros adoradores dicen que gracias a nuestra m&uacute;sica perciben a Dios m&aacute;s real, nuestro arrepentimiento debe venir junto a una ense&ntilde;anza correctiva.<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p3\"><b>La belleza y la calidad pueden convertirse en &iacute;dolos. <\/b>Necesito explicar claramente este punto. Todos los cristianos deber&iacute;an intentar hacer y expresar todo de la manera m&aacute;s hermosa posible. Los cristianos que le restan importancia a la belleza y a la calidad art&iacute;stica porque creen que estas son &iacute;dolos no entienden que nada es un &iacute;dolo hasta que lo convertimos en uno. Adem&aacute;s, el descuido de la belleza y de la alta calidad en muchos c&iacute;rculos cristianos es deplorable y puede en s&iacute; ser una forma de idolatr&iacute;a. De esta forma, cuando se trata de una mayordom&iacute;a art&iacute;stica ejemplar, el cuerpo de Cristo puede marcar un sendero de excelencia para que el mundo lo siga.<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p3\">Tenemos que darnos cuenta de que nuestro amor humano hacia la belleza no surgi&oacute; solo porque somos &laquo;cultos&raquo; o civilizados. Est&aacute; de m&aacute;s afirmar que Dios hace las cosas hermosamente, no porque tom&oacute; el curso de apreciaci&oacute;n de arte o estudi&oacute; est&eacute;tica, sino porque es su forma de crear las cosas. Elegimos libremente la misma palabra, hermosa, para describir tanto su obra como lo que creemos que es lo mejor de nosotros. &iquest;Por qu&eacute;? Porque esta b&uacute;squeda profunda sobre nuestras versiones de belleza es parte fundamental de ser creados a su imagen. Esta conexi&oacute;n, sin importar cu&aacute;n aterradora y confusa, es la que cuenta, desde las pinturas de las cavernas de hace miles de a&ntilde;os hasta las composiciones vocales del Renacimiento, el folclor de cada pa&iacute;s, el jazz y el ballet.<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p3\">Aunque Dios no nos cre&oacute; para que fu&eacute;ramos esclavos de sus ideas y opiniones, &eacute;l s&iacute; nos cre&oacute; para amar lo que &eacute;l ama y llamar bello a lo que &eacute;l llama bueno. Incluso si afirmamos que la belleza est&aacute; en el ojo del espectador, a&uacute;n tenemos un mundo de espectadores que en infinitas formas quieren dar el siguiente paso, aunque pueden ser chiflidos notables y r&aacute;pidos por parte de alguien supuestamente m&aacute;s sofisticado.<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p3\">En otras palabras, la belleza y la calidad no son estados est&aacute;ticos o condiciones finales. Desde la perspectiva cristiana, son la culminaci&oacute;n de un largo viaje. Las cosas de verdadera grandeza y nobleza est&aacute;n unidas a las cosas m&aacute;s insignificantes, menos refinadas, y los que practican ambas tendencias son imagen uno del otro, as&iacute; como nosotros somos creados a imagen de Dios. Excepto para la s&oacute;rdida minor&iacute;a de haraganes est&eacute;ticos \u0097los art&iacute;sticos indiferentes de cualquier cultura o &eacute;poca\u0097 quienes com&uacute;nmente desean la calidad y la belleza. Y es precisamente porque ellas son tan deseables, incluso en el m&aacute;s peque&ntilde;o de nosotros, que se pueden convertir en &iacute;dolos.<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p3\">La belleza y la calidad se convierten en &iacute;dolos cuando se vuelven intermediarios y medios espirituales que se interponen en el acto de la adoraci&oacute;n a Dios a trav&eacute;s de Cristo, como si Dios estuviera m&aacute;s interesado en mostrarse a s&iacute; mismo en una interpretaci&oacute;n de Bach que en el himno &laquo;Majestad&raquo;. Si asumimos que nuestras versiones de belleza, por ejemplo, establecen un acceso m&aacute;s r&aacute;pido a Dios, incurrimos en un error fatal. La belleza de la santidad no es belleza est&eacute;tica, ni tampoco la fealdad est&eacute;tica se&ntilde;al de impiedad. Dios ve a cada creyente, y no a sus gustos personales, exactamente por el mismo lente: a trav&eacute;s de Cristo. Es &eacute;l quien nos purifica y nos hace aceptables y no la calidad de nuestros elementos art&iacute;sticos. Asumir que el establecimiento de normas est&aacute; directamente ligado al crecimiento de la santidad personal es colocar la belleza y la verdad en una relaci&oacute;n de causa y efecto. Pero el misterio acerca de la verdad es que puede entenderse profundamente y aplicarse radicalmente en una forma est&eacute;ticamente inepta. Asimismo, la falsedad puede disfrazarse de una est&eacute;tica muy fina y gloriosa y seguir siendo falsa.