{"id":31879,"date":"2016-06-13T11:44:10","date_gmt":"2016-06-13T16:44:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-antonio-de-padua\/"},"modified":"2016-06-13T11:44:10","modified_gmt":"2016-06-13T16:44:10","slug":"hoy-celebramos-a-san-antonio-de-padua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-antonio-de-padua\/","title":{"rendered":"Hoy celebramos a &#8230; San Antonio de&nbsp;Padua"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: corazones.org<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"> San Antonio naci&oacute; en Portugal, pero adquiri&oacute; el apellido por el que lo conoce el mundo, de la ciudad italiana de Padua, donde muri&oacute; y donde todav&iacute;a se veneran sus reliquias.<br \/> &nbsp;<br \/> Le&oacute;n XIII lo llam&oacute; &quot;el santo de todo el mundo&quot;, porque su imagen y devoci&oacute;n se encuentran por todas partes.<br \/> &nbsp;<br \/> Llamado &quot;Doctor Evang&eacute;lico&quot;, escribi&oacute; sermones para todas las fiestas del a&ntilde;o.&nbsp;<br \/> &nbsp;<br \/> &quot;El gran peligro del cristiano es predicar y no practicar, creer pero no vivir de acuerdo con lo que se cree&quot;, ense&ntilde;&oacute; san Antonio.<br \/> &nbsp;<br \/> &nbsp;&quot;Era poderoso en obras y en palabras. Su cuerpo habitaba esta tierra pero su alma viv&iacute;a en el cielo&quot;, escribi&oacute; un bi&oacute;grafo de ese tiempo.&nbsp;<br \/> &nbsp;<br \/> Patr&oacute;n de mujeres est&eacute;riles, pobres, viajeros, alba&ntilde;iles, panaderos y papeleros, se le invoca por los objetos perdidos y para pedir un buen esposo\/a. Es verdaderamente extraordinaria su intercesi&oacute;n.<br \/> &nbsp;<br \/> Vino al mundo en el a&ntilde;o 1195 y se llam&oacute; Fernando de Bulloes y Taveira de Azevedo, nombre que cambi&oacute; por el de Antonio al ingresar en la orden de Frailes Menores, por la devoci&oacute;n al gran patriarca de los monjes y patrones titulares de la capilla en que recibi&oacute; el h&aacute;bito franciscano.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Sus padres, j&oacute;venes miembros de la nobleza de Portugal, dejaron que los cl&eacute;rigos de la catedral de Lisboa se encargaran de impartir los primeros conocimientos al ni&ntilde;o, pero cuando &eacute;ste lleg&oacute; a la edad de quince a&ntilde;os, fue puesto al cuidado de los can&oacute;nigos regulares de San Agust&iacute;n, que ten&iacute;an su casa cerca de la ciudad.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, obtuvo permiso para ser trasladado al priorato de Coimbra, por entonces capital de Portugal, a fin de evitar las distracciones que le causaban las constantes visitas de sus amistades.&nbsp;<br \/> &nbsp;<br \/> No le faltaron las pruebas. En la juventud fue atacado duramente por las pasiones sensuales. Pero no se dej&oacute; vencer y con la ayuda de Dios las domin&oacute;. Se fortalec&iacute;a visitando al Sant&iacute;simo Sacramento. Adem&aacute;s desde ni&ntilde;o se hab&iacute;a consagrado a la Virgen y a Ella le encomendaba su pureza.&nbsp;<br \/> &nbsp;<br \/> Una vez en Coimbra, se dedic&oacute; por entero a la plegaria y el estudio; gracias a su extraordinaria memoria retentiva, lleg&oacute; a adquirir, en poco tiempo, los m&aacute;s amplios conocimientos sobre la Biblia.<\/p>\n<p align=\"justify\"> En el a&ntilde;o de 1220, el rey Pedro de Portugal regres&oacute; de una expedici&oacute;n a Marruecos y trajo consigo las reliquias de los santos frailes-franciscanos que, poco tiempo antes hab&iacute;an obtenido all&aacute; un glorioso martirio.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Fernando, que por entonces hab&iacute;a pasado ocho a&ntilde;os en Coimbra, se sinti&oacute; profundamente conmovido a la vista de aquellas reliquias y naci&oacute; en lo &iacute;ntimo de su coraz&oacute;n el anhelo de dar la vida por Cristo.<br \/> &nbsp;<br \/> Poco despu&eacute;s, algunos frailes franciscanos llegaron a hospedarse en el convento de la Santa Cruz, donde estaba Fernando; &eacute;ste les abri&oacute; su coraz&oacute;n y fue tan empe&ntilde;osa su insistencia, que a principio de 1221, se le admiti&oacute; en la orden. Casi inmediatamente despu&eacute;s, se le autoriz&oacute; para embarcar hacia Marruecos a fin de predicar el Evangelio a los &aacute;rabes.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Pero no bien lleg&oacute; a aquellas tierras donde pensaba conquistar la gloria, cuando fue atacado por una grave enfermedad (hidropes&iacute;a), que le dej&oacute; postrado e incapacitado durante varios meses y, a fin de cuentas, fue necesario devolverlo a Europa.<\/p>\n<p align=\"justify\"> La nave en que se embarc&oacute;, empujada por fuertes vientos, se desvi&oacute; y fue a parar en Messina, la capital de Sicilia. Con grandes penalidades, viaj&oacute; desde la isla a la ciudad de As&iacute;s donde, seg&uacute;n le hab&iacute;an informado sus hermanos en Sicilia, iba a llevarse a cabo un cap&iacute;tulo general.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Aquella fue la gran asamblea de 1221, el &uacute;ltimo de los cap&iacute;tulos que admiti&oacute; la participaci&oacute;n de todos los miembros de la orden; estuvo presidido por el hermano El&iacute;as como vicario general y san Francisco, sentado a sus pies, estaba presente.&nbsp; Indudablemente que aquella reuni&oacute;n impresion&oacute; hondamente al joven fraile portugu&eacute;s.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: corazones.org San Antonio naci&oacute; en Portugal, pero adquiri&oacute; el apellido por el que lo conoce el mundo, de la ciudad italiana de Padua, donde muri&oacute; y donde todav&iacute;a se veneran sus reliquias. &nbsp; Le&oacute;n XIII lo llam&oacute; &quot;el santo de todo el mundo&quot;, porque su imagen y devoci&oacute;n se encuentran por todas partes. &nbsp; &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-antonio-de-padua\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abHoy celebramos a &#8230; San Antonio de&nbsp;Padua\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-31879","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31879","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31879"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31879\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31879"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31879"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31879"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}