{"id":3159,"date":"2015-12-01T01:08:23","date_gmt":"2015-12-01T06:08:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/a-quien-no-le-gusta-una-parabola\/"},"modified":"2015-12-01T01:08:23","modified_gmt":"2015-12-01T06:08:23","slug":"a-quien-no-le-gusta-una-parabola","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/a-quien-no-le-gusta-una-parabola\/","title":{"rendered":"\u00bfA qui\u00e9n no le gusta una Par\u00e1bola?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Juan Terranova<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">El Se\u00f1or Jes\u00fas muchas veces utiliz\u00f3 las par\u00e1bolas a fin presentar a sus oyentes, seguidores y tambi\u00e9n a los doce, en un lenguaje sencillo, verdades profundas que de otra manera hubieran resultado dif\u00edciles de entender.\n<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Entendemos por &laquo;lenguaje parab&oacute;lico&raquo; aquel que utiliza las im&aacute;genes literarias en formas variadas: comparaciones, met&aacute;foras, alegor&iacute;as, s&iacute;mbolos. Es decir, el que no designa las realidades con conceptos directos, sino con otros que las se&ntilde;alan de manera indirecta; conceptos siempre tomados del mundo sensible y concreto. Las par&aacute;bolas son simplemente historias, verdaderas o ficticias, utilizadas para ense&ntilde;ar o ilustrar una verdad.<\/p>\n<p>Este tipo de mensaje se encuentra en toda la Biblia, en todas las literaturas y en el lenguaje hablado de todos los tiempos y cumple varias funciones que trataremos r&aacute;pidamente.<\/p>\n<p>Funci&oacute;n did&aacute;ctica<\/p>\n<p>Cualquier persona que haya tenido alguna experiencia en la ense&ntilde;anza, sabe que uno de los medios que el maestro usa con frecuencia son las im&aacute;genes. Las m&aacute;s frecuentes son el ejemplo y la comparaci&oacute;n. En el caso de la comparaci&oacute;n se da a conocer lo desconocido partiendo de lo conocido. Los dos aspectos propios de esta funci&oacute;n son:<\/p>\n<p>a. Mayor claridad<\/p>\n<p>A partir de un caso particular, la ense&ntilde;anza general se torna m&aacute;s clara y se graba f&aacute;cilmente. S&oacute;crates afirmaba: &laquo;Conocer es reconocer&raquo;, lo que es totalmente cierto. Nadie puede reconocer algo que no ha visto anteriormente o que pueda relacionar con algo que ya haya visto. Por lo tanto, las par&aacute;bolas utilizan historias con elementos comunes y de la vida diaria del oyente a fin de explicar verdades hasta ese momento desconocidas.<\/p>\n<p>Cuando en los evangelios leemos: &laquo;Nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo rompe los odres, y el vino se derrama, y los odres se pierden; pero el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar&raquo; (Mr 2.22), sabemos que Jes&uacute;s part&iacute;a de algo que los oyentes conoc&iacute;an (las caracter&iacute;sticas del vino en proceso de fermentaci&oacute;n y las de los recipientes de cuero donde guardaban el vino). En este caso, la manera de introducir la comparaci&oacute;n (&laquo;Nadie echa&hellip;&raquo;) muestra que se trata de algo obvio para ellos.