{"id":3152,"date":"2015-12-01T01:08:14","date_gmt":"2015-12-01T06:08:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/separacion-divorcio-y-nuevo-matrimonio\/"},"modified":"2015-12-01T01:08:14","modified_gmt":"2015-12-01T06:08:14","slug":"separacion-divorcio-y-nuevo-matrimonio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/separacion-divorcio-y-nuevo-matrimonio\/","title":{"rendered":"Separaci\u00f3n, divorcio y nuevo matrimonio"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por J. Norberto Saracco<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Las crisis son inevitables, pero bien encaminadas se transforman en oportunidades para crecer y lograr una relaci\u00f3n cada vez m\u00e1s s\u00f3lida y estable. Adem\u00e1s, para quienes depositamos nuestra fe en Jesucristo, tenemos en \u00e9l la roca s\u00f3lida sobre donde edificar nuestro hogar.  Sin embargo, no todos pueden sortear ciertas crisis en la relaci\u00f3n&#8230;<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p class=\"p1\" align=\"justify\"><b>Hacia una pastoral de la pareja en crisis<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\" align=\"justify\">En el a\u00f1o 2003 un grupo de pastores de la Congregaci\u00f3n Cristiana de Goya, Argentina, bajo la direcci\u00f3n del Dr. Noberto Saracco, se reuni\u00f3 por varios d\u00edas para establecer lineamientos sobre un tema escabroso. Durante el proceso examinaron diferentes publicaciones y escucharon las exposiciones de varios l\u00edderes, de diferentes denominaciones y ministerios, algunos de ellos con posiciones encontradas sobre el tema. Luego, nutridos por el estudio de los textos claves, la oraci\u00f3n y un di\u00e1logo franco y abierto, arribaron a las conclusiones compartidas en este art\u00edculo. Aunque Apuntes Pastorales no necesariamente comparte las conclusiones del grupo, deseamos animar a nuestros lectores en todo lugar a seguir el excelente ejemplo de estos ministros, quienes, imitando el modelo de Hechos 15, aceptaron el desaf\u00edo de buscar juntos una respuesta para un tema que desaf\u00eda a la iglesia.<\/p>\n<p class=\"p1\" align=\"justify\">El ministerio pastoral tiene la ardua tarea de guiar a la iglesia para que viva de acuerdo con los principios y valores del Reino de Dios, los cuales est\u00e1n en la revelaci\u00f3n de Dios por medio de Su Palabra. Lo dif\u00edcil de la labor pastoral es aplicar esos principios en una situaci\u00f3n y un momento determinados; en otras palabras, resolver una interrogante como la siguiente: \u00bfc\u00f3mo llevar a la pr\u00e1ctica la inalterable Palabra de Dios en medio de la fragilidad y los condicionamientos humanos?<\/p>\n<p class=\"p1\" align=\"justify\">Hay dos respuestas f\u00e1ciles a esta pregunta, aunque est\u00e1n en extremos diferentes:<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">Hagamos exactamente lo que la Palabra de Dios dice, sin importar circunstancia ni ocasi\u00f3n.&#160;<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Hagamos lo que, a nuestro criterio, m\u00e1s conviene a esta situaci\u00f3n, sin importar lo que la Palabra de Dios dice. Simplemente tratemos de adaptarla lo m\u00e1s posible a las circunstancias.