<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p3\">Poco a poco he descubierto lo irrelevante que es una decisi&oacute;n art&iacute;stica para interpretar la posici&oacute;n de las personas con respecto a Cristo. Esto no significa que he desechado el amor por la belleza. Al contrario, significa que estoy aprendiendo que alcanzar la santidad sigue un orden completamente diferente al alcance de la belleza, aunque no se deber&iacute;a renunciar a este &uacute;ltimo con el fin de alcanzar el primero. Siempre regreso a esta pregunta: &iquest;s&eacute; que el perfume que derramo en los pies de Jes&uacute;s es el mejor que puedo conseguir, o s&eacute; que es mucho menor del que le puedo ofrecer? Observe la palabra &laquo;s&eacute;&raquo;, porque para el adorador aut&eacute;ntico en ella yace el secreto de alcanzar calidad. Cuando conozco la diferencia art&iacute;stica entre la excelencia y la mediocridad y niego esta diferencia por una u otra raz&oacute;n, la negaci&oacute;n en s&iacute; es idolatr&iacute;a porque eso, en lugar de la belleza, se ha puesto entre el Salvador y yo.<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p3\"><b>F&aacute;cilmente podemos crear un &iacute;dolo de los resultados que queremos que nuestros elementos art&iacute;sticos produzcan.<\/b> Aqu&iacute; es donde la acci&oacute;n art&iacute;stica y las versiones acortadas de evangelizaci&oacute;n y la sensibilidad hacia las personas que buscan gu&iacute;a espiritual pueden asociarse. Pero r&aacute;pidamente agrego que los elementos art&iacute;sticos populares y las versiones descuidadas de la sensibilidad hacia este grupo de personas no son los &uacute;nicos culpables. Muchos &laquo;cristianos conocedores de las finas artes&raquo;, los clasicistas, reprenden a los popularistas sin darse cuenta de que el tipo de sensibilidad que depende de Bach y Rembrant en lugar de Graham Kendrick y Thomas Kinkade es tan solo un enfoque defectuoso.<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p3\">&iquest;Por qu&eacute;? Porque en cualquiera de los casos, la eficacia resulta del intermediario. El punto es que nadie que use cualquier elemento art&iacute;stico puede comprometer el evangelio al escoger el arte por los resultados que produce, sino m&aacute;s que para glorificar a Dios. El dilema final al escoger los elementos art&iacute;sticos bas&aacute;ndose en las audiencias que atrae es que una vez que se ha atra&iacute;do a la audiencia, se asumir&aacute; una ecuaci&oacute;n entre lo que les atrae y lo que los mantiene. En esta condici&oacute;n, un cambio virtualmente de cualquier tipo es imposible. Luego encontramos otro &iacute;dolo, el de la continuidad durmiente y est&aacute;tica, que se une con el &iacute;dolo de la necesidad primordial y los resultados. El cuerpo de Cristo, entonces, se ve incapaz de la creatividad intr&eacute;pida y el cambio dirigido por la fe.<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p3\"><b>El estilo puede convertirse en un becerro de oro.<\/b> La adicci&oacute;n a un estilo gu&iacute;a inevitablemente hacia el temor a la variedad. &iquest;Nos da miedo asumir que Dios es el Se&ntilde;or de la continua variedad y de las novedades? La afirmaci&oacute;n &laquo;o se hace con mi estilo o sencillamente no puedo adorar&raquo; representa este &iacute;dolo en particular. Entiendo que el estilo sea importante. Tambi&eacute;n entiendo que cada congregaci&oacute;n local debe tomar decisiones conscientes sobre su estilo. Y, finalmente, entiendo que ning&uacute;n estilo puede capturar la gracia y la gloria del Sujeto y Objeto de su expresi&oacute;n. La necedad de la adoraci&oacute;n centrada en un estilo queda expuesta por la naturaleza del Creador, es decir, que &eacute;l no se confina a s&iacute; mismo a un vocabulario o lenguaje. Si es cierto que la aventura fiel deber&iacute;a marcar nuestra efusi&oacute;n, y si es cierto que testificar es adoraci&oacute;n indirecta que gu&iacute;a a un car&aacute;cter decisivo radical, &iquest;por qu&eacute; el cristiano deber&iacute;a sentirse tan nervioso sobre el estilo y obsesionarse con la idea de que este abre y cierra puertas?