{"id":3154,"date":"2015-12-01T01:08:16","date_gmt":"2015-12-01T06:08:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/un-descuido-fatal\/"},"modified":"2015-12-01T01:08:16","modified_gmt":"2015-12-01T06:08:16","slug":"un-descuido-fatal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/un-descuido-fatal\/","title":{"rendered":"\u00a1Un descuido fatal!"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Mauricio J.Roberts<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Muchos l\u00edderes distinguidos han comandado ej\u00e9rcitos en tierra y armadas en el mar, pero no han podido resistir uno o dos pecados que los acosaban. Las batallas m\u00e1s feroces no son tanto las de afuera sino las que se libran dentro de nosotros. Esta es la \u00f3ptica de la Biblia sobre el tema y por eso la Palabra de Dios nos dice: \u00abSobre toda cosa guardada, guarda tu coraz\u00f3n.\u00bb<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P class=p3 align=justify>Cu\u00e1ntas veces nos dice la Biblia que vigilemos nuestros propios corazones. Sin embargo, \u00a1con cu\u00e1nta frecuencia los cristianos resbalan y caen por falta de diligencia en esta tarea tan b\u00e1sica! No es de balde que la Biblia diga: \u00abMejor es\u0085el que se ense\u00f1orea de su esp\u00edritu, que el que toma una ciudad\u00bb (Proverbios 16.32).<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Muchos han servido a sus pa\u00edses como presidente o primer ministro y no han podido guardar sus propios corazones y vidas de la simple codicia o las tentaciones m\u00e1s comunes. Muchos l\u00edderes distinguidos han comandado ej\u00e9rcitos en tierra y armadas en el mar, pero no han podido resistir uno o dos pecados que los acosaban. Las batallas m\u00e1s feroces no son tanto las de afuera sino las que se libran dentro de nosotros. Esta es la \u00f3ptica de la Biblia sobre el tema y por eso la Palabra de Dios nos dice: \u00abSobre toda cosa guardada, guarda tu coraz\u00f3n.\u00bb (Proverbios\u00a0 4.23)<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify><B>Tarea ingrata<\/B><\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Guardar el coraz\u00f3n no es una tarea por la que recibamos muchos halagos o reconocimientos de la gente. Es una actividad secreta del alma, que pasa desapercibida por todos menos por Dios. No nos otorgar\u00e1 un t\u00edtulo honorario en teolog\u00eda ni nos elevar\u00e1 a alguna posici\u00f3n acad\u00e9mica de prestigio. La tentaci\u00f3n, entonces, es descartar este deber secreto de vigilar el alma por ser una tarea de escasa importancia que no merece nuestra atenci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Somos propensos, especialmente como creyentes nuevos, a evaluar la importancia de nuestros deberes por el grado en que nos permiten ser reconocidos p\u00fablicamente. Quiz\u00e1 no est\u00e9 del todo mal, pero es una actitud que tiene sus peligros. Las escaleras de Satan\u00e1s que permiten r\u00e1pido acceso a la fama e importancia, generalmente tienen algunos pelda\u00f1os podridos que al principio no se perciben.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Somos todos muy inmaduros cuando se trata de evaluar nuestras prioridades espirituales. Es posible prepararnos diligentemente para cumplir con nuestros deberes externos pero dedicar poco tiempo a la preparaci\u00f3n secreta. Nuestros sermones est\u00e1n listos, pero no as\u00ed nuestros corazones. Nuestra vida exterior es impresionante, pero es posible que la privada est\u00e9 desorganizada. Predicamos en forma bastante ortodoxa contra el pecado pero no lo lamentamos suficiente en el lugar secreto. \u00bfDe qu\u00e9 otra manera podemos explicar las ca\u00eddas ministeriales que conmocionan y horrorizan? \u00bfDe qu\u00e9 otro modo podemos explicar los repentinos esc\u00e1ndalos y las apostas\u00edas tr\u00e1gicas? El hombre interior fue olvidado en el apuro y ajetreo de prestar m\u00e1s atenci\u00f3n a los deberes p\u00fablicos.