{"id":31317,"date":"2016-06-13T11:17:11","date_gmt":"2016-06-13T16:17:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/catacumbas-cristianas-un-patrimonio-bajo-la-superficie\/"},"modified":"2016-06-13T11:17:11","modified_gmt":"2016-06-13T16:17:11","slug":"catacumbas-cristianas-un-patrimonio-bajo-la-superficie","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/catacumbas-cristianas-un-patrimonio-bajo-la-superficie\/","title":{"rendered":"Catacumbas cristianas: un patrimonio bajo la&nbsp;superficie"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Chiara Santomiero<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Ayer se presentaba p&uacute;blicamente en Roma la labor de restauraci&oacute;n de una de las catacumbas m&aacute;s importantes de la antig&uuml;edad cristiana, las de Santa Priscila. Con m&aacute;s de 2.000 a&ntilde;os de antig&uuml;edad, pues comenzaron a excavarse antes de la aparici&oacute;n de las comunidades cristianas, <strong>este laber&iacute;ntico entramado de sepulturas era conocido como &ldquo;Regina catacumbarum&rdquo;, la reina de las catacumbas, por albergar los cuerpos de los m&aacute;rtires m&aacute;s venerados de la antig&uuml;edad<\/strong>, entre ellos Prisca, la esposa de Aquila, el matrimonio que colabor&oacute; con san Pablo en la evangelizaci&oacute;n de Roma.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEn Italia existen en total 120 catacumbas cristianas, a cuyo cuidado se dedica la Comisi&oacute;n Pontificia de Arqueolog&iacute;a Sacra (PCAS), que depende del Consejo Pontificio de la Cultura, y cuyo presidente es el cardenal Gianfranco Ravasi. &Eacute;l mismo, junto con el superintendente del PCAS Fabrizio Bisconti, explican a Aleteia en que ha consistido el trabajo de restauraci&oacute;n.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>&#8211; &iquest;Qu&eacute; otros proyectos hay en curso, aparte del que ha concluido ahora con Santa Priscila?<\/em><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nBisconti: Intentamos abrir al p&uacute;blico el mayor n&uacute;mero de catacumbas posible, como hemos hecho con S. Giovanni de N&aacute;poles, con S. Giovanni en Siracusa, con las catacumbas de Santa Cristina en Bolsena, con las de San Senatore en Albano. Se trata, como se puede intuir f&aacute;cilmente siendo estos lugares de monumentos &ldquo;fr&aacute;giles&rdquo;, no f&aacute;cilmente visitables, de toda una &ldquo;empresa&rdquo;: baste pensar que hay un microclima con un 90% de humedad. Pero antes de abrirlas hay que restaurarlas, y no es sencillo, no s&oacute;lo por cuestiones econ&oacute;micas: nuestro gran proyecto es volverlas a proponer a la atenci&oacute;n de la comunidad y de los visitantes.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>&#8211; &iquest;Cu&aacute;l es el valor de las catacumbas en el &aacute;mbito de la gran oferta art&iacute;stica de una ciudad como Roma?<\/em><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nBisconti: Se trata de una visita privilegiada dentro de recorridos significativos. No son s&oacute;lo monumentos &ndash; aunque cualquier monumento romano representa un trozo de historia &ndash; sino que las catacumbas nos cuentan la antig&uuml;edad tard&iacute;a. Sabemos poco de los siglos maduros del imperio; sabemos mucho de la edad republicana, del primer imperio, de Augusto, pero sabemos menos de los siglos III y IV. Sabemos que hubo una gran crisis econ&oacute;mica y espiritual, y sabemos que se difunde mucho el cristianismo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Las catacumbas cuentan precisamente esta etapa de la antig&uuml;edad tard&iacute;a. Llenando ante todo un vac&iacute;o: pues al haber sido olvidadas ya desde el siglo V y redescubiertas en el 1500, conservaron sellados &ndash; como una especie de Pompeya &ndash; muchos testimonios que en cambio en la superficie se perdieron. Se trata por tanto de lugares ya hist&oacute;ricamente atrayentes de por