{"id":31292,"date":"2016-06-13T11:16:17","date_gmt":"2016-06-13T16:16:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-vivia-la-penitencia-y-el-ayuno-la-iglesia-primitiva\/"},"modified":"2016-06-13T11:16:17","modified_gmt":"2016-06-13T16:16:17","slug":"como-vivia-la-penitencia-y-el-ayuno-la-iglesia-primitiva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-vivia-la-penitencia-y-el-ayuno-la-iglesia-primitiva\/","title":{"rendered":"\u00bfC\u00f3mo viv\u00eda la penitencia y el ayuno la Iglesia&nbsp;primitiva?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Primeros Cristianos<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"> Los primeros cristianos procuraron revivir en sus vidas la Pasi&oacute;n de Cristo, tomando la propia cruz para seguirle, identific&aacute;ndose con &Eacute;l mediante el esp&iacute;ritu de sacrificio y de penitencia. Supieron encontrar la mortificaci&oacute;n en su vida ordinaria, en el cumplimiento de sus deberes, en lo peque&ntilde;o de cada d&iacute;a. Viv&iacute;an la sobriedad.<br \/> &nbsp;<br \/> La Iglesia de los primeros tiempos tambi&eacute;n conserv&oacute; la pr&aacute;ctica del ayuno, siguiendo el ejemplo de Jes&uacute;s en el desierto. Los Hechos de los Ap&oacute;stoles mencionan celebraciones de culto acompa&ntilde;adas de ayuno. San Pablo, en su misi&oacute;n apost&oacute;lica, no se conforma con sufrir hambre y sed cuando las circunstancias lo exigen, sino que a&ntilde;ade repetidos ayunos. La Iglesia ha permanecido fiel a esta tradici&oacute;n, procurando mediante el ayuno disponernos a recibir mejor las gracias del Se&ntilde;or.&nbsp;<br \/> &nbsp;<br \/> Presentamos a continuaci&oacute;n algunos textos de los primeros escritores cristianos que reflejan c&oacute;mo viv&iacute;an el ayuno y la penitencia.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Necesidad de la mortificaci&oacute;n<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/><em>El alma se perfecciona con la mortificaci&oacute;n en el comer y beber; tambi&eacute;n los cristianos, constantemente mortificados, se multiplican m&aacute;s y m&aacute;s. Tan importante es el puesto que Dios les ha asignado, del que no les es l&iacute;cito desertar<\/em>\u2028(EP&Iacute;STOLA A DIOGNETO, 5-6).<br \/> &nbsp;<br \/><em>Hermoso es mortificar el cuerpo. De ello te persuada Pablo, que sin cesar lucha y se sujeta con violencia (cfr. 1 Cor 9, 27), e inspira santo temor, con el ejemplo de Israel, a cuantos conf&iacute;an en s&iacute; mismos y condescienden con su cuerpo. Que te persuada el mismo Jes&uacute;s, con su ayuno, su sometimiento a la tentaci&oacute;n y su victoria sobre el tentador (cfr. Mt 4, 1 ss)<\/em>\u2028(SAN GREGORIO NACIANCENO, Discurso 14, 2-5).<br \/> &nbsp;<br \/><em>No creamos que es suficiente un fervor pasajero de la fe, porque es preciso que cada uno lleve continuamente su cruz, para dar a entender de este modo, que es incesante nuestro amor a Jesucristo<\/em>&nbsp;(SAN JER&Oacute;NIMO, Comentario a San Mateo, 10, 96).<br \/> &nbsp;<br \/><em>El camino por el que viene el Se&ntilde;or, penetrando hasta dentro del hombre, es la penitencia, por la cual Dios baja a nosotros. De aqu&iacute; el principio de la predicaci&oacute;n de Juan: haced penitencia<\/em>&nbsp;(SAN JER&Oacute;NIMO, Comentario sobre el libro del profeta Joel, 25).<br \/> &nbsp;<br \/> (La mortificaci&oacute;n\u2026) <em>purifica el alma, eleva el pensamiento, somete la carne propia al esp&iacute;ritu, hace al coraz&oacute;n contrito y humillado, disipa las nebulosidades de la concupiscencia, apaga el fuego de las pasiones y enciende la verdadera luz de la castidad.&nbsp;<\/em>(SAN AGUST&Iacute;N,&nbsp; Serm&oacute;n 73, 5).<br \/> &nbsp;\u2028&nbsp;<br \/><em>Si eres miembro de Cristo, t&uacute;, quienquiera que seas [&#8230;], debes saber que todo lo que sufres por parte de aquellos que no son miembros de Cristo es lo que faltaba a la pasi&oacute;n de Cristo. Por esto la completas, porque faltaba; vas llenando la medida, no la derramas; sufres en la medida en que tus tribulaciones han de a&ntilde;adir en parte a la totalidad de la pasi&oacute;n de Cristo, ya que &Eacute;l, que sufri&oacute; como cabeza nuestra, contin&uacute;a ahora sufriendo en sus miembros, es decir, en nosotros&nbsp;<\/em>(SAN AGUST&Iacute;N, Comentario sobre el Salmo 61, 7).\u2028&nbsp;<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Sobre el Ayuno<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> El libro del Pastor de Hermas refleja el estado de la cristiandad romana a mediados del siglo II. Tras una larga pausa de tranquilidad sin sufrir persecuci&oacute;n, parece que no era tan universal el buen esp&iacute;ritu de esos primeros tiempos. Junto a cristianos fervorosos, hab&iacute;a muchos tibios; y esto en todos los niveles de la Iglesia. No es de extra&ntilde;ar, pues, que el libro gire en torno a la necesidad de la penitencia y el ayuno\u2026:<br \/> &nbsp;<br \/><em>Los ayunos agradables a Dios son: no hagas mal y sirve al Se&ntilde;or con coraz&oacute;n limpio; guarda sus mandamientos siguiendo sus preceptos y no permitas que ninguna concupiscencia del mal penetre en tu coraz&oacute;n [&#8230;]. Si esto haces, tu ayuno ser&aacute; grato en la presencia de Dios.