{"id":31816,"date":"2016-06-13T11:42:22","date_gmt":"2016-06-13T16:42:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-cucufate-san-cugat\/"},"modified":"2016-06-13T11:42:22","modified_gmt":"2016-06-13T16:42:22","slug":"hoy-celebramos-a-san-cucufate-san-cugat","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-cucufate-san-cugat\/","title":{"rendered":"Hoy celebramos a&#8230; san Cucufate (san&nbsp;Cugat)"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Santopedia<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">San Cucufato, o San Cucufate (Sant Cugat, en catal&aacute;n). Seg&uacute;n una tradici&oacute;n antiqu&iacute;sima, documentada ya en el siglo IV, San Cucufato y San F&eacute;lix eran misioneros (posiblemente di&aacute;conos) de la Iglesia de Cartago (T&uacute;nez) que llegaron a Barcelona a finales del siglo III para proclamar la buena nueva del evangelio. San Cucufato desarroll&oacute; su labor evang&eacute;lica en Barcelona y alrededores y falleci&oacute; m&aacute;rtir en el Castrum Octavianum (hoy Sant Cugat del Vall&eacute;s) en el 304.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Al presentar Prudencio, en el canto IV del Peristephanon, dedicado a los m&aacute;rtires de Zaragoza, las m&aacute;s sublimes glorias que las diversas ciudades presentar&aacute;n ante el Se&ntilde;or, refiri&eacute;ndose a Barcelona nos dice: &quot;Y t&uacute;, Barcelona, te levantar&aacute;s confiada en el eximio San Cucufate&quot;.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Por&nbsp;otra parte, en el martirologio jeronimiano, y posteriormente en todos los calendarios y martirol&oacute;gios, se consigna en este d&iacute;a y en Barcelona el nacimiento al cielo de San Cucufate.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Evidentemente, la vida de San Cucufate, tal como se nos refiere en la &quot;Ieyenda de oro&quot; de la Edad Media, presenta muchos rasgos caracter&iacute;sticos de las leyendas, tan frecuentes en todas las naciones cristianas. Sin embargo, la circunstancia de que ya Prudencio en su tiempo nos comunique con tanta precisi&oacute;n el hecho del martirio de San Cucufate en Barcelona, indica con suficiente claridad que, al menos, los hechos fundamentales de su martirio responden a la realidad. T&eacute;ngase presente que Prudencio debi&oacute; escribir dicha obra hada el a&ntilde;o 380 y que el martirio de San Cucufate debi&oacute; ocurrir el a&ntilde;o 305 &oacute; 306. Por consiguiente, se trataba de hechos relativamente recientes y que, por referirse a los m&aacute;rtires cristianos, tan venerados por todos los fieles, permanec&iacute;an en la memoria de todos.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Hay m&aacute;s. El testimonio de Prudencio sobre la verdad del martirio de San Cucufate adquiere un valor muy especial si se le considera juntamente con los dem&aacute;s que presenta el poeta en el mismo himno. Pues bien; as&iacute; como debemos decir que todos esos m&aacute;rtires a que alude Prudencio son realmente hist&oacute;ricos, aunque tal vez en las Actas o Pasiones correspondientes se hayan mezclado rasgos legendarios, lo mismo debemos decir de San Cucufate.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Esto supuesto, es dif&iacute;cil, y aun pr&aacute;cticamente imposible, se&ntilde;alar no s&oacute;lo con precisi&oacute;n, pero ni aun aproximadamente, cu&aacute;les son en el martirio de San Cucufate los datos hist&oacute;ricos y cu&aacute;les los legendarios. En general podemos afirmar que los hechos fundamentales de su valor y constancia, de su ardiente fe y de su hero&iacute;smo en derramar su sangre por defenderla, son hist&oacute;ricos y responden a la realidad. En cambio, entran, sin duda, en el campo de la leyenda multitud de rasgos accidentales o circunstanciales del martirio, particularmente la multitud de tormentos a que es sometido, los milagros estupendos y repetidos y las muertes de los perseguidores de San Cucufate. En todo caso, persiste la ejemplaridad del martirio como modelo para todo cristiano de nuestros d&iacute;as.<\/p>\n<p align=\"justify\"> He aqu&iacute;, pues, lo que se nos ha transmitido sobre el martirio de San Cucufate:<\/p>\n<p align=\"justify\"> Era de origen africano, y naci&oacute; de padres nobles y cristianos en la poblaci&oacute;n de Scila. Enviado, con su hermano F&eacute;lix, a Cesarea de la Mauritania para aprender las letras humanas, hizo all&iacute; grandes progresos, no s&oacute;lo en el estudio, sino m&aacute;s a&uacute;n en el esp&iacute;ritu. Mas, como ambos se sintieran animados de un intenso deseo del martirio, teniendo noticias de que hab&iacute;a estallado una sangrienta persecuci&oacute;n contra los cristianos, partieron para Espa&ntilde;a y desembarcaron en Barcelona.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Al entender, pues, que el prefecto Daciano, atravesando las Galias, se dirig&iacute;a a Espa&ntilde;a, mientras F&eacute;lix se dirigi&oacute; a Gerona, Cucufate decidi&oacute; esperarlo en Barcelona, mientras se preparaba con especiales oraciones para el martirio. Al mismo tiempo se dedic&oacute; al oficio de mercader, procurando ejercitar la caridad con los hermanos cristianos. Llegado, pues, Daciano a Barcelona, como entretanto se hab&iacute;a dado a conocer Cucufate por su eximia caridad con los pobres y necesitados y por sus obras de celo, fue bien pronto delatado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Santopedia San Cucufato, o San Cucufate (Sant Cugat, en catal&aacute;n). 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