{"id":31869,"date":"2016-06-13T11:43:54","date_gmt":"2016-06-13T16:43:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-la-natividad-de-san-juan-bautista\/"},"modified":"2016-06-13T11:43:54","modified_gmt":"2016-06-13T16:43:54","slug":"hoy-celebramos-la-natividad-de-san-juan-bautista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-la-natividad-de-san-juan-bautista\/","title":{"rendered":"Hoy celebramos la&#8230; Natividad de san Juan&nbsp;Bautista"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: evangeliodeldia.org<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Solemnidad de la Natividad de san Juan Bautista, Precursor del Se&ntilde;or, que, estando a&uacute;n en el seno materno, al quedar lleno del Esp&iacute;ritu Santo exult&oacute; de gozo por la pr&oacute;xima llegada de la salvaci&oacute;n del g&eacute;nero humano. Su nacimiento profetiz&oacute; la Natividad de Cristo el Se&ntilde;or, y su existencia brill&oacute; con tal esplendor de gracia, que el mismo Jesucristo dijo no haber entre los nacidos de mujer nadie tan grande como Juan el Bautista.<br \/> &nbsp;<br \/> San Agust&iacute;n hace la observaci&oacute;n de que la Iglesia celebra la fiesta de los santos en el d&iacute;a de su muerte que, en realidad, es el d&iacute;a del nacimiento, del gran nacimiento a la vida eterna; pero que, en el caso de san Juan Bautista le conmemora el d&iacute;a de su nacimiento, porque fue santificado en el vientre de su madre y anunci&oacute; a Cristo ya antes de nacer (Serm&oacute;n 292,1).<br \/> &nbsp;<br \/> Efectivamente, <strong>es digno de celebrarse el nacimiento de Juan Bautista, y as&iacute; nos lo ense&ntilde;a el propio Evangelio, que tan reacio es a contar an&eacute;cdotas o hechos meramente circunstanciales, y sin embargo dedica en San Lucas un largo cap&iacute;tulo, el primero de su obra, al nacimiento milagroso del Precursor. <\/strong>Es que la llegada de Juan no es un acontecimiento menor ni circunstancial en la vida de Jes&uacute;s ni en el anuncio del Evangelio.<br \/> &nbsp;<br \/> En cuanto a los hechos relacionados con el nacimiento, no es posible ir m&aacute;s all&aacute; de lo que narra Lucas 1; ninguna biograf&iacute;a ni indagaci&oacute;n hist&oacute;rica podr&iacute;a explicar de otra manera lo que con sencillez, pero con solemne rotundidad se afirma en ese cap&iacute;tulo: &laquo;El &aacute;ngel dijo: &quot;No temas, Zacar&iacute;as, porque tu petici&oacute;n ha sido escuchada; Isabel, tu mujer, te dar&aacute; a luz un hijo, a quien pondr&aacute;s por nombre Juan; ser&aacute; para ti gozo y alegr&iacute;a, y muchos se gozar&aacute;n en su nacimiento, porque ser&aacute; grande ante el Se&ntilde;or; no beber&aacute; vino ni licor; estar&aacute; lleno de Esp&iacute;ritu Santo ya desde el seno de su madre, y a muchos de los hijos de Israel, les convertir&aacute; al Se&ntilde;or su Dios, e ir&aacute; delante de &eacute;l con el esp&iacute;ritu y el poder de El&iacute;as, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y a los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Se&ntilde;or un pueblo bien dispuesto.&quot;&raquo;<br \/> &nbsp;<br \/> Ante hechos como estos no tiene demasiado sentido preguntarse, &laquo;&iquest;pero habr&aacute; sido exactamente as&iacute;, o tal vez de otra manera?&raquo; Sea cual sea la &laquo;manera&raquo; (y no hay duda que un evangelio, como escrito que es, acomoda literariamente los hechos a un plan narrativo, a un estilo, y a un inter&eacute;s de la narraci&oacute;n), el hecho permanece: en el plan salvador de Dios era completamente necesario el Precursor. Dios mismo provey&oacute; de ese Precursor a los hombres, y lo provey&oacute; de manera milagrosa.<br \/> &nbsp;<br \/> Pero s&iacute; cabe que nos preguntemos <strong>&iquest;por qu&eacute; era necesario un precursor? &iquest;en que consiste ese &laquo;plan salvador&raquo; que hac&iacute;a necesario un precursor? <\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> El Precursor era necesario porque en los hechos de la historia de la salvaci&oacute;n nada de lo que afectar&aacute; al hombre ocurre sin la ayuda del hombre, &iexcl;ni siquiera Dios pod&iacute;a salvar al hombre sin hacerse primero hombre! Pero no s&oacute;lo eso, <strong>no bastaba que Dios se hiciera hombre, sino que es necesario de toda necesidad que, para que esa salvaci&oacute;n sea aut&eacute;nticamente divina, venga anunciada por una palabra completamente humana, una palabra que no se dude que viene de un hombre.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> As&iacute; es la Ley que rige el encuentro de Dios con el hombre, la Ley promulgada por el propio Dios al revelarse en una &laquo;literatura sagrada&raquo;, en una palabra de hombres que es a la vez Palabra de Dios. Ampliando el principio que ya enunciaba san Agust&iacute;n deberemos decir que Dios, que cre&oacute; al hombre sin el concurso de hombres, no hizo nada m&aacute;s sin el concurso de nosotros los hombres, ni siquiera nacer humanamente para salvarnos. Todo, absolutamente todo lo que Dios vino a decirnos a los hombres, y a obrar entre nosotros y en nuestro favor, necesita ser humanado, hecho verdaderamente de hombres y entre los hombres, para ser verdaderamente de Dios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: evangeliodeldia.org Solemnidad de la Natividad de san Juan Bautista, Precursor del Se&ntilde;or, que, estando a&uacute;n en el seno materno, al quedar lleno del Esp&iacute;ritu Santo exult&oacute; de gozo por la pr&oacute;xima llegada de la salvaci&oacute;n del g&eacute;nero humano. 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