<\/p>\n<p>b. Mayor fuerza y vivacidad<\/p>\n<p>Cuando alguien comienza a narrar algo en forma de comparaci&oacute;n, la gente presta m&aacute;s atenci&oacute;n. No es lo mismo ense&ntilde;ar acerca de lo que la Biblia dice sobre el servicio, el amor, la solidaridad, que relatar: &laquo;Un hombre iba por el camino de Jerusal&eacute;n a Jeric&oacute;&hellip;&raquo;. De esta manera, todos prestan atenci&oacute;n porque saben que escuchar&aacute;n un relato concreto y vivo. Estas mismas funciones cumplen las hip&eacute;rboles (exageraciones) que encontramos en los dichos de Jes&uacute;s: &laquo;Es m&aacute;s f&aacute;cil para un camello pasar por el ojo de una aguja, que para un rico entrar en el Reino de Dios&raquo; (Mr 10.25). Esta &uacute;ltima frase fue utilizada por Jes&uacute;s para ense&ntilde;ar a sus disc&iacute;pulos que aquel que pone su confianza en el dinero es muy dif&iacute;cil que se salve, a no ser que por la obra redentora de Dios impactando en su vida se d&eacute; cuenta de que debe confiar en Dios y no en las riquezas.<\/p>\n<p>c. Mejor fijaci&oacute;n en la memoria<\/p>\n<p>Es indudable que una historia se graba mejor en la memoria que una serie de ense&ntilde;anzas abstractas. No hay dudas de que el caso concreto y v&iacute;vido &laquo;si alguien te pega en la mejilla derecha&hellip;&raquo; impacta m&aacute;s la imaginaci&oacute;n y se graba m&aacute;s f&aacute;cilmente en la memoria que la ense&ntilde;anza general &laquo;no resistas al que te hace mal&raquo;.<\/p>\n<p>Funci&oacute;n de interpelar<\/p>\n<p>Con frecuencia, el que habla busca que el oyente participe activamente en el proceso hermen&eacute;utico, que tome una decisi&oacute;n. Se pretende que el oyente se sienta involucrado, instado a actuar.<\/p>\n<p>Este principio lo ilustra bellamente la confrontaci&oacute;n del profeta Nat&aacute;n al rey David, cuando el profeta quiere que el rey caiga en cuenta de su pecado. As&iacute; relata el evento el pasaje: &laquo;Entonces, Dios envi&oacute; al profeta Nat&aacute;n para que le diera a David este mensaje:<\/p>\n<p>&laquo;En cierta ciudad hab&iacute;a dos hombres. Uno de ellos era rico, y el otro era pobre. El rico ten&iacute;a muchas ovejas y muchas vacas; en cambio, el pobre s&oacute;lo ten&iacute;a una ovejita. La hab&iacute;a comprado, y &eacute;l mismo la hab&iacute;a criado y cuidado como si fuera su propia hija. Tanto quer&iacute;a ese hombre a la ovejita que hasta le daba de comer de su mismo plato, y la dejaba recostarse y dormir en su pecho. Y as&iacute; la ovejita fue creciendo junto con los hijos de ese hombre.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a lleg&oacute; un visitante a la casa del rico, y el rico lo invit&oacute; a comer. Pero como no quer&iacute;a matar ninguna de sus ovejas ni de sus vacas, le quit&oacute; al pobre su ovejita y la mat&oacute; para darle de comer a su visitante&raquo;.<\/p>\n<p>Al o&iacute;r esto, David se enoj&oacute; much&iacute;simo contra el hombre rico y le dijo a Nat&aacute;n:<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Pero c&oacute;mo pudo hacer eso? &iexcl;Ese hombre no tiene sentimientos! Te juro por Dios que ahora tendr&aacute; que pagarle al pobre cuatro veces m&aacute;s de lo que vale la ovejita. Y adem&aacute;s, &iexcl;merece la muerte!<\/p>\n<p>Entonces Nat&aacute;n le dijo:<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Pues t&uacute;, David, eres ese hombre! Y ahora el Dios de Israel quiere que oigas esto: &ldquo;Yo te hice rey de todo mi pueblo. Yo te cuid&eacute; para que Sa&uacute;l no te matara. Hasta te di su palacio y sus mujeres, y aun te habr&iacute;a dado mucho m&aacute;s, si t&uacute; as&iacute; lo hubieras querido.<\/p>\n<p>&iquest;Por qu&eacute; te burlaste de m&iacute;, que soy tu Dios? &iquest;Por qu&eacute; hiciste lo que yo proh&iacute;bo? En realidad no fueron los amonitas quienes mataron a Ur&iacute;as; lo mataste t&uacute;, &iexcl;y lo hiciste para quedarte con su mujer!