{"id":31805,"date":"2016-06-13T11:42:05","date_gmt":"2016-06-13T16:42:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-juan-maria-vianney-el-cura-de-ars\/"},"modified":"2016-06-13T11:42:05","modified_gmt":"2016-06-13T16:42:05","slug":"hoy-celebramos-a-san-juan-maria-vianney-el-cura-de-ars","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-juan-maria-vianney-el-cura-de-ars\/","title":{"rendered":"Hoy celebramos a &#8230; San Juan Mar\u00eda Vianney, el cura de&nbsp;Ars"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: evangeliodeldia.org<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Memoria de san Juan Mar&iacute;a Vianney, presb&iacute;tero, que durante m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os se entreg&oacute; de una manera admirable al servicio de la parroquia que le fue encomendada en la aldea de Ars, cerca de Belley, en Francia, con asidua predicaci&oacute;n, oraci&oacute;n y ejemplos de penitencia. <strong>Diariamente catequizaba a ni&ntilde;os y adultos, reconciliaba a los arrepentidos y con su ardiente caridad, alimentada en la fuente de la santa Eucarist&iacute;a, brill&oacute; de tal modo que difundi&oacute; sus consejos a lo largo y a lo ancho de toda Europa, y con su sabidur&iacute;a llev&oacute; a Dios a much&iacute;simas almas.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/><strong>El santo cura de Ars (1786-1859) <\/strong>Sacerdote diocesano, miembro de la Tercera Orden Franciscana, que tuvo que superar incontables dificultades para llegar a ordenarse de presb&iacute;tero. <strong>Su celo por las almas, sus catequesis y su ministerio en el confesionario transformaron el pueblecillo de Ars, que a su vez se convirti&oacute; en centro de frecuentes peregrinaciones de multitudes que buscaban al Santo Cura.<\/strong> Es patrono de los p&aacute;rrocos.&nbsp;<br \/> &nbsp;<br \/> Ars tiene hoy 370 habitantes, poco m&aacute;s o menos los que ten&iacute;a en tiempos del Santo Cura. Al correr por sus calles parece que no han pasado los a&ntilde;os. &Uacute;nicamente la bas&iacute;lica, que el Santo so&ntilde;&oacute; como consagrada a Santa Filomena, pero en la que hoy reposan sus restos en preciosa urna, dice al visitante que por el pueblo pas&oacute; un cura verdaderamente extraordinario.&nbsp;<br \/> &nbsp;<br \/> Nacido en Dardilly, en las cercan&iacute;as de Ly&oacute;n, el 8 de mayo de 1786, tras una infancia normal y corriente en un pueblecillo, &uacute;nicamente alterada por las consecuencias de los avatares pol&iacute;ticos de aquel entonces, inicia sus estudios sacerdotales, que se vio obligado a interrumpir por el &uacute;nico episodio humanamente novelesco que encontramos en su vida: su deserci&oacute;n del servicio militar.&nbsp;&nbsp;<br \/> &nbsp;<br \/> Terminado este per&iacute;odo, vuelve al seminario, logra tras muchas dificultades ordenarse sacerdote y, despu&eacute;s de un breve per&iacute;odo de coadjutor en Ecully, es nombrado, por fin, para atender al pueblecillo de Ars. All&iacute;, <strong>durante los cuarenta y dos a&ntilde;os que van de 1818 a 1859, se entrega ardorosamente al cuidado de las almas. Puede decirse que ya no se mueve para nada del pueblecillo hasta la hora de la muerte.&nbsp;<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> El contraste entre lo uno y lo otro, la sencillez externa de la vida y la prodigiosa fama del protagonista nos muestran la inmensa profundidad que esa sencilla vida encierra.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Juan Mar&iacute;a compartir&aacute; el seminario con el Beato Marcelino Champagnat, fundador de los maristas; con Juan Claudio Colin, fundador de la Compa&ntilde;&iacute;a de Mar&iacute;a, y con Fernando Donnet, el futuro cardenal arzobispo de Burdeos. Y hemos de verle en contacto con las m&aacute;s relevantes personalidades de la renovaci&oacute;n religiosa que se opera en Francia despu&eacute;s de la Revoluci&oacute;n francesa. La enumeraci&oacute;n es larga e impresionante. Destaquemos, sin embargo, entre los muchos nombres, dos particularmente significativos: Lacordaire y Paulina Jaricot.&nbsp;<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Es a&uacute;n ni&ntilde;o Juan Mar&iacute;a cuando estalla la Revoluci&oacute;n Francesa.<\/strong> Su primera comuni&oacute;n la ha de hacer en otro pueblo, distinto del suyo, Ecully, en un sal&oacute;n con las ventanas cuidadosamente cerradas, para que nada se trasluzca al exterior.&nbsp;&nbsp; A los diecisiete a&ntilde;os Juan Mar&iacute;a concibe el gran deseo de llegar a ser sacerdote. <strong>El joven inicia sus estudios, dejando las tareas del campo a las que hasta entonces se hab&iacute;a dedicado.<\/strong> Un santo sacerdote, el padre Balley, se presta a ayudarle. Pero&#8230; el lat&iacute;n se hace muy dif&iacute;cil para aquel mozo campesino.<br \/> &nbsp;<br \/> Llega un momento en que toda su tenacidad no basta, en que empieza a sentir desalientos. Entonces se decide a hacer una peregrinaci&oacute;n, pidiendo limosna, a pie, a la tumba de San Francisco de Regis, en Louvesc. El Santo no escucha, aparentemente, la oraci&oacute;n del heroico peregrino, pues las dificultades para aprender subsisten. Pero le da lo substancial: Juan Mar&iacute;a llegar&aacute; a ser sacerdote.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: evangeliodeldia.org Memoria de san Juan Mar&iacute;a Vianney, presb&iacute;tero, que durante m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os se entreg&oacute; de una manera admirable al servicio de la parroquia que le fue encomendada en la aldea de Ars, cerca de Belley, en Francia, con asidua predicaci&oacute;n, oraci&oacute;n y ejemplos de penitencia. Diariamente catequizaba a ni&ntilde;os y adultos, reconciliaba &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-juan-maria-vianney-el-cura-de-ars\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abHoy celebramos a &#8230; San Juan Mar\u00eda Vianney, el cura de&nbsp;Ars\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-31805","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31805","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31805"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31805\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31805"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31805"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31805"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}