{"id":31315,"date":"2016-06-13T11:17:07","date_gmt":"2016-06-13T16:17:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mexico-y-la-devocion-a-cristo-rey-i\/"},"modified":"2016-06-13T11:17:07","modified_gmt":"2016-06-13T16:17:07","slug":"mexico-y-la-devocion-a-cristo-rey-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mexico-y-la-devocion-a-cristo-rey-i\/","title":{"rendered":"M\u00e9xico y la devoci\u00f3n a Cristo Rey&nbsp;(I)"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Jaime Septi\u00e9n<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">El s&aacute;bado 23 de noviembre de 2013, justo un d&iacute;a antes de la conclusi&oacute;n oficial del A&ntilde;o de la Fe -proclamado por Benedicto XVI y clausurado en Roma por el Papa Francisco- el cardenal y arzobispo primado de M&eacute;xico, monse&ntilde;or Norberto Rivera Carrera, presidi&oacute; la coronaci&oacute;n de un monumento dedicado a Cristo Rey y construido en el Santuario de la Virgen de Guadalupe de la capital mexicana, &ldquo;como un legado de paz, amor y esperanza para el pueblo de M&eacute;xico y sus futuras generaciones&rdquo;.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEste acontecimiento, del cual Aleteia dio noticia en su momento, tuvo como finalidad renovar la consagraci&oacute;n del pa&iacute;s al Sagrado Coraz&oacute;n de Cristo, tal como se hizo casi un siglo antes, el 11 de enero de 1914, tambi&eacute;n en la Ciudad de M&eacute;xico, pero en el transcurso de una misa en la catedral metropolitana.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEste&nbsp; pa&iacute;s, por entonces, contaba con menos de 20 millones de habitantes, de los cuales un 98 por ciento se declaraban cat&oacute;licos. A casi cien a&ntilde;os de distancia, con 120 millones de habitantes y 82.5 por ciento de cat&oacute;licos, la Iglesia y organizaciones de laicos han considerado necesaria una re consagraci&oacute;n nacional al Sagrado Coraz&oacute;n de Cristo, como Rey del Universo. Un acto que tiene profundas ra&iacute;ces en la historia de M&eacute;xico y, particularmente, en la guerra llamada &ldquo;cristera&rdquo; que se desat&oacute; en el pa&iacute;s por la persecuci&oacute;n religiosa del gobierno de Plutarco El&iacute;as Calles (1924-1928) y que dej&oacute; cerca de 250 mil muertes, muchas de ellas, por amor a Cristo Rey.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nPara tocar estos temas, Aleteia ha entrevistado al padre Luis Alfonso Orozco LC, historiador y profundo conocedor de la persecuci&oacute;n religiosa, de la guerra cristera y de la cultura &iacute;ntima del pueblo mexicano, sobre todo la del Baj&iacute;o, de donde el padre Orozco es originario.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>Padre, la devoci&oacute;n a Cristo Rey es una devoci&oacute;n con raigambre popular, muy popular en M&eacute;xico, &iquest;no es as&iacute;?<\/em><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nS&iacute;.&nbsp; La consagraci&oacute;n personal o familiar a Cristo Rey, o al Sagrado Coraz&oacute;n de Jes&uacute;s, ha sido y es una devoci&oacute;n muy arraigada en la piedad popular. De hecho el amor y la devoci&oacute;n a Cristo Rey y a Santa Mar&iacute;a de Guadalupe han sido determinantes al plasmar la identidad cultural cat&oacute;lica de M&eacute;xico desde sus or&iacute;genes, es decir a partir de 1521 con la conquista espa&ntilde;ola, con el pueblo mestizo resultante de la fusi&oacute;n de ambas razas.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEl acontecimiento guadalupano de 1531, diez a&ntilde;os m&aacute;s tarde, vino a ser como el bautismo de la joven naci&oacute;n, y de ah&iacute; que la identidad profunda de M&eacute;xico est&eacute; se&ntilde;alada por el catolicismo.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>Se dice que con la aparici&oacute;n de la Virgen de Guadalupe a San Juan Diego, Dios mostr&oacute; una predilecci&oacute;n &uacute;nica por esta naci&oacute;n&hellip;<\/em><br \/>\nM&eacute;xico, evangelizado por los misioneros espa&ntilde;oles, qued&oacute; &ndash;r&aacute;pidamente&#8211; bajo la protecci&oacute;n de la Reina del Cielo y gracias a esto la poblaci&oacute;n ind&iacute;gena pudo salir poco a poco del abismo de ignorancia religiosa y de oscuridad en que viviera antes de la llegada del Evangelio.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nComo es sabido algunas manifestaciones de crueldad tuvieron su causa principal en la ignorancia y rudeza religiosa de los indios, cuya expresi&oacute;n m&aacute;s tr&aacute;gica fueron los atroces sacrificios humanos de los pueblos vencidos, practicados principalmente por los aztecas pero tambi&eacute;n por los mayas.