{"id":3166,"date":"2015-12-01T01:08:31","date_gmt":"2015-12-01T06:08:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/felicidad-sin-secretos\/"},"modified":"2015-12-01T01:08:31","modified_gmt":"2015-12-01T06:08:31","slug":"felicidad-sin-secretos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/felicidad-sin-secretos\/","title":{"rendered":"Felicidad sin secretos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Ricardo Gondim<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Seamos sinceros: mucha propaganda evang\u00e9lica es enga\u00f1osa. Ante la abrumadora cantidad de predicaciones que se dispersan del significado b\u00edblico de la felicidad, el autor nos ofrece con sencillez, pero sin dejar de ser profundo, una breve exposici\u00f3n de las Bienaventuranzas presentadas por Jes\u00fas en el Serm\u00f3n del Monte.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p style=\"text-align: justify;\">La mayor b&uacute;squeda del ser humano es la de la felicidad. Pascal se&ntilde;alaba que hasta los suicidas se ahorcan queriendo ser felices. Nadie anhela la felicidad para poseer dinero, por el contrario, corremos detr&aacute;s del dinero para ser felices. Por lo tanto, el fin &uacute;ltimo que elegimos para nuestra existencia es la felicidad.<br \/>\nUna de las mayores decepciones que sufr&iacute; al convertirme fue descubrir que no era verdad que con s&oacute;lo profesar la fe cristiana autom&aacute;ticamente ser&iacute;a feliz. Descubr&iacute;, a lo largo de los a&ntilde;os, que muchos cristianos, en verdad, no son felices.<br \/>\nMe animo a a&ntilde;adir que yo ya vi personas que no son cristianas llevando una vida m&aacute;s justa, m&aacute;s completa y m&aacute;s plena que muchos cristianos.<br \/>\nLos pastores y sacerdotes cristianos deber&iacute;an ser claros y honestos. Ellos no pueden mentir: la fe cristiana no produce felicidad autom&aacute;tica.<br \/>\nEn el esfuerzo por producir conversiones, no necesitamos propaganda enga&ntilde;osa a fin de seducir a las personas para la fe en Cristo. Por lo tanto, seamos sinceros: mucha propaganda evang&eacute;lica es enga&ntilde;osa.<br \/>\nHace unos d&iacute;as, un programa evang&eacute;lico alardeaba en los medios: &laquo;Si t&uacute; est&aacute;s pasando por dificultades, si est&aacute;s viviendo en un infierno, basta con decirle s&iacute; a Jesucristo y t&uacute; ser&aacute;s feliz&raquo;. El predicador no se intimidaba con sus declaraciones: &laquo;Dios est&aacute; a tu disposici&oacute;n para ayudarte, basta con que ores conmigo y yo te garantizo que tu vida cambiar&aacute; en un abrir y cerrar de ojos&raquo;.<br \/>\nPasar una semana entre creyentes ya es suficiente para verificar que eso no sucede. Existen innumerables personas convertidas dentro de las iglesias evang&eacute;licas con depresi&oacute;n, angustiadas, llenas de dudas, sofocadas por deudas en tarjetas de cr&eacute;dito, ansiosas, irritables, insomnes y nerviosas.<br \/>\nRepito: la predicaci&oacute;n &laquo;Convi&eacute;rtete y ser&aacute;s feliz&raquo; es falsa. Las razones son diversas. Primero, la conversi&oacute;n no tiene nada que ver con el concepto de que Dios resuelve nuestros problemas instant&aacute;neamente. Convertirse es someter nuestra voluntad a su soberana voluntad.<br \/>\nSegundo, en la conversi&oacute;n se resuelve el conflicto relacional de la creaci&oacute;n, Dios decidi&oacute; crearnos, libres. Dios es trino y, por lo tanto, relacional. El vive eternamente en una comunidad tan &uacute;nica, que podemos afirmar que el Dios trino del cristianismo es s&oacute;lo uno. Se puede decir que nuestra libertad fue el precio que Dios se dispuso a pagar, por su soberana decisi&oacute;n, para que pudi&eacute;ramos amar.