<\/li>\n<p class=\"p1\" align=\"justify\">La primera respuesta tiene apariencia de piedad y santidad, pero en realidad es lo que en el Nuevo Testamento se denuncia como \u00ablegalismo\u00bb. Por ejemplo, la Palabra de Dios dice con toda claridad que la mujer sorprendida en adulterio debe morir apedreada. Sin embargo, cuando a Jes\u00fas le toc\u00f3 actuar en estas circunstancias perdon\u00f3 a la mujer ad\u00faltera y le salv\u00f3 la vida. \u00bfInvalidaba esto la Palabra de Dios? <b>No<\/b>. Jes\u00fas ense\u00f1\u00f3 que sus leyes y mandamientos fueron dados para correcci\u00f3n y salvaci\u00f3n, no para destrucci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"p1\" align=\"justify\">Lo m\u00e1s f\u00e1cil y \u00abb\u00edblico\u00bb era apedrear a la mujer, empero, Jes\u00fas escogi\u00f3 el camino m\u00e1s dif\u00edcil y \u00abcuestionable\u00bb: el del perd\u00f3n y la restauraci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"p1\" align=\"justify\">La segunda respuesta tiene la apariencia de ejercitar la comprensi\u00f3n y sensibilidad, pero en realidad no es m\u00e1s que \u00abrelativismo\u00bb y \u00abhumanismo\u00bb. Es decir, seg\u00fan esta postura no hay verdades absolutas ni mandamientos sino que juzgamos de acuerdo con nuestros sentimientos y opiniones, aplicando de la Palabra de Dios lo que coincide con nuestra opini\u00f3n. Esta es la postura m\u00e1s com\u00fan en nuestros d\u00edas, donde tenemos el pensamiento postmoderno que nos dice: \u00absi te parece bien, hazlo\u00bb.<\/p>\n<p class=\"p1\" align=\"justify\">Sin embargo, ni el legalismo ni el relativismo son opciones para nosotros. Amamos la Palabra de Dios y es para nosotros nuestra \u00fanica regla de fe y vida, por eso la tarea pastoral de cada d\u00eda es luchar, aun contra nosotros mismos, para llevar la Palabra eterna e inamovible de Dios a la fragilidad y precariedad de la situaci\u00f3n humana. Lo hacemos con temor y temblor, conscientes de los riesgos y malos entendidos que implica el no querer aplicar \u00abrespuestas b\u00edblicas\u00bb como f\u00f3rmulas atemporales ni ceder a las \u00abcorrientes de este mundo\u00bb.<\/p>\n<p class=\"p1\" align=\"justify\">Al abordar en la pastoral familiar temas tales como la separaci\u00f3n, el divorcio y el nuevo casamiento, somos conscientes de que tratamos asuntos que en nuestros d\u00edas tienen una relevancia especial. La familia est\u00e1 deteriorada, los modelos tradicionales se encuentran en crisis y la ideolog\u00eda contempor\u00e1nea parece haberse ensa\u00f1ado particularmente contra la familia. Es por eso que como pastores del Pueblo de Dios, debemos enfrentar a diario esta problem\u00e1tica que nos llega con toda crudeza y a partir de experiencias tan dis\u00edmiles que nos lleva a repetir lo que todos sabemos: no existen dos casos iguales, ni tampoco dos personas iguales.<\/p>\n<p class=\"p1\" align=\"justify\">Al trazar las presentes \u00abl\u00edneas pastorales\u00bb deseamos contribuir con nuestros consiervos, dando un marco de referencia para la labor pastoral que nos permita manejar criterios similares dentro de nuestra familia de fe. No tratamos aqu\u00ed casos espec\u00edficos porque entendemos que cada uno debe ser analizado en su singularidad y complejidad. Tambi\u00e9n respetamos toda postura diferente a la nuestra pues presuponemos que detr\u00e1s de cada una de ellas est\u00e1 el mismo deseo de fidelidad a Dios y su Palabra.<\/p>\n<p class=\"p1\" align=\"justify\"><b>El modelo de Dios y la tragedia del pecado<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\" align=\"justify\">La Palabra de Dios afirma que el hombre y la mujer fueron creados el uno para el otro. El var\u00f3n y la mujer creados a imagen y semejanza de Dios (Gn 1.27) se necesitan mutuamente para alcanzar su plenitud. El hombre, creado por amor, est\u00e1 llamado a amar, y es en el \u00e1mbito del matrimonio que ese amor se convierte en una entrega tan profunda y total que el var\u00f3n y la mujer llegan a ser \u00abuna sola carne\u00bb (Gn 2.18\u009625). El amor mutuo se transforma en imagen del amor absoluto de Dios hacia el hombre. Es, pues, el matrimonio creaci\u00f3n de Dios. Fue Dios quien vio que no era bueno que el hombre estuviera solo y \u00c9l mismo es quien invita a dejar al padre y a la madre para unirse en el v\u00ednculo m\u00e1s profundo y total que puede experimentar el ser humano, el cual hace de dos personas una sola.