{"id":31497,"date":"2016-06-13T11:26:06","date_gmt":"2016-06-13T16:26:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/y-una-ley-de-cuidados-paliativos\/"},"modified":"2016-06-13T11:26:06","modified_gmt":"2016-06-13T16:26:06","slug":"y-una-ley-de-cuidados-paliativos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/y-una-ley-de-cuidados-paliativos\/","title":{"rendered":"\u00bfY una ley de cuidados&nbsp;paliativos?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Aleteia Team<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>El experto en cuidados paliativos Jacinto B&aacute;tiz defiende en este art&iacute;culo la necesidad actual de la atenci&oacute;n m&eacute;dica al final de la vida pero, al mismo tiempo, anima a que no s&oacute;lo se contemple este tipo de atenci&oacute;n desde esa &oacute;ptica sino que aboga por \u201ctrabajar intensamente para que &eacute;sta sea un verdadero derecho del enfermo y no un privilegio\u201d.<\/em><br \/> &nbsp;<br \/> La Atenci&oacute;n M&eacute;dica en el proceso de morir es un derecho del enfermo y una obligaci&oacute;n deontol&oacute;gica del m&eacute;dico<br \/> &nbsp;<br \/> En el II Foro de &Eacute;tica y Deontolog&iacute;a del Colegio de M&eacute;dicos de Islas Baleares, al que fui invitado a participar como ponente en el Debate <em>&iquest;Es necesaria una ley que regule la atenci&oacute;n en el proceso de morir? Visi&oacute;n desde la Bio&eacute;tica, la Deontolog&iacute;a y la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica<\/em>, pude transmitir a los asistentes, porque as&iacute; lo siento y trabajo d&iacute;a a d&iacute;a para ello, que <strong>la atenci&oacute;n m&eacute;dica en el proceso de morir es un derecho del enfermo y una obligaci&oacute;n deontol&oacute;gica del m&eacute;dico<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>En Espa&ntilde;a, unas 250.000 personas precisan cada a&ntilde;o cuidados paliativos<\/strong> para aliviar los s&iacute;ntomas y mejorar la calidad de vida perdida a causa de una enfermedad avanzada o en fase terminal.<br \/> &nbsp;<br \/> Adem&aacute;s, <strong>a su lado hay al menos 500.000 cuidadores<\/strong> que pueden llegar a sufrir con tanta intensidad que los propios enfermos.<br \/> &nbsp;<br \/> De esta manera comprendemos que <strong>la atenci&oacute;n m&eacute;dica al final de la vida es una necesidad<\/strong>, pero no nos podemos conformar con asumir que es una necesidad, <strong>hemos de trabajar para que est&aacute; atenci&oacute;n sea un verdadero derecho del enfermo y no un privilegio<\/strong>. Todas las personas tienen derecho a una asistencia sanitaria de calidad, cient&iacute;fica y humana.<br \/> &nbsp;<br \/> En Medicina Paliativa hemos de tener en cuenta una <strong>triple realidad<\/strong> que hemos de afrontar los profesionales: Por un lado, un <strong>enfermo<\/strong> en fase terminal con dolor f&iacute;sico y sufrimiento psicol&oacute;gico; por otro, una <strong>familia<\/strong> angustiada que no acaba de aceptar la situaci&oacute;n y sufre por su ser querido; y adem&aacute;s, un <strong>m&eacute;dico<\/strong> formado para luchar contra la muerte.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>&iquest;C&oacute;mo hemos de cuidar los m&eacute;dicos al final de la vida desde la Deontolog&iacute;a?<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Desde la Deontolog&iacute;a hemos de evitar su prolongaci&oacute;n innecesaria, pero tambi&eacute;n hemos de evitar su acortamiento deliberado.<br \/> &nbsp;<br \/> Los m&eacute;dicos nos hemos dado unas normas recogidas en el actual <strong>C&oacute;digo de Deontolog&iacute;a M&eacute;dica<\/strong>. En el cap&iacute;tulo VII del citado C&oacute;digo se aborda la Atenci&oacute;n M&eacute;dica al Final de la Vida.<br \/> &nbsp;<br \/> En los art&iacute;culos de este cap&iacute;tulo, podemos encontrar cu&aacute;l es nuestro deber deontol&oacute;gico para atender desde el punto de vista cl&iacute;nico a nuestros enfermos en esta etapa final de su vida. Tal vez, convenga hacer un breve recordatorio de algunos de estos art&iacute;culos:<br \/> &nbsp;<br \/> \u201c<strong><em>El m&eacute;dico tiene el deber de intentar la curaci&oacute;n o mejor&iacute;a del paciente siempre que sea posible<\/em><\/strong><em>. <strong>Cuando ya no lo sea, permanece la obligaci&oacute;n de aplicar las medidas adecuadas para conseguir su bienestar, a&uacute;n cuando de ello pudiera derivarse un acortamiento de la vida<\/strong><\/em>\u201d (Art. 361).<br \/> &nbsp;<br \/> El dolor es uno de los s&iacute;ntomas que provoca sufrimiento al enfermo por lo que tomar&eacute; como ejemplo este s&iacute;ntoma para ver c&oacute;mo hemos de aplicar este art&iacute;culo de nuestro C&oacute;digo.