&raquo; (2Sa 12.1&ndash;9 TLA). <\/p>\n<p>Luego de escuchar la historia, David toma la decisi&oacute;n pensando que se refiere a otra persona y queda atrapado por sus propias palabras: &laquo;&iexcl;Ese hombre merece la muerte!&raquo; A lo que el profeta responde: &laquo;&iexcl;Ese hombre eres t&uacute;!&raquo;.<\/p>\n<p>La imagen literaria ayuda a ver los hechos con mayor objetividad y con frecuencia es m&aacute;s eficaz que una interpelaci&oacute;n directa. Para lograr este objetivo son m&aacute;s eficaces las comparaciones incompletas y las im&aacute;genes inesperadas, novedosas, como las us&oacute; Nat&aacute;n.<\/p>\n<p>La estrategia de la par&aacute;bola consiste en lograr la aprobaci&oacute;n del interlocutor a prop&oacute;sito de un ejemplo. En lugar de provocar un enfrentamiento directo, la par&aacute;bola da un rodeo e introduce al oyente en una historia ficticia, es decir, en una historia cuyos protagonistas e intriga, al menos a primera vista, no tienen nada que ver con &eacute;l. Una vez que el interpelado ha emitido su juicio, solo le falta completar el proceso, vinculando el episodio relatado a la vida real.<\/p>\n<p>Un buen ejemplo es la par&aacute;bola del hijo pr&oacute;digo. La actitud del padre que se alegra por haber encontrado a su hijo perdido no es el comportamiento com&uacute;n y corriente de todo padre en casos semejantes. En cambio, las otras dos par&aacute;bolas que registra Lucas inmediatamente antes, s&iacute; presentan casos t&iacute;picos y por eso las comienza con una frase interrogativa: &laquo;&iquest;Qui&eacute;n de ustedes&hellip; no&hellip;?&raquo; (Lc 15.4) o &laquo;&iquest;Qu&eacute; mujer&hellip;no&hellip;?&raquo; (Lc 15.8).<\/p>\n<p>Jes&uacute;s utiliza este procedimiento en muchas de sus par&aacute;bolas o im&aacute;genes. Invita al oyente a descubrir el sentido, no solamente a entender sino a actuar. Esto es muy claro en la par&aacute;bola del buen samaritano (Lc 10.25&ndash;37). La par&aacute;bola comienza con la pregunta: &laquo;&iquest;Qu&eacute; debo hacer para alcanzar la vida eterna?&raquo;. Desde el comienzo, la par&aacute;bola se sit&uacute;a en el plano de actuar. &laquo;Si haces eso, tendr&aacute;s vida eterna&raquo;. Jes&uacute;s sigue en el mismo plano de la acci&oacute;n. Sin embargo, el interlocutor desv&iacute;a la atenci&oacute;n al preguntar: &laquo;&iquest;Qui&eacute;n es mi pr&oacute;jimo?&raquo;. Pero Jes&uacute;s no entra en el terreno de la discusi&oacute;n te&oacute;rica y lleva a su interlocutor a que &eacute;l mismo decida lo que debe hacer. Por eso, Jes&uacute;s termina preguntando: &laquo;&iquest;Cu&aacute;l de estos tres te parece que se hizo pr&oacute;jimo del hombre?&raquo;. Por todo esto, Jes&uacute;s concluye la ense&ntilde;anza con la recomendaci&oacute;n de Jes&uacute;s: &laquo;Ve y haz t&uacute; lo mismo&raquo;.<\/p>\n<p>La par&aacute;bola busca que el oyente, a trav&eacute;s de una historia, d&eacute; su aceptaci&oacute;n sobre un tema en particular sin siquiera mencionarlo en forma directa. Muchas veces, esto permite que el oyente admita algo que de otro modo no admitir&iacute;a o pondr&iacute;a mucha resistencia. Por eso, la par&aacute;bola no se comprende hasta que se percibe el punto donde convergen la imagen y la realidad.<\/p>\n<p>Funci&oacute;n est&eacute;tica<\/p>\n<p>Este tipo de lenguaje lleva, tambi&eacute;n, una funci&oacute;n est&eacute;tica, art&iacute;stica. La imagen literaria apela a la imaginaci&oacute;n y al sentimiento. Sin embargo, la funci&oacute;n est&eacute;tica debe guardar un claro equilibro con las funciones anteriores (did&aacute;ctica y para interpelar), no debe opacarlas.