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify><B>Cuesti\u00f3n de prioridades<\/B><\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>La Biblia corrige este enfoque desequilibrado de las prioridades espirituales. Nos ense\u00f1a a mirar dentro de nuestra propia alma antes de corregir a todo el mundo. Nos manda asegurar la ra\u00edz antes de ocuparnos de la rama o los brotes. Si la ra\u00edz est\u00e1 sana habr\u00e1 buen fruto a su tiempo, pero los frutos prematuros se secar\u00e1n y morir\u00e1n al poco tiempo si la ra\u00edz de nuestras almas es descuidada. \u00abTodo p\u00e1mpano que en m\u00ed no lleva fruto, lo quitar\u00e1\u00bb (Juan 15.2).<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>El alma es el tesoro m\u00e1s valioso que poseemos. Guardar el alma y cuidar su salud es nuestra inversi\u00f3n m\u00e1s inteligente. Sin embargo, \u00a1con qu\u00e9 poca frecuencia se hace! Si el estado de la sociedad refleja el sentir interior que los hombres tienen de la vida, \u00a1es evidente que se le presta muy poca atenci\u00f3n al alma en estos d\u00edas! Nuestros padres edificaron iglesias pero nosotros construimos supermercados y salones para deportes. Nuestros padres le\u00edan la Biblia y estudiaban teolog\u00eda, pero nosotros, si es que leemos algo, elegimos fantas\u00eda, ficci\u00f3n, e insensatez. Nuestros padres cuidaban las almas, las suyas y la de sus hijos, pero en nuestra \u00e9poca se piensa s\u00f3lo en el cuerpo y sus apetitos. Podemos esperar que el mundo exterior prosiga con su enfoque pagano de la vida, pero el cristiano nunca debe perder sus prioridades b\u00edblicas. El alma tiene que estar en primer lugar, si Dios ha de ser glorificado en nuestras vidas.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify><B>Un deber sagrado<\/B><\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>El cristiano debe cuidar su alma como el \u00abcampo de Dios\u00bb que est\u00e1 en \u00e9l. Despu\u00e9s de todo, el alma es aquello que distingue al hombre de una bestia. Es esa parte de nosotros que originalmente llevaba con fidelidad la imagen de Dios. Nuestras almas son inmortales, eternas, no mueren. Aunque el pecado ha da\u00f1ado en forma tr\u00e1gica la imagen de Dios en el alma, sin embargo, la regeneraci\u00f3n, en el verdadero cristiano, ha restaurado esta imagen perdida. Si fu\u00e9ramos concientes del valor del alma la guardar\u00edamos como una joya muy valiosa y pondr\u00edamos todas nuestras facultades en estado de alerta para protegerla.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Una raz\u00f3n por qu\u00e9 debemos cuidar nuestras almas es esta: que un desliz puede borrar en un momento todo el bien que hubi\u00e9semos hecho. Un hombre puede ser un fiel predicador o misionero por a\u00f1os, pero si por alg\u00fan desliz arruina su reputaci\u00f3n, todas las buenas obras hechas durante veinte o m\u00e1s a\u00f1os quedar\u00e1n sepultadas, en la mente de la gente, bajo esta ca\u00edda, que quiz\u00e1 dur\u00f3 s\u00f3lo un d\u00eda. Tal es la naturaleza precaria de la vida que vivimos como personas espirituales. Caminamos sobre una cuerda floja moral en todo nuestro andar hasta que arribemos al \u00abotro lado\u00bb.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>La segunda raz\u00f3n por qu\u00e9 cuidar de nuestra alma es esta: la sutileza de nuestro enemigo. \u00a1Si s\u00f3lo lo record\u00e1ramos como debi\u00e9ramos\u0085! Tenemos un adversario que no se detendr\u00e1 ante nada para provocar nuestra ca\u00edda, si la puede lograr. Conoce bien tanto nuestra fragilidad como nuestro gusto por la comodidad. \u00c9l ajusta su carnada a nuestro agrado. Nos puede dar, como a Pedro, un fuego donde calentarnos. Nos puede ofrecer, como a Sams\u00f3n, a una Dalila que nos seduzca. Todav\u00eda puede mezclar su copa con tal astucia que quien beba no despertar\u00e1 hasta que su alma est\u00e9 en las llamas del infierno. Quien dude de todo esto considere a Bala\u00e1m, o a Sa\u00fal, o a Judas Iscariote.