<br \/>\nLa conversi&oacute;n significa, por lo tanto, que una persona humana respondi&oacute; al toque divino de la gracia que invita a esa relaci&oacute;n. El convertido es quien dice s&iacute; a la invitaci&oacute;n de Dios. All&iacute; se inicia una relaci&oacute;n amorosa semejante a la de los padres e hijos, amigos, novios, o pastor y ovejas. Convertirse es aceptar que la voluntad humana se ajuste a la voluntad de Dios, siempre con el prop&oacute;sito de una relaci&oacute;n &iacute;ntima.<br \/>\nDespu&eacute;s de que nuestra voluntad se sujeta a la voluntad de &eacute;l, se inicia una caminata. En ella Dios nos ense&ntilde;ar&aacute; c&oacute;mo transformar nuestra historia de perdici&oacute;n en vida plena.<br \/>\nPuesto de una manera coloquial, seria como si Dios afirmara: &laquo;Bien, ahora t&uacute; est&aacute;s conmigo, deja que te ense&ntilde;e c&oacute;mo ser feliz&raquo;.<br \/>\nLa diferencia fundamental entre el cristiano y el que no lo es se encuentra en que el primero se someti&oacute; a la voluntad de Dios y ahora dispone de sabidur&iacute;a divina para convertir en tolerable la vida.<br \/>\nSin embargo, algunos pueden ser cristianos, tener esa sabidur&iacute;a a su disposici&oacute;n y no saber c&oacute;mo utilizarla. Ser&iacute;a como una persona que vive sobre un yacimiento de oro, pero ignorando su realidad, nunca echa mano del tesoro que le pertenece. Conozco a un joven que hered&oacute; la biblioteca de su padre, pero nunca ley&oacute; ninguno de aquellos libros. El padre era uno de los hombres m&aacute;s cultos, pero el chico era un playboy, as&iacute; que, jam&aacute;s toc&oacute; ninguno de los tomos de los estantes.<br \/>\nRecuerdo un suceso que estremeci&oacute; al mundo, un avi&oacute;n, que transportaba a un equipo de rugby, cay&oacute; sobre los Andes. Por varios d&iacute;as los j&oacute;venes quedaron aislados en la nieve, con hambre y con mucha sed. Iniciaron algunas expediciones en busca de ayuda, pero todas fueron infructuosas. Hambrientos y desesperados, todos los sobrevivientes acabaron practicando el canibalismo con los cuerpos de aquellos que hab&iacute;an muerto en el accidente. Luego de su rescate, descubrieron que hab&iacute;an caminado en la direcci&oacute;n incorrecta. Si hubiesen tomado el camino opuesto, hubieran encontrado una casa con la despensa llena de alimentos enlatados.<br \/>\nJes&uacute;s inaugur&oacute; su ministerio con el Serm&oacute;n del Monte que sintetiza la Ley &Aacute;urea del reino de Dios. Los cap&iacute;tulos 5, 6 y 7 del Evangelio seg&uacute;n Mateo resumen el n&uacute;cleo fundamental de toda la ense&ntilde;anza de Cristo. Estos son sus estatutos fundamentales, su Constituci&oacute;n mayor.<br \/>\nComo el mayor inter&eacute;s de Dios es que disfrutemos de la gloria que &eacute;l disfruta en la Trinidad, como &eacute;l sabe que nuestra mayor ambici&oacute;n en la vida es la felicidad, Jesucristo comenz&oacute; su serm&oacute;n fundamental, ense&ntilde;ando c&oacute;mo las personas pod&iacute;an encontrar la verdadera felicidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">&laquo;Bienaventurados los pobres en esp&iacute;ritu, porque de ellos es el reino de los cielos.<br \/>\nBienaventurados los que lloran, porque ellos recibir&aacute;n consolaci&oacute;n.<br \/>\nBienaventurados los mansos, porque ellos recibir&aacute;n la tierra por heredad.<br \/>\nBienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos ser&aacute;n saciados.<br \/>\nBienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzar&aacute;n misericordia.<br \/>\nBienaventurados los de limpio coraz&oacute;n, porque ellos ver&aacute;n a Dios.<br \/>\nBienaventurados los pacificadores, porque ellos ser&aacute;n llamados hijos de Dios.<br \/>\nBienaventurados los que padecen persecuci&oacute;n por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.