<\/p>\n<p>En la Biblia no encontramos &laquo;el arte por el arte&raquo;. Lo est&eacute;tico siempre estar&aacute; subordinado a otros fines, esencialmente al de promover la fe.<\/p>\n<p>El lenguaje de Jes&uacute;s en los evangelios puede clasificarse como po&eacute;tico, aunque se trate m&aacute;s de poes&iacute;a popular que de poes&iacute;a culta y pertenezca m&aacute;s a la literatura oral que a la escrita. Por eso la mayor&iacute;a de las im&aacute;genes est&aacute;n tomadas de la vida diaria, tanto rural como citadina.<\/p>\n<p>Funci&oacute;n de simbolismo<\/p>\n<p>Entendemos por &laquo;funci&oacute;n de simbolismo&raquo; un aspecto propio del lenguaje simb&oacute;lico. El hombre no puede captar ni expresar las realidades trascendentes de manera directa y con lenguaje propio; por eso recurre al lenguaje simb&oacute;lico. El s&iacute;mbolo parte de lo sensible, de lo conocido en la experiencia humana, pero que puede remitir a una realidad trascendente que el hombre no puede expresar directamente. Dios se nos hace presente en un ser semejante a nosotros, que nos habla el lenguaje que conocemos para remitirnos a las realidades divinas.<\/p>\n<p>Jes&uacute;s es por excelencia el s&iacute;mbolo de Dios, en el que Dios mismo se hace presente de manera sensible y se comunica con nosotros. De esta caracter&iacute;stica participa en alguna medida el lenguaje parab&oacute;lico. Jes&uacute;s recurre a im&aacute;genes literarias para hablarnos de realidades trascendentes, de Dios, del reino de Dios, de la actitud de Dios para con los hombres.<\/p>\n<p>C&oacute;mo interpretar una par&aacute;bola<\/p>\n<p>Una de las primeras lecciones que se aprenden en la tarea de interpretar la Biblia es la de leer el texto b&iacute;blico en su &laquo;contexto&raquo;: literario, hist&oacute;rico, social, cultural, etc&eacute;tera.<\/p>\n<p>Jes&uacute;s anunciaba su mensaje por medio de par&aacute;bolas (Mr 4.33&ndash;34). Los sin&oacute;pticos le atribuyen a Jes&uacute;s cuarenta y tres par&aacute;bolas, sin incluir las frases llenas de im&aacute;genes que caracterizaban su discurso. Como por ejemplo: nadie puede servir a dos se&ntilde;ores (Mt 6.24), la mies es abundante pero los obreros pocos (Lc 10.2), es m&aacute;s f&aacute;cil que entre un camello por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de los cielos (Lc 18.25).<\/p>\n<p>Los elementos particulares tienen un valor, pero nunca se trata de un valor aut&oacute;nomo; los detalles no entran en juego por lo que son en s&iacute; mismos, sino &uacute;nicamente por su posici&oacute;n en el relato y por la relaci&oacute;n que mantienen con el objeto significado. En la par&aacute;bola del grano de mostaza, por ejemplo, lo que cuenta no es el sabor amargo ni el color oscuro o cualquiera otra propiedad de la semilla, sino la extrema peque&ntilde;ez de la semilla en contraposici&oacute;n con la considerable altura del arbusto.<\/p>\n<p>Cada par&aacute;bola es una unidad y contiene solo una afirmaci&oacute;n o una sola &laquo;punta&raquo;. No debemos fraccionarla sino encontrar esa &laquo;punta&raquo; que se convertir&aacute; en el elemento fundamental de la interpretaci&oacute;n.<\/p>\n<p>En su forma m&aacute;s sencilla la par&aacute;bola es una met&aacute;fora o comparaci&oacute;n tomada de la naturaleza o la vida diaria que atrae al oyente por su singularidad y deja la mente con cierta duda sobre su aplicaci&oacute;n, de modo que estimula una reflexi&oacute;n activa.