{"id":31314,"date":"2016-06-13T11:17:06","date_gmt":"2016-06-13T16:17:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mexico-y-la-devocion-a-cristo-rey-ii\/"},"modified":"2016-06-13T11:17:06","modified_gmt":"2016-06-13T16:17:06","slug":"mexico-y-la-devocion-a-cristo-rey-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mexico-y-la-devocion-a-cristo-rey-ii\/","title":{"rendered":"M\u00e9xico y la devoci\u00f3n a Cristo Rey&nbsp;(II)"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Jaime Septi\u00e9n<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">El desarrollo hist&oacute;rico de la devoci&oacute;n en M&eacute;xico a Cristo Rey y a su Sagrado Coraz&oacute;n, tiene como momento cumbre del siglo XX la historia, agitada y a veces rocambolesca (por la persecuci&oacute;n y el miedo del poder) del monumento nacional a Cristo Rey en el cerro de El Cubilete<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEn efecto, en la cima de la monta&ntilde;a El Cubilete, que le sirve de pedestal, se levanta solemne la gran estatua de Cristo Rey bendiciendo a la naci&oacute;n y a todos los que llegan de lejos o de las cercan&iacute;as a su santuario. Cristo Rey se alza en el coraz&oacute;n geogr&aacute;fico de M&eacute;xico, a 2.660 metros de altura sobre el nivel del mar, pero quiere reinar tambi&eacute;n en el coraz&oacute;n de todos los hombres, pues ese es su lugar preferido.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nAl pie de la Santa Monta&ntilde;a, que est&aacute; en el municipio de Silao en el Estado de Guanajuato, Cristo Rey contempl&oacute; desde su altura el martirio de aquellos hijos suyos, que durante los a&ntilde;os de la persecuci&oacute;n lo confesaron hasta la &uacute;ltima gota de su sangre generosa y hasta el postrer aliento de sus pulmones para aclamarlo como Rey universal: &iexcl;Viva Cristo Rey!<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nHasta ese lugar, verdadero coraz&oacute;n del catolicismo mexicano, lleg&oacute; en marzo de 2012 el Papa Benedicto XVI.&nbsp; &Eacute;l mismo confes&oacute; que estaba cumpliendo un deseo no realizado de su admirado antecesor, el papa Juan Pablo II, quien no pudo ir a la monta&ntilde;a, justamente, por impedimento de los gobiernos federales de M&eacute;xico, en ese entonces, gobiernos que se dec&iacute;an &ldquo;emanados&rdquo; de la Revoluci&oacute;n y de una Constituci&oacute;n (la de Quer&eacute;taro, de 1917) profundamente anticat&oacute;lica.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nExploramos, en esta segunda parte, de la mano del Padre Luis Alfonso Orozco LC, la serie de acontecimientos que enmarcan la consagraci&oacute;n mexicana a Cristo Rey, misma que fue ratificada el pasado mes de noviembre, en la Bas&iacute;lica de Guadalupe por el cardenal y arzobispo primado de M&eacute;xico, Norberto Rivera Carrera.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>La primera consagraci&oacute;n de M&eacute;xico a Cristo Rey fue en 1914, como ve&iacute;amos en la entrega anterior.&nbsp; Han pasado nueve a&ntilde;os y el catolicismo inicia una d&eacute;cada tr&aacute;gica.&nbsp; Estamos en 1923.&nbsp; &iquest;Qu&eacute; panorama se puede dar como inicio de la construcci&oacute;n del monumento a Cristo Rey en el Cerro del Cubilete?<\/em><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nM&eacute;xico contaba ya con la Bas&iacute;lica y Santuario Nacional de Guadalupe, y se quiso favorecer la expresi&oacute;n de la devoci&oacute;n popular del pueblo cat&oacute;lico, con otro Santuario Nacional dedicado a Jesucristo.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nLa historia del monumento edificado a Cristo Rey, en el coraz&oacute;n geogr&aacute;fico de M&eacute;xico, es hermosa y heroica, porque forma tambi&eacute;n parte de la epopeya cristera y de la defensa de la fe.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEl 11 de febrero de 1923 el delegado apost&oacute;lico, monse&ntilde;or Ernesto Filippi, acompa&ntilde;ado del entonces obispo de Le&oacute;n, monse&ntilde;or Emeterio Valverde T&eacute;llez, y de otras autoridades y ante 50 mil peregrinos, bendijo la primera piedra de construcci&oacute;n del monumento. Este hecho le mereci&oacute; &#8211;a continuaci&oacute;n&#8211; la expulsi&oacute;n del pa&iacute;s por orden&nbsp; alevosa del entonces presidente, el general revolucionario &Aacute;lvaro Obreg&oacute;n.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nFue un acto completamente arbitrario y sin ninguna otra justificaci&oacute;n m&aacute;s que el poder de la tiran&iacute;a, como era la praxis de los gobernantes de la &eacute;poca.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>Sin embargo, vendr&iacute;a lo peor&hellip;<\/em><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nAs&iacute; es, pues pocos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, en plena persecuci&oacute;n religiosa, el presidente y general Plutarco El&iacute;as Calles decret&oacute;, arteramente, que la estatua del Sagrado Coraz&oacute;n hecha de cantera, fuese dinamitada.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nLa sentencia se ejecut&oacute; el 20 de enero de 1928 por manos de varios soldados al mando de un cierto general Carrillo.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nAl explotar la dinamita y al fragor del trueno se levantaron voces blasfemas de mofas, procaces insultos, desaf&iacute;os cobardes, como en torno de la agonizante V&iacute;ctima del Calvario pendiente en la cruz.