{"id":3174,"date":"2015-12-01T01:08:56","date_gmt":"2015-12-01T06:08:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/pelear-cuando-vale-la-pena\/"},"modified":"2015-12-01T01:08:56","modified_gmt":"2015-12-01T06:08:56","slug":"pelear-cuando-vale-la-pena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/pelear-cuando-vale-la-pena\/","title":{"rendered":"Pelear: \u00bfCu\u00e1ndo vale la pena?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Juan Cionca<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">\u00bfHay cosas por las que vale la pena luchar? Parece que no hay una respuesta definitiva. Sin embargo, debemos aprender a conocemos lo suficientemente bien como para pelear para ser efectivos en los caminos que Dios nos ha marcado, dejando de lado &#8230;<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify>Cierta vez, siendo yo un joven pastor, me sorprend\u00ed e indign\u00e9 cuando David (pastor de la iglesia) me cont\u00f3 el color que se hab\u00eda usado para pintar su oficina.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Como pastor fundador, \u00e9l (David) hab\u00eda llevado a la iglesia a tener una membres\u00eda que alcanzaba los trescientos en el curso de siete a\u00f1os. (Hab\u00eda solo cinco familias cuando comenz\u00f3). El y su esposa hab\u00edan derramado su vida en la congregaci\u00f3n. Una de las pocas cosas que David pidi\u00f3 cuando llegaban casi al fin de su segunda expansi\u00f3n fue que, cuando pintaran su oficina, fuera de color celeste. Se reunieron los administradores, votaron, y pintaron las paredes de verde.<\/P><br \/>\n<P align=justify>-\u00bfC\u00f3mo puedes soportar esto? &#8211; le pregunt\u00e9. La actitud de estos administradores hacia este siervo tan poco ego\u00edsta me puso furioso.<\/P><br \/>\n<P align=justify>-Yo insistir\u00eda en lo que quiero tener en mi oficina -, agregu\u00e9.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Nunca olvidar\u00e9 la respuesta, un consejo que ha sido una sabia gu\u00eda a trav\u00e9s de mis ahora diecisiete a\u00f1os de ministerio.<\/P><br \/>\n<P align=justify>&#8211; Juan, t\u00fa tendr\u00e1s que decidir cu\u00e1les son las cosas por las que vale la pena ir al frente. Hay cosas por las cuales no vale la pena pelear -.<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>La necesidad de empujar<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>Tiendo a ser un perfeccionista. No me gusta ver el cord\u00f3n del micr\u00f3fono enredado delante del pulpito, me molesta cuando la luz difusa de la cruz que tenemos adelante no est\u00e1 encendida, cuando el organista llega a deshora o la gente que llega tarde interrumpe la reuni\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Soy de los que levantan un papel de caramelo si est\u00e1 tirado en el c\u00e9sped de la iglesia, examino personalmente el bolet\u00edn para evitar cualquier error de tipograf\u00eda y me aseguro que las personas que est\u00e1n hospitalizadas sean contactadas diariamente. Odio lo descuidado y la falta de compromiso, ya sea en el cuidado de las cosas del Se\u00f1or, en las creencias teol\u00f3gicas de un individuo o en las relaciones entre los miembros del cuerpo. Esta inclinaci\u00f3n de mi personalidad tiene sus puntos fuertes como as\u00ed tambi\u00e9n sus debilidades. Me lleva a producir trabajo de buena calidad pero a veces me impide tener buenas relaciones con la gente. Con convicciones tan fuertes sobre lo que creo que es lo mejor para un determinado ministerio, a veces corto las ideas, convicciones y contribuciones de otros.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Despu\u00e9s de ocho a\u00f1os trabajando con David, empaqu\u00e9 a mi familia y pertenencias y los transport\u00e9 a 5.000 kil\u00f3metros para asumir como pastor en otra ciudad populosa. No me hab\u00eda dado cuenta de que tambi\u00e9n hab\u00eda empacado a un pedacito de David.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Algunos meses despu\u00e9s, decid\u00ed cambiar los muebles de la capilla. Muy pocas veces hab\u00eda usado el pulpito en la otra iglesia. O bien me paraba enfrente a la congregaci\u00f3n con la Biblia en la mano, o bien usaba el proyector cuando quena realzar el mensaje. El gran pulpito de madera de esta nueva iglesia no me gustaba del todo y sin pensarlo demasiado lo met\u00ed en un ropero.