<br \/> &nbsp;<br \/> Los m&eacute;dicos no hemos de permitir que alguien sufra dolor por ignorancia de c&oacute;mo hacerlo, por temor a aliviarlo con la posolog&iacute;a suficiente o por creencias err&oacute;neas.<br \/> &nbsp;<br \/> El enfermo en fase terminal asocia el dolor con un empeoramiento o un agravamiento de su enfermedad por lo que debemos alivi&aacute;rselo cuanto antes. <strong>El tratamiento del dolor no es una cuesti&oacute;n opcional, sino un imperativo &eacute;tico.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> \u201c<em>El m&eacute;dico no deber&aacute; emprender o continuar acciones diagn&oacute;sticas o terap&eacute;uticas sin esperanza de beneficios para el enfermo, in&uacute;tiles u obstinadas\u2026\u201d<\/em> (Art. 36.2)<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<p align=\"justify\"> &nbsp;<br \/> En nuestro pa&iacute;s <strong>se puede morir mal por falta de recursos de cuidados paliativos, pero tambi&eacute;n hay enfermos que mueren mal por el exceso de tecnolog&iacute;as m&eacute;dicas empleadas cuando ya no tienen utilidad para el enfermo<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> Este art&iacute;culo nos dice que evitemos pruebas diagn&oacute;sticas que no sean &uacute;tiles en esa etapa de la enfermedad y aquellos tratamientos que ya no son &uacute;tiles para curar su enfermedad.<br \/> &nbsp;<br \/> Por eso hemos de adecuar el esfuerzo diagn&oacute;stico y terap&eacute;utico, teniendo en cuenta que <strong>tan importante como luchar por curar a un enfermo es saber parar cuando tenemos claro que es imposible curarle<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> \u201c<strong><em>El m&eacute;dico nunca provocar&aacute; intencionadamente la muerte<\/em><\/strong><em> de ning&uacute;n paciente, ni siquiera en caso de petici&oacute;n expresa por parte de &eacute;ste\u201d<\/em> (Art. 36.3).<br \/> &nbsp;<br \/> Desear tener una buena muerte, morir bien, es una leg&iacute;tima aspiraci&oacute;n de los seres humanos. Y los profesionales de la salud estamos obligados a ayudar a nuestros enfermos a que mueran bien.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Detr&aacute;s de la petici&oacute;n \u201cquiero morir\u201d, hay un trasfondo que significa \u201cquiero vivir\u201d o \u201cmorir de otra forma<\/strong>\u201d. El enfermo pide ayuda, y si no comprendemos el sentido profundo de su petici&oacute;n, determinamos que desea la muerte.<br \/> &nbsp;<br \/> La tentaci&oacute;n de la <strong>eutanasia<\/strong> como soluci&oacute;n precipitada se da cuando un paciente solicita ayuda para morir y se encuentra con la angustia de un m&eacute;dico que quiere terminar con el sufrimiento del enfermo porque lo considera intolerable y cree que no tiene nada m&aacute;s que ofrecerle.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>El fracaso de un m&eacute;dico se produce cuando se plantea quitar la vida a un enfermo<\/strong> porque no sabe c&oacute;mo mejorarle sus s&iacute;ntomas ni c&oacute;mo modificar las circunstancias personales en las que est&aacute; viviendo.<br \/> &nbsp;<br \/> \u201c<strong><em>El m&eacute;dico est&aacute; obligado a atender las peticiones del paciente reflejadas en el documento de voluntades anticipadas, a no ser que vayan contra la buena pr&aacute;ctica m&eacute;dica<\/em><\/strong>\u201d (Art. 36.4).<br \/> &nbsp;<br \/> Hemos de respetar los valores del enfermo, pero &iquest;qu&eacute; valores? nos preguntamos los m&eacute;dicos. Pues sin duda, son todas aquellas cosas que son importantes para el enfermo y que desea que se le respeten. Esto lo sabremos explorando adecuadamente sus deseos.<br \/> &nbsp;<br \/> \u201c<em>La <strong>sedaci&oacute;n<\/strong> en la agon&iacute;a es cient&iacute;fica y &eacute;ticamente correcta cuando existen s&iacute;ntomas refractarios a los recursos terap&eacute;uticos disponibles y se dispone del consentimiento del paciente impl&iacute;cito, expl&iacute;cito o delegado.\u201d<\/em> (Art. 36.5)<br \/> &nbsp;<br \/> Es preciso sedar al paciente cuando sea posible teniendo en cuenta que la sedaci&oacute;n, en s&iacute; misa, es un recurso terap&eacute;utico neutro y por tanto &eacute;ticamente neutro.<br \/> &nbsp;<br \/> Lo que pude hacerla &eacute;ticamente aceptable o reprobable es el fin que busca y las circunstancias en que se aplica. Ser&aacute;, por tanto, el fin que buscamos con la sedaci&oacute;n la medida para tasar el acto como &eacute;tico.<br \/> &nbsp;<br \/> Cuando el m&eacute;dico seda al enfermo que se encuentra sufriendo en fase terminal y lo hace con criterios cl&iacute;nicos y &eacute;ticos no est&aacute; provocando su muerte, est&aacute; evitando que sufra mientras se muere, est&aacute; realizando una buena pr&aacute;ctica m&eacute;dica.