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Si necesitamos una tercera advertencia para no descuidar nuestras almas tengamos presente el sumo cuidado que nuestro bendito Se\u00f1or tuvo de la suya. A la edad de doce a\u00f1os estaba m\u00e1s preocupado con adquirir conocimiento de la verdad que de disgustar a sus padres. Esta es una lecci\u00f3n sobre c\u00f3mo un hombre perfecto valora los medios de gracia y tiene sed de hacer la voluntad de Dios. Los seres queridos, si fuere necesario, deben sufrir algo de dolor, pero ning\u00fan obst\u00e1culo le impedir\u00e1 ocuparse de \u00ablos negocios\u00bb de su Padre (Lucas 2.49). Fij\u00e9monos tambi\u00e9n en nuestro Se\u00f1or cuando enfrent\u00f3 las tentaciones en el desierto, c\u00f3mo rechaz\u00f3 al enemigo en cada giro y lo derrot\u00f3 en todos sus ataques. Consideremos adem\u00e1s como puso a Sim\u00f3n Pedro en su lugar: \u00ab\u00a1Qu\u00edtate de delante de m\u00ed, Satan\u00e1s!\u00bb (Mateo 16.23). La amistad es preciosa pero no debe interponerse entre Cristo y su misi\u00f3n de ir a la cruz.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Proteger nuestras almas, como Cristo aqu\u00ed nos muestra, significa ponerle una guardia feroz y celosa sobre nuestro sentido de obligaci\u00f3n a Dios. Es poner la voluntad de Dios ante todo en cada acci\u00f3n nuestra. Es preferir el camino del deber a la senda del placer. Es odiar todas las influencias y toda sugerencia que pudieran debilitar nuestra devoci\u00f3n a la voluntad de Dios, o que pudieran desacomodar nuestra decisi\u00f3n como cristianos de colocar la gloria de Dios ante toda otra consideraci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify><B>Camino sin retorno<\/B><\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Es muy posible, dado que nuestros corazones son corruptos, perder nuestro \u00abprimer amor\u00bb (Apocalipsis 2.4). Ya sea por mal ejemplo, o auto decisi\u00f3n o sencillamente porque se debilita nuestra decisi\u00f3n, el cristiano puede aprender a rebajar la norma de su obediencia. Lo que comenz\u00f3 en su vida como oro a lo largo de los a\u00f1os se ha tornado en plata, luego bronce, y finalmente es s\u00f3lo hierro y \u00f3xido. Antes \u00abviv\u00eda\u00bb; ahora s\u00f3lo tiene \u00abnombre de que vive\u00bb (Apocalipsis 3.1). Su plata es ahora basura, y su vino est\u00e1 mezclado con agua. En el verdadero creyente este no es el caso en forma total, pero es posible que en cierta medida llegue a serlo. \u00bfQu\u00e9 fue lo que ocurri\u00f3? Descuid\u00f3 su alma.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Cuando una casa se derrumba, afecta todo, desde el techo hasta la base. Del mismo modo, cuando un cristiano descuida su alma, todos los aspectos de su vida espiritual sufren un visible deterioro. Antes cre\u00eda en una Biblia infalible; ahora, esa fantas\u00eda de su juventud lo hace sonre\u00edr burlonamente. Antes sol\u00eda levantarse\u00a0 con suficiente tiempo para orar y preparar su coraz\u00f3n para el d\u00eda que comenzaba; ahora se cae de la cama con apenas un minuto para orar o meditar. Sol\u00eda ocupar su lugar en la casa de Dios y nunca llegaba tarde; ahora se arrastra hasta la iglesia y nunca es puntual. \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3? Descuid\u00f3 su alma.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Cuando la fogata en la selva se va apagando, las bestias salvajes se acercan. Del mismo modo, cuando un cristiano descuida su alma, sus pecados intr\u00ednsecos lo amenazan a\u00fan m\u00e1s. Los pecados viejos vuelven a rondarlo. Apetitos juveniles, que antes consideraba muertos, se vuelven a levantar con nuevo vigor. Debido a una languidez extra\u00f1a y un sopor que lo imposibilita, el creyente que hab\u00eda sido diligente no puede lograr vencer a sus enemigos espirituales. Su testimonio se diluye. Su adoraci\u00f3n se enfr\u00eda. Su amor por la comuni\u00f3n disminuye. Inventa excusas para ausentarse de compa\u00f1\u00edas espirituales. No es m\u00e1s que un p\u00e1lido reflejo de lo que hab\u00eda sido. \u00bfQu\u00e9 ha pasado? Ha descuidado su alma.