{"id":3127,"date":"2015-12-01T01:07:45","date_gmt":"2015-12-01T06:07:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/te-has-enfrentado-al-dolor-de-un-sueno-roto\/"},"modified":"2015-12-01T01:07:45","modified_gmt":"2015-12-01T06:07:45","slug":"te-has-enfrentado-al-dolor-de-un-sueno-roto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/te-has-enfrentado-al-dolor-de-un-sueno-roto\/","title":{"rendered":"\u00bfTe has enfrentado al dolor de un sue\u00f1o roto?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Liddieth M\u00e9ndez<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Toda la existencia est\u00e1 llena de sorpresas<br \/>\nbuenas y malas. Si bien Dios nos da oportunidades y nos llena de una<br \/>\nesperanza que el mundo no conoce, no basta con ser moralistas y<br \/>\nreligiosos. Es necesario entender qui\u00e9n es \u00e9l y cu\u00e1l es su prop\u00f3sito<br \/>\npara nosotros.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    \u00abHab\u00eda una vez\u00bb&#8230; Palabras emocionantes que en la ni\u00f1ez<br \/>\nnos llenaron de sue\u00f1os y fantas\u00edas\u0085 Cuando se es joven los castillos en<br \/>\nel aire est\u00e1n muy cercanos a nuestros sentidos. Luego, con el<br \/>\nmatrimonio, creemos alcanzar estos sue\u00f1os, pero de pronto nos<br \/>\ndespertamos y nos encontramos en un campo de batalla. El \u00abhab\u00eda una<br \/>\nvez\u00bb fue s\u00f3lo una ilusi\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"p1\">Esto sucedi\u00f3 en mi vida. Serv\u00eda al Se\u00f1or en una iglesia<br \/>\nevang\u00e9lica como maestra de ni\u00f1os en la escuela dominical y adem\u00e1s era<br \/>\ncoordinadora de j\u00f3venes. Cinco a\u00f1os despu\u00e9s me cas\u00e9 y fuimos con mi<br \/>\nesposo a vivir a la capital. Asist\u00edamos regularmente a la iglesia y los<br \/>\nprimeros a\u00f1os de casados fueron maravillosos.<\/p>\n<p class=\"p4\">De pronto mi esposo cambi\u00f3, su actitud dej\u00f3 de ser la<br \/>\nmisma. Su nuevo trabajo le quitaba tiempo para ir a la iglesia y,<br \/>\nadem\u00e1s, tuve dos abortos espont\u00e1neos \u0097a pesar de tratamientos m\u00e9dicos\u0097<br \/>\npor los que \u00e9l me culpaba. A partir de ese momento empezaron los<br \/>\nsufrimientos. Decid\u00ed asistir sola a la iglesia, pero esto le causaba<br \/>\nunos celos enfermizos. Seg\u00fan sus palabras, \u00a1quiz\u00e1s ten\u00eda a alguien all\u00ed!<\/p>\n<p class=\"p4\">Nunca dej\u00e9 de pedirle al Se\u00f1or un hijo y muy pronto \u00e9l<br \/>\ncontest\u00f3 mi oraci\u00f3n. Por un tiempo las cosas estuvieron bien, pero esta<br \/>\netapa no dur\u00f3 mucho; con la llegada del segundo ni\u00f1o el sufrimiento<br \/>\naument\u00f3. Ahora mi esposo consum\u00eda licor, se ausentaba en las noches, me<br \/>\ninsultaba y me era infiel. Empez\u00f3 a mostrarse totalmente indiferente a<br \/>\nmis necesidades, lo cual me dejaba sola frente a situaciones muy<br \/>\ndif\u00edciles como hospitalizaciones, partos y otras complicaciones.<\/p>\n<p class=\"p4\">Mi padre, un santo hombre de Dios, me aconsejaba que \u00ablo<br \/>\nque Dios uni\u00f3, no lo separe el hombre\u00bb. \u00c9l no dejaba de apoyarme en<br \/>\ntodo momento y, a la vez, yo estaba convencida de que alg\u00fan d\u00eda mi<br \/>\nesposo cambiar\u00eda. As\u00ed pas\u00f3 el tiempo y tuve dos hijos m\u00e1s.