<br \/>\nBienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros,<br \/>\nmintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galard&oacute;n es grande en los cielos;<br \/>\nporque as&iacute; persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros&raquo;. (Mateo 5.3&ndash;12)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jesucristo fue transparente en su ense&ntilde;anza: quien anhele ser feliz, necesita tres actitudes correctas: a) para consigo mismo &mdash;siendo pobre de esp&iacute;ritu, admitiendo sus l&aacute;grimas, siendo humilde, y manteniendo su compromiso con la justicia; b) para con Dios &mdash;siendo misericordioso como Dios es, manteniendo el coraz&oacute;n puro, y siendo un pacificador; c) para con el mundo que lo rodea &mdash;estando dispuesto a sufrir por lo que crees, manteniendo la integridad emocional aun siendo perseguido.<br \/>\nVale insistir, aun bajo el juicio de parecer redundante: Jes&uacute;s inicia su ense&ntilde;anza ofreciendo algunas pistas de que la felicidad no sucede por casualidad. Por lo tanto, el car&aacute;cter cristiano necesitar&aacute; contener tres ingredientes para producir felicidad. El primero, trata de la esencia del ser &mdash;humildad de esp&iacute;ritu, la habilidad de llorar, la mansedumbre, el hambre y la sed de justicia. El segundo, refiere las expresiones del ser &mdash;misericordia, pureza de coraz&oacute;n, promoci&oacute;n de la paz. El tercero, corresponde a los compromisos del ser delante de la adversidad, de la persecuci&oacute;n y de la injuria.<br \/>\nPor lo tanto, la expresi&oacute;n &laquo;Bienaventurados&raquo; &mdash;que significa &laquo;felices&rdquo;&mdash; no es solamente indicativa o descriptiva del verdadero cristiano, sino imperativa.<br \/>\nEl inicio del Serm&oacute;n del Monte no constituye s&oacute;lo una promesa, sino que tambi&eacute;n comprende una convocatoria y, a la vez, una exhortaci&oacute;n. Jes&uacute;s se&ntilde;ala el camino para aquellos que quieran realmente experimentar la felicidad. Su ense&ntilde;anza, en otras palabras, exhorta a las personas a recordar siempre que, cuanto m&aacute;s cerca se encuentren de los principios expuestos por &eacute;l, m&aacute;s cerca estar&aacute;n de disfrutar de una vida plena.<br \/>\nJes&uacute;s ense&ntilde;&oacute; que la felicidad no es fruto de una experiencia aislada, ella es resultado de una jornada &mdash;la adopci&oacute;n de un estilo de vida.<br \/>\nLa vida abundante no se encuentra, ella se construye. Los dichosos son llamados &laquo;felices&raquo; no porque pasaron por una experiencia m&iacute;stica o esot&eacute;rica, sino porque vivieron de tal manera que la felicidad fluy&oacute;. Los valores del reino de Dios producir&aacute;n en ellos una satisfacci&oacute;n real.<br \/>\nSignifica que la felicidad no viene de afuera hacia adentro, sino que ella fluye de dentro hacia fuera. Un &aacute;ngel no toca a nadie para que sea feliz. Si hubiera una intervenci&oacute;n angelical, ella servir&iacute;a para revelar o dotar a personas de fuerzas para que practiquen lo necesario para encontrar alegr&iacute;a eterna.<br \/>\nPimentinha fue un personaje muy conocido de las secciones c&oacute;micas de los peri&oacute;dicos. Cierta vez, la dibujaron de rodillas, al borde de la cama, elevando una plegaria: &laquo;Dios, por favor, transfiere las vitaminas de la zanahoria para el helado&raquo;. Nos re&iacute;mos de su ingenuidad infantil. No obstante, muchas veces, oramos de la misma manera. Queremos que Dios, por medio de alg&uacute;n truco m&aacute;gico, transfiera la felicidad celestial a nuestra vida.<br \/>\nCuando una persona experimenta el poder de la gracia, ella no sale de un estado de tristeza para uno de alegr&iacute;a, con un chasquido de dedos; s&oacute;lo abandona el camino que conduce a la tristeza para optar por otro que lleva a la felicidad. As&iacute; y todo, algunos valores necesitar&aacute;n ser incorporados a su nuevo estilo de vida.