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Un domingo, despu\u00e9s del servicio vespertino, se me acerc\u00f3 una querida se\u00f1ora y me dijo:<\/P><br \/>\n<P align=justify>&#8211; Pastor, yo no estoy segura que usted se d\u00e9 cuenta de esto, pero cuando se edific\u00f3 esta iglesia, varias personas donaron el mobiliario de santuario. Me pregunto si la familia que don\u00f3 el pulpito no estar\u00e1 ofendida que ya no lo usan m\u00e1s -.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La preocupaci\u00f3n de Alicia era aut\u00e9ntica; ella no estaba siendo criticona.<\/P><br \/>\n<P align=justify>&#8211; Bueno, Alicia, voy a tener que pensarlo un poco-, le dije. -Quiz\u00e1s deba averiguar si esto les molesta. Por otra parte, debo evaluar si esto no es m\u00e1s importante que mi comodidad al predicar -.<\/P><br \/>\n<P align=justify>A la semana siguiente, les pregunt\u00e9 a varias personas qu\u00e9 opinaban sobre el hecho de que yo no usara el pulpito.<\/P><br \/>\n<P align=justify>&#8211; Eduardo -, pregunt\u00e9 al ujier -\u00bfHas notado que yo no estoy usando el pulpito los domingos? &#8211;<\/P><br \/>\n<P align=justify>&#8211; Sabe Pastor, hace rato que quiero hablarle de eso -, me dijo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Despu\u00e9s de mi investigaci\u00f3n llegu\u00e9 a la conclusi\u00f3n de que para mi congregaci\u00f3n era muy importante que predicara detr\u00e1s del pulpito.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Para m\u00ed, cuando estoy parado sosteniendo una Biblia abierta y presento su mensaje, ya estoy hablando con autoridad. Para muchos en esta iglesia yo hablo con autoridad cuando estoy parado detr\u00e1s del \u00abescritorio sagrado\u00bb. Podr\u00eda traer argumentos l\u00f3gicos y b\u00edblicos para reforzar mi convicci\u00f3n y quiz\u00e1s con una educaci\u00f3n sistem\u00e1tica pudiera persuadir a algunos, pero para la mayor\u00eda (por no decir todos) en nuestra congregaci\u00f3n, un auditorio no es un santuario a menos que tenga un pulpito.<\/P><br \/>\n<P align=justify>&#8211; Tienes raz\u00f3n, David; hay cosas por las cuales no vale la pena luchar -, pens\u00e9 para m\u00ed.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El siguiente domingo prediqu\u00e9 (al menos parte del tiempo) detr\u00e1s del pulpito reinstalado.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Hace algunos a\u00f1os hab\u00eda un comercial de televisi\u00f3n que anunciaba su producto con el slogan: \u00abPrefiero pelear que cambiarme a otro\u00bb. Cuantos m\u00e1s a\u00f1os de ministerio se acumulan detr\u00e1s m\u00edo, tantas menos cosas veo por las cuales vale la pena pelear. No creo que sea porque me haya suavizado con la edad. Pienso que es porque el consejo de mi mentor result\u00f3 ser sabio.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Mi tendencia a pelear por asuntos menores se vio tambi\u00e9n atemperada por una lectura regular del libro de Proverbios. Cuando estaba en mi adolescencia, mi pastor sol\u00eda animamos a leer un cap\u00edtulo por d\u00eda, de modo que le\u00edamos el libro doce veces por a\u00f1o. Hay varios proverbios subrayados en mi Biblia que previenen acerca de ir al frente demasiado pronto (\u00abEl necio muestra enseguida su enojo; el prudente pasa por alto la ofensa\u00bb. Pr. 12.16); demasiado porfiadamente (\u00abLa prudencia consiste en refrenar el enojo, y la honra, en pasar por alto la ofensa\u00bb. Pr. 19.11); o con demasiado orgullo (\u00abEl necio cree que todo lo que hace est\u00e1 bien, pero el sabio atiende los consejos\u00bb. Pr. 12.15) La mayor\u00eda de las cosas me parecen \u00abjustas\u00bb desde mi propio punto de vista. Antes de ir a la discusi\u00f3n es mejor estar convencido y seguro de que es mejor pelear por mi idea que pasarla por alto.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Es tambi\u00e9n interesante que los requisitos para los l\u00edderes de la iglesia que encontramos en 1 Timoteo 3 incluyen varias cualidades \u00abantib\u00e9licas\u00bb: irreprensible, moderado, controlado, respetable, no violento sino bondadoso, no amigo de peleas. Estas cualidades me dan la clara impresi\u00f3n de que un individuo que continuamente piensa que tiene raz\u00f3n y que est\u00e1 dispuesto con frecuencia a pelear para que acepten su punto de vista no es la persona que puede llevar a una iglesia a ser unida y madura.