<\/p>\n<p class=\"p4\">Permanec\u00ed casada y sufriendo cerca de catorce a\u00f1os.<br \/>\nDurante todo ese tiempo pas\u00e9 necesidades econ\u00f3micas; cinco o seis veces<br \/>\nmi esposo se fue de la casa por lapsos de uno, dos y hasta tres meses<br \/>\nen los cuales no sab\u00eda nada de \u00e9l. Regresaba, me ped\u00eda perd\u00f3n y las<br \/>\ncosas volv\u00edan a empeorar. Sus agresiones verbales y su constante<br \/>\ninfidelidad eran mi pan y mis l\u00e1grimas de cada d\u00eda. Experiment\u00e9 un<br \/>\nintenso dolor en mi coraz\u00f3n \u0097el cual sent\u00eda aun f\u00edsicamente\u0097, y perd\u00ed<br \/>\nlos\u00a0 deseos de re\u00edr.<br \/>\nSin embargo, lo m\u00e1s triste fue experimentar una soledad total. La<br \/>\niglesia no tuvo respuestas para mi situaci\u00f3n, nunca me dio el apoyo que<br \/>\nnecesitaba, y mi familia estaba a muchos kil\u00f3metros de distancia.<br \/>\nMientras el tiempo me iba haciendo pedazos, sent\u00eda como si no pasara.<br \/>\nHab\u00eda vac\u00edos en mi vida que me produc\u00edan dolor y preguntas que nadie<br \/>\nquer\u00eda responder.<\/p>\n<p class=\"p4\">Verdaderamente mi refugio, mi amparo y mi fortaleza fue<br \/>\nDios. Me encerraba en el ba\u00f1o y ah\u00ed de rodillas hablaba con \u00e9l. Le<br \/>\ncontaba todo, sin ocultarle ninguno de mis pensamientos. Por las noches<br \/>\nacostaba a mis hijos muy temprano para tener una comuni\u00f3n \u00edntima con mi<br \/>\nCreador y que ellos no vieran mis l\u00e1grimas. Su palabra nunca se apart\u00f3<br \/>\nde m\u00ed y jam\u00e1s nos falt\u00f3 alimento espiritual ni material. El Se\u00f1or<br \/>\nsiempre escuch\u00f3 mi clamor y me dio salidas cuando me sent\u00eda atrapada.<\/p>\n<p class=\"p4\">Sin embargo, \u00bferan \u00e9stas pruebas o consecuencias? A veces<br \/>\nnos equivocamos porque no dejamos que Dios act\u00fae y nos gu\u00ede hacia su<br \/>\nvoluntad. Finalmente decid\u00ed disolver el matrimonio y a menos de un a\u00f1o<br \/>\ndel divorcio mi esposo muri\u00f3 en un accidente.<\/p>\n<p class=\"p4\">Han pasado quince a\u00f1os ya desde su muerte y a veces<br \/>\npienso en cu\u00e1ntas bendiciones perdi\u00f3 aqu\u00ed en la tierra. Mis cuatro<br \/>\nhijos son profesionales y siervos del Se\u00f1or. Adem\u00e1s, tengo cinco<br \/>\nhermosos nietos que son una gran bendici\u00f3n. \u00c9l tambi\u00e9n hubiera podido<br \/>\ndisfrutarlos\u0085<\/p>\n<p class=\"p4\">Me cas\u00e9 nuevamente en el a\u00f1o 2002 con un hombre muy<br \/>\nespecial. Nos am\u00e1bamos y \u00e9l amaba a mis hijos. Dos meses despu\u00e9s de<br \/>\ncasarnos muri\u00f3 a consecuencia de un accidente. Me sent\u00eda destrozada al<br \/>\nexperimentar de nuevo una p\u00e9rdida tan grande. No comprend\u00eda las razones<br \/>\nde su partida y deb\u00eda volver a enfrentar la vida por mis propios medios.