{"id":3156,"date":"2015-12-01T01:08:18","date_gmt":"2015-12-01T06:08:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/quien-ira-por-nosotros\/"},"modified":"2015-12-01T01:08:18","modified_gmt":"2015-12-01T06:08:18","slug":"quien-ira-por-nosotros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/quien-ira-por-nosotros\/","title":{"rendered":"\u00bfQui\u00e9n ir\u00e1 por nosotros?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo podremos recuperar la pasi\u00f3n evangelizadora que deber\u00eda caracterizar a cada disc\u00edpulo de Cristo?, volvi\u00e9ndonos a \u00e9l. Compartamos con \u00e9l nuestra preocupaci\u00f3n porque ya no nos conmueve el tormento que sufren los que est\u00e1n sin esperanza. Confesemos ante \u00e9l nuestra indiferencia&#8230;<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P class=p1 align=justify>Isa\u00edas pertenece a ese peque\u00f1o pu\u00f1ado de personas, a lo largo de la historia del pueblo de Dios, que les fue concedida una visi\u00f3n celestial. Al igual que Juan, en Apocalipsis, el profeta lucha por encontrar las expresiones adecuadas para explicar aquello que trasciende radicalmente el plano del mundo en que vivimos. \u00bfCon qu\u00e9 palabras se puede describir la imagen de Uno cuya orla llena el templo, o la presencia de seres con seis alas con la tarea de se\u00f1alar la santidad del Dios del universo?\u00a0<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>Si nos entregamos a un minucioso estudio para descifrar los detalles de lo que, en su esencia, fue un moment\u00e1neo contacto con el misterio, se ver\u00eda frustrada la intenci\u00f3n del autor al incluir este relato en el texto. Las descripciones de la visi\u00f3n son escuetas porque la intenci\u00f3n del pasaje es ayudarnos a entender los efectos del encuentro con el Alt\u00edsimo sobre la vida de Isa\u00edas. El verdadero tesoro del pasaje radica en la dram\u00e1tica transformaci\u00f3n que produjo en \u00e9l el fugaz roce con lo celestial.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>Lo primero que observamos es que la visi\u00f3n provoc\u00f3 verdadero pavor en Isa\u00edas. Aterrorizado, exclam\u00f3: \u00ab\u00a1Ay de m\u00ed! Porque perdido estoy, pues soy hombre de labios inmundos y en medio de un pueblo de labios inmundos habito\u00bb (6.5). La presencia de Dios, que tanto reclamamos nosotros en nuestras reuniones de alabanza, no despert\u00f3 entusiasmo en el profeta. M\u00e1s bien, la intensidad de la magnificencia del Se\u00f1or era tal que el hombre r\u00e1pidamente se vio abrumado por una profunda repugnancia por su propia inmundicia. Sin que fuera necesario ning\u00fan dedo acusador, sab\u00eda que su pecado representaba un insuperable obst\u00e1culo para estar en presencia del Santo de Israel.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>El desconsuelo por su propia miseria toc\u00f3 el coraz\u00f3n del Todopoderoso, pues hacia \u00e9l vol\u00f3 uno de los serafines con un carb\u00f3n encendido. Tocando los labios del profeta, declar\u00f3: \u00abHe aqu\u00ed, esto ha tocado tus labios, y es quitada tu iniquidad y perdonado tu pecado\u00bb (v. 7). La acci\u00f3n, completamente inmerecida, produjo en \u00e9l una gloriosa y liberadora pureza. La confesi\u00f3n del profeta y la compasiva respuesta del Soberano constituyen los dos ingredientes que, combinados, producen ese estado que llamamos salvaci\u00f3n.\u00a0<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>Es despu\u00e9s de esta restauraci\u00f3n que Isa\u00edas toma consciencia de una voz que habla. El hombre ca\u00eddo no tiene o\u00eddos para los dem\u00e1s, pues se encuentra demasiado absorto en sus propios proyectos, esclavo del ego\u00edsmo que lo ata a su peque\u00f1o mundo personal. Mientras permanezca este estado solamente escuchar\u00e1 la voz de Dios espor\u00e1dicamente, pues la p\u00e9rdida de la sensibilidad espiritual es una de las m\u00e1s graves consecuencias de nuestra rebeli\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>La voz que habla no est\u00e1 dirigida hacia la persona del profeta. M\u00e1s bien, sale hacia los aires y resuena por los pasillos del mismo universo, en busca de los que tienen o\u00eddos para o\u00edrla: La pregunta es fruto del m\u00e1s profundo deseo de Dios hacia la humanidad, el anhelo de encontrar qui\u00e9n lo acompa\u00f1e en el gran proyecto de redimir a quienes fueron creados exclusivamente para Su placer. Pareciera ser que la oportunidad de hacer bien a sus criaturas no le da descanso al Creador.