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Ir al frente, o no ir al frente&#8230; \u00a1Esa es la cuesti\u00f3n! Sin ir a ninguno de los dos extremos. \u00bfC\u00f3mo podemos determinar cu\u00e1les son las cosas por las que vale la pena pelear? No tengo la respuesta total, pero reflexionando acerca de eso propongo tres normas que me han ayudado a tomar decisiones.<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>Convicciones doctrinales<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>Un amigo, que hab\u00eda estado sirviendo en la Iglesia Bautista, empez\u00f3 a creer que el bautismo no deber\u00eda ser una pr\u00e1ctica obligatoria en la era de gracia. El no pod\u00eda ya ense\u00f1ar con toda honestidad en el seminario de catec\u00famenos o en la clase de discipulado de j\u00f3venes, ya que \u00e9l no estaba convencido que el decreto del bautismo fuera transcultural. A pesar de que sigue siendo amigo de algunos miembros de esa congregaci\u00f3n, sus convicciones lo condujeron a otra denominaci\u00f3n. El no pod\u00eda cambiar sus creencias a causa de una remuneraci\u00f3n. Su integridad le demandaba sostener sus convicciones.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En nuestra propia iglesia, hemos luchado durante meses con distintas opiniones acerca del rol de las mujeres en el ministerio. Hace dos a\u00f1os, una mujer que hab\u00eda estado ense\u00f1ando en el programa de adultos tuvo que suspender sus clases hasta que los ancianos llegaran a una conclusi\u00f3n sobre el asunto. Luego de varias sesiones interminables que no nos llevaron a ning\u00fan lado, yo present\u00e9 mi posici\u00f3n y la entregu\u00e9 como una moci\u00f3n para que hubiera algo concreto sobre la mesa. Mi declaraci\u00f3n parec\u00eda representar a la mayor\u00eda de la junta; sin embargo, el punto de vista era totalmente opuesto al de uno de nuestros ancianos. El sinti\u00f3 que su posici\u00f3n podr\u00eda ser perjudicial para la iglesia. Cuando la junta vot\u00f3 con firmeza a favor de la moci\u00f3n, este anciano renunci\u00f3.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Aun cuando yo no estaba de acuerdo con la posici\u00f3n de Ricardo, tuve que elogiar su integridad, y si bien nuestra iglesia perdi\u00f3 un buen l\u00edder, \u00e9l era consistente y nosotros aceptamos su decisi\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>A veces vale la pena pelear por las convicciones doctrinales y otras veces renunciar a ellas. Sin embargo, est\u00e1n las oportunidades en que lo mejor no es renunciar sino continuar presionando nuestro punto de vista, tratando de lograr un cambio. Eso s\u00ed, la forma en que continuamos la pelea es crucial. En mi primer a\u00f1o de pastorado hubiera pensado que ten\u00eda raz\u00f3n y que Ricardo estaba equivocado. Ahora me doy cuenta de que esa actitud de \u00abyo-soy-b\u00edblico-por-lo-tanto-t\u00fa-no-lo-eres\u00bb no es ni cristiana ni efectiva.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Puede que a veces sea necesario marcar l\u00edneas de batalla muy r\u00edgidas, pero generalmente es como arrinconar a un tigre: el enfrentamiento ser\u00e1 probablemente sangriento y nunca estaremos seguros de qui\u00e9n habr\u00e1 de ganar (si es que alguien gana).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Fue dicho una vez: \u00abDios no est\u00e1 en contra nuestra por nuestros pecados; Dios est\u00e1 con nosotros en contra de nuestros pecados\u00bb. He encontrado un principio similar a \u00e9ste al relacionarme con personas que no est\u00e1n de acuerdo conmigo: puedo estar o bien en contra de mi oponente, o bien con mi oponente y en contra del problema. Si logro demostrarle que no estoy contra \u00e9l ni sus sentimientos, si no lo ataco como persona, hago que \u00e9l est\u00e9 m\u00e1s dispuesto a escuchar mis convicciones. Cuando uno va al frente, uno quiere estar seguro de ser escuchado.<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>Filosofia de ministerio<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>Yo no voy a ir al frente para discutir si debemos o no tener un servicio para los ni\u00f1os. Algunos piensan que los ni\u00f1os deber\u00edan aprender de sus modelos adultos sent\u00e1ndose con ellos durante todo el servicio de adoraci\u00f3n. Otros piensan que los ni\u00f1os deber\u00edan recibir instrucci\u00f3n dirigida al nivel de su edad. En nuestra iglesia, tratamos de tener lo mejor de los dos, teniendo a los ni\u00f1os en el servicio durante la primera media hora, y luego cedi\u00e9ndolos para que vayan a sus clases.