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>El alma de predicadores y ministros est\u00e1 tan expuesta a estas formas de deterioro como la de otros cristianos. \u00a1Que nadie se enga\u00f1e! Cuando en lo \u00edntimo perdemos la batalla por mantener nuestra vida espiritual, a pesar del hecho de que se nos llame \u00abReverendo\u00bb o\u00a0 \u00abPastor\u00bb, o que utilicemos vestimentas clericales, no podremos prevenir nuestra ca\u00edda. El alma que ha sido descuidada no mantendr\u00e1 por mucho tiempo su amor por la doctrina pura o la adoraci\u00f3n evang\u00e9lica.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>El ministro que comienza por descuidar su alma, al final, si no se arrepiente y recupera a tiempo, secretamente (y luego abiertamente), negar\u00e1 las doctrinas centrales de la fe. Ya no le da la debida importancia a la necesidad del nuevo nacimiento. Un m\u00ednimo asentimiento a alg\u00fan credo es todo lo que espera de los miembros de su iglesia. Poco a poco todo el mensaje de la Biblia se le escurre. La expiaci\u00f3n, la resurrecci\u00f3n, el nacimiento virginal, la ira de Dios, la segunda venida, el juicio venidero, todos estos art\u00edculos de fe se escurren de su credo personal, aunque todav\u00eda no tenga el coraje, o m\u00e1s bien, la integridad moral, para decirlo. \u00bfC\u00f3mo fue que este predicador cambi\u00f3 de evang\u00e9lico a esc\u00e9ptico? Descuid\u00f3 su alma.\u00a0<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify><B>Etapa de riesgo<\/B><\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Es extra\u00f1o que el descuido del alma sea tan a menudo una caracter\u00edstica de los cristianos maduros m\u00e1s que de los nuevos. Fue en su madurez que el buen No\u00e9 fue vencido por el vino. Fue un David maduro, no uno joven, que lamentablemente mir\u00f3 a Betsab\u00e9 con consecuencias tan tr\u00e1gicas. Fue un Salom\u00f3n de edad madura que busc\u00f3 aumentar la cantidad de esposas y manch\u00f3 su buena reputaci\u00f3n al tolerar los \u00eddolos que ellas adoraban. Fue un Ezequ\u00edas maduro, no un adolescente, que mostr\u00f3 sus tesoros a los embajadores extranjeros. Estas cosas fueron escritas para nuestro aprendizaje.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Hay trampas y emboscadas tanto para el cristiano maduro como para el joven. Quiz\u00e1 sea porque considera que ha pasado la zona de peligro en su vida que el m\u00e1s maduro relaja su concentraci\u00f3n pensando que ha quedado atr\u00e1s el conflicto de su peregrinaje. Casi vislumbra la ribera dorada. Sin embargo, el peregrino veterano debe seguir luchando hasta el fin. Relajarse puede manchar su buena trayectoria y har\u00e1 que pierda una porci\u00f3n de su gran recompensa.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>La soluci\u00f3n a cualquier descuido del alma est\u00e1 al alcance de todos, como cualquier otro buen consejo, en la Palabra de Dios: \u00abS\u00e9, pues, celoso, y arrepi\u00e9ntete.\u00bb (Apocalipsis 3.19) Establece un tiempo para orar y ayunar. Aflige tu alma. Llora por tus pecados pasados. Clama poderosamente a Dios pidiendo perd\u00f3n y una nueva sensaci\u00f3n de su amor. Odia la frialdad pecaminosa que apag\u00f3 tu primer ardor por Cristo. Recuerda el precio que fue pagado por tu alma en su preciosa sangre. Ruega al Todopoderoso pidiendo un nuevo bautismo de su Esp\u00edritu que vuelva a encender la llama del altar. Quiz\u00e1s haya personas entre nosotros que necesitan este genuino arrepentimiento m\u00e1s de lo que nos imaginamos.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Tomado de The Banner of Truth Magazine, \u00a0\u00a9Septiembre 2004.\u00a0 Usado con permiso. T\u00edtulo original del articulo \u00abNeglecting the Soul\u00bb . Traducido y adaptado por DesarrolloCristiano.com, todos los derechos reservados, \u00a92008.<\/P><\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Mauricio J.Roberts Muchos l\u00edderes distinguidos han comandado ej\u00e9rcitos en tierra y armadas en el mar, pero no han podido resistir uno o dos pecados que los acosaban. Las batallas m\u00e1s feroces no son tanto las de afuera sino las que se libran dentro de nosotros. 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