{"id":31843,"date":"2016-06-13T11:43:07","date_gmt":"2016-06-13T16:43:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-benito\/"},"modified":"2016-06-13T11:43:07","modified_gmt":"2016-06-13T16:43:07","slug":"hoy-celebramos-a-san-benito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-benito\/","title":{"rendered":"Hoy celebramos a&#8230; San&nbsp;Benito"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: corazones.org<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Si atendemos a la enorme influencia ejercida en Europa por los seguidores de San Benito, es desalentador comprobar que no tenemos biograf&iacute;as contempor&aacute;neas del padre del monasticismo occidental. Lo poco que conocemos acerca de sus primeros a&ntilde;os, proviene de los &quot;Di&aacute;logos&quot; de San Gregorio, quien no proporciona una historia completa, sino solamente una serie de escenas para ilustrar los milagrosos incidentes de su carrera.<br \/> &nbsp;<br \/> Benito naci&oacute; y creci&oacute; en la noble familia Anicia, en el antiguo pueblo de Sabino en Nurcia, en la Umbr&iacute;a en el a&ntilde;o 480. Esta regi&oacute;n de Italia es quiz&aacute;s la que mas santos ha dado a la Iglesia. Cuatro a&ntilde;os antes de su nacimiento, el b&aacute;rbaro rey de los H&eacute;rculos mat&oacute; al &uacute;ltimo emperador romano poniendo fin a siglos de dominio de Roma sobre todo el mundo civilizado. Ante aquella crisis, Dios ten&iacute;a planes para que la fe cristiana y la cultura no se apagasen ante aquella crisis. San Benito ser&iacute;a el que comienza el monasticismo en occidente.&nbsp; Los monasterios se convertir&aacute;n en centros de fe y cultura.<br \/> &nbsp;<br \/> De su hermana gemela, Escol&aacute;stica, leemos que desde su infancia se hab&iacute;a consagrado a Dios, pero no volvemos a saber nada de ella hasta el final de la vida de su hermano.&nbsp; <strong>El fue enviado a Roma para su &quot;educaci&oacute;n liberal&quot;, acompa&ntilde;ado de una &quot;nodriza&quot;, que hab&iacute;a de ser, probablemente, su ama de casa.&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Ten&iacute;a entonces entre 13 y 15 a&ntilde;os, o quiz&aacute; un poco m&aacute;s.&nbsp; Invadido por los paganos de las tribus arias, el mundo civilizado parec&iacute;a declinar r&aacute;pidamente hacia la barbarie, durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os del siglo V: la Iglesia estaba agrietada por los cismas, ciudades y pa&iacute;ses desolados por la guerra y el pillaje, vergonzosos pecados campeaban tanto entre cristianos como entre gentiles y&nbsp; se ha hecho notar que no exist&iacute;a un solo soberano o legislador que no fuera ateo, pagano o hereje.&nbsp; En las escuelas y en los colegios, los j&oacute;venes imitaban los vicios de sus mayores y Benito, asqueado por la vida licenciosa de sus compa&ntilde;eros y temiendo llegar a contaminarse con su ejemplo, decidi&oacute; abandonar Roma.&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"> Se fug&oacute;, sin que nadie lo supiera, excepto su nodriza, que lo acompa&ntilde;&oacute;.&nbsp; Existe una considerable diferencia de opini&oacute;n en lo que respecta a la edad en que abandon&oacute; la ciudad, pero puede haber sido aproximadamente a los veinte a&ntilde;os.&nbsp; Se dirigieron al poblado de Enfide, en las monta&ntilde;as, a treinta millas de Roma.&nbsp; No sabemos cuanto dur&oacute; su estancia, pero fue suficiente para capacitarlo a determinar su siguiente paso.&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Pronto se dio cuenta de que no era suficiente haberse retirado de las tentaciones de Roma;&nbsp; Dios lo llamaba para ser un ermita&ntilde;o y para abandonar el mundo<\/strong> y, en el pueblo lo mismo que en la ciudad, el joven no pod&iacute;a llevar una vida escondida, especialmente despu&eacute;s de haber restaurado milagrosamente un objeto de barro que su nodriza hab&iacute;a pedido prestado y accidentalmente roto.<br \/> &nbsp;<br \/> En busca de completa soledad, Benito parti&oacute; una vez m&aacute;s, solo, para remontar las colinas hasta que lleg&oacute; a un lugar conocido como Subiaco (llamado as&iacute; por el lago artificial formado en tiempos de Claudio, gracias a la represi&oacute;n de las aguas del Anio).&nbsp; En esta regi&oacute;n rocosa y agreste se encontr&oacute; con un monje llamado Romano, al que abri&oacute; su coraz&oacute;n, explic&aacute;ndole su intenci&oacute;n de llevar la vida de un ermita&ntilde;o.&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"> Romano mismo viv&iacute;a en un monasterio a corta distancia de ah&iacute;; con gran celo sirvi&oacute; al joven, visti&eacute;ndolo con un h&aacute;bito de piel y conduci&eacute;ndolo a una cueva en una monta&ntilde;a rematada por una roca alta de la que no pod&iacute;a descenderse y cuyo ascenso era peligroso, tanto por los precipicios como por los tupidos bosques y malezas que la circundaban.&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>En la desolada caverna, Benito pas&oacute; los siguientes tres a&ntilde;os de su vida, ignorado por todos, menos por Romano, quien guard&oacute; su secreto y diariamente llevaba pan al joven recluso, quien lo sub&iacute;a en un canastillo que izaba mediante una cuerda.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: corazones.org Si atendemos a la enorme influencia ejercida en Europa por los seguidores de San Benito, es desalentador comprobar que no tenemos biograf&iacute;as contempor&aacute;neas del padre del monasticismo occidental. 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