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Muchos padres se sienten m\u00e1s concentrados en el servicio cuando sus ni\u00f1os peque\u00f1os est\u00e1n fuera de \u00e9l. La mayor\u00eda de los chicos tambi\u00e9n prefieren tener sus propias actividades. Creo que deber\u00edamos tratar de acomodar los deseos tanto de los padres como de los ni\u00f1os.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Pero si el comit\u00e9 de educaci\u00f3n cristiana o la junta de ancianos recomendara que los ni\u00f1os permanecieran en los servicios, es probable que yo no me pelear\u00eda por ello. Puede ser que no est\u00e9 de acuerdo con el razonamiento, pero ese asunto en particular no es tan significativo como otros, por los cuales yo s\u00ed pelear\u00eda.<\/P><br \/>\n<P align=justify>No me pelear\u00eda por las diferentes traducciones evang\u00e9licas de la Biblia, por si las escuelas b\u00edblicas de vacaciones deben ser durante la ma\u00f1ana en vez de a la tarde u organizaci\u00f3n del diacona do. Pero hay otras convicciones del ministerio que me son personalmente muy importantes por las que debo, por honradez, insistir en ellas, aun cuando ello implique irme calladamente a un nuevo ministerio. Por ejemplo, estoy convencido de que los grupos peque\u00f1os de estudio b\u00edblico o reuniones celulares son esenciales para el crecimiento cristiano. En nuestras reuniones grandes, podemos experimentar la adoraci\u00f3n e instrucci\u00f3n en forma colectiva, pero el discipulado y compa\u00f1erismo continuo se ve llevado al m\u00e1ximo en el grupo chico.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuando vine a esta congregaci\u00f3n hab\u00eda un servicio centralizado en la mitad de la semana, los mi\u00e9rcoles a la noche, al que concurr\u00edan un promedio de veinticinco personas. En mi primer a\u00f1o comenc\u00e9 un estudio b\u00edblico en mi casa los jueves a la noche y luego otro m\u00e1s con un l\u00edder calificado. En unos pocos a\u00f1os ten\u00edamos ya siete grupos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Algunas personas me acusaron de \u00abvender reuniones de oraci\u00f3n en la otra cuadra\u00bb. Su preocupaci\u00f3n era justificada. Se hab\u00edan terminado los d\u00edas de \u00ablas dos docenas de santos\u00bb, ahora s\u00f3lo una docena m\u00e1s o menos aparec\u00eda los mi\u00e9rcoles a la noche.<\/P><br \/>\n<P align=justify>De lo que no se dieron cuenta, sin embargo, fue que en esa reuni\u00f3n centralizada, s\u00f3lo el 12 por ciento de nuestros adultos estaba en un estudio b\u00edblico de mitad de semana. Al agregar las reuniones en hogares, comenzamos a alcanzar a m\u00e1s de cien adultos, o sea a un 50 por ciento de nuestra congregaci\u00f3n adulta.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En mi evaluaci\u00f3n de rutina con la junta de ancianos, estos me recomendaron que tratara de darle empuje al grupo de la reuni\u00f3n de oraci\u00f3n de los mi\u00e9rcoles.<\/P><br \/>\n<P align=justify>&#8211; Pastor, no nos importa que las personas se involucren en los estudios b\u00edblicos en los hogares, pero si lo hacen, deber\u00edan ser aparte de la reuni\u00f3n de oraci\u00f3n-, apuntaron.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Yo me resist\u00ed. Nuestra gente es muy ocupada, con responsabilidades, empleos, familia, iglesia, vecinos y la comunidad.<\/P><br \/>\n<P align=justify>&#8211; Yo creo que no es realista el esperar que esta gente participe en estos dos grupos -, dije. &#8211; Puedo, honestamente, animar a la gente a ir a la reuni\u00f3n de oraci\u00f3n o al estudio b\u00edblico en los hogares, pero no puedo animarles a que vayan a ambos -.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Expliqu\u00e9 mi convencimiento de que s\u00f3lo puede haber madurez espiritual cuando hay responsabilidad. En las reuniones de los mi\u00e9rcoles y en la mayor\u00eda de nuestros servicios no hay responsabilidad. Nadie sabe si un adulto ha estudiado realmente un pasaje b\u00edblico, memorizado nuevos vers\u00edculos, alcanzado a no creyentes, o qu\u00e9 ha ocurrido con relaci\u00f3n al \u00faltimo pedido de oraci\u00f3n. Generalmente esto ocurre \u00fanicamente en los grupos chicos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La necesidad de grupos celulares es una convicci\u00f3n profunda m\u00eda. Yo hubiera peleado por este asunto. Sin embargo lo que sucedi\u00f3 fue que estuvimos de acuerdo en no estar de acuerdo. Ellos continuaron empujando por los mi\u00e9rcoles a la noche m\u00e1s los estudios b\u00edblicos en los hogares; yo estaba satisfecho si una persona eleg\u00eda uno o el otro. Ahora, varios a\u00f1os despu\u00e9s, la junta ha aceptado a los grupos celulares como alternativas leg\u00edtimas y dos de nuestros ancianos est\u00e1n liderando estos estudios.