<\/p>\n<p class=\"p1\" align=\"justify\">Las Sagradas Escrituras inician con el relato de la creaci\u00f3n del hombre y la mujer y su uni\u00f3n matrimonial, y concluyen en el Apocalipsis con las bodas del Cordero (Ap 19.7\u00969). De principio a fin las Escrituras hablan del matrimonio, su origen divino, su instituci\u00f3n, las dificultades que atraviesa por el pecado y su figura como modelo de la uni\u00f3n entre Cristo y la Iglesia.<\/p>\n<p class=\"p1\" align=\"justify\">Es evidente entonces que Dios cre\u00f3 al matrimonio indisoluble y como \u00e1mbito de la expresi\u00f3n pura y comprometida del amor. Este es el modelo de Dios. Sin embargo el pecado que afecta al hombre y la creaci\u00f3n tambi\u00e9n ensucia, lastima y distorsiona el matrimonio. El ego\u00edsmo, el esp\u00edritu de dominio, la infidelidad, los celos, la discordia y aun la violencia, son algunas manifestaciones de ese pecado que anidan en el coraz\u00f3n del hombre y da\u00f1an su relaci\u00f3n con el otro, inclusive el matrimonio. Sus consecuencias son tr\u00e1gicas y no solo afectan a los esposos sino tambi\u00e9n a sus hijos y n\u00facleo familiar.&#160;<\/p>\n<p class=\"p1\" align=\"justify\">Existe hoy la tendencia a desvalorizar el matrimonio relativizando su importancia, propiciando la uni\u00f3n de las parejas sin establecer v\u00ednculos estables y llev\u00e1ndolo a la categor\u00eda de un simple contrato social modificable al antojo de las partes. Esta actitud nada tiene que ver con el proyecto de Dios para la pareja humana y por lo tanto est\u00e1 plagada de dolor, frustraci\u00f3n y desasosiego. Es m\u00e1s, el hecho de que hoy m\u00e1s de 40% de los matrimonios termine en divorcio no es un mero dato estad\u00edstico, sino una tragedia social.<\/p>\n<p class=\"p1\" align=\"justify\"><b>Entre el ideal y la realidad: el poder del perd\u00f3n y la gracia<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\" align=\"justify\">Debemos afirmar con absoluta claridad que todo aquello que contradice, se opone o distorsiona el plan de Dios <b>es pecado<\/b>. Como ha afirmado alguien, \u00abla separaci\u00f3n es un aborto: interrumpe el proceso normal del desarrollo de la vida familiar\u00bb. Es evidente que quien se casa, lo hace para estar m\u00e1s pr\u00f3ximo del otro, tener mayor intimidad, estar juntos m\u00e1s tiempo y compartir un proyecto de vida, pero la separaci\u00f3n rompe este ideal y recorre un camino inverso. Por eso el divorcio es una de las consecuencias de la ca\u00edda del ser humano. No importan las causas con que pueda argumentarse su necesidad; es, en \u00faltima instancia, el fracaso del amor y el triunfo de la iniquidad.<\/p>\n<p class=\"p1\" align=\"justify\">Como ocurre con todo pecado, deja marcas y sus heridas se arrastran de por vida si no somos sanados por el poder del perd\u00f3n y la gracia de nuestro Dios. Dios odia el repudio (Mal 2.16), pero no odia al divorciado, aunque nunca fue la perfecta voluntad de Dios que las personas se divorciaran de sus c\u00f3nyuges, como tampoco lo fue que las personas pecaran. Pero as\u00ed como hay un camino para el perd\u00f3n y restauraci\u00f3n del pecador lo hay tambi\u00e9n para aquellos que al fracasar en su vida conyugal acuden arrepentidos a los pies del Dios de amor. Bien sabemos que el perd\u00f3n total y absoluto de nuestros pecados no nos evita sufrir las consecuencias de lo que hemos hecho, mas