<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p3\">Todo lo anterior puede resumirse en un dilema art&iacute;stico de tres partes que la iglesia ha enfrentado por siglos. Primero, si los elementos art&iacute;sticos son hermosos, se tienen que usar sean eficaces o no. Este es el &iacute;dolo de la calidad. Segundo, si los elementos art&iacute;sticos son eficaces, deben usarse, sin considerar la calidad. Este es el &iacute;dolo de la eficacia. Tercero, si los elementos art&iacute;sticos han funcionado bien, no hay que cambiarlos. Este es el &iacute;dolo del estancamiento. No existe ni una sola iglesia, grande o peque&ntilde;a, rica o pobre, &eacute;tnicamente diversa u homog&eacute;nea, que no enfrente uno, dos o todos estos tres dilemas. Pero generalmente lo que sucede es que los artistas con altos gustos y\/o culturas luchan con el primer &iacute;dolo; el liderazgo sensible a las personas que est&aacute;n buscando una respuesta espiritual o sensible al crecimiento de la iglesia enfrentan el segundo; y los tradicionalistas luchan con el tercer dilema.<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p3\">Pero podemos observar los cambios en estos tres dilemas de otra forma. Podemos tomar el tercero, el &iacute;dolo del estancamiento, y aplicarlo a cualquier otra situaci&oacute;n. Cuando algo funciona bien y se congela en su propia continuidad, hemos entrado al territorio id&oacute;latra a trav&eacute;s de una puerta eclesi&aacute;sticamente aceptable, porque podemos se&ntilde;alar a esta o aquella iglesia y decir: &laquo;Vean c&oacute;mo Dios los est&aacute; bendiciendo. Vamos a cambiar nuestras formas por las de ellos para obtener los mismos resultados&raquo;. Aqu&iacute; el &iacute;dolo puede describirse en t&eacute;rminos paulinos como el evangelio que se predica por envidia (Filipenses 1.15). El crecimiento de una iglesia gracias a la envidia es solamente un poco mejor que el crecimiento de la iglesia por compromiso, el cual es solamente un poco mejor que la falta de crecimiento de una iglesia producto de la pretensi&oacute;n o el estancamiento, porque todos ellos son &iacute;dolos con diferentes nombres.<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p3\"><b>Idolatr&iacute;a, Babel y el Pentecost&eacute;s<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p3\">Algunas veces no puedo evitar pensar que en la actual confusi&oacute;n que enfrentamos \u0097las muy conocidas guerras entre el estilo y la cultura\u0097 el Se&ntilde;or puede estar reintroduci&eacute;ndonos en la historia de Babel. Esto es lo que quiero decir. El dilema teol&oacute;gico de Babel yace en que los seres humanos intentaban alcanzar el cielo por su propia cuenta, a trav&eacute;s de sus esfuerzos artesanales y a su propia manera. Dios sab&iacute;a cu&aacute;n peligroso era este esfuerzo y cu&aacute;n ciega estaba la gente ante este peligro. Su soluci&oacute;n, para ese tiempo, fue confundirlos y dispersarlos. Asimismo hoy, cuando pasamos mucho tiempo concentr&aacute;ndonos en nuestros esfuerzos eclesi&aacute;sticos para hacer la construcci&oacute;n de abajo arriba en lugar de arriba abajo, nosotros tambi&eacute;n podemos ser dispersados e irreparablemente confundidos. Intentamos esto e intentamos aquello; copiamos esto e &laquo;innovamos&raquo; aquello. Mientras tanto, ponemos al Esp&iacute;ritu Santo en pausa hasta que estemos dispuestos a volver a reconocer al trino Dios como Autor y Consumador.<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p3\">Pero Babel no dur&oacute; para siempre, ni tampoco necesita perdurar en nosotros. El Pentecost&eacute;s orden&oacute; todo, pues Babel es el Pentecost&eacute;s invertido y el Pentecost&eacute;s es Babel pero a la inversa. Ocurre de esa forma porque Dios toma la iniciativa y edifica desde su trono, a cuya diestra se sienta el Cristo resucitado y exaltado. En mi opini&oacute;n, no me equivoco al decir que en el Pentecost&eacute;s una singularidad estil&iacute;stica sali&oacute; por la ventana y result&oacute; que mil lenguas no fueron suficientes.<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p3\">&laquo;Hijos, guardaos de los &iacute;dolos&raquo;, exhorta el dulce ap&oacute;stol Juan (1 Juan 5.21). &iquest;La m&uacute;sica y la danza cosas esculpidas y talladas? S&iacute;, algunas veces. &iquest;Conductas como la codicia y el orgullo? S&iacute;, m&aacute;s de lo que quisi&eacute;ramos admitir. &iquest;Los aspectos l&iacute;citos como belleza y calidad y resultados? S&iacute;, y otra vez s&iacute;, porque parece que hemos encontrado nuestra propia clase de agua bendita para bendecir.