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEl eco del torbellino que estremeci&oacute; a la monta&ntilde;a se fue repitiendo en las ondulaciones de las ca&ntilde;adas&#8230;<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nLa indignaci&oacute;n del pueblo no tuvo l&iacute;mite y pudo verse a mucha gente armada llevando en sus sombreros im&aacute;genes y medallas con las iniciales del preg&oacute;n libertador: &iexcl;Viva Cristo Rey!&nbsp;<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>Sin saberlo -&iquest;c&oacute;mo podr&iacute;an, si los cegaba el odio?-, los generalotes emanados de la Revoluci&oacute;n le estaban dando un motivo de devoci&oacute;n m&aacute;s profunda al pueblo fiel de M&eacute;xico, &iquest;no le parece a usted?<\/em><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEs cierto.&nbsp; La Monta&ntilde;a del Cubilete se convirti&oacute; en tierra santa y en meta de peregrinaci&oacute;n incesante. Cuando a&ntilde;os m&aacute;s tarde el pa&iacute;s se pacific&oacute;; finalmente se pudo levantar el grandioso monumento -el quinto y definitivo- a Cristo Rey universal, por cuya causa los labios de los m&aacute;rtires proclamaban antes de ser fusilados o ahorcados: &ldquo;&iexcl;Viva Cristo Rey!&rdquo;.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEsta epopeya le ha dado a M&eacute;xico la mayor&iacute;a de su santoral, desde el beato Padre jesuita Miguel Agust&iacute;n Pro, fusilado en 1927, y monse&ntilde;or Rafael Guizar y Valencia, obispo de Veracruz (aunque &eacute;l no muri&oacute; durante la Cristiada, sino en 1938, sin embargo no se hab&iacute;a atenuado la persecuci&oacute;n religiosa), los primeros 25 m&aacute;rtires canonizados en mayo de 2000 por Juan Pablo II, hasta los trece nuevos beatos proclamados por Benedicto XVI, el 20 de noviembre de 2005 &ndash;domingo de Cristo Rey- en Guadalajara, entre los cuales hay tres sacerdotes y diez seglares.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>&iquest;Podemos decir que, junto con la Bas&iacute;lica de Guadalupe, el Cristo del Cubilete, tan cantado en su tierra, Padre Luis Alfonso, por la c&eacute;lebre composici&oacute;n de Jos&eacute; Alfredo Jim&eacute;nez, &ldquo;Caminos de Guanajuato&rdquo;, es el coraz&oacute;n de M&eacute;xico?<\/em><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nCristo Rey en El Cubilete es ahora uno de los santuarios m&aacute;s frecuentados en el pa&iacute;s no s&oacute;lo por los peregrinos guanajuatenses, sino por peregrinaciones de car&aacute;cter nacional e internacional, muchas de ellas multitudinarias.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nPara este objeto, al pie de la gigantesca estatua de Cristo Rey, como base de la misma, se encuentra la moderna bas&iacute;lica en forma de globo terr&aacute;queo.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEl Santuario tiene capacidad para alojar a un nutrido n&uacute;mero de peregrinos que ascienden a la monta&ntilde;a durante todo el a&ntilde;o, pero en particular para la fiesta de Cristo Rey.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>&iquest;Qu&eacute; representa todo este conjunto?<\/em><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nLa simbolog&iacute;a representada en las estatuas de Cristo y los dos &aacute;ngeles que reposan sobre un hemisferio de concreto, simboliza al universo, con sus meridianos y paralelos terrestres.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEsta semiesfera descansa a su vez sobre ocho columnas de acero y hormig&oacute;n que representan a las ocho provincias eclesi&aacute;sticas que hab&iacute;a en M&eacute;xico, cuando se levant&oacute; el monumento.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nLos &aacute;ngeles arrodillados a los pies del divino Monarca, le ofrecen las dos coronas: la del martirio (corona de espinas) y de la gloria (corona regia).<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>&iquest;Y la enorme escultura de Cristo Rey?<\/em><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nLa escultura hecha con cemento y acero mide 20 metros de altura, pesa 80 toneladas y est&aacute; localizada en la cima del cerro el Cubilete, a 2.660 metros de altura sobre el nivel del mar, al cual se llega por medio de un camino empedrado que asciende como espiral por la monta&ntilde;a hasta llegar a una amplia explanada superior, que funciona tambi&eacute;n como mirador y estacionamiento para los coches.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEl recorrido sigue una pronunciada pendiente y atraviesa algunas curvas practicables pero cerradas, por lo que es recomendable conducir con velocidad moderada.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEn el interior del Santuario que est&aacute; construido en forma circular, bajo los pies del Cristo, se contienen varias piezas de arte, entra las cuales destaca una custodia en metal precioso, de gran tama&ntilde;o y que fue fabricada precisamente para este Santuario.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEn la custodia se encuentra la Sagrada Hostia expuesta de modo permanente para la adoraci&oacute;n de los fieles.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Jaime Septi\u00e9n El desarrollo hist&oacute;rico de la devoci&oacute;n en M&eacute;xico a Cristo Rey y a su Sagrado Coraz&oacute;n, tiene como momento cumbre del siglo XX la historia, agitada y a veces rocambolesca (por la persecuci&oacute;n y el miedo del poder) del monumento nacional a Cristo Rey en el cerro de El Cubilete &nbsp; 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