aquellos que viniendo de una ruptura matrimonial encuentran perd\u00f3n en Jes\u00fas, no podr\u00e1n evitar las consecuencias dolorosas de la situaci\u00f3n que han generado o padecido. Entonces, como iglesia nos corresponde anunciar el perd\u00f3n y ser instrumentos de restauraci\u00f3n conforme la infinita gracia de nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n<p class=\"p1\" align=\"justify\"><b>La separaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\" align=\"justify\">Toda relaci\u00f3n humana es compleja y hay muchos factores que confluyen para atentar contra los v\u00ednculos entre padres e hijos, hermanos, compa\u00f1eros de trabajo o amigos. El car\u00e1cter de las personas, sus historias de vida o la simple manera de ver la realidad son algunos de los elementos que suelen minar una relaci\u00f3n. En el matrimonio, las consecuencias de esta complejidad se potencian, pues las dos personas han decidido compartir toda su vida y todo en la vida.<\/p>\n<p class=\"p1\" align=\"justify\">Las crisis son inevitables, pero bien encaminadas se transforman en oportunidades para crecer y lograr una relaci\u00f3n cada vez m\u00e1s s\u00f3lida y estable. Adem\u00e1s, para quienes depositamos nuestra fe en Jesucristo, tenemos en \u00e9l la roca s\u00f3lida sobre donde edificar nuestro hogar.<\/p>\n<p class=\"p1\" align=\"justify\">Sin embargo, no todos pueden sortear ciertas crisis en la relaci\u00f3n. Existen situaciones en las que la violencia psicol\u00f3gica, verbal o f\u00edsica que uno o ambos c\u00f3nyuges practican es de tal magnitud o el hecho de continuar juntos genera tantas heridas a ellos y a sus hijos que lo m\u00e1s aconsejable es que ambos se separen. No hablamos aqu\u00ed de un divorcio sino de una separaci\u00f3n cuyo prop\u00f3sito es resguardar la integridad f\u00edsica o ps\u00edquica de los involucrados.<\/p>\n<p class=\"p1\" align=\"justify\">La tarea pastoral entonces, debe estar dirigida no solo a la sanidad y restauraci\u00f3n de las personas sino tambi\u00e9n de su relaci\u00f3n. Esto lleva tiempo y muchas veces requiere que junto a la labor pastoral participen otros profesionales, para que el problema sea abordado desde una perspectiva integral. Igualmente, es importante que la iglesia act\u00fae como una comunidad sanadora, evitando emitir juicios apresurados o tomando partido por uno u otro de los c\u00f3nyuges y colaborando con la labor pastoral de restauraci\u00f3n. Durante la separaci\u00f3n ninguno de los c\u00f3nyuges puede iniciar una relaci\u00f3n amorosa con otra persona. Si lo hiciere se considerar\u00e1 que est\u00e1 en adulterio (1Co 7.10\u009615).<\/p>\n<p class=\"p1\" align=\"justify\"><b>El divorcio<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\" align=\"justify\">El divorcio es la ruptura total y definitiva del v\u00ednculo matrimonial. Es una situaci\u00f3n extrema a la que solo se llegar\u00e1 cuando hayan fracasado todos los intentos de recomponer la relaci\u00f3n, y la gravedad y profundidad de la crisis nos indiquen que ya no es posible seguir adelante con el matrimonio. Cuando se han agotado las alternativas, el mantener las apariencias de una uni\u00f3n formal puede ser a\u00fan m\u00e1s destructivo que la separaci\u00f3n.&#160;<\/p>\n<p class=\"p1\" align=\"justify\">Debemos recordar aqu\u00ed la opini\u00f3n de Jes\u00fas cuando expres\u00f3 que la legislaci\u00f3n sobre el divorcio en la \u00e9poca de Mois\u00e9s (Dt 24.1\u00964) hab\u00eda sido una concesi\u00f3n no deseada pues lo que \u00abDios junt\u00f3, no lo separe el hombre\u00bb (Mt 19.6). No es el divorcio algo querido o deseado por Dios, sino solo permitido como salida dolorosa de un fracaso humano. Nadie puede buscar el divorcio aduciendo motivos banales o superficiales ni como respuesta ligera a una crisis no resuelta.