&nbsp;<\/em> \u2028(HERMAS, \u201cEl Pastor\u201d, Comparaciones, 3).\u2028<br \/> &nbsp;<br \/><em>Este ayuno es sobremanera bueno, a condici&oacute;n de que se guarden los mandamientos del Se&ntilde;or. As&iacute; pues, el ayuno que vas a practicar lo observar&aacute;s de este modo: ante todas las cosas, gu&aacute;rdate de toda palabra mala y de todo deseo malo y limpia tu coraz&oacute;n de todas las vanidades de este siglo. Si esto guardares, este ayuno tuyo ser&aacute; perfecto<\/em>\u2028(HERMAS, \u201cEl Pastor\u201d, Comparaciones, 4).<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<p align=\"justify\"> \u2028&nbsp;<br \/><em>Por lo dem&aacute;s, lo har&aacute;s de esta manera: despu&eacute;s de cumplido lo que queda escrito, el d&iacute;a que ayunes no tomar&aacute;s sino pan y agua, y de la comida que hab&iacute;as de tomar calcular&aacute;s la cantidad de gasto que corresponder&iacute;a a aquel d&iacute;a y lo entregar&aacute;s a una viuda, a un hu&eacute;rfano o a un necesitado. Y te humillar&aacute;s de manera que quien tomare de tu humillaci&oacute;n sacie su alma y ruegue por ti al Se&ntilde;or<\/em>.\u2028(HERMAS, \u201cEl Pastor\u201d, Comparaciones, 5, 1-4)<br \/> &nbsp;<br \/><em>Alegrad, pues, vuestros rostros. (\u2026) ayuna, y ayuna con alegr&iacute;a<\/em> (SAN BASILIO EL GRANDE, Homil&iacute;a sobre el ayuno, 1).<br \/> &nbsp;<br \/><em>As&iacute; como es peligroso pasar los l&iacute;mites de la templanza en el comer, tambi&eacute;n est&aacute; fuera de raz&oacute;n abatir demasiado el cuerpo con abstinencias excesivas, inutiliz&aacute;ndole para todo lo bueno por haberle enflaquecido demasiado. Estamos, pues, obligados a cuidar de nuestros cuerpos&nbsp;<\/em>(SAN BASILIO EL GRANDE, <em>Sobre la verdadera virginidad<\/em>, 27).<br \/> &nbsp;<br \/><em>En otros tiempos del a&ntilde;o hay algunos ayunos por los cuales se merece premio si se observa: mas en Cuaresma peca el que deja de ayunar. Los otros ayunos son voluntarios; pero los de Cuaresma son de obligaci&oacute;n: a los otros nos convidan; pero a estos nos obligan: y no tanto son precepto de la Iglesia, como del mismo Dios<\/em>&nbsp;(SAN AMBROSIO, Serm&oacute;n 3, 148).<br \/> &nbsp;<br \/><em>Hablaba del ayuno del alimento como una pr&aacute;ctica necesaria para ser caritativo, del ayuno constituido por la continencia con vistas a la santidad, del ayuno de las palabras vanas o detestables, del ayuno de la c&oacute;lera, del ayuno de la propiedad de los bienes con vistas al ministerio, y del ayuno del sue&ntilde;o para dedicarse a la oraci&oacute;n<\/em> (BENEDICTO XVI presenta a San Afraates el Sabio, 21 noviembre 2007).<br \/> &nbsp;<br \/> &nbsp;<br \/><em>Del libro:\u2028&nbsp;<a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.encristiano.com\/libros\/orar_-_los_primeros_cristianos.html?aid=2&amp;bid=8&amp;bt=0\">Orar con los primeros cristianos, de\u2028Gabriel Larrauri&nbsp; (Ed. Planeta)<\/a>&nbsp;&nbsp;<\/em><br \/><strong><em><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.primeroscristianos.com\/index.php\/temas\/item\/1640-la-penitencia-y-el-ayuno-en-la-iglesia-primitiva\">Art&iacute;culo<\/a><\/em><\/strong><em> publicado originalmente en Primeros Cristianos<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Primeros Cristianos Los primeros cristianos procuraron revivir en sus vidas la Pasi&oacute;n de Cristo, tomando la propia cruz para seguirle, identific&aacute;ndose con &Eacute;l mediante el esp&iacute;ritu de sacrificio y de penitencia. Supieron encontrar la mortificaci&oacute;n en su vida ordinaria, en el cumplimiento de sus deberes, en lo peque&ntilde;o de cada d&iacute;a. Viv&iacute;an la sobriedad. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-vivia-la-penitencia-y-el-ayuno-la-iglesia-primitiva\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfC\u00f3mo viv\u00eda la penitencia y el ayuno la Iglesia&nbsp;primitiva?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-31292","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31292","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31292"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31292\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31292"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31292"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31292"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}