{"id":31269,"date":"2016-06-13T11:15:25","date_gmt":"2016-06-13T16:15:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/%e2%80%8bcual-es-la-posicion-de-la-iglesia-ante-las-guerras-del-siglo-xx\/"},"modified":"2016-06-13T11:15:25","modified_gmt":"2016-06-13T16:15:25","slug":"%e2%80%8bcual-es-la-posicion-de-la-iglesia-ante-las-guerras-del-siglo-xx","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/%e2%80%8bcual-es-la-posicion-de-la-iglesia-ante-las-guerras-del-siglo-xx\/","title":{"rendered":"\u200b\u00bfCu\u00e1l es la posici\u00f3n de la Iglesia ante las guerras del siglo&nbsp;XX?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Jesus Colina\/Alfa y Omega<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"> Este s&aacute;bado, 28 de junio, el mundo recuerda los cien a&ntilde;os del asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria a manos de un terrorista bosnio de la Mano Negra.<br \/> &nbsp;<br \/> Estallaba as&iacute; la Gran Guerra o Primera Guerra Mundial, en la que perder&iacute;an la vida m&aacute;s de diez millones de personas. Veinticinco a&ntilde;os despu&eacute;s, un nuevo cataclismo b&eacute;lico se llevaba por delante las vidas de entre 50 y 70 millones de personas.<br \/> &nbsp;<br \/> La Iglesia, de modo especial a trav&eacute;s de dos Papas (Benedicto XV y P&iacute;o XII), se convirti&oacute; en un referente moral a favor de la paz. Una frase del Papa Pacelli resume el magisterio de los varios Pont&iacute;fices a lo largo del siglo XX: &laquo;Nada se pierde con la paz; todo puede perderse con la guerra&raquo;<br \/> &nbsp;<br \/> El 28 de junio se conmemora el centenario del estallido de la Gran Guerra. Hace apenas unas semanas, el 6 de junio pasado, recordamos los 50 a&ntilde;os del desembarque de Normand&iacute;a, la mayor operaci&oacute;n de invasi&oacute;n por mar de la Historia, que dar&iacute;a el zarpazo decisivo al derrumbe del r&eacute;gimen de Adolf Hitler.<br \/> &nbsp;<br \/> La Segunda Guerra Mundial, de cuyo inicio se cumplir&aacute;n 75 a&ntilde;os el pr&oacute;ximo 1 de septiembre, tendr&iacute;a como resultado final entre 50 y 70 millones de v&iacute;ctimas.<br \/> &iquest;Cu&aacute;l es la posici&oacute;n de la Iglesia ante estas guerras que asolaron el siglo XX?<br \/> &nbsp;<br \/> Cuando estall&oacute; la Primera Guerra Mundial, conclu&iacute;a su pontificado y vida terrena san P&iacute;o X, quien no s&oacute;lo hab&iacute;a vaticinado aquella guerra europea, sino que profetiz&oacute; que estallar&iacute;a definitivamente en ese verano de 1914.<br \/> &nbsp;<br \/> Aquel conflicto fue para el Papa un golpe fatal. &laquo;&Eacute;sta ser&aacute; la &uacute;ltima aflicci&oacute;n que me mande el Se&ntilde;or. Con gusto dar&iacute;a mi vida para salvar a mis pobres hijos de esta terrible calamidad&raquo;, dec&iacute;a. Mor&iacute;a pocas semanas despu&eacute;s, el 20 de agosto. Los romanos dec&iacute;an que fue, en cierto sentido, v&iacute;ctima de la Guerra.<br \/> &nbsp;<br \/> El 3 de septiembre ser&iacute;a elegido su sucesor, Benedicto XV. Era la primera vez que no interven&iacute;a ning&uacute;n soberano extranjero en la elecci&oacute;n papal, tras el esc&aacute;ndalo del veto austroh&uacute;ngaro que hab&iacute;a propiciado la elecci&oacute;n de su predecesor, el Papa Sarto.<br \/> &nbsp;<br \/> Sin mayores dilaciones, el 1 de noviembre de ese a&ntilde;o, el nuevo Pont&iacute;fice publicaba la enc&iacute;clica <em>Ad beatissimi apostolorum<\/em>, para condenar el recurso a la guerra, declarando una imparcialidad estricta, que suscit&oacute; disgusto entre las partes beligerantes.<br \/> &nbsp;<br \/> El Papa se plante&oacute; adem&aacute;s dos objetivos durante la guerra: hacer todo lo posible por ayudar a todas las v&iacute;ctimas, &laquo;sin distinci&oacute;n de religi&oacute;n ni nacionalidad&raquo;, y no omitir nada que pudiera contribuir al final de esa calamidad.