<\/p>\n<p class=\"p1\" align=\"justify\">En tiempos del Antiguo Testamento, y aun en los d\u00edas de Jes\u00fas, los hombres hab\u00edan desarrollado la costumbre de \u00abrepudiar\u00bb a sus mujeres. La palabra hebrea que describe esta pr\u00e1ctica es shalach y su equivalente en griego es apoluoo. Por su parte, el t\u00e9rmino hebreo para divorcio es keriythuwth (Jer 3.8) y literalmente significa escisi\u00f3n y su equivalente en griego es apostasion. El \u00abrepudio\u00bb era una pr\u00e1ctica perversa que dejaba a las mujeres abandonadas, olvidadas y, en muchos casos, literalmente deambulando por las calles. Esta costumbre fue duramente condenada por el Se\u00f1or a trav\u00e9s del profeta Malaqu\u00edas cuando dijo: \u00abAs\u00ed que cu\u00eddense ustedes en su propio esp\u00edritu, y no traicionen a la esposa de su juventud. Yo aborrezco el repudio (shalach) \u0097dice el Se\u00f1or, Dios de Israel (Mal 2.14\u009616)\u00bb.&#160;<\/p>\n<p class=\"p1\" align=\"justify\">Jes\u00fas reafirm\u00f3 el rechazo divino al repudio record\u00e1ndoles que al no estar disuelto el v\u00ednculo matrimonial cualquiera de los dos c\u00f3nyuges que se volviera a casar estar\u00eda cometiendo adulterio (Mt 19.9; Mc 10.10\u009612; Lc 16.18; etc.). En todos los casos Jes\u00fas proh\u00edbe el repudio (apoluoo) y nunca proh\u00edbe el divorcio (apostasion) por escrito de la ley mosaica. M\u00e1s bien, Jes\u00fas dirigi\u00f3 un duro golpe al machismo que hac\u00eda de la mujer un objeto y del v\u00ednculo matrimonial algo que pod\u00eda ser burlado con facilidad. Por esto, sus interlocutores reaccionaron diciendo: \u00absi esto es as\u00ed entre el esposo y la esposa, es mejor no casarse\u00bb (Mt 19.10). En nuestros d\u00edas el repudio equivaldr\u00eda, entre otras cosas, a la situaci\u00f3n de aquellos que abandonan el hogar o echan a su esposo o esposa e inician una nueva relaci\u00f3n con otra persona, o a toda actitud que toma livianamente el matrimonio termin\u00e1ndolo por cualquier raz\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"p1\" align=\"justify\">El divorcio es una tragedia que a veces resulta en la \u00fanica soluci\u00f3n razonable. Es una situaci\u00f3n terminal y de ruptura y como afirma un autor: \u00abCon el divorcio termina toda esperanza de salvar el matrimonio y se declara p\u00fablicamente que este ha fracasado. Si ha de haber paz con Dios, es necesario confesar el pecado relativo a este fracaso.\u00bb<\/p>\n<p class=\"p1\" align=\"justify\"><b>Nuevo matrimonio<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\" align=\"justify\">Quienes han atravesado la agon\u00eda de un fracaso matrimonial no tienen vedada la posibilidad de reconstruir sus vidas en un nuevo matrimonio. Por eso, es necesario tomar en consideraci\u00f3n lo siguiente:<\/p>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\">Que los lazos afectivos con la nueva pareja no hayan comenzado antes del divorcio. Es decir, que no se haya llegado al divorcio para quedar en una supuesta \u00ablibertad\u00bb para una nueva relaci\u00f3n. De esta manera se estar\u00eda convalidando un adulterio.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Que la persona divorciada haya asumido delante de Dios su pecado y est\u00e9 dispuesta a un proceso de restauraci\u00f3n.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Que haya pasado un tiempo prudencial desde el divorcio para asegurarse que la etapa anterior ha sido cerrada y sanada.