{"id":31878,"date":"2016-06-13T11:44:09","date_gmt":"2016-06-13T16:44:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-eliseo\/"},"modified":"2016-06-13T11:44:09","modified_gmt":"2016-06-13T16:44:09","slug":"hoy-celebramos-a-san-eliseo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-eliseo\/","title":{"rendered":"Hoy celebramos a &#8230;San&nbsp;Eliseo"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: evangeliodeldia.org<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Estaba arando en un campo, cuando de pronto se le acerc&oacute; el profeta El&iacute;as y ech&aacute;ndole su manto sobre los hombres, lo invit&oacute; a seguirlo y a dedicarse a extender la religi&oacute;n. Eliseo acept&oacute;, pero le pidi&oacute; permiso para ir antes a despedirse de su familia. Luego volvi&oacute; y mat&oacute; sus dos bueyes y reparti&oacute; esas carnes entre los dem&aacute;s compa&ntilde;eros de trabajo, y quem&oacute; sus utensilios de arar, y as&iacute;, libre de todo impedimento, se fue con El&iacute;as.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Cuando El&iacute;as iba a ser llevado al cielo, le dijo a Eliseo: &quot;Qu&eacute;date por aqu&iacute; que yo me voy al Jord&aacute;n&quot;. Eliseo le respondi&oacute; <strong>&quot;&iexcl;Padre, yo te seguir&eacute; a donde vayas!&quot;, y se fue con &eacute;l.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Cuando iban llegando al r&iacute;o Jord&aacute;n les sali&oacute; al encuentro un grupo de j&oacute;venes que se preparaban para ejercer el profetismo, y Eliseo les aconsej&oacute; que se quedaran all&iacute; en una altura observando lo que iba a suceder.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Al llegar al Jord&aacute;n, El&iacute;as toc&oacute; con su manto las aguas y estas se dividieron y as&iacute; los dos profetas pasaron a pie, por el terreno seco.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Pasando el Jord&aacute;n, Eliseo le pidi&oacute; a El&iacute;as un favor muy especial:<strong> &quot;Padre, te pido que cuando t&uacute; te vayas, me pase a m&iacute; una buena parte de tu esp&iacute;ritu, de tus poderes&quot;. El&iacute;as dijo: &quot;Si me logras ver, cuando sea elevado se te conceder&aacute; esto que has pedido&quot;.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Luego lleg&oacute; un carro de fuego y se llev&oacute; a El&iacute;as, y mientras este sub&iacute;a por los aires, Eliseo lo ve&iacute;a y le gritaba: &quot;Padre m&iacute;o, padre m&iacute;o&quot;. A El&iacute;as se le cay&oacute; el manto y Eliseo lo recogi&oacute;.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Para comprobar que Dios s&iacute; le hab&iacute;a pasado a &eacute;l los poderes que le hab&iacute;a dado a El&iacute;as, toc&oacute; Eliseo con el manto las aguas del Jord&aacute;n, y &eacute;stas se abrieron y le dieron paso. Los 50 j&oacute;venes que se preparaban para el profetismo vieron este milagro y en adelante le tuvieron gran respeto y lo consideraron como sucesor del Profeta El&iacute;as.<\/p>\n<p align=\"justify\"> La gente de Jeric&oacute; le dijo: &quot;Profeta, nuestra cuidad est&aacute; bien situada, pero las aguas no sirven para tomar&quot;. Eliseo ech&oacute; su bendici&oacute;n a aquellas aguas y desde entonces se volvieron potables, muy buenas para tomar. Los hombres de Dios son muy valiosos para la sociedad.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Yendo Eliseo hacia la ciudad de Betel sali&oacute; un grupo de muchachos maleducados que empezaron a burlarse del profeta diciendo: &quot;&iexcl;Sube calvo! &iexcl;Sube calvo!&quot;. Eliseo les ech&oacute; una maldici&oacute;n y salieron dos osos que mataron a 42 de esos atrevidos. Dios quer&iacute;a demostrar que se disgusta cuando se falta al respeto a sus enviados.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Una pobre viuda le cont&oacute; Eliseo que se hab&iacute;a quedado en la ruina y que sus acreedores la iban a enjuiciar por las deudas que les ten&iacute;a y que no ten&iacute;a sino una botella con aceite. El profeta le aconsej&oacute; que fuera donde las vecinas y les pidiera vasijas prestadas y que empezara a llenarlas con el aceite que ten&iacute;a en la botella. Ella pidi&oacute; muchas vasijas prestadas y con la botella de aceite las fue llenando todas. Cuando ya estuvo llena la &uacute;ltima vasija, la botella dej&oacute; de producir aceite. Con la venta de todo aquello, pudo la viuda pagar todas sus deudas. &iexcl;Milagros de Dios!<\/p>\n<p align=\"justify\"> Una mujer de Sunam le daba siempre hospedaje gratuito a Eliseo cuando pasaba por all&iacute; misionando. El profeta para agradecerle sus favores, obtuvo de Dios que le concediera un hijo en su matrimonio, pues ese hogar no hab&iacute;a tenido hijos. Pero un d&iacute;a el ni&ntilde;o estaba trabajando en el campo con su padre y exclam&oacute;: &#8211; Pap&aacute;, &iexcl;me duele la cabeza1&quot;, y se muri&oacute;. La sunamita se fue corriendo donde el profeta Eliseo que estaba a bastantes horas de camino y le suplic&oacute; que corriera a darle una bendici&oacute;n a su hijo. Lleg&oacute; Eliseo, y despu&eacute;s de suplicar mucho a Dios, obtuvo la resurrecci&oacute;n del ni&ntilde;o. Un hecho prodigioso, que comprueba lo muy poderosas que son ante el Se&ntilde;or las s&uacute;plicas de sus amigos que se dedican a propagar su santa religi&oacute;n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: evangeliodeldia.org Estaba arando en un campo, cuando de pronto se le acerc&oacute; el profeta El&iacute;as y ech&aacute;ndole su manto sobre los hombres, lo invit&oacute; a seguirlo y a dedicarse a extender la religi&oacute;n. Eliseo acept&oacute;, pero le pidi&oacute; permiso para ir antes a despedirse de su familia. 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