{"id":3153,"date":"2015-12-01T01:08:15","date_gmt":"2015-12-01T06:08:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-sindrome-del-pronombre\/"},"modified":"2015-12-01T01:08:15","modified_gmt":"2015-12-01T06:08:15","slug":"el-sindrome-del-pronombre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-sindrome-del-pronombre\/","title":{"rendered":"El s\u00edndrome del pronombre"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Miguel Angel de Marco<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">La manera en que nos referimos a los grupos a los cuales pertenecemos revela mucho acerca del estado en que est\u00e1n nuestras relaciones.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P class=p4 align=justify>Cierta noche, hace unos cuantos a\u00f1os, recib\u00ed el llamado telef\u00f3nico de un amigo. Los dos \u00e9ramos miembros de la junta directiva de una entidad de comunicaciones cristianas. Mi amigo estaba desanimado por el proceder de los ejecutivos de esa entidad, y las decisiones inconsultas que estaban tomando.<\/P><br \/>\n<P class=p4 align=justify>\u00abNo s\u00e9 para qu\u00e9 nos convocan a reuniones cada tres meses, si al final van a manejar las cosas como a ellos se les antoja. Inclusive, hace un tiempo me ofrec\u00ed para ayudar un d\u00eda a la semana en la oficina, \u00a1y a\u00fan estoy esperando que me digan c\u00f3mo!\u00bb \u0097se quej\u00f3 frustrado.<\/P><br \/>\n<P class=p4 align=justify>Hablamos alrededor de media hora por tel\u00e9fono y, un par de d\u00edas despu\u00e9s, caf\u00e9 de por medio, tratamos de esbozar un plan de acci\u00f3n para subsanar la situaci\u00f3n. Obviamente, era necesario considerar varios factores en la din\u00e1mica de la relaci\u00f3n entre el personal y los miembros de la junta, pero tambi\u00e9n, cabe se\u00f1alar, exist\u00eda otro problema en la actitud de mi amigo.<\/P><br \/>\n<P class=p4 align=justify>Este era un caso t\u00edpico del s\u00edndrome del pronombre en tercera persona, denominado as\u00ed por Esteban Brown, consultor empresarial: \u00abEllos manejan las cosas como les parece&#8230; nos convocan a reuniones y luego hacen lo que a ellos se les antoja\u00bb.<\/P><br \/>\n<P class=p4 align=justify>Por su parte, los empleados tambi\u00e9n se refer\u00edan a nosotros como \u00abellos, los de la junta\u00bb. Nos hab\u00eda atacado el \u00abvirus\u00bb del ellos, y cont\u00e1bamos con varios \u00abagentes transmisores\u00bb.<\/P><br \/>\n<P class=p4 align=justify>\u00bfQu\u00e9 clase de instituci\u00f3n se desarrolla cuando una parte llama a la otra ellos? Brown afirma: \u00abCuando analizo una organizaci\u00f3n presto especial atenci\u00f3n al uso de los pronombres, porque usted debe usar solamente un pronombre cuando se refiere a cualquier parte de su instituci\u00f3n: nosotros\u00bb.<\/P><br \/>\n<P class=p4 align=justify>En la Biblia hay un caso magistral que ilustra este asunto. Luego de haber escuchado acerca de la desobediencia de los israelitas \u0097que no se hab\u00edan mantenido separados de los pueblos que Dios les hab\u00eda ordenado abstenerse\u0097 Esdras, el escriba, se rasg\u00f3 sus vestiduras, se arranc\u00f3 mechones de pelo de su cabeza y barba, y confes\u00f3: \u00abDios m\u00edo, confuso y avergonzado estoy para levantar mi rostro &#8230; porque nuestras iniquidades se han multiplicado &#8230; y nuestros delitos han crecido hasta el cielo\u00bb (Esd 9). Perm\u00edtame destacar que este hombre, Esdras, no hab\u00eda cometido ninguno de los pecados que confes\u00f3. Sin embargo, opt\u00f3 por la actitud de nosotros, y decidi\u00f3 \u00abser parte\u00bb de todos, aun en las situaciones vergonzosas. Para Esdras, esos eran \u00abnuestros\u00bb pecados.