{"id":31867,"date":"2016-06-13T11:43:51","date_gmt":"2016-06-13T16:43:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-origen-de-la-verdadera-cruz-en-la-que-murio-cristo-segun-san-antonio\/"},"modified":"2016-06-13T11:43:51","modified_gmt":"2016-06-13T16:43:51","slug":"el-origen-de-la-verdadera-cruz-en-la-que-murio-cristo-segun-san-antonio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-origen-de-la-verdadera-cruz-en-la-que-murio-cristo-segun-san-antonio\/","title":{"rendered":"El origen de la verdadera cruz en la que muri\u00f3 Cristo seg\u00fan san&nbsp;Antonio"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: CANTUALE ANTONIANUM<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">El santo doctor de Padua sabe c&oacute;mo interesar a sus oyentes, que como todos los medievales (y modernos) est&aacute;n sedientos de historias fascinantes y simb&oacute;licas. Por eso, en ocasi&oacute;n del 3 de mayo, en el serm&oacute;n con motivo del antiguo aniversario del descubrimiento de la Vera Cruz (verdadera cruz) de santa Elena, introduce la historia popular de la madera de la Cruz, uniendo con un hijo rojo el pat&iacute;bulo de Jes&uacute;s y el &aacute;rbol del Jard&iacute;n del Ed&eacute;n.<\/p>\n<p align=\"justify\"> De esta manera, san Antonio busca ilustrar el vers&iacute;culo b&iacute;blico: \u201cNo tem&aacute;is, bestias del campo, porque ya reverdecen los pastizales del desierto, los &aacute;rboles producen su fruto, la higuera y la vid dan su riqueza\u201d (Jl 2,22).<\/p>\n<p align=\"justify\"> Se lee en la historia de los griegos que <strong>cuando Ad&aacute;n se enferm&oacute;, mand&oacute; al hijo Set a que le buscara cierta medicina.<\/strong> Set, al llegar a las cercan&iacute;as del Jard&iacute;n del Ed&eacute;n, le dijo al &aacute;ngel que lo miraba a trav&eacute;s de la puerta que su padre estaba enfermo.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>El &aacute;ngel cort&oacute; una rama del &aacute;rbol del cual Ad&aacute;n, contra la orden de Dios, hab&iacute;a comido del fruto, y lo dio a Set dici&eacute;ndole: \u201cCuando esta rama de fruto, tu padre se curar&aacute;\u201d. <\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Un prefacio de la misa parece que recuerde precisamente esto, cuando dice: \u201c<strong>Donde abundaba la muerte, ah&iacute; resurgi&oacute; la vida<\/strong>\u201d. Pero <strong>Set, cuando regres&oacute;, encontr&oacute; a Ad&aacute;n, su padre, ya muerto y sepultado: entonces plant&oacute; la rama cerca de su cabeza, y la rama creci&oacute; y se volvi&oacute; un &aacute;rbol majestuoso.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Se dice que despu&eacute;s de mucho tiempo, la reina de Saba vio aquel &aacute;rbol \u201cen la casa del bosque\u201d (cf. 1R 7,2), es decir en el reino de Salom&oacute;n. &Eacute;sta, durante su regreso a sus tierras, le escribi&oacute; a Salom&oacute;n lo que no hab&iacute;a tenido el valor de decirle en persona: <strong>que hab&iacute;a visto en la casa del bosque un gran &aacute;rbol, en el cual deb&iacute;a ser ahorcado un hombre, por cuya muerte los jud&iacute;os se habr&iacute;an arruinado incluyendo sus tierras y su pueblo. <\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Salom&oacute;n, impresionado y lleno de miedo, cort&oacute; ese &aacute;rbol y lo sepult&oacute; <\/strong>en las v&iacute;sceras, en la profundidad de la tierra, precisamente en el lugar donde luego fue excavada la piscina llamada Prob&aacute;tica (cf. Jn 5,2). <strong>Al acercarse el tiempo de la venida de Cristo, el tronco, casi preanunciando la presencia, floreci&oacute; en el agua, y desde ese momento el agua de la piscina comenz&oacute; a agitarse con la bajada del &aacute;ngel<\/strong> (cf. Jn 5,2-4).<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>En el d&iacute;a de la Preparaci&oacute;n (Viernes Santo) los jud&iacute;os buscaban un tronco sobre el cual clavar al Salvador: y finalmente lo encontraron en la piscina, lo transportaron hasta el calvario y sobre &eacute;l clavaron a Cristo. As&iacute;, esa \u201cmadera llev&oacute; su fruto\u201d, en virtud del cual Ad&aacute;n recuper&oacute; salud y salvaci&oacute;n.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Este tronco, despu&eacute;s de la muerte de Cristo, fue nuevamente sepultado en las profundidades de la tierra. Despu&eacute;s de un largo tiempo, fue reencontrado por santa Elena<\/strong>, madre de Constantino: por eso la fiesta de hoy se llama \u201cInvenci&oacute;n (descubrimiento) de la santa Cruz\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Este es, entonces, el \u201c&aacute;rbol que dio finalmente su fruto\u201d. Dice la esposa del Cantar de los Cantares: \u201ccomo el manzano entre los &aacute;rboles silvestres, as&iacute; mi amado entre los mozos. A su sombra apetecida estoy sentada, y su fruto me es dulce al paladar\u201d (Cnt 2,3).<\/p>\n<p align=\"justify\"> Y Jerem&iacute;as: Nuestro aliento vital, el ungido de Yahveh, qued&oacute; preso en sus fosas; aquel de quien dec&iacute;amos: \u201c&iexcl;A su sombra viviremos entre las naciones!\u201d (Lm 4,20).<\/p>\n<p align=\"justify\"> El ardor del sol, es decir, la sugerencia del diablo o la tentaci&oacute;n de la carne, que afligen al hombre, deben <strong>refugiarse inmediatamente bajo la sombra del precioso &aacute;rbol y ah&iacute; sentarse, humillarse, porque s&oacute;lo ah&iacute; existe refrigerio <\/strong>y remedio especial contra la tentaci&oacute;n. El diablo, que por causa de la cruz ha perdido su poder sobre el g&eacute;nero humano, tiene terror de acercarse a la cruz.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>(San Antonio de Padua, Sermones, Inv. S. Cruz, &sect;8)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: CANTUALE ANTONIANUM El santo doctor de Padua sabe c&oacute;mo interesar a sus oyentes, que como todos los medievales (y modernos) est&aacute;n sedientos de historias fascinantes y simb&oacute;licas. 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