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>La oportunidad de una Ley que regule la atenci&oacute;n en el proceso de morir.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Aunque no lo dijera ninguna Ley, el enfermo tiene derecho a no sufrir y quienes le atendemos tenemos la obligaci&oacute;n de que no sufra realizando una buena pr&aacute;ctica m&eacute;dica.<br \/> &nbsp;<br \/> Los m&eacute;dicos hemos regulado la buena pr&aacute;ctica m&eacute;dica en el proceso de morir desde el punto de vista cl&iacute;nico, pero hay otros aspectos fundamentales para que la atenci&oacute;n en el proceso de morir sea adecuada y estos aspectos s&iacute; pueden ser regulados por una Ley.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Una Ley Nacional de Cuidados Paliativos, que legisle todos los aspectos relacionados con la atenci&oacute;n en el proceso de morir<\/strong>, es un paso que se debe dar en nuestro pa&iacute;s.<br \/> &nbsp;<br \/> En esa Ley se debiera tener en cuenta la necesaria homologaci&oacute;n y funcionamiento de recursos y servicios de cuidados paliativos en todas las CCAA as&iacute; como una menci&oacute;n expresa de garantizar la prestaci&oacute;n de los cuidados a todos los enfermos que lo requieran, oncol&oacute;gicos o no, as&iacute; como a los ni&ntilde;os.<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<p align=\"justify\"> &nbsp;<br \/> Deber&aacute; <strong>facilitar los cuidados del enfermo por parte de alg&uacute;n familiar<\/strong>, bien sea a trav&eacute;s de la articulaci&oacute;n de un equivalente a una <strong>baja laboral<\/strong> para el familiar <strong>cuidador<\/strong>, o bien garantizando el <strong>acceso a las prestaciones<\/strong> de la Ley de la Dependencia mediante un procedimiento de acceso urgente aunque limitado en el tiempo.<br \/> &nbsp;<br \/> Una Ley que contemple la <strong>obligatoriedad de la formaci&oacute;n en cuidados paliativos<\/strong> en los estudios universitarios as&iacute; como la creaci&oacute;n del &Aacute;rea de Capacitaci&oacute;n Espec&iacute;fica en Cuidados Paliativos seg&uacute;n lo previsto en la Ley de Ordenaci&oacute;n de Profesiones Sanitarias, ser&aacute; muy oportuna.<br \/> &nbsp;<br \/> El derecho fundamental para los enfermos que se encuentran en la etapa final de la vida es el acceso equitativo a los cuidados paliativos, sin discriminaci&oacute;n de ning&uacute;n tipo.<br \/> &nbsp;<br \/> La Ley ser&aacute; muy oportuna si, en vez de considerar el acceso a los cuidados paliativos como un privilegio de algunos enfermos, garantiza el derecho reconocido para todos los ciudadanos que necesiten una atenci&oacute;n de calidad con los recursos adecuados.<br \/> &nbsp;<br \/> Deseo terminar con la misma afirmaci&oacute;n con la que he titulado esta ponencia: la atenci&oacute;n m&eacute;dica en el proceso de morir es un derecho del enfermo y una obligaci&oacute;n deontol&oacute;gica del m&eacute;dico.<br \/> &nbsp;<br \/><em>Por Jacinto B&aacute;tiz, , presidente de la Comisi&oacute;n de Deontolog&iacute;a del Colegio de M&eacute;dicos de Bizkaia. Jefe del &Aacute;rea de Cuidados del Hospital San Juan de Dios (Santurtzi-Bizkaia)<\/em><br \/> &nbsp;<br \/><strong><em><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.bioeticaweb.com\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Batiz-derecho-paciente.pdf\">Art&iacute;culo<\/a><\/em><\/strong><em> publicado originalmente en el <a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/deontologia.colegiomedicosbizkaia.com\/search?updated-max=2013-11-04T22:17:00%2001:00&amp;max-results=7\">blog<\/a> \u201c&Eacute;tica y Deontolog&iacute;a M&eacute;dica de Bizkaia\u201d, del Colegio de M&eacute;dicos de Bizkaia y republicado en Bio&eacute;ticaweb<\/em><br \/> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Aleteia Team El experto en cuidados paliativos Jacinto B&aacute;tiz defiende en este art&iacute;culo la necesidad actual de la atenci&oacute;n m&eacute;dica al final de la vida pero, al mismo tiempo, anima a que no s&oacute;lo se contemple este tipo de atenci&oacute;n desde esa &oacute;ptica sino que aboga por \u201ctrabajar intensamente para que &eacute;sta sea un &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/y-una-ley-de-cuidados-paliativos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfY una ley de cuidados&nbsp;paliativos?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-31497","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31497","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31497"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31497\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31497"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31497"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31497"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}