{"id":31827,"date":"2016-06-13T11:42:41","date_gmt":"2016-06-13T16:42:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-tambien-a-san-daniel\/"},"modified":"2016-06-13T11:42:41","modified_gmt":"2016-06-13T16:42:41","slug":"hoy-celebramos-tambien-a-san-daniel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-tambien-a-san-daniel\/","title":{"rendered":"Hoy celebramos tambi\u00e9n a&#8230; san&nbsp;Daniel"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Santopedia<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Daniel es un profeta del Antiguo Testamento. Su nombre es raro en la Escritura. En 1 Par. 3,1, figura un Daniel entre los hijos que le nacieron a David en Hebr&oacute;n y del cual nada se dice en la historia sucesiva. En 1 Esd. 8, 2, aparece otro Daniel entre los repatriados que subieron con Esdras de Babilonia a Jerusal&eacute;n. Ninguno de &eacute;stos tiene nada que ver con nuestro profeta. Pero en Ez. 14, 14.20, se hace menci&oacute;n de un personaje conspicuo en la forma siguiente: &quot;Hijo de hombre: Cuando, por haberse rebelado p&eacute;rfidamente contra m&iacute; la tierra, tienda yo mi brazo contra ella y la quebrante el sustento del pan, y mande sobre ella el hambre, y extermine en ella hombres y animales, aunque hubieran estado en ella estos tres varones, No&eacute;, Daniel y Job, ellos por su justicia hubieran salvado su vida, dice el Se&ntilde;or, Yahv&eacute;&quot;.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Lo mismo viene a repetir en 14,20, donde declara mejor que no salvar&iacute;an a &quot;un hijo ni una hija; por su propia justicia escapar&iacute;an ellos y salvar&iacute;an la propia vida&quot;. Aqu&iacute; se pondera la justicia de Daniel, junto con la de No&eacute; y Job, la cual, sin embargo, no ser&iacute;a suficiente para obtener gracia en favor del pueblo rebelde y condenado ya en el tribunal de la justicia divina a la pena del cautiverio. No podemos rehuir aqu&iacute; la impresi&oacute;n de que este Daniel es un personaje antiguo, famoso por su justicia, como No&eacute; y Job, M&aacute;s adelante el mismo Ezequiel vuelve a mencionar a Daniel en un discurso al pr&iacute;ncipe de Tiro, el cual, en su soberbia, se hab&iacute;a atrevido a decir: &quot;Yo soy un dios, habito en la morada de Dios, en el coraz&oacute;n de los mares&quot;. &quot;Y siendo t&uacute; un hombre, no un dios, igualaste tu coraz&oacute;n al coraz&oacute;n de Dios, crey&eacute;ndote m&aacute;s sabio que Daniel, a quien ning&uacute;n secreto se le ocultaba&quot; (28,2s.). Aqu&iacute; se nos vuelve a hablar de Daniel como conocedor de los secretos divinos y, por tanto, un gran amigo de Dios; pero tambi&eacute;n un personaje antiguo y famoso.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Los documentos hallados no hace mucho tiempo en Fenicia nos dan a conocer a un cierto Daniel o Danel, y se discute sobre su identificaci&oacute;n con el de Ezequiel. No es &eacute;ste el lugar propio para discutir el problema, sobre el cual no est&aacute;n concordes los doctos.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Y con esto pasamos al libro b&iacute;blico de Daniel, donde largamente se habla de Daniel, como un personaje a quien se revelan los secretos de Dios, como el de Ezequiel (28,2s.). Esto nos lleva a recordar c&oacute;mo en la literatura seudoepigr&aacute;fica del Antiguo Testamento, igual que en los ap&oacute;crifos del mismo, los verdaderos autores de los libros recurren a los personajes antiguos, tales como Enoc, Mois&eacute;s, Salom&oacute;n, Esdras, Baruc, etc., etc., a quienes hacen hablar o los consideran como los verdaderos autores de las obras. Es &eacute;ste un artificio literario de todos conocido y que por esto a nadie enga&ntilde;aba ni enga&ntilde;a.<\/p>\n<p align=\"justify\"> El libro de Daniel es una obra llena de misterios, no precisamente misterios divinos, sino literarios e hist&oacute;ricos, que ofrecen a los doctos materia de largos estudios, de m&uacute;ltiples hip&oacute;tesis, sin que hasta el presente se haya llegado a soluciones claras. Entre los mismos expositores cat&oacute;licos se da como probable que el libro de Daniel es una obra apocal&iacute;ptica y que el autor que aqu&iacute; figura no ser&iacute;a el Daniel antiguo, cuyo nombre tomar&iacute;a un escritor posterior, que habla al pueblo para instruirle en la doctrina de la Ley y para alentarle, con la pr&oacute;xima llegada del Mes&iacute;as, a sufrir la persecuci&oacute;n suscitada por Ant&iacute;oco IV Epifanes, rey de Siria y primer perseguidor de la religi&oacute;n mosaica. Hay, pues, en el libro dos partes, una hist&oacute;rica y la otra prof&eacute;tica; la primera paren&eacute;tica, que nos ofrece en Daniel y sus compa&ntilde;eros otros tantos modelos de la fidelidad a la Ley, y la segunda prof&eacute;tica, que en diversas visiones de Daniel nos anuncia la pr&oacute;xima venida del Mes&iacute;as. En las dos se contiene todo cuanto podemos saber de la vida de Daniel.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Santopedia Daniel es un profeta del Antiguo Testamento. Su nombre es raro en la Escritura. En 1 Par. 3,1, figura un Daniel entre los hijos que le nacieron a David en Hebr&oacute;n y del cual nada se dice en la historia sucesiva. 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