<\/p>\n<p>Hay casos en los que la met&aacute;fora contiene elementos que escapan a la l&oacute;gica o pr&aacute;ctica com&uacute;n. Por ejemplo, la par&aacute;bola del due&ntilde;o de la vi&ntilde;a que paga a todos los obreros el mismo salario, sin considerar el n&uacute;mero de horas trabajadas por cada uno. Como a nadie se le ocurrir&iacute;a ver en este gesto una conducta habitual, es preciso prestar atenci&oacute;n especial a este detalle sorprendente para identificar la &laquo;punta&raquo; de la par&aacute;bola. La conducta extra&ntilde;a del due&ntilde;o de la vi&ntilde;a es una lograda descripci&oacute;n de la generosidad divina, porque Dios concede su gracia sin tener en cuenta las medidas de la justicia observada desde el punto de vista humano.<\/p>\n<p>Como dijimos, la par&aacute;bola t&iacute;pica presenta un solo punto de comparaci&oacute;n. Los pormenores de la narraci&oacute;n no tienen un significado independiente. Cuando la par&aacute;bola tiene una cierta extensi&oacute;n es probable que incluya algunos detalles importantes.<\/p>\n<p>Algunos sostienen que el coraz&oacute;n hermen&eacute;utico de todas las par&aacute;bolas es el reino de Dios; que Jes&uacute;s utiliz&oacute; el lenguaje parab&oacute;lico para ilustrar lo que Marcos llama: &laquo;el misterio del reino de Dios&raquo; (Mr 4.11).<\/p>\n<p>Dado que la Biblia fue escrita con intervenci&oacute;n humana, debe ser tratada como cualquier otra comunicaci&oacute;n humana si deseamos determinar la intenci&oacute;n del autor. Si bien hemos estudiado gu&iacute;as para interpretar el lenguaje directo y literal, hay muchos otros tipos de lenguajes en la Biblia. No solo hay secciones de historia y ense&ntilde;anza, tambi&eacute;n hay drama, poes&iacute;a, proverbios, figuras idiom&aacute;ticas y par&aacute;bolas. Esos son comunes en todos los idiomas y la Biblia no es una excepci&oacute;n.<\/p>\n<p>C&oacute;mo entender las par&aacute;bolas<\/p>\n<p>Cuando la eterna Palabra se hizo humana, la auto-revelaci&oacute;n de Dios estaba tanto en acci&oacute;n como en las palabras de Jes&uacute;s. Sin embargo, su actividad debe ser interpretada por palabras &mdash;las suyas o las de aquellos que &eacute;l eligi&oacute;, los ap&oacute;stoles. La comunicaci&oacute;n verbal de Cristo es fundamental para comprender a Dios y su verdad; y para mucha de su comunicaci&oacute;n Cristo eligi&oacute; las par&aacute;bolas.<\/p>\n<p>Una par&aacute;bola es una corta historia inspirada en la vida real designada para ense&ntilde;ar una verdad o responder una pregunta. <\/p>\n<p>Es importante distinguir entre una par&aacute;bola y un evento hist&oacute;rico. Los eventos hist&oacute;ricos son a menudo usados como ilustraciones, pero la par&aacute;bola es una forma de historia designada espec&iacute;ficamente para ense&ntilde;ar una verdad particular. Si bien una par&aacute;bola no es el registro de un evento hist&oacute;rico, para ser una par&aacute;bola debe ser una historia que puede ser cierta. <\/p>\n<p>Por lo menos existen cinco gu&iacute;as que nos ayudan a comprender una par&aacute;bola:<\/p>\n<p>1. Empiece con el contexto inmediato<\/p>\n<p>En la par&aacute;bola del hijo pr&oacute;digo (Lc 15.11&ndash;32), &iquest;cu&aacute;l es el personaje principal? &iquest;Cu&aacute;l es el punto principal de la historia? Ciertamente, el t&iacute;tulo que le fue dado a la par&aacute;bola indica el personaje principal a la vista de la mayor&iacute;a de los