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nA partir del siglo XVI, en aquel amplio periodo de tiempo conocido como la Colonia o &eacute;poca colonial, la identidad cristiana de la naci&oacute;n quedaba definitivamente forjada . Unidas por una misma sangre, por un nombre com&uacute;n, la Nueva Espa&ntilde;a a la vieja Espa&ntilde;a peninsular, adquirieron entre s&iacute; un v&iacute;nculo a&uacute;n m&aacute;s estrecho y persistente: el de la misma fe en Cristo Rey. Las ra&iacute;ces de Nueva Espa&ntilde;a\/ M&eacute;xico son definitivamente cristianas.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>&iquest;Por qu&eacute; fue posible la consagraci&oacute;n de M&eacute;xico a Cristo en 1914?<\/em><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nFue posible, b&aacute;sicamente, por dos factores: por un lado la aclamaci&oacute;n popular de una naci&oacute;n forjada en torno a la fe cat&oacute;lica y el amor a Jesucristo, y constituida entonces al 98 por ciento de cat&oacute;licos, con sus obispos y sacerdotes preocupados por la paz y el progreso de M&eacute;xico. Como fieles creyentes piden a Dios el don de la paz para la Patria y la encomiendan y consagran a Cristo Rey de la paz, en aquel comienzo de siglo que result&oacute; tr&aacute;gico para M&eacute;xico y para el mundo.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEl otro factor fue la circunstancia pol&iacute;tica: el pa&iacute;s estaba en plena guerra de Revoluci&oacute;n.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>&hellip;y todav&iacute;a hab&iacute;a una &ldquo;isla&rdquo;, si me permite el t&eacute;rmino de libertad de organizar este tipo de actos llamados &ldquo;piadosos&rdquo;<\/em><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEn efecto. El hecho es que dentro del espacio de esa isla temporal de libertad religiosa de que gozaba el pa&iacute;s, el 11 de enero de 1914 el arzobispo de M&eacute;xico Jos&eacute; Mar&iacute;a Mora del R&iacute;o deposit&oacute; a los pies de la imagen del Sagrado Coraz&oacute;n de Jes&uacute;s una ofrenda para pedir la paz de M&eacute;xico, mientras muchos de los presentes aclamaban: &iexcl;Viva Cristo Rey!<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nUna paz que era especialmente necesaria mientras la naci&oacute;n entera estaba entrando en el turbulento torbellino de lo que fue la Revoluci&oacute;n mexicana, que con sus cientos de miles de muertos y desplazados &ndash;principalmente hacia los Estados Unidos&#8211;, supuso una destrucci&oacute;n y un retraso socio-cultural severo para la entera naci&oacute;n.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>Dentro de esta vor&aacute;gine, &iquest;qu&eacute; pintaba la Iglesia?<\/em><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEn relaci&oacute;n con esto, de nuevo la historia oficial ha pretendido hacer pasar la Revoluci&oacute;n como el acontecimiento determinante que ha plasmado el nuevo M&eacute;xico, queri&eacute;ndola presentar &ndash;y a los &ldquo;h&eacute;roes&rdquo; oficiales&mdash; como los forjadores de la patria. Eso es la ideolog&iacute;a al servicio del poder, m&aacute;s no la dura realidad, la cual se&ntilde;ala por el contrario todo el destrozo, atraso cultural y social que la Revoluci&oacute;n produjo en M&eacute;xico desde 1914, de los que no se ha recuperado despu&eacute;s de un siglo.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nIncluso sus secuelas m&aacute;s perniciosas, como la corrupci&oacute;n end&eacute;mica, persisten tristemente como una mentalidad muy difundida. Diez a&ntilde;os despu&eacute;s, todav&iacute;a dentro del clima de persecuci&oacute;n religiosa contra los cat&oacute;licos -&iexcl;el 98% de la poblaci&oacute;n!- M&eacute;xico renov&oacute; su consagraci&oacute;n durante el Congreso Eucar&iacute;stico de 1924 con una f&oacute;rmula especial. En el coraz&oacute;n del M&eacute;xico cat&oacute;lico estaba firmemente arraigada la fe en Cristo, en sus manifestaciones como devoci&oacute;n al Sagrado Coraz&oacute;n y a Cristo Rey.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Jaime Septi\u00e9n El s&aacute;bado 23 de noviembre de 2013, justo un d&iacute;a antes de la conclusi&oacute;n oficial del A&ntilde;o de la Fe -proclamado por Benedicto XVI y clausurado en Roma por el Papa Francisco- el cardenal y arzobispo primado de M&eacute;xico, monse&ntilde;or Norberto Rivera Carrera, presidi&oacute; la coronaci&oacute;n de un monumento dedicado a Cristo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mexico-y-la-devocion-a-cristo-rey-i\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abM\u00e9xico y la devoci\u00f3n a Cristo Rey&nbsp;(I)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-31315","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31315","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31315"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31315\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31315"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31315"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31315"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}