{"id":31839,"date":"2016-06-13T11:43:01","date_gmt":"2016-06-13T16:43:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-francisco-solano\/"},"modified":"2016-06-13T11:43:01","modified_gmt":"2016-06-13T16:43:01","slug":"hoy-celebramos-a-san-francisco-solano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-francisco-solano\/","title":{"rendered":"Hoy celebramos a&#8230; San Francisco&nbsp;Solano"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: franciscanos.org<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Acabada la conquista del gran imperio incaico, que se extend&iacute;a desde el sur de Colombia hasta el norte de Chile y el noroeste de Argentina, los misioneros de las distintas Ordenes religiosas iniciaron la evangelizaci&oacute;n de estos extensos territorios. En Per&uacute; el trabajo fue comenzado en 1531 por dominicos y franciscanos; m&aacute;s tarde llegan los agustinos, mercedarios y jesuitas, sin olvidar al clero secular que tambi&eacute;n particip&oacute; en este apostolado.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Desde Per&uacute; se extendi&oacute; el cristianismo por todos los territorios vecinos, como Chile, Bolivia y Tucum&aacute;n. En tierras del Plata la cristianizaci&oacute;n floreci&oacute; cuando en 1547 se estableci&oacute; por el Chaco el enlace con Per&uacute;. A fines del siglo XVI se incluyeron tambi&eacute;n en el trabajo misional Paraguay y Uruguay.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Al crecimiento exterior de la Iglesia correspondi&oacute; el interior. Se celebraron los primeros concilios provinciales y se dieron las primeras normas pastorales para la catequesis ind&iacute;gena. Con ese fin se instituyeron las llamadas &quot;doctrinas&quot; o parroquias de indios. Se publican los primeros catecismos y el mismo Concilio Limense de 1567 hizo obligatorio para los misioneros el aprendizaje de las lenguas ind&iacute;genas.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Los obispos m&aacute;s celosos, como santo Toribio de Mogrovejo, se dieron a recorrer en visitas pastorales, que duraban a&ntilde;os, sus inmensas di&oacute;cesis.<\/p>\n<p align=\"justify\"> En esta primera hora de la evangelizaci&oacute;n, estuvo en primera l&iacute;nea la Orden franciscana; entre los muchos nombres de esta Orden que habr&iacute;a que rescatar del olvido, la figura de san Francisco Solano puede representar a todos ellos, ya que trabaj&oacute; en casi todos los territorios arriba mencionados.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Perfil biogr&aacute;fico<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Verdadero ap&oacute;stol de Am&eacute;rica, tanto por la extensi&oacute;n de su labor misional como por las huellas que dej&oacute; a su paso, san Francisco Solano no s&oacute;lo recorri&oacute; gran parte de Per&uacute; de entonces, sino tambi&eacute;n otros cinco pa&iacute;ses de Am&eacute;rica del Sur. Naci&oacute; el 10 de marzo de 1549 en la peque&ntilde;a ciudad de Montilla (C&oacute;rdoba). Sus padres eran acomodados y, cuando el ni&ntilde;o estuvo en edad escolar, lo entregaron a los jesuitas. All&iacute; aprendi&oacute; las primeras letras y sinti&oacute; despertarse su vocaci&oacute;n. A los veinte a&ntilde;os decide vestir el h&aacute;bito franciscano y acude al convento de San Lorenzo de su pueblo natal. Hizo su profesi&oacute;n el 25 de abril de 1570. Unos dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde deja Montilla y se traslada al convento de Nuestra Se&ntilde;ora de Loreto, cerca de Sevilla. Acabados sus estudios eclesi&aacute;sticos, es ordenado sacerdote en 1576.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Por su afici&oacute;n a la m&uacute;sica, que cultiv&oacute; toda su vida, lo nombran vicario de coro y predicador. Pasa por diversos conventos de Andaluc&iacute;a, y en todos deja ejemplos edificantes de su fervorosa caridad. Llega el a&ntilde;o 1589 y solicita pasar a Am&eacute;rica, para emular los ejemplos de apostolado que hab&iacute;a o&iacute;do contar de sus hermanos de h&aacute;bito.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Durante su largo y accidentado viaje a Am&eacute;rica, en el que iba tambi&eacute;n el virrey de Per&uacute;, don Garc&iacute;a Hurtado de Mendoza, Francisco Solano aprovecha para predicar a la tripulaci&oacute;n; pasa por las ciudades de Cartagena, Portobelo y Panam&aacute;. Llega a Lima en 1590, atravesando los ardientes arenales de la costa norte de Per&uacute;. Era entonces arzobispo de Lima santo Toribio de Mogrovejo.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Como su destino era Tucum&aacute;n, emprende este largu&iacute;simo viaje en compa&ntilde;&iacute;a de ocho franciscanos m&aacute;s. Hab&iacute;a que atravesar los Andes por el valle de Jauja, Ayacucho y llegar hasta el Cuzco; cruzar la meseta del Collao, la actual Bolivia por Potos&iacute; y entrar en los confines del norte argentino; de nuevo bajar hasta Salta y finalmente hasta las llanuras del Tucum&aacute;n.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Aqu&iacute; permanece hasta mediados de 1595, como misionero y custodio de los conventos franciscanos del Tucum&aacute;n y del Paraguay. Su acci&oacute;n misionera en estas regiones es para llenar muchas p&aacute;ginas y las conversiones se cuentan por millares; sus habitantes a&uacute;n lo recuerdan con veneraci&oacute;n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: franciscanos.org Acabada la conquista del gran imperio incaico, que se extend&iacute;a desde el sur de Colombia hasta el norte de Chile y el noroeste de Argentina, los misioneros de las distintas Ordenes religiosas iniciaron la evangelizaci&oacute;n de estos extensos territorios. 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