{"id":31514,"date":"2016-06-13T11:26:48","date_gmt":"2016-06-13T16:26:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/monsenor-zimowski-la-eutanasia-una-verguenza-de-nuestro-tiempo\/"},"modified":"2016-06-13T11:26:48","modified_gmt":"2016-06-13T16:26:48","slug":"monsenor-zimowski-la-eutanasia-una-verguenza-de-nuestro-tiempo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/monsenor-zimowski-la-eutanasia-una-verguenza-de-nuestro-tiempo\/","title":{"rendered":"Monse\u00f1or Zimowski: la eutanasia, una verg\u00fcenza de nuestro&nbsp;tiempo"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Radio Vaticano<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">&ldquo;Hoy hemos verdaderamente pedido y gritado al mundo &lsquo;no a la eutanasia&rsquo;, porque es una verg&uuml;enza de nuestro tiempo&rdquo;. Lo dijo el presidente del Consejo Pontificio para los Operadores Sanitarios, monse&ntilde;or Zygmunt Zimowski, esta ma&ntilde;ana en la apertura del congreso &ldquo;La Iglesia al servicio de la persona anciana enferma: el cuidado de las personas afectadas por patolog&iacute;as neurodegenerativas&rdquo;, en el que participan m&aacute;s de 400 personas, entre ellas especialistas de los cinco continentes.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n&ldquo;Las transformaciones de la sociedad, en la segunda parte del siglo XX, especialmente en los pa&iacute;ses m&aacute;s ricos, con el envejecimiento de las poblaciones, la reducci&oacute;n del apoyo social asegurado por la familia, y la frecuente marginaci&oacute;n de los ancianos, ha hecho que la suerte de estas personas haya parad&oacute;jicamente empeorado, aumentando la tentaci&oacute;n de recurrir a la eutanasia&rdquo;.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nAntes, la ancianidad era considerada como &ldquo;un periodo de sabidur&iacute;a&rdquo; , y hoy en cambio se la considera una &ldquo;fase de declive&rdquo;: en una sociedad que pone en primer lugar la &ldquo;productividad&rdquo;, los propios ancianos se ven impulsados a preguntarse &ldquo;si su existencia es a&uacute;n &uacute;til&rdquo; y por tanto a caer en la tentaci&oacute;n de considerar la eutanasia como una liberaci&oacute;n.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nPor ello, es muy importante el acompa&ntilde;amiento que familiares y amigos pueden ofrecer a los ancianos. Tambi&eacute;n es fundamental el acompa&ntilde;amiento espiritual para descubrir en el sufrimiento &ldquo;una participaci&oacute;n en la pasi&oacute;n de Cristo y, por ello, en la redenci&oacute;n&rdquo;, subray&oacute; monse&ntilde;or Zimowski recordando a Juan Pablo II. La persona anciana enferma puede ser &ldquo;un eficaz predicador del Evangelio&rdquo;, que se manifiesta en la alegr&iacute;a y en la paciencia a pesar del dolor y la enfermedad.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEl sufrimiento impulsa a plantearse la pregunta sobre el sentido de las tribulaciones, y &eacute;ste es el momento que &ldquo;puede llevar a la desesperaci&oacute;n&hellip; o a acercarse al Se&ntilde;or&rdquo;.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n&ldquo;Este acercarse de la persona anciana al Se&ntilde;or puede desembocar en la apertura a los dem&aacute;s y a Dios. Esto hace fecundo el acompa&ntilde;amiento y lleva al paciente a la esperanza activa, es decir, a la realizaci&oacute;n de la propia vocaci&oacute;n de anciano enfermo. Se trata, para el anciano enfermo, llegar a reconocer la mano de Dios en la prueba&rdquo;.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEn la fase terminal, el anciano enfermo se encuentra expuesto a dos peligros opuestos: el encarnizamiento terap&eacute;utico y la eutanasia. El primero hoy tiene lugar m&aacute;s raramente en los ancianos. &ldquo;La Iglesia nunca ha estado a favor de un exceso terap&eacute;utico que vaya contra la dignidad de la persona y le quita el grado de libertad necesario para prepararse ante la muerte&rdquo;, afirma el prelado.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nPor el lado contrario, el &ldquo;suicidio asistido&rdquo;, la Iglesia ofrece dos respuestas: por una parte, recuerda a los m&eacute;dicos y agentes sanitarios que asumen el derecho de eliminar f&iacute;sicamente a los ancianos enfermos considerados &lsquo;in&uacute;tiles&rsquo;&rdquo;, &ldquo;el principio inalienable de la sacralidad e inviolabilidad de la vida&quot;. Pero tambi&eacute;n, la Iglesia recuerda que la petici&oacute;n de la eutanasia expresa a menudo &ldquo;un estado de aflicci&oacute;n profunda&rdquo;, y que la respuesta a esto no viene de la t&eacute;cnica sino del coraz&oacute;n.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nLa Iglesia recuerda por tanto los deberes de la familia y el desarrollo de los cuidados paliativos. Se alienta a las familias a cuidar de sus ancianos, acogi&eacute;ndolos y haci&eacute;ndose cargo de ellos. &ldquo;Cuando la familia no puede o no quiere acoger al anciano, el cuidado pastoral debe orientarse al acompa&ntilde;amiento en estructuras sanitarias&rdquo;, y aqu&iacute; no se trata s&oacute;lo de aliviar el dolor f&iacute;sico sino de seguir a las personas con competencia y amor.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n&ldquo;Se trata de acompa&ntilde;ar humana y espiritualmente a estas personas en su enfermedad, haci&eacute;ndoles realizar el valor de su vida y de su misi&oacute;n, para la Iglesia y para el mundo. Este acompa&ntilde;amiento busca llevar estas personas a la esperanza, a pesar de sus sufrimientos: a una esperanza iluminada por Cristo, &lsquo;llena de inmortalidad&rsquo;&rdquo;.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Radio Vaticano &ldquo;Hoy hemos verdaderamente pedido y gritado al mundo &lsquo;no a la eutanasia&rsquo;, porque es una verg&uuml;enza de nuestro tiempo&rdquo;. 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