{"id":31549,"date":"2016-06-13T11:30:37","date_gmt":"2016-06-13T16:30:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/irak-y-el-isis-es-posible-tanto-amor-por-los-enemigos\/"},"modified":"2016-06-13T11:30:37","modified_gmt":"2016-06-13T16:30:37","slug":"irak-y-el-isis-es-posible-tanto-amor-por-los-enemigos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/irak-y-el-isis-es-posible-tanto-amor-por-los-enemigos\/","title":{"rendered":"Irak y el ISIS: \u00bfEs posible tanto amor por los&nbsp;enemigos?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Jorge Traslosheros<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">El martirio de los cristianos en Medio Oriente y &Aacute;frica nos conmueve. Forman comunidades que vienen de tiempos apost&oacute;licos y est&aacute;n atrapadas entre los engranes de una gran maquinaria pol&iacute;tica, cuyos intereses no alcanzamos a vislumbrar. Quienes la manejan pecan de acci&oacute;n y de omisi&oacute;n. Unos, porque son los verdugos; otros, porque voltean el rostro para hacer c&aacute;lculos ajenos a la dignidad de las personas.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Las noticias son escasas en proporci&oacute;n a la tragedia y, lo m&aacute;s grave, suelen ocultar que las v&iacute;ctimas son cristianas. Este silencio las despoja de la identidad que da sentido a su muerte. &iquest;Podr&iacute;amos imaginar el martirio de Monse&ntilde;or Romero desprendido de su fe?&nbsp; Son ellos quienes llenan de sentido sus propias vidas por el martirio y, al hacerlo, hacen posible la esperanza de las comunidades que les sobreviven, familiares y amigos que cargar&aacute;n con el dolor y las privaciones derivadas de su partida. Quienes callan o disimulan a sabiendas pecan gravemente contra la justicia.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Poco a poco, en virtud de los distintos agentes pastorales que ah&iacute; viven o acuden para ayudar y consolar, empezamos a conocer el testimonio de las personas que forman aquellas iglesias. Sabemos que su humanidad se encuentra gravemente comprometida, que sus sentimientos brotan a la superficie como burbujas de agua hirviente. &iquest;Qui&eacute;n podr&iacute;a evadir el temor, la rabia y el resentimiento en semejantes circunstancias?&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"> Y sin embargo, sin negar un punto su condici&oacute;n, han decidido emprender el doloroso y dif&iacute;cil camino del perd&oacute;n. Lo hacen por la cruz de Cristo en quien creen y por el cual enfrentan las adversidades. &iquest;C&oacute;mo es posible que al martirio del dolor, la supervivencia y la agresi&oacute;n injusta, le siga la escarpada pendiente del perd&oacute;n, remontada con oraciones para quienes les clavan el pu&ntilde;al en el coraz&oacute;n, les matan a sus seres queridos y asesinan su milenaria cultura? &nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"line-height:1.6;\"><strong>Sabemos del testimonio de numerosos cristianos que han muerto entonando himnos de alabanza a Dios, rezando, con rostros serenos, plet&oacute;ricos de dignidad, as&iacute; como los j&oacute;venes kenianos, et&iacute;opes, egipcios que murieron alabando a Cristo en compa&ntilde;&iacute;a de sus amigos. <\/strong>Tambi&eacute;n nos enteramos de que, entre los et&iacute;opes asesinados por el Estado Isl&aacute;mico, se encontraba un musulm&aacute;n de nombre Jamaal Rahman, muerto por negarse a abandonar a sus amigos cristianos. Sus verdugos quisieron justificarse aduciendo su conversi&oacute;n. Patra&ntilde;as. Jamaal muri&oacute; musulm&aacute;n y as&iacute; dignific&oacute; a sus amigos y a su fe. Un hombre sencillo, justo entre los justos. El martirio de tantos nos provoca, nos cuestiona, nos mueve las entra&ntilde;as a la misericordia<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"> &iquest;Es posible tanto amor por los enemigos? Acaricio la superficie del misterio. S&oacute;lo en la Cruz se torna posible, incluso razonable, semejante amor. Por la Cruz se puede comprender su grandeza prescindiendo incluso de la revelaci&oacute;n. Es verdad. Somos testigos. Cuando Jes&uacute;s fue elevado en el &aacute;rbol de la cruz atrajo hacia &eacute;l a hombres y mujeres de todas las naciones. Empiezo a comprender, entre brumas, en virtud de la sangre de mis hermanos, que eso incluye tambi&eacute;n a muchos que no creen en Cristo; pero que s&iacute; respetan su cruz y a cuantos mueren abrazados a ella.&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"> La cruz es un misterio al cual debemos aproximarnos desde el silencio reverencial. S&oacute;lo por la contemplaci&oacute;n de la v&iacute;ctima inocente podremos crear una sociedad como Dios manda o, si usted prefiere, conforme a las razones de la justicia que siempre empalman con la misericordia.&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"line-height:1.6;\">-II-<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"> Ahora bien, este amor por los enemigos encierra grandes paradojas. en principio, acogidos a la raz&oacute;n natural, resulta contraintuitivo decir que un m&aacute;rtir, v&iacute;ctima por antonomasia, pude hacer justicia a su verdugo. M&aacute;s cuando se trata de ese martirio tan especial de quienes sobreviven a la muerte de sus seres amados, en medio de persecuciones.&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"> Sin embargo, es claro, el cristianismo se comprende mejor desde la paradoja por ser &eacute;sta la ventana a trav&eacute;s de la cual nos asomamos a la contemplaci&oacute;n del Misterio. Quien haya recitado alguna vez la oraci&oacute;n de San Francisco, aunque no sea creyente, ni cristiano, entender&aacute; mi afirmaci&oacute;n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Jorge Traslosheros El martirio de los cristianos en Medio Oriente y &Aacute;frica nos conmueve. Forman comunidades que vienen de tiempos apost&oacute;licos y est&aacute;n atrapadas entre los engranes de una gran maquinaria pol&iacute;tica, cuyos intereses no alcanzamos a vislumbrar. Quienes la manejan pecan de acci&oacute;n y de omisi&oacute;n. Unos, porque son los verdugos; otros, porque &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/irak-y-el-isis-es-posible-tanto-amor-por-los-enemigos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abIrak y el ISIS: \u00bfEs posible tanto amor por los&nbsp;enemigos?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-31549","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31549","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31549"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31549\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31549"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31549"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31549"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}