{"id":31871,"date":"2016-06-13T11:43:57","date_gmt":"2016-06-13T16:43:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celabramos-a-san-luis-gonzaga\/"},"modified":"2016-06-13T11:43:57","modified_gmt":"2016-06-13T16:43:57","slug":"hoy-celabramos-a-san-luis-gonzaga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celabramos-a-san-luis-gonzaga\/","title":{"rendered":"Hoy celabramos a&#8230; San Luis&nbsp;Gonzaga"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: corazones.org<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"> San Luis Gonzaga naci&oacute; el 9 de marzo, de 1568 en el castillo de Castiglione delle Stivieri, en la Lombardia. Fue el hijo mayor de Ferrante, marqu&eacute;s de Chatillon de Stivi&eacute;res en Lombardia y pr&iacute;ncipe del Imperio y de Marta Tana Santena (Do&ntilde;a Norta), dama de honor de la reina de la corte de Felipe II de Espa&ntilde;a, donde tambi&eacute;n el marqu&eacute;s ocupaba un alto cargo.<\/p>\n<p align=\"justify\"> La madre, habiendo llegado a las puertas de la muerte antes del nacimiento de Luis, lo hab&iacute;a consagrado a la Sant&iacute;sima Virgen y llevado a bautizar al nacer. Por el contrario, a don Ferrante s&oacute;lo le interesaba su futuro mundano: que fuese soldado como &eacute;l.<br \/> &nbsp;<br \/> Desde que el ni&ntilde;o ten&iacute;a cuatro a&ntilde;os, jugaba con ca&ntilde;ones y arcabuces en miniatura y, a los cinco, su padre lo llev&oacute; a Casalmaggiore, donde unos tres mil soldados se ejercitaban en preparaci&oacute;n para la campa&ntilde;a de la expedici&oacute;n espa&ntilde;ola contra T&uacute;nez.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Durante su permanencia en aquellos cuarteles, que se prolong&oacute; durante varios meses, el peque&ntilde;o Luis se divert&iacute;a en grande al encabezar los desfiles y en marchar al frente del pelot&oacute;n con una pica al hombro.<br \/> &nbsp;<br \/> En cierta ocasi&oacute;n, mientras las tropas descansaban, se las arregl&oacute; para cargar una pieza de la artiller&iacute;a, sin que nadie lo advirtiera, y dispararla, con la consiguiente alarma en el campamento.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Rodeado por los soldados, aprendi&oacute; la importancia de ser valiente y del sacrificio por grandes ideales, pero tambi&eacute;n adquiri&oacute; el rudo vocabulario de las tropas. Al regresar al castillo, las repet&iacute;a c&aacute;ndidamente.<br \/> &nbsp;<br \/> Su tutor lo reprendi&oacute;, haci&eacute;ndole ver que aquel lenguaje no s&oacute;lo era grosero y vulgar, sino blasfemo. Luis se mostr&oacute; sinceramente avergonzado y arrepentido de modo que, comprendiendo que aquello ofend&iacute;a a Dios, jam&aacute;s volvi&oacute; a repetirlo.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Despierta su vida espiritual<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Apenas contaba siete a&ntilde;os de edad cuando experiment&oacute; lo que podr&iacute;a describirse mejor como un despertar espiritual. Siempre hab&iacute;a dicho sus oraciones matinales y vespertinas, pero desde entonces y por iniciativa propia, recit&oacute; a diario el oficio de Nuestra Se&ntilde;ora, los siete salmos penitenciales y otras devociones, siempre de rodillas y sin cojincillo.&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"> Su propia entrega a Dios en su infancia fue tan completa que, seg&uacute;n su director espiritual, san Roberto Belarmino, y tres de sus confesores, nunca, en toda su vida, cometi&oacute; un pecado mortal.<br \/> &nbsp;<br \/> En 1577 su padre lo llev&oacute; con su hermano Rodolfo a Florencia, Italia, dej&aacute;ndolos al cargo de varios tutores, para que aprendiesen el lat&iacute;n y el idioma italiano puro de la Toscana. Cualesquiera que hayan sido sus progresos en estas ciencias seculares, no impidieron que Luis avanzara a grandes pasos por el camino de la santidad y, desde entonces, sol&iacute;a llamar a Florencia, &quot;la escuela de la piedad&quot;.<br \/> &nbsp;<br \/> Un d&iacute;a que la marquesa contemplaba a sus hijos en oraci&oacute;n, exclam&oacute;: &laquo;Si Dios se dignase escoger a uno de vosotros para su servicio, &quot;&iexcl;qu&eacute; dichosa ser&iacute;a yo!&quot;. Luis le dijo al o&iacute;do: &laquo;Yo ser&eacute; el que Dios escoger&aacute;&raquo;.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Desde su primera infancia se hab&iacute;a entregado a la Sant&iacute;sima Virgen. A los nueve a&ntilde;os, en Florencia, se uni&oacute; a Ella haciendo el voto de virginidad. Despu&eacute;s resolvi&oacute; hacer una confesi&oacute;n general, de la que data lo que &eacute;l llama &laquo;su conversi&oacute;n&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/> A los doce a&ntilde;os hab&iacute;a llegado al m&aacute;s alto grado de contemplaci&oacute;n. A los trece, el obispo san Carlos Borromeo, al visitar su di&oacute;cesis, se encontr&oacute; con Luis, maravill&aacute;ndose de que en medio de la corte en que viv&iacute;a, mostrase tanta sabidur&iacute;a e inocencia, y le dio &eacute;l mismo la primera comuni&oacute;n.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Puro y exigente consigo mismo<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Obligado por su rango a presentarse con frecuencia en la corte del gran ducado, se encontr&oacute; mezclado con aquellos que, seg&uacute;n la descripci&oacute;n de un historiador, &quot;formaban una sociedad para el fraude, el vicio, el crimen, el veneno y la lujuria en su peor especie&quot;. Pero para un alma tan piadosa como la de Luis, el &uacute;nico resultado de aquellos ejemplos funestos, fue el de acrecentar su celo por la virtud y la castidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: corazones.org San Luis Gonzaga naci&oacute; el 9 de marzo, de 1568 en el castillo de Castiglione delle Stivieri, en la Lombardia. 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