<br \/>\nEl Serm&oacute;n del Monte fue una especia de cartilla en la que Jesucristo garantiz&oacute; a los suyos que, si buscan el reino de Dios y su justicia en primer lugar, todos los ingredientes que generan felicidad ser&iacute;an a&ntilde;adidos. Para Jes&uacute;s, felicidad no es una estaci&oacute;n donde nos quedamos, sino una manera de viajar.<br \/>\nLa gran frustraci&oacute;n que encuentro en muchos cristianos es que esperan una oraci&oacute;n especial, una profec&iacute;a estrafalaria, una visi&oacute;n sobrenatural, un arrebatamiento espectacular para, de repente, entrar en un estado perenne de felicidad.<br \/>\nLos caminos que llevan a esa vida, pasan por acciones que son constantemente rechazadas. &iquest;Qui&eacute;n desea preferir a los otros, vaciarse de la arrogancia de verse como un semidi&oacute;s o ser menos egoc&eacute;ntrico? La esencia del cristianismo aut&eacute;ntico comienza cuando sus seguidores buscan vaciarse de sus propios m&eacute;todos para pasar a considerar los de Dios. Por eso: &laquo;Bienaventurados los pobres en esp&iacute;ritu, porque de ellos es el reino de los cielos&raquo;.<br \/>\nCristo fue directo: &laquo;aprende a llorar, &mdash;a mantener el alma tierna, sensible, a no auto justificarte&mdash; Dios te dar&aacute; el poder de sentirte fr&aacute;gil, dependiente de &eacute;l. Por eso: &laquo;Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibir&aacute;n consolaci&oacute;n&raquo;.<br \/>\n&Eacute;l insiste con un tema muy poco popular: &laquo;desea ser manso&raquo;. Jes&uacute;s entend&iacute;a que mansedumbre significa abrir mano de reivindicar lo que es tuyo, desistir de querer siempre ganar; los mansos se someten. Por eso: &laquo;Bienaventurados los mansos, porque ellos recibir&aacute;n la tierra por heredad&raquo;.<br \/>\n&Eacute;l indica el camino para vivir con satisfacci&oacute;n real: &laquo;desea ser justo, ama lo que es correcto&raquo;. En todos los actos, cuesti&oacute;nate siempre: &laquo;&iquest;es correcto? &iquest;es recto? &iquest;eso es justo?&raquo;. Quien ama la justicia y tiene deseo enorme de verla siendo practicada, ser&aacute; feliz. Por eso: &laquo;Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia porque ellos ser&aacute;n saciados&raquo;.<br \/>\nA&uacute;n se escucha el eco de sus palabras: &laquo;desea ser misericordioso para con los d&eacute;biles; s&eacute; paciente con los que no llegan a alcanzar tu est&aacute;ndar; s&eacute; comprensivo con los rezagados, con los que fracasan, con los que tropiezan en sus propios errores&raquo;. Quien guarda esa actitud para con los derrotados ser&aacute; feliz, porque en el d&iacute;a a d&iacute;a cuando necesite comprensi&oacute;n para sus propios errores, la encontrar&aacute;.<br \/>\n&Eacute;l convoca a sus seguidores a ser coherentes en la conciencia: &laquo;busca ser limpio de coraz&oacute;n, y no permitas sombras, caminos bifurcados, inconsistencias, hipocres&iacute;a, falsedad o enga&ntilde;o&raquo;. Para Jes&uacute;s, quien vive una vida &iacute;ntegra, ser&aacute; feliz. Su declaraci&oacute;n fue osada: &laquo;los puros experimentaran la mayor de todas las felicidades, ellos ver&aacute;n a Dios&raquo;.<br \/>\nJes&uacute;s incentiv&oacute; la concordia y orden&oacute; que se promoviese la paz: &laquo;no seas un promotor de ciza&ntilde;a, nunca sirvas de canal para el odio, no suscites la venganza y no desparrames disensi&oacute;n. Reconcilia a quienes se odian, re&uacute;ne a los diferentes, promueve el amor y t&uacute; ser&aacute;s feliz&raquo;. De all&iacute; la afirmaci&oacute;n: &laquo;los pacificadores ser&aacute;n llamados hijos de Dios&raquo;.