cristianos. Pero otros consideran que el padre es el personaje principal. El pasaje es utilizado evangel&iacute;sticamente: &laquo;Sin importar qu&eacute; tanto has ca&iacute;do, ve hacia Dios y &eacute;l te recibir&aacute;&raquo;. Pero, &iquest;ese era el prop&oacute;sito que Jes&uacute;s ten&iacute;a en mente cuando refiri&oacute; la par&aacute;bola? La primera y principal gu&iacute;a para comprender una par&aacute;bola es analizar el contexto inmediato. Usualmente, en el contexto de una par&aacute;bola se encuentran dos elementos: la ocasi&oacute;n para la historia y la explicaci&oacute;n del significado.<\/p>\n<p>La ocasi&oacute;n para la historia &ndash; Casi cada par&aacute;bola tiene una clara ocasi&oacute;n hist&oacute;rica que dio pie para contar una historia.<\/p>\n<p>Aunque podr&iacute;a ser leg&iacute;timo aplicar la par&aacute;bola del hijo pr&oacute;digo evangel&iacute;sticamente, la situaci&oacute;n que origin&oacute; la historia de Jes&uacute;s indica, claramente, otro prop&oacute;sito. Jes&uacute;s le hablaba a la gente religiosa que rechazada la manera en que Jes&uacute;s aceptaba a los pecadores (vea Lc 15.1&ndash;3). Comprender esto no ayuda a ver que el punto en la historia fue el contraste entre el hermano mayor y el padre amoroso y perdonador, representado por Jes&uacute;s mismo. En otras palabras, podr&iacute;a decirse, correctamente, que el personaje principal de la historia es el hermano mayor.<\/p>\n<p>La explicaci&oacute;n de su significado &ndash; A veces, la explicaci&oacute;n del significado de la par&aacute;bola es dada en forma de aplicaci&oacute;n. Tal explicaci&oacute;n es encontrada, por ejemplo, en Mateo 24.44: &laquo;Por tanto, tambi&eacute;n vosotros estad preparados, porque el Hijo del hombre vendr&aacute; a la hora que no pens&aacute;is&raquo; (RVR 1960) Y en Mateo 25.13: &laquo;Velad, pues, porque no sab&eacute;is el d&iacute;a ni la hora en que el Hijo del hombre ha de venir.&raquo; (RVR 1960)<\/p>\n<p>No todas las par&aacute;bolas tienen su significado explicado, pero cuando Cristo explica su significado o presenta una aplicaci&oacute;n, ese es el factor controlador de la interpretaci&oacute;n.<\/p>\n<p>2. Identifique el punto central de &eacute;nfasis<\/p>\n<p>A continuaci&oacute;n de la par&aacute;bola del hijo pr&oacute;digo, Lucas registra la par&aacute;bola del siervo injusto (16.1&ndash;5). Es aparente en este pasaje que el contexto est&aacute; descrito tanto antes como despu&eacute;s de la par&aacute;bola, juntamente con la explicaci&oacute;n de la par&aacute;bola misma. &iquest;Cu&aacute;l es el punto en esta par&aacute;bola? Dado que lo que se dice de Jes&uacute;s al final de la historia del hijo pr&oacute;digo: &laquo;Dijo tambi&eacute;n a sus disc&iacute;pulos&raquo; (Lc 16.1), pareciera ser que la intenci&oacute;n de Lucas era conectar esa historia con la confrontaci&oacute;n con los fariseos al principio de la par&aacute;bola. Eso es mucho m&aacute;s aparente al final de la historia cuando comenta: &laquo;O&iacute;an tambi&eacute;n todas estas cosas los fariseos, que eran avaros, y se burlaban de &eacute;l&raquo;. (Lc 16.14). Entonces, la confrontaci&oacute;n con los fariseos contin&uacute;a, pero, &iquest;cu&aacute;l es el punto? &iquest;Est&aacute; ense&ntilde;ando a hacer trampas?<\/p>\n<p>En la par&aacute;bola, el mayordomo injusto no fue recomendado por hacer trampas, sino por haber actuado sabiamente. Es decir, ha utilizado sus recursos presentes para planear para el futuro. Eso es sabio. Cristo les ense&ntilde;&oacute; a sus disc&iacute;pulos que deb&iacute;an usar sus recursos presentes para edificar para el futuro.