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>Es en este instante que Isa\u00edas vuelve a convertirse. Percibe el latido del coraz\u00f3n de Dios y se siente irresistiblemente atra\u00eddo por el proyecto celestial. Casi sin pensarlo, responde: \u00abHeme aqu\u00ed; env\u00edame a m\u00ed\u00bb (v. 8). En esta segunda conversi\u00f3n, nace el obrero.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>Esta experiencia es la que est\u00e1 faltando en la vida de muchos de nosotros. Hemos sido librados de la maldici\u00f3n del pecado, regalo que disfrutamos cada d\u00eda de nuestra vida. Nuestro coraz\u00f3n, sin embargo, a\u00fan no se ha dejado seducir por la pasi\u00f3n de Dios.\u00a0<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>La experiencia de Isa\u00edas trae luz sobre el llamado a evangelizar, un llamado que no pierde vigencia a pesar de nuestra indiferencia. Han transcurrido 2.700 a\u00f1os desde la visi\u00f3n del profeta. No obstante, el Se\u00f1or sigue preguntando: \u00ab\u00bfA qui\u00e9n enviar\u00e9, y qui\u00e9n ir\u00e1 por nosotros?\u00bb La respuesta de Isa\u00edas nos recuerda que la visi\u00f3n precede a la misi\u00f3n. Nunca pesar\u00e1 sobre nuestras vidas un mundo en tinieblas hasta que veamos a ese mundo tal como el Padre lo ve.\u00a0<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>Para la mayor\u00eda de evang\u00e9licos el mundo representa un lugar de peligros de los cuales el \u00absabio\u00bb huye, para refugiarse en una interminable sucesi\u00f3n de reuniones. Evangelizar, con esta perspectiva, no es m\u00e1s que realizar peque\u00f1as y valientes incursiones a la tierra del enemigo, para r\u00e1pidamente volver a la protecci\u00f3n que ofrece la iglesia. Cristo, sin embargo, no concibi\u00f3 la evangelizaci\u00f3n en estos t\u00e9rminos. Declar\u00f3 a los disc\u00edpulos que la Iglesia avanzar\u00eda, triunfante, sobre las tinieblas y ni las mismas puertas del infierno iban a poder detener su marcha (Mt 16.18). \u00bfCon qu\u00e9 armas llevar\u00eda adelante el pueblo de Dios esta gloriosa campa\u00f1a contra el pecado?, con el amor y la compasi\u00f3n del Padre.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>\u00bfC\u00f3mo podremos recuperar la pasi\u00f3n evangelizadora que deber\u00eda caracterizar a cada disc\u00edpulo de Cristo?, volvi\u00e9ndonos a \u00e9l. Compartamos con \u00e9l nuestra preocupaci\u00f3n porque ya no nos conmueve el tormento que sufren los que est\u00e1n sin esperanza. Confesemos ante \u00e9l nuestra indiferencia. Lloremos con \u00e9l por la dureza de nuestros corazones. Seguramente, en el proceso, volveremos a escuchar, en alg\u00fan momento, la voz del Se\u00f1or que pregunta: \u00ab\u00bfA qui\u00e9n enviar\u00e9, y qui\u00e9n ir\u00e1 por nosotros?\u00bb<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>\u00a9 Apuntes Pastorales,\u00a0 Volumen XXIV \u0096 N\u00famero 3, todos los derechos reservados. Apuntes Pastorales es un ministerio de Desarrollo Cristiano Internacional.<\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw \u00bfC\u00f3mo podremos recuperar la pasi\u00f3n evangelizadora que deber\u00eda caracterizar a cada disc\u00edpulo de Cristo?, volvi\u00e9ndonos a \u00e9l. Compartamos con \u00e9l nuestra preocupaci\u00f3n porque ya no nos conmueve el tormento que sufren los que est\u00e1n sin esperanza. 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