<\/P><br \/>\n<P class=p4 align=justify>Otro amigo m\u00edo se me acerc\u00f3 cuando vio que la misi\u00f3n, en la cual yo ministraba en ese tiempo, comenzaba a padecer el s\u00edndrome del pronombre, y me aconsej\u00f3: \u00abcuiden la unidad, Miguel \u00c1ngel. Si alguien quiere que su instituci\u00f3n tenga futuro, una de las metas que debe alcanzar es la cohesi\u00f3n interna. Un equipo debe estar unido, y cada miembro debe tomar la decisi\u00f3n de ser parte responsable. De otra manera, el camino por delante no es de buen augurio\u00bb. Un consejo muy sabio. Lastimosamente ese mismo amigo no lo practic\u00f3, y su organizaci\u00f3n se dividi\u00f3 hace un par de a\u00f1os.<\/P><br \/>\n<P class=p4 align=justify>El car\u00e1cter de una instituci\u00f3n debe ser defendido \u00aba capa y espada\u00bb por cada uno de sus miembros. Cuando las personas se refieren a la organizaci\u00f3n donde trabajan como ellos, las personas de afuera perciben inmediatamente la presencia de problemas internos. Entonces la instituci\u00f3n pierde fuerza en su impacto y testimonio. Consecuentemente, con el tiempo, las ofrendas y el respeto disminuyen, y el panorama por delante es m\u00e1s de supervivencia que de avance.<\/P><br \/>\n<P class=p4 align=justify>Si usted se oye a s\u00ed mismo \u0097u a otros\u0097 referirse a su organizaci\u00f3n de esa forma, las alarmas deben encenderse&#8230; y debe cambiar sus actitudes y decisiones. All\u00ed es cuando se prueba la lealtad a la misi\u00f3n, a la causa, al grupo. De otra manera, comenzar\u00e1 a ganar terreno el \u00abesp\u00edritu del asalariado\u00bb; es decir, la actitud de permanecer mientras el ambiente es confortable y redituable.<\/P><br \/>\n<P class=p4 align=justify>En el Reino no estamos para permanecer solamente cuando el ambiente es confortable, sino para compartir una visi\u00f3n y cumplir una misi\u00f3n juntos. Las circunstancias, emociones, actitudes y sensaciones pueden sufrir sus altibajos, pero mientras compartamos el objetivo, debemos ser \u00abnosotros\u00bb, todos, ejercitados en la unidad, para que en el exterior se palpe la cohesi\u00f3n y responda consecuentemente. Si descubrimos que el virus del pronombre ha penetrado entre nosotros, ser\u00e1 cuesti\u00f3n de analizar con qui\u00e9n debo mejorar mi relaci\u00f3n personal y con qui\u00e9n trabajar en la confrontaci\u00f3n de un problema espec\u00edfico para ganarle de mano al verdadero destructor.<\/P><br \/>\n<P class=p4 align=justify>Tal vez convenga echar una mirada a la autoestima, o sencillamente analizar c\u00f3mo se sienten nuestros compa\u00f1eros con nuestra conducta. Y as\u00ed como aceptamos el color de los ojos, el tama\u00f1o de la nariz o la estatura que Dios nos dio, de igual forma debemos aprender a recibir con los brazos abiertos al equipo que el Se\u00f1or ha provisto, sean ellos autoridades, pares o subalternos. Si alguien no est\u00e1 dispuesto a ser parte de \u00abnosotros\u00bb, pues entonces deber\u00e1 buscar ad\u00f3nde est\u00e1 la voluntad de Dios para su vida, porque, seguramente, Dios no quiere equipos divididos. Es el principio de Juan 17.21; un genial invento del Maestro.<\/P><br \/>\n<P class=p4 align=justify>El autor es argentino y ha servido en el ministerio cristiano por m\u00e1s de veinticinco a\u00f1os, durante los cuales ha participado en el pastorado y en la gerencia de varios ministerios latinoamericanos. Actualmente funge como Vicepresidente de Ministerios de la Misi\u00f3n Latinoamericana (LAM). Vive en Miami, E.U.A., con su esposa Liliana, con quien comparte tres hijos. \u00a9Apuntes Pastorales, todos los derechos reservados.<\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Miguel Angel de Marco La manera en que nos referimos a los grupos a los cuales pertenecemos revela mucho acerca del estado en que est\u00e1n nuestras relaciones. Cierta noche, hace unos cuantos a\u00f1os, recib\u00ed el llamado telef\u00f3nico de un amigo. 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