<br \/> &nbsp;<br \/> Durante el conflicto se moviliz&oacute; para ayudar a las v&iacute;ctimas, creando, en diciembre de 1914, una oficina de prisioneros de guerra. Se convirti&oacute; en un instrumento para la distribuci&oacute;n de v&iacute;veres y medicinas.<br \/> &nbsp;<br \/> Asimismo, organiz&oacute; un servicio de b&uacute;squeda de desaparecidos, intercedi&oacute; para liberar a presos de guerra, don&oacute; importantes cantidades de dinero (reparti&oacute; cerca de 5 millones de liras, m&aacute;s otros 30 recogidos de colectas).<br \/> &nbsp;<br \/> La imparcialidad no impidi&oacute; al Papa denunciar los abusos de Alemania; en particular, la deportaci&oacute;n de s&uacute;bditos franceses y belgas para hacerlos trabajar en la propia Alemania, as&iacute; como las represalias que sufr&iacute;an los prisioneros de guerra.<br \/> &nbsp;<br \/> Tambi&eacute;n se manifest&oacute; ante Austria por el bombardeo de ciudades abiertas. Asimismo, acus&oacute; a Alemania y a Austria por violar el Derecho Internacional en los m&eacute;todos de guerra empleados.<br \/> &nbsp;<br \/> Casi al final de la guerra, el 1 de agosto de 1917, promulg&oacute; la Exhortaci&oacute;n apost&oacute;lica D&egrave;s le d&eacute;but, todo un programa doctrinal de cara a un posible armisticio.<br \/> &nbsp;<br \/> Eugenio Pacelli fue elegido Papa con el nombre de P&iacute;o XII seis meses antes de que estallara la Segunda Guerra Mundial. El r&eacute;gimen nazi comenzaba a ocupar territorios europeos.<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<p align=\"justify\"> &nbsp;<br \/> El nuevo Pont&iacute;fice trat&oacute; en vano de detener el desencadenamiento del conflicto con diferentes iniciativas, como el discurso que pronunci&oacute; a la radio el 24 de agosto de 1939, en el que pronunci&oacute; la frase s&iacute;mbolo de su pontificado: &laquo;Nada se pierde con la paz; todo puede perderse con la guerra&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/> El 1 de septiembre, Alemania invad&iacute;a Polonia, desencadenando la guerra. P&iacute;o XII sigui&oacute; al pie de la letra el ejemplo que hab&iacute;a dado Benedicto XV en la Primera Guerra Mundial. Ante todo, se opuso a la guerra y evit&oacute; tomar una posici&oacute;n pol&iacute;tica (lo que le valdr&iacute;a cr&iacute;ticas de todos los frentes), haciendo presi&oacute;n para que Italia no entrara en guerra, algo que no logr&oacute;.<br \/> &nbsp;<br \/> Vale la pena recordar los mensajes radiof&oacute;nicos de Navidad de 1941, 1942 y 1943, en los que el Papa Pacelli deline&oacute; un nuevo orden mundial, basado en el respeto rec&iacute;proco entre las naciones y los pueblos.<br \/> &nbsp;<br \/> Mussolini coment&oacute; el mensaje radiof&oacute;nico de 1942 con sarcasmo: &laquo;El Vicario de Dios -es decir, el representante en la tierra del regulador del universo- no deber&iacute;a hablar nunca: deber&iacute;a quedarse entre las nubes&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/> Al igual que Benedicto XV, P&iacute;o XII se moviliz&oacute; para organizar la ayuda a las v&iacute;ctimas y cre&oacute; una oficina de informaci&oacute;n sobre los prisioneros y refugiados.<br \/> &nbsp;<br \/> El <em>New York Times<\/em>, en su editorial de Navidad de 1941, elogi&oacute; al Papa P&iacute;o XII por &laquo;oponerse plenamente al hitlerismo&raquo; y por &laquo;no dejar duda de que los objetivos de los nazis son irreconciliables con su propio concepto de la paz cristiana&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/> Varios historiadores jud&iacute;os, como Joseph Lichten, de B\u2019nai B\u2019rith (organizaci&oacute;n jud&iacute;a dedicada a denunciar el antisemitismo y mantener viva la memoria del genocidio nazi), han documentado los esfuerzos del Vaticano en favor de los hebreos perseguidos.