<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p3\">En ninguna de estas observaciones y preguntas quiero generar pol&eacute;mica o se&ntilde;alar con el dedo a alguien. El asunto debe ser, para todos los cristianos, algo profundamente personal y as&iacute; estar abierto a que el Esp&iacute;ritu Santo lo examine. Es, en resumen, una b&uacute;squeda consciente para todos los que est&aacute;n involucrados en el liderazgo, y en lo que a esto respecta, nadie puede desarrollar o tomar el lugar del otro. Tambi&eacute;n es demasiado f&aacute;cil ver una pr&aacute;ctica en particular desde afuera y formarse un juicio. S&eacute;, por experiencia propia, que cuando act&uacute;o de esa forma, se trata de una pr&aacute;ctica que yo personal y est&eacute;ticamente no apruebo, en lugar de tratarse de una condici&oacute;n de coraz&oacute;n, mente y alma con las que se alcanzan esas pr&aacute;cticas, mucho menos de la forma en que Dios nos acepta por medio de Cristo. Debo arrepentirme de esto. Sin embargo, debo continuar formulando las preguntas y generando los dilemas, ya que conf&iacute;o que Dios trabajar&aacute; poderosamente en cada coraz&oacute;n que continuamente se derrama, suplic&aacute;ndole que remueva los &iacute;dolos, especialmente aquellos que provocan que Dios nos amoneste: &laquo;No puedes adorarme de esa forma o con esas cosas&raquo;.<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p3\">Lo glorioso acerca de la gracia de Dios es que &eacute;l puede tomar un &iacute;dolo y, sin destruirlo, puede convertirlo en nada, por medio de Jesucristo, para cambiarlo en una ofrenda. Si la m&uacute;sica es un &iacute;dolo, Dios puede pasarla por fuego, limpiarla y convertirla en una ofrenda guiada por la fe. Si la calidad es un &iacute;dolo, &eacute;l puede ponerla en su lugar y as&iacute; despojarla de prerrogativas impropias mientras preserva su integridad y elegancia. Si los resultados son los &iacute;dolos, Dios puede mostrarnos c&oacute;mo &eacute;l hace crecer una iglesia sin necesidad de intermediarios metodol&oacute;gicos y estil&iacute;sticos que interponemos a su favor. En todos los casos, el Alfa y Omega es el Se&ntilde;or, quien tambi&eacute;n es el medio y el fin. Solo &eacute;l es el Autor y Consumador, si tan solo tir&aacute;ramos nuestros &iacute;dolos a sus pies para que &eacute;l nos limpie de nuestras ideas falsas acerca de ellos y los ponga de vuelta en su lugar de subordinaci&oacute;n. De esta forma los elementos art&iacute;sticos, junto a la belleza, la calidad, la variedad, los resultados e incluso la continuidad, se unir&iacute;an en una novedad radical siempre lista para el Dios que est&aacute; sobre todo dios.<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p3\">Hay una delgada pero clara l&iacute;nea entre la adoraci&oacute;n aut&eacute;ntica y la adoraci&oacute;n id&oacute;latra. Los elementos que utilizamos no marcan esta l&iacute;nea, sino lo que nuestra mente y coraz&oacute;n eligen hacer con ellos. Nuestra oraci&oacute;n siempre deber&iacute;a ser &laquo;busca en m&iacute; y no lo que utilizo&raquo;. Dios no necesita buscar un elemento art&iacute;stico, como Pablo afirma, un &iacute;dolo no es nada, y no hay verdad o falsedad en &eacute;l (1 Co 8.4; 10.19). Somos responsables de estos y somos nosotros los que debemos evaluarlos bajo la gu&iacute;a del Esp&iacute;ritu.<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p3\">Este art&iacute;culo fue tomado de Unceasing Worship [Adoraci&oacute;n contin&uacute;a] escrito por Harold Best. Copyright 2003 por Harold Best. Se usa con permiso. Todos los derechos reservados. Traducido y adaptado por DesarrolloCristiano.com, todos los derechos reservados.<\/p>\n<\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Harold Best Necesitamos preguntarnos si, como l\u00edderes de adoraci\u00f3n, estamos dando la impresi\u00f3n de que nos acercamos a Dios por medio de la m\u00fasica o que Dios se acerca a nosotros por medio de ella. \u00bfEs la m\u00fasica nuestro becerro de oro? \u00bfHemos llegado al punto en que, debido a nuestras pr\u00e1cticas &#8230; La &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/no-me-adoraras-de-esa-forma\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abNo me adorar\u00e1s de esa forma\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3126","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3126","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3126"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3126\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3126"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3126"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3126"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}