s&iacute;, porque vuelven a evocar un tiempo que dif&iacute;cilmente podemos reconstruir a partir de los monumentos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem&aacute;s, hay un valor a&ntilde;adido porque son las sedes de los m&aacute;rtires, y reflejan el momento de las grandes persecuciones: los m&aacute;rtires son sepultados en las catacumbas y all&iacute; se les venera. <strong>Son monumentos que unen la <em>curiositas<\/em> del turista &ldquo;r&aacute;pido&rdquo;, que atraviesa a ciudad con despreocupaci&oacute;n, con la b&uacute;squeda del devoto que quiere reflexionar y que incluso busca motivos para una conversi&oacute;n<\/strong>, una nueva evangelizaci&oacute;n a trav&eacute;s de los testimonios vivos e impactantes del cristianismo de la primera hora.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>&#8211; &iquest;Hay un mensaje particular del arte en estos lugares respecto a, por ejemplo, el de una bas&iacute;lica? <\/em><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nRavasi: Es distinto y paralelo. Es completamente distinto porque aqu&iacute; nos remontamos a los propios or&iacute;genes, a los primeros siglos cristianos, y por tanto no tenemos a&uacute;n todo lo que al abierto pod&iacute;a hacerse de forma suntuosa, de forma gloriosa. En las catacumbas se da casi la conquista de algo que es parecido a la miniatura, al secreto del espacio escondido. Pero hay un paralelismo, aunque en formas antiguas. Los s&iacute;mbolos, las narraciones, los temas son siempre los mismos que luego entrar&aacute;n en el arte pict&oacute;rico, escultural, posterior. La Biblia se representa aqu&iacute; en muchas de sus p&aacute;ginas tal y como ser&aacute; representada despu&eacute;s en color o en piedra en la superficie.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>&#8211; &iquest;Es de augurar que haya una mayor valoraci&oacute;n de las catacumbas en las peregrinaciones?<\/em><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nRavasi: La visita a las catacumbas era uno de los momentos m&aacute;s tradicionales de la peregrinaci&oacute;n a Roma, porque significaba remontarse, o descender m&aacute;s bien, a las mismas ra&iacute;ces de la cristiandad, a su elemento generador. Pi&eacute;nsese s&oacute;lo en lo que representan las catacumbas que est&aacute;n bajo la bas&iacute;lica de San Pedro y la tumba de Pedro. Pero poco a poco, la espectacularizaci&oacute;n del viaje a Roma, la simplificaci&oacute;n extrema bajo el impulso tur&iacute;stico, hizo que al final contara s&oacute;lo el &ldquo;cuadril&aacute;tero&rdquo; de las bas&iacute;licas y, naturalmente, la roma cl&aacute;sica.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Con ocasi&oacute;n del A&ntilde;o de la Fe y con la invitaci&oacute;n que se puede dirigir a grupos m&aacute;s atentos a los temas, a la riqueza simb&oacute;lica, al valor espiritual y cultural del patrimonio romano cristiano, podr&iacute;a pensarse en una vuelta a las catacumbas<\/strong>, y en una vuelta que no sea s&oacute;lo a los lugares tradicionales de San Sebasti&aacute;n y San Calixto, sino que incluya el &aacute;rea de Santa Priscila, que es uno de los m&aacute;s bellos desde el punto de vista arquitect&oacute;nico, iconogr&aacute;fico y espiritual.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em><strong>Invitamos a nuestros lectores a admirar la<a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.abc.es\/fotos-cultura\/20131120\/paseo-catacumbas-santa-priscila-1511483029876.html\"> bella exposici&oacute;n fotogr&aacute;fica<\/a> del diario espa&ntilde;ol ABC, de las catacumbas de Santa Priscila<\/strong><\/em><br \/>\n&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Chiara Santomiero Ayer se presentaba p&uacute;blicamente en Roma la labor de restauraci&oacute;n de una de las catacumbas m&aacute;s importantes de la antig&uuml;edad cristiana, las de Santa Priscila. 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