<br \/> &nbsp;<br \/> Seg&uacute;n el mismo Lichten, en septiembre de 1943, P&iacute;o XII ofreci&oacute; bienes del Vaticano como rescate de jud&iacute;os apresados por los nazis. Tambi&eacute;n recuerda que, durante la ocupaci&oacute;n alemana de Italia, la Iglesia, siguiendo instrucciones del Papa, escondi&oacute; y aliment&oacute; a miles de jud&iacute;os en la Ciudad del Vaticano y en la residencia pontificia Castelgandolfo, as&iacute; como en templos y conventos.<br \/> &nbsp;<br \/> Lichten, escribiendo en el bolet&iacute;n del <em>Jewish Antidefamation League<\/em> (Liga jud&iacute;a contra la difamaci&oacute;n), dijo, en 1958, que &laquo;la oposici&oacute;n (de P&iacute;o XII) al nazismo y sus esfuerzos para ayudar a los jud&iacute;os en Europa eran bien conocidos al mundo que sufre&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/> En 1945, el Gran Rabino de Jerusal&eacute;n, Isaac Herzog, envi&oacute; a P&iacute;o XII una bendici&oacute;n especial &laquo;por sus esfuerzos para salvar vidas jud&iacute;as durante la ocupaci&oacute;n nazi de Italia&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/> Israel Zolli, Gran Rabino de Roma, qui&eacute;n como nadie pudo apreciar los esfuerzos caritativos del Papa por los jud&iacute;os, al terminar la guerra se bautiz&oacute; en la Iglesia cat&oacute;lica y tom&oacute; en el Bautismo el nombre de pila del Papa, Eugenio, en se&ntilde;al de gratitud.<br \/> &nbsp;<br \/> Albert Einstein, en la revista <em>Time<\/em>, el 23 de diciembre de 1940, escribi&oacute;:<br \/> &nbsp;<br \/> &laquo;<em>Siendo un amante de la libertad, cuando lleg&oacute; la revoluci&oacute;n a Alemania, mir&eacute; con confianza a las universidades sabiendo que siempre se hab&iacute;an vanagloriado de su devoci&oacute;n por la causa de la verdad. Pero las universidades fueron acalladas. <\/em><br \/> &nbsp;<br \/><em>Entonces mir&eacute; a los grandes editores de peri&oacute;dicos que en ardientes editoriales proclamaban su amor por la libertad. Pero tambi&eacute;n ellos, como las universidades, fueron reducidos al silencio, ahogados a la vuelta de pocas semanas. <\/em><br \/> &nbsp;<br \/><em>S&oacute;lo la Iglesia permaneci&oacute; de pie y firme para hacer frente a las campa&ntilde;as de Hitler para suprimir la verdad. Antes, no hab&iacute;a sentido ning&uacute;n inter&eacute;s personal en la Iglesia, pero ahora siento por ella un gran afecto y admiraci&oacute;n, porque s&oacute;lo la Iglesia ha tenido la valent&iacute;a y la obstinaci&oacute;n de sostener la verdad intelectual y la libertad moral. Debo confesar que lo que antes despreciaba, ahora lo alabo incondicionalmente<\/em>&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/> Si bien P&iacute;o XII evit&oacute; que sus palabras fueran vistas como un simple apoyo a uno de los contendientes en la guerra, su ense&ntilde;anza fue de total rechazo a la guerra. Basado en esa misma ense&ntilde;anza, seg&uacute;n puede saberse hoy a partir del Archivo Secreto Vaticano, apoy&oacute; un complot en 1940 de generales para asesinar al Fuhrer.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Jesus Colina\/Alfa y Omega Este s&aacute;bado, 28 de junio, el mundo recuerda los cien a&ntilde;os del asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria a manos de un terrorista bosnio de la Mano Negra. &nbsp; Estallaba as&iacute; la Gran Guerra o Primera Guerra Mundial, en la que perder&iacute;an la vida m&aacute;s de diez millones de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/%e2%80%8bcual-es-la-posicion-de-la-iglesia-ante-las-guerras-del-siglo-xx\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u200b\u00bfCu\u00e1l es la posici\u00f3n de la Iglesia ante las guerras del siglo&nbsp;XX?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-31269","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31269","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31269"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31269\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31269"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31269"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31269"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}