{"id":31795,"date":"2016-06-13T11:41:47","date_gmt":"2016-06-13T16:41:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-santa-clara-de-asis\/"},"modified":"2016-06-13T11:41:47","modified_gmt":"2016-06-13T16:41:47","slug":"hoy-celebramos-a-santa-clara-de-asis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-santa-clara-de-asis\/","title":{"rendered":"Hoy celebramos a &#8230; Santa Clara de&nbsp;As\u00eds"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: evangeliodeldia.org<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Naci&oacute; en As&iacute;s, Italia, en 1193. Su conversi&oacute;n hacia la vida de plena santidad se efectu&oacute; al o&iacute;r un serm&oacute;n de San Francisco de As&iacute;s. Cuando ella ten&iacute;a 18 a&ntilde;os San Francisco predic&oacute; en As&iacute;s los sermones de cuaresma y all&iacute; insisti&oacute; en que para tener plena libertad para seguir a Jesucristo hay que librarse de las riquezas y bienes materiales.<br \/> &nbsp;<br \/> En secreto se fue a buscar al santo para pedirle que la instruyera en el modo de lograr conseguir la perfecci&oacute;n cristiana. El le dijo que hab&iacute;a que desprenderse de todo, la anim&oacute; a dejar la vida de riquezas y comodidades que llevaba y dedicarse a una vida pobre, de oraci&oacute;n y penitencia.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"> San Francisco hizo que Clara se fuera a vivir junto a la Iglesia de San Dami&aacute;n en As&iacute;s, en una pobre y humilde casita. Y he aqu&iacute; que su hermana In&eacute;s y su propia madre decidieron irse tambi&eacute;n de monjas con ella. Y muchas muchachas m&aacute;s se dejaron atraer por esa vida de oraci&oacute;n y recogimiento, y as&iacute; pronto el convento estaba lleno de mujeres dedicadas a la santidad.<br \/> &nbsp;<br \/> Francisco nombr&oacute; a Clara como superiora de la comunidad, y aunque ella toda la vida trat&oacute; de renunciara al puesto de superiora y dedicarse a ser una sencilla monjita de segundo orden, sin embargo por cuarenta a&ntilde;os ser&aacute; la priora del convento y las monjitas no aceptar&aacute;n a ninguna otra en su reemplazo mientras ella viva, y es que su modo de ejercer la autoridad era muy agradable y lleno de caridad. Serv&iacute;a la mesa, lavaba los platos, atend&iacute;a a las enfermas, y con todas era como una verdadera mamacita llena de compresi&oacute;n y misericordia.<br \/> &nbsp;<br \/> A los pocos a&ntilde;os ya hab&iacute;a conventos de Clarisas en Italia, Francia, Alemania y Checoslovaquia. Y estas monjitas hac&iacute;an unas penitencias muy especiales, inspiradas en el ejemplo de su santa fundadora que era la primera en dedicarse a la penitencia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"> No usaban medias, ni calzado, se absten&iacute;an perpetuamente de carne, y s&oacute;lo hablaban si las obligaba a ello alguna necesidad grave o la caridad. La fundadora les recomendaba el silencio como remedio para evitar innumerables pecados de lengua y conservarse en uni&oacute;n con Dios, y alejarse de da&ntilde;osas distracciones del mundo, pues si no hay silencio, la mundanalidad se introduce inevitablemente en el convento.<br \/> &nbsp;<br \/> Siguiendo las ense&ntilde;anzas y ejemplos de su maestro San Francisco, quiso Santa Clara que sus conventos no tuvieran riquezas ni rentas de ninguna clase. Y aunque muchas veces le ofrecieran regalos de bienes para asegurar el futuro de sus religiosas, no los quiso aceptar.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"> Al Sumo Pont&iacute;fice que le ofrec&iacute;a unas rentas para su convento le escribi&oacute;: &quot;Santo Padre: le suplico que no me absuelva ni me libre de la obligaci&oacute;n que tengo de ser pobre como lo fue Jesucristo&quot;. A quienes le dec&iacute;an que hab&iacute;a que pensar en el futuro, les respond&iacute;a con aquellas palabras de Jes&uacute;s: &quot;Mi padre celestial que alimenta a las avecillas del campo, nos sabr&aacute; alimentar tambi&eacute;n a nosotros&quot;.<br \/> &nbsp;<br \/> Hoy las religiosas Clarisas son 18,000 en 1,248 conventos en el mundo.<\/p>\n<p align=\"justify\"> 27 a&ntilde;os estuvo enferma nuestra santa, pero su enfermedad la soportaba con paciencia heroica.&nbsp;En su lecho bordaba y hac&iacute;a costuras, y oraba sin cesar. El Sumo Pont&iacute;fice la visit&oacute; dos veces y exclam&oacute;: &quot;Ojal&aacute; yo tuviera tan poquita necesidad de ser perdonado, como la que tiene esta santa monjita&quot;. Cardenales y obispos iban a visitarla y a pedirle sus consejos.<br \/> &nbsp;<br \/> San Francisco ya hab&iacute;a muerto, y tres de los disc&iacute;pulos preferidos del santo, Fray Jun&iacute;pero, Fray Angel y Fray Le&oacute;n, le leyeron a Clara la Pasi&oacute;n de Jes&uacute;s mientras ella agonizaba. La santa repet&iacute;a: &quot;Desde que me dedique a pensar y meditar en la Pasi&oacute;n y Muerte de Nuestro Se&ntilde;or Jesucristo, ya los dolores y sufrimientos no me desaniman sino que me consuelan&quot;.<br \/> &nbsp;<br \/> El 10 de agosto del a&ntilde;o 1253 a los 60 a&ntilde;os de edad y 41 a&ntilde;os de ser religiosa, se fue al cielo a recibir su premio. Un d&iacute;a como hoy fue sepultada. Santa Clara bendita: no dejes nunca de rogar a Dios por nosotros.<br \/> &nbsp;<br \/><strong><em><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/evangeliodeldia.org\/main.php?language=SP&amp;module=saintfeast&amp;localdate=20140811&amp;id=12167&amp;fd=0\">Art&iacute;culo <\/a>originalmente publicado por evangeliodeldia.org&nbsp;<\/em><\/strong><br \/> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: evangeliodeldia.org Naci&oacute; en As&iacute;s, Italia, en 1193. Su conversi&oacute;n hacia la vida de plena santidad se efectu&oacute; al o&iacute;r un serm&oacute;n de San Francisco de As&iacute;s. 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