{"id":31735,"date":"2016-06-13T11:38:57","date_gmt":"2016-06-13T16:38:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/tolstoi-un-hijo-de-la-duda\/"},"modified":"2016-06-13T11:38:57","modified_gmt":"2016-06-13T16:38:57","slug":"tolstoi-un-hijo-de-la-duda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/tolstoi-un-hijo-de-la-duda\/","title":{"rendered":"Tolstoi, un hijo de la&nbsp;duda"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Aleteia Team<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"> \u201c&iexcl;Gran soberano!\u201d. Lo m&aacute;s querido que tenemos en el cristianismo es el mismo Cristo\u201d. Era el 1900 cuando Vladimir Solov&#8217;&euml;v hac&iacute;a decir estas palabras a Juan en el di&aacute;logo del Anticristo. &iquest;Pero qui&eacute;n es el Anticristo? Esta es la pregunta que abre la muestra <em>Tolstoi, el grito y la respuesta<\/em> que presentar&aacute; en el Eni Caf&eacute; literario del Meeting de Rimini.<br \/> &nbsp;<br \/> No es una casualidad la elecci&oacute;n de las palabras de Solov&#8217;&euml;v, el cual quiz&aacute;s ve&iacute;a que en el sistema de pensamiento de Tolstoi faltaba esta adhesi&oacute;n simple a lo esencial de la vida.<br \/> &nbsp;<br \/> \u201cLa muestra no quiere reconstruir la vida y las obras del gran escritor, el deseo ha sido sobre todo el de <strong>poder retomar el di&aacute;logo con Tolstoi, para dialogar con nuestros contempor&aacute;neos\u201d<\/strong>, explica Ol\u2019ga Sedakova, uno de los encargados de la muestra.<br \/> &nbsp;<br \/> \u201cLa decisi&oacute;n de traer esta muestra nace de la invitaci&oacute;n del Papa a ir a las periferias. Periferias representadas tambi&eacute;n por la distancia de ese centro a la certeza relatada por Solov&#8217;&euml;v\u201d, explica Giovanna Parravicini.<br \/> &nbsp;<br \/> Un gigante del pensamiento y de la literatura, un hombre que escrib&iacute;a de s&iacute; mismo en <em>Confesi&oacute;n<\/em>: \u201cY bien, ser&aacute;s m&aacute;s famoso que Gogol, que Pu\u0161kin, que Shakespeare, que todos los escritores del mundo, &iquest;y despu&eacute;s? Nada, no puedo responderte\u201d. Y de nuevo: \u201c<strong>mi problema personal, quien soy yo con mis deseos, quedaba completamente sin respuesta<\/strong>\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> Un alma, la suya, que \u201csiente tan alto\u201d, por compararlo con otro genio contempor&aacute;neo, Giacomo Leopardi, que hasta el final no parece aproximarse a esa certeza, a ese afecto por la persona carnal de Cristo relatado por Solov&#8217;&euml;v.<br \/> &nbsp;<br \/> Pero<strong> la figura de Cristo est&aacute; en el horizonte de Tolstoi<\/strong>. \u201cEst&aacute; en su b&uacute;squeda, en el encuentro y en la lectura de las Sagradas Escrituras que toma como propia la estructura moral del cristianismo, llegando a negar la naturaleza divina de Cristo, a quien le degrada a gran pensador de la historia\u201d, explica Francesco Braschi.<br \/> &nbsp;<br \/> De aqu&iacute; viene un sistema de pensamiento que toma su nombre, el tolsto&iacute;smo, que proyecta su sombra sobre los sistemas ideol&oacute;gicos que tuvieron su existencia en el 1900. Un sistema del cual el mismo Tolstoi escapar&aacute; al final de su vida.<br \/> &nbsp;<br \/> Al grito del gran ruso, en el interior de la muestra, responden otras personalidades que est&aacute;n invictas en este gran maestro del pensamiento. Como <strong>la hermana Marija cuya biograf&iacute;a recuerda Anna Karenina,&nbsp; o bien uno de sus j&oacute;venes disc&iacute;pulos, Michail Novoselov, que en una carta apasionada declara que no llega a realizar ese deseo que el encuentro con el maestro despert&oacute;<\/strong>.&nbsp;O bien otro gran ilustre contempor&aacute;neo, que nunca llega a encontrarlo: <strong>Dostoevski<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> \u201cUn hijo del siglo, un hijo del escepticismo y de la duda\u201d, como escribe en una carta a Natalia Fonvizina, que al final llega a declarar: \u201c<strong>Si me demostrase que Cristo est&aacute; fuera de la verdad, preferir&iacute;a estar con Cristo antes que con la verdad<\/strong>\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> Y es esta la dial&eacute;ctica encendida hasta el final, el coexistir de una genialidad del coraz&oacute;n que nunca se vio abrumado por un racionalismo que parec&iacute;a quererlo negar.<br \/> &nbsp;<br \/> Hasta el final, con la fuga de casa, los tres d&iacute;as de espera fuera de un convento y finalmente, la muerte en la casa.<br \/> &nbsp;<br \/> Una vida que puede ser resumida por estas palabras escritas en <em>Confesi&oacute;n<\/em>: \u201c<strong>Para que un hombre pueda vivir, &eacute;l debe, o no ver el infinito, o bien tener una explicaci&oacute;n del sentido de la vida tal por el que el fin se iguale al infinito<\/strong>\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Aleteia Team \u201c&iexcl;Gran soberano!\u201d. 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