<\/p>\n<p class=\"p4\">En definitiva, toda la existencia est\u00e1 llena de sorpresas<br \/>\nbuenas y malas. Si bien Dios nos da oportunidades y nos llena de una<br \/>\nesperanza que el mundo no conoce, no basta con ser moralistas y<br \/>\nreligiosos. Es necesario entender qui\u00e9n es \u00e9l y cu\u00e1l es su prop\u00f3sito<br \/>\npara nosotros. El mundo nos ofrece un gozo que siempre termina<br \/>\nproduciendo tristeza; sus delicias son pasajeras. Por eso, una buena<br \/>\nayuda para la soledad es estar en comuni\u00f3n con Dios y la salida de una<br \/>\nvida vac\u00eda es alegrarse en \u00e9l. Ese gozo va m\u00e1s all\u00e1 de nuestra<br \/>\ncomprensi\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"p4\">Cuando mi alma estaba triste, trataba de envolver mi<br \/>\nmente con las palabras del Salmo 42.11: \u00abPor qu\u00e9 te abates, oh alma<br \/>\nm\u00eda &#8230;\u00bb \u00a1Cu\u00e1n dif\u00edcil es reconocer la paz cuando no se ha<br \/>\nexperimentado la tormenta!<\/p>\n<p class=\"p4\">Estoy agradecida con Dios por sus cuidados, su<br \/>\nmisericordia, porque aunque nos alejemos de \u00e9l jam\u00e1s nos deja, y por la<br \/>\noportunidad que nos da de rectificar el camino, pues no hay que<br \/>\nconformarse con lo que se ve sino con lo que se espera.<\/p>\n<p class=\"p4\">Hermana, nunca permita que Satan\u00e1s le robe la paz. Cuide<br \/>\ny renueve su mente cada d\u00eda; pese todo lo que llega a ella en la<br \/>\nbalanza de Dios. Si sus pensamientos no se conforman a la voluntad<br \/>\ndivina, des\u00e9chelos inmediatamente y trabaje por tener la mente de<br \/>\nCristo.<\/p>\n<p class=\"p4\">Tenga en cuenta que nuestros problemas no son m\u00e1s grandes<br \/>\nque Dios y que si la mirada est\u00e1 puesta fijamente en \u00e9l, habr\u00e1<br \/>\nrecompensas y ser\u00e1 posible re\u00edr, como yo lo hago hoy.<\/p>\n<p class=\"p4\">Es necesario permitir que el Esp\u00edritu Santo sea quien<br \/>\nest\u00e9 en control y no devolver ofensa por ofensa, sino bondad por<br \/>\nmaldad. Esto ayuda a tener una actitud correcta y produce paz. Todos<br \/>\nfallamos, pero Dios es fiel y nos recompensa tanto aqu\u00ed como por la<br \/>\neternidad. As\u00ed, porque yo s\u00e9 en qui\u00e9n he cre\u00eddo, estoy segura de que es<br \/>\npoderoso para guardar mi dep\u00f3sito para aquel d\u00eda (2Tim 1.12).\n<\/p>\n<p class=\"p4\">Apuntes Mujer L\u00edder, volumen III, n\u00famero 4. Todos los<br \/>\nderechos reservados.\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Liddieth M\u00e9ndez Toda la existencia est\u00e1 llena de sorpresas buenas y malas. Si bien Dios nos da oportunidades y nos llena de una esperanza que el mundo no conoce, no basta con ser moralistas y religiosos. Es necesario entender qui\u00e9n es \u00e9l y cu\u00e1l es su prop\u00f3sito para nosotros. \u00abHab\u00eda una vez\u00bb&#8230; Palabras emocionantes &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/te-has-enfrentado-al-dolor-de-un-sueno-roto\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfTe has enfrentado al dolor de un sue\u00f1o roto?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3127","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3127","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3127"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3127\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3127"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3127"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3127"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}