<\/li>\n<\/ul>\n<p class=\"p2\" align=\"justify\">\n<p class=\"p1\" align=\"justify\"><b>La tarea pastoral<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\" align=\"justify\">Como pastores del pueblo de Dios debemos tener claro cu\u00e1l es el modelo y prop\u00f3sito de Dios para el matrimonio. La tarea pastoral en la construcci\u00f3n de familias sanas no empieza con el auxilio en la crisis matrimonial sino en el pastoreo y discipulado de los solteros, depositando en ellos los fundamentos s\u00f3lidos para un matrimonio indestructible.<\/p>\n<p class=\"p1\" align=\"justify\">En el pastoreo de las parejas en crisis no debemos escatimar esfuerzos ni recursos espirituales y humanos para la preservaci\u00f3n del matrimonio. Desde el principio, el divorcio nunca debe ser una opci\u00f3n. La decisi\u00f3n del divorcio debe encararse cuando se tiene la convicci\u00f3n de que se han agotado todas las instancias y se est\u00e1 en una situaci\u00f3n irreversible.<\/p>\n<p class=\"p1\" align=\"justify\">Llegan a la iglesia personas que bajo la apariencia de un matrimonio, viven en situaciones an\u00f3malas. Algunos han convivido juntos durante a\u00f1os sin haberse casado; otros est\u00e1n juntos pero vienen de separaciones de hecho, estando en concubinato; otros tambi\u00e9n son inmigrantes indocumentados y aunque desean casarse legalmente no lo pueden hacer por su condici\u00f3n legal; y hay quienes queriendo concluir legalmente su antigua relaci\u00f3n no saben c\u00f3mo hacerlo pues desconocen el paradero de su c\u00f3nyuge a quien no han visto por d\u00e9cadas. Estos son solo algunos ejemplos de miles de situaciones diversas. \u00bfQu\u00e9 hacer? Es evidente que, m\u00e1s all\u00e1 de los detalles, el vaso de la perfecta voluntad de Dios se ha roto. Nos toca a nosotros recomponerlo, sabiendo que por m\u00e1s que nos esmeremos siempre se notar\u00e1n las marcas. No obstante, considero preferible un vaso pegado que un vaso roto y con el modelo del vaso original en mente, debemos dar los pasos para que lo que hagamos sea lo m\u00e1s parecido posible al original. Aquellos que acuden en busca de una atenci\u00f3n pastoral deben exhibir apertura a la correcci\u00f3n, aceptaci\u00f3n de su pecado y disponibilidad para la restauraci\u00f3n. De los pastores se exige firmeza, amor y gracia.<\/p>\n<p class=\"p1\" align=\"justify\">Como hemos visto, la pastoral de las parejas en crisis es un trabajo arduo y dif\u00edcil. No siempre tenemos todos los elementos de juicio necesarios y en muchos casos se interponen en nuestra labor presiones e intereses de personas, familias o grupos de la iglesia. Por este motivo recomendamos que el pastor no decida en soledad, sino que apele a la ayuda de consiervos o someta el caso al presbiterio de su zona. De igual manera, deber\u00eda abstenerse de decidir en situaciones en las que est\u00e9n comprometidos familiares o personas de su c\u00edrculo de amistad.<\/p>\n<p class=\"p1\" align=\"justify\">Es la misi\u00f3n pastoral ministrar para ser instrumentos para el cumplimiento de la oraci\u00f3n que nos ense\u00f1\u00f3 Jes\u00fas:<\/p>\n<p class=\"p1\" align=\"justify\">\u00abVenga tu Reino Sea hecha Tu voluntad en la tierra como en el cielo\u00bb.<\/p>\n<p class=\"p2\" align=\"justify\">Apuntes Pastorales,&#160; Volumen XXII \u0096 N\u00famero 2. \u00a9 Apuntes Pastorales,&#160; un ministerio de Desarrollo Cristiano Internacional, todos los derechos reservados.<\/p>\n<\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por J. Norberto Saracco Las crisis son inevitables, pero bien encaminadas se transforman en oportunidades para crecer y lograr una relaci\u00f3n cada vez m\u00e1s s\u00f3lida y estable. 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