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuando surgen asuntos de filosof\u00eda de ministerio, trato de ser paciente y sistem\u00e1ticamente educar a la iglesia con mi l\u00f3gica.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Sin embargo, al mismo tiempo debo recordar que la iglesia le pertenece a las personas y a los l\u00edderes elegidos por ellos. Ser\u00eda err\u00f3neo forzar mi filosof\u00eda de ministerio. Mi integridad me hace retener mis convicciones, pero m\u00ed respeto por la iglesia significa que a veces tenga que hacer cambios cuando hay una impasse. Si nuestra junta de ancianos hubiera votado o insistido en que yo eliminara el programa de estudios b\u00edblicos en los hogares, hubiera tenido que obedecer estos deseos, aunque tambi\u00e9n hubiera comenzado a buscar un nuevo ministerio.<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>Violaciones de la autenticidad<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>Cu\u00e1ndo es el momento de pelear o no, \u00e9sta es quiz\u00e1s el \u00e1rea m\u00e1s peligrosa. El discernimiento no es f\u00e1cil ya que somos muy subjetivos. Dios ha hecho a cada individuo \u00fanico; hay uno solo de cada uno. Yo soy el \u00fanico var\u00f3n de mis padres, nacido en 1946, que vivi\u00f3 en Chicago, que fue a la escuela Faulkner y formado por una combinaci\u00f3n \u00fanica de maestros, amigos, modelos y estimulaci\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n. Esto se acumul\u00f3 para formar al individuo que soy.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Algunas personas de nuestra congregaci\u00f3n piensan que he dado un gran serm\u00f3n cuando los he vapuleado un poco y les he descargado encima un poco de culpa. Mientras que hay un lugar para la correcci\u00f3n y la amonestaci\u00f3n, generalmente yo no descargo culpas sobre nuestra congregaci\u00f3n. No necesito decirle a nuestra gente que deber\u00edan estar fuera evangelizando; ellos ya lo saben. Necesito animarlos mostr\u00e1ndoles una imagen de qui\u00e9nes son en Cristo, y por lo tanto c\u00f3mo pueden comportarse en Cristo. La autenticidad exige que yo no oscile para atr\u00e1s y para adelante tratando de complacer a todos. Mi efectividad al predicar y liderar est\u00e1 en relaci\u00f3n directa con su congruencia con quien realmente soy.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Algunos pastores se ven empujados a aconsejar aun cuando no est\u00e1n dotados para ellos. Otros se encuentran empantanados en la parte administrativa cuando son amantes de la gente por naturaleza. Deber\u00edamos conocemos lo suficientemente bien como para pelear para ser efectivos en los caminos que Dios nos ha marcado, tratando de dejar aquello para lo cual no se nos dio habilidad, cerebro o inclinaci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuando tuve aquella conversaci\u00f3n con David, la iglesia hab\u00eda llegado a tener m\u00e1s de mil personas, con cuatro pastores adicionales y las paredes verdes en la oficina pastoral. Si yo hubiera sido el pastor en esa iglesia en aquellos primeros a\u00f1os, lo m\u00e1s probable es que no hubiera durado mucho tiempo. No hubiera podido manejarme con tanto des\u00e1nimo. Pero sabiendo por qu\u00e9 cosas vale la pena pelear y por cuales no, David hab\u00eda soportado la tormenta. Hoy esa iglesia tiene dos mil miembros, un programa familiar completo, un gran \u00e9nfasis en las misiones, una escuela y un nuevo centro de adoraci\u00f3n. Hoy varios a\u00f1os y una gran distancia me han separado de mi amigo y maestro. Gracias, David.<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>Apuntes Pastorales, Volumen V &#8211; N\u00famero 3, \u00a9 Copyright 2008, todos los derechos reservados.<\/B> <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Juan Cionca \u00bfHay cosas por las que vale la pena luchar? Parece que no hay una respuesta definitiva. 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