{"id":3171,"date":"2015-12-01T01:08:52","date_gmt":"2015-12-01T06:08:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/comer-con-los-pecadores\/"},"modified":"2015-12-01T01:08:52","modified_gmt":"2015-12-01T06:08:52","slug":"comer-con-los-pecadores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/comer-con-los-pecadores\/","title":{"rendered":"Comer con los pecadores"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Apuntes Pastorales<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Debemos aceptar el desaf\u00edo de involucrarnos en ministerios que respondan a las necesidades reales de la sociedad en la que estamos. Despu\u00e9s de dos mil a\u00f1os, Jes\u00fas sigue inquietando con su asombrosa capacidad de relacionarse con aquellas personas que m\u00e1s necesitaban sanidad&#8230;<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P class=p1 align=justify><br \/>\n<P class=p3 align=justify><B>Jes\u00fas am\u00f3 a los pecadores<\/B><\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>No hay forma de que podamos escapar de esta realidad: \u00c9l pas\u00f3 mucho tiempo en \u00a0 compa\u00f1\u00eda de pecadores. En una escena, seguramente representativa de otras tantas, lo observamos sentado a la mesa, rodeado de recaudadores de impuestos y pecadores (Mt 9). Los fariseos se escandalizaron por la aparente frivolidad de esta costumbre, y lo descalificaron como \u00abun hombre glot\u00f3n y bebedor de vino, amigo de recaudadores de impuestos y de pecadores\u00bb (Mt 11.19). No obstante, \u00e9l insisti\u00f3 que no hab\u00eda venido a llamar a los justos, sino a los pecadores, porque \u00ablos que est\u00e1n sanos no tienen necesidad de m\u00e9dico, sino los que est\u00e1n enfermos\u00bb (2.17). Los pecadores representaban la esencia de su misi\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>Su firmeza en este punto nos incomoda un poco en el contexto de la Iglesia que conocemos hoy, porque la maldad que vemos en el mundo nos ha llevado a refugiarnos en nuestras reuniones y relacionarnos solamente con aquellos que tienen los mismos valores que nosotros. Frente a las manifestaciones m\u00e1s groseras de pecados sentimos desesperaci\u00f3n, como si fuera razonable esperar que un mundo en tinieblas fuera mejor de lo que realmente es. Nuestra desilusi\u00f3n nos aparta de aquellos que pretendemos socorrer. Cuando solamente esperemos del pecador una conducta pecaminosa, sus acciones no despertar\u00e1n en nosotros rechazo. Sospecho que Jes\u00fas viv\u00eda rodeado de pecadores porque ellos sab\u00edan que \u00e9l, sin avalar el estilo de vida que llevaban, no los condenaba como personas porque solamente se conduc\u00edan tanto como su naturaleza se los permit\u00eda.\u00a0<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify><B>Jes\u00fas se movi\u00f3 entre los pecadores<\/B><\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>Jes\u00fas llevaba a cabo su vida y ministerio en los lugares donde estaba la gente. No encontramos una sola instancia en los evangelios en que los disc\u00edpulos salieran a invitar a personas a una reuni\u00f3n con Cristo. M\u00e1s bien \u00e9l se encontraba con multitudes de necesitados a medida que transitaba por los mismos caminos y frecuentaba las mismas reuniones que ellos. La calle prove\u00eda el marco ideal para que el evangelio llegara a quienes nunca asistir\u00edan a una sinagoga o se sent\u00edan excluidos del severo sistema religioso de los fariseos.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>Hoy, 90% de las actividades de la Iglesia tienen como objetivo la atenci\u00f3n de los justos, no de los enfermos. Ocasionalmente invitamos a los pecadores a que se acerquen a nosotros para que puedan disfrutar de alguna bendici\u00f3n espiritual. La mayor\u00eda, sin embargo, no participar\u00e1 nunca en una reuni\u00f3n evang\u00e9lica. Nosotros deberemos ir a los lugares donde ellos est\u00e1n. De hecho, todos los d\u00edas estamos en los mismos lugares, pero nuestra tendencia a creer que solamente en las \u00abreuniones eclesi\u00e1sticas\u00bb se desarrollan actividades espirituales nos ha llevado a descartar las mejores oportunidades para ministrarlos. Necesitamos que el Se\u00f1or vuelva a abrir nuestros ojos a la vida que transcurre a nuestro alrededor para que, en el momento oportuno, podamos realizar nuestro aporte, en el nombre de Jes\u00fas.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify><B>Jes\u00fas no excluy\u00f3 a nadie\u00a0<\/B><\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>\u00a1La lista de la clase de personas que se acercaron a Cristo es extraordinaria! En ella encontramos a un jefe de recaudaci\u00f3n de impuestos muy odiado por el pueblo, a una mujer que ya iba por su sexto marido, a un desagradable leproso, a una mujer de mala vida, a un representante del enemigo y hasta a una cananea que, sin modales algunos, lo sigui\u00f3 a gritos hasta que consigui\u00f3 lo que le ped\u00eda. Los improbables beneficiarios de la bondad de Dios, en las par\u00e1bolas que contaba, son personas tales como un despreciable samaritano, unos holgazanes que trabajaron apenas una hora junto a otros que hab\u00edan sudado el d\u00eda entero, o un hijo que malgast\u00f3 la fortuna que su padre, con tanto sacrificio, hab\u00eda juntado a lo largo de toda una vida de trabajo.