<br \/>\n&Eacute;l aconseja que sus seguidores sean personas de ideas claras, convicciones s&oacute;lidas, puntos de vista leg&iacute;timos: &laquo;si esa postura te va a traer odio ajeno y si tu fe no fuera popular, contin&uacute;a siendo genuino, la historia premi&oacute; a todos los que obraron as&iacute;. Los claudicantes, los pusil&aacute;nimes, los cobardes se perdieron. Nadie recuerda al perseguidor, s&oacute;lo los perseguidos son recordados&raquo;. Jes&uacute;s afirm&oacute; : &laquo;Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galard&oacute;n es grande en los cielos; porque as&iacute; persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros&raquo;.<br \/>\nEn el verdadero cristianismo, la felicidad no es circunstancial, ella depende de los contenidos del car&aacute;cter. Jes&uacute;s ense&ntilde;&oacute; a sus disc&iacute;pulos que la pregunta esencial no es: &laquo;&iquest;esto me har&aacute; feliz?&raquo;, sino, &laquo;&iquest;esto es correcto?&raquo;.<br \/>\nTodos nutrimos el concepto err&oacute;neo de que la felicidad depende de las circunstancias. Al contrario de Jesucristo, raramente establecemos una correlaci&oacute;n entre la felicidad y el car&aacute;cter. Muchos viven miserablemente prometi&eacute;ndose a s&iacute; mismos: &laquo;Ser&eacute; feliz el d&iacute;a que cambie de casa, compre un barco, termine la facultad, tenga un hijo, los hijos se casen, cambie de esposa, viva en Minas Gerais, construya una casa en Porto de Galinhas o viva en Miami&raquo;.<br \/>\nPor causa de esa visi&oacute;n de que lugares, personas y oportunidades, producen felicidad, no tomamos como prioridad la &eacute;tica, la integridad y tampoco el compromiso con la justicia.<br \/>\nInfelizmente acabamos creyendo que la disciplina de una vida &iacute;ntegra no tiene nada que ver con la felicidad y s&iacute; con collares religiosos o morales.<br \/>\nA trav&eacute;s de todo el Serm&oacute;n del Monte, Jes&uacute;s no libra a sus disc&iacute;pulos de ninguna obligaci&oacute;n. El ense&ntilde;&oacute; algunos principios duros. Se encuentran determinados pasajes que al leerlos exclamamos: &laquo;&iexcl;Eso es muy dif&iacute;cil!&raquo;. Fue por ese motivo que &eacute;l inici&oacute; afirmando: &laquo;Yo les voy a ense&ntilde;ar algunas verdades que para ustedes pueden aparentar ser muy dif&iacute;ciles, pero cr&eacute;anme, quienes las practiquen ser&aacute;n bienaventurados &mdash;o felices&raquo;.<br \/>\nEl Serm&oacute;n inicial de Cristo se fundamente sobre una premisa b&iacute;blica: lo que el hombre o lo mujer sembrare, eso, ciertamente, cosechar&aacute;. No importa si la religi&oacute;n est&aacute; siendo ceremonialmente cumplida: quien plante viento, cosechar&aacute; tempestad; quien plante odio, cosechar&aacute; violencia; quien plante amor, cosechar&aacute; amistad; quien plante venganza, cosechar&aacute; amargura; quien plante fidelidad, cosechar&aacute; compromiso; quien plante mentira, cosechar&aacute; traici&oacute;n; quien plante verdad, cosechar&aacute; integridad.<br \/>\nEl Serm&oacute;n del Monte ofrece principios para los que buscan esa vida verdadera y plena prometida por Jes&uacute;s. Lo mejor es que &eacute;l mismo se propone ayudar a sus disc&iacute;pulos en cada paso del camino.<\/p>\n<\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">El autor es pastor de la Iglesia Betesda en S\u00e3o Paulo, Brasil. Es autor de varios libros \u2014a\u00fan no disponibles en espa\u00f1ol\u2014 y es un reconocido conferenciante. Est\u00e1 casado con Silvia. A ambos Dios ha bendecido con tres hijos y tres nietos. Traducido por Gabriel \u00d1anco. El art\u00edculo fue tomado de:  http:\/\/gondimenespanol.blogspot.com, 18 de enero de 2007. Todos los derechos reservados.  Se usa con permiso del autor, y la traducci\u00f3n con permiso del traductor. Desarrollo Cristiano Internacional, todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Ricardo Gondim Seamos sinceros: mucha propaganda evang\u00e9lica es enga\u00f1osa. 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