<\/p>\n<p>Tener un punto principal es el factor primordial que distingue una par&aacute;bola de una alegor&iacute;a. En una alegor&iacute;a se busca que haya un n&uacute;mero de paralelos significativos entre la historia y una verdad espiritual. En una par&aacute;bola no es leg&iacute;timo buscar el significado de cada detalle en b&uacute;squeda de una verdad espiritual.<\/p>\n<p>3. Identifique detalles irrelevantes<\/p>\n<p>Las par&aacute;bolas contienen muchos detalles que no pretenden ense&ntilde;ar una verdad. No tienen significado espiritual.<\/p>\n<p>En Lucas 17.7&ndash;9 Jes&uacute;s nos cuenta: &laquo;&iquest;Qui&eacute;n de vosotros, teniendo un siervo que ara o apacienta ganado, al volver &eacute;l del campo, luego le dice: &ldquo;Pasa, si&eacute;ntate a la mesa&rdquo;? &iquest;No le dice m&aacute;s bien: &ldquo;Prep&aacute;rame la cena, c&iacute;&ntilde;ete y s&iacute;rveme hasta que haya comido y bebido. Despu&eacute;s de esto, come y bebe t&uacute;&rdquo;? &iquest;Acaso da gracias al siervo porque hizo lo que se le hab&iacute;a mandado? Pienso que no&raquo;. &iquest;Qu&eacute; nos ense&ntilde;a? El contexto de la historia (vea Lc 17.3&ndash;6) nos ense&ntilde;a que Jes&uacute;s instaba a sus disc&iacute;pulos a perdonar al hermano; y esta par&aacute;bola enfatiza el hecho de que despu&eacute;s de hacerlo no merecemos nada. Hicimos lo que deb&iacute;amos.<\/p>\n<p>4. Identifique detalles relevantes<\/p>\n<p>Los detalles relevantes son aquellos incluidos para ense&ntilde;ar una verdad y, leg&iacute;timamente, pueden ser identificados y aplicados. &iquest;C&oacute;mo distinguirlos de los irrelevantes? Los detalles relevantes son aquellos que refuerzan el tema principal.<\/p>\n<p>5. Base la doctrina sobre pasajes claramente literales<\/p>\n<p>Esto no quiere decir que en las par&aacute;bolas no puede haber un aporte para comprender alguna doctrina. Cuando una interpretaci&oacute;n de una par&aacute;bola es dada, puede ser utilizado como doctrina de la misma manera que cualquier otro pasaje literal. Pero, en general, el lenguaje figurativo no es el mejor ingrediente para definir doctrinas.<\/p>\n<p>Conclusi&oacute;n<\/p>\n<p>Dios eligi&oacute; revelar los misterios del reino a trav&eacute;s de par&aacute;bolas. El Se&ntilde;or Jes&uacute;s las utiliz&oacute; a lo largo de su ministerio como una herramienta &uacute;til para que el ser humano comprendiera conceptos de importancia eterna. Para ser interpretadas correctamente, las par&aacute;bolas cuentan con pautas claras que nos ayudan a comprenderlas. Es fundamental que valoremos las par&aacute;bolas pues a trav&eacute;s de ellas podremos comprender claramente el mensaje del evangelio del Se&ntilde;or Jes&uacute;s.<\/p>\n<\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">Juan Terranova (juanterranova@biblica.org) es el Gerente General  de Sociedades B\u00edblicas Unidas en Argentina.  Est\u00e1 casado con Diana, tienen dos hijos y tres nietos.  En la actualidad reside en Buenos Aires. \u00a9Copyright Apuntes Pastorales XXV-2, todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Juan Terranova El Se\u00f1or Jes\u00fas muchas veces utiliz\u00f3 las par\u00e1bolas a fin presentar a sus oyentes, seguidores y tambi\u00e9n a los doce, en un lenguaje sencillo, verdades profundas que de otra manera hubieran resultado dif\u00edciles de entender. 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