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>No cabe duda de que cierta clase de persona hoy en d\u00eda, como los homosexuales, las prostitutas, los enfermos de SIDA o los transexuales, representan los estilos de vida m\u00e1s alejados de la realidad que atesoran los que son de la casa de Dios. No obstante, ellos tambi\u00e9n son bienvenidos en la familia del Se\u00f1or. Nunca lo sabr\u00e1n, sin embargo, hasta que nosotros se lo mostremos. Lejos de pasar \u00abal otro lado de la calle\u00bb cuando se cruzan en nuestro camino, el Se\u00f1or nos llama a extenderles la misericordia y compasi\u00f3n que nunca han recibido de nadie.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify><B>Jes\u00fas estuvo dispuesto a que lo usaran<\/B><\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>Pedro, testificando de Cristo a Cornelio, afirm\u00f3 que \u00abDios ungi\u00f3 a Jes\u00fas de Nazaret con el Esp\u00edritu Santo y con poder, el cual anduvo haciendo bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo; porque Dios estaba con El\u00bb (Hch 10.38 LBLA). La frase \u00abhacer bien\u00bb capta la esencia del coraz\u00f3n del Padre el cual, seg\u00fan Lucas, \u00abes bondadoso para con los ingratos y perversos\u00bb (6.35). Los diez leprosos resumen lo que fue la experiencia de Jes\u00fas a la largo de tres a\u00f1os de ministerio: solamente uno de ellos respondi\u00f3 adecuadamente al regalo que hab\u00eda recibido del Se\u00f1or. Muchos le segu\u00edan solamente por el beneficio que pod\u00edan obtener. No obstante esto, Jes\u00fas ministr\u00f3 con la misma generosidad y bondad a cada uno de ellos, sin poner condiciones para la recepci\u00f3n de estos regalos.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>Nuestras incursiones entre los perdidos muchas veces duran solamente el tiempo necesario para establecer si se van a \u00abconvertir\u00bb o van a comenzar a \u00abasistir\u00bb a nuestras reuniones. No debe sorprendernos su falta de respuesta, pues ellos perciben que tenemos intereses escondidos. La vocaci\u00f3n de ser sal y luz en la tierra implica el deseo de hacer bien a todos seg\u00fan uno pueda, sin importar la respuesta que nuestros esfuerzos reciban. Podemos ser generosos con otros, porque, en nuestras propias vidas, hemos recibido los beneficios de la misma bondad inmerecida.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify><B>Jes\u00fas impuls\u00f3 a los disc\u00edpulos hacia un compromiso con otros<\/B><\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>Cuando los Doce lo animaron a que despidiera a la multitud para que fuera en busca de su propio alimento Jes\u00fas los exhort\u00f3: \u00abdenles ustedes de comer\u00bb (Mt 14.16). A pesar de que a\u00fan quedaba mucho camino por recorrer en el proceso de formaci\u00f3n de ellos, reuni\u00f3 primero a los Doce y luego a los setenta y los anim\u00f3 a hacer por otros lo mismo que \u00e9l estaba haciendo: los envi\u00f3 a proclamar la llegada del reino, a expulsar demonios y a sanar enfermos (Mt 9 y 10). Poco antes de partir se present\u00f3 entre los disc\u00edpulos, ya resucitado, y les declar\u00f3: \u00abcomo el Padre me ha enviado, as\u00ed tambi\u00e9n yo los env\u00edo\u00bb (Jn 20.21). En todo, Jes\u00fas busc\u00f3 la forma de combatir la tendencia natural en los hombres a pensar siempre en sus propias necesidades.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>El concepto de que los pastores y l\u00edderes son los que tienen un \u00abllamado\u00bb al ministerio est\u00e1 tan fuertemente arraigado entre nosotros hoy que la congregaci\u00f3n de los santos se ha vuelto pasiva, espectadora del trabajo de unos pocos. La responsabilidad de ministrar en un mundo necesitado, sin embargo, ha sido entregada a todos aquellos que son parte de un \u00abreino de sacerdotes\u00bb (1Pe 2.9\u009610). Debemos trabajar sin descanso para que cada uno tenga la misma pasi\u00f3n y vocaci\u00f3n de servicio que Cristo form\u00f3 en los primeros disc\u00edpulos. Cuando la Iglesia completa se ponga en pie, \u00a1se habr\u00e1 despertado un verdadero gigante!<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>Apuntes Pastorales,\u00a0 Volumen XXIV \u0096 N\u00famero 1, todos los derechos reservados.<\/P><\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Apuntes Pastorales Debemos aceptar el desaf\u00edo de involucrarnos en ministerios que respondan a las necesidades reales de la sociedad en la que estamos. 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