{"id":31880,"date":"2016-06-13T11:44:11","date_gmt":"2016-06-13T16:44:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-tambien-a-beata-mercedes-de-jesus-molina-y-ayala\/"},"modified":"2016-06-13T11:44:11","modified_gmt":"2016-06-13T16:44:11","slug":"hoy-celebramos-tambien-a-beata-mercedes-de-jesus-molina-y-ayala","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-tambien-a-beata-mercedes-de-jesus-molina-y-ayala\/","title":{"rendered":"Hoy celebramos tambi\u00e9n a &#8230; Beata Mercedes de Jes\u00fas Molina y&nbsp;Ayala"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: evangeliodeldia.org<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Naci&oacute; el 24 de septiembre de 1828 en Baba, Guayaquil; Los Rios en la actualidad. Sus padres eran hacendados, due&ntilde;os de grandes plantaciones de cacao. Fue la benjamina de tres hermanos, y aprendi&oacute; lo que precisaba para poder desenvolverse de forma airosa en la sociedad y en el hogar.<\/p>\n<p align=\"justify\"> En 1830 muri&oacute; su padre y en 1841 su madre. En 1844 se traslad&oacute; a Guayaquil y convivi&oacute; durante cinco a&ntilde;os con una amiga de la familia. En 1849 su hermana Mar&iacute;a se afinc&oacute; en la ciudad, y se fue a vivir con ella.<\/p>\n<p align=\"justify\"> No se parec&iacute;an en nada. <strong>Mar&iacute;a ten&iacute;a criterios mundanos que la beata terminar&iacute;a por no compartir, aunque durante un corto periodo de tiempo, en cierto modo se dej&oacute; llevar de sus costumbres.<\/strong> Aquella era singularmente rumbosa y agasajaba a sus muchos amigos, y a Mercedes le atra&iacute;an lujo y comodidades.<br \/> &nbsp;<br \/> Hu&eacute;rfana, adinerada y de buen parecer, fue cortejada por un insistente caballero que logr&oacute; arrancarle su consentimiento. Pero no estaba convencida. Dos caminos opuestos rondaban su mente, aunque el matrimonio no lograba imponerse al ardoroso af&aacute;n de entrega a Dios que brotaba de su interior.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Mientras determinaba qu&eacute; hacer, en la espl&eacute;ndida hacienda de su hermana practicando equitaci&oacute;n tuvo una ca&iacute;da y se fractur&oacute; el brazo. En la convalecencia ley&oacute; la biograf&iacute;a de Mariana de Jes&uacute;s. Y reparando de otro modo en la presencia del crucifijo que hered&oacute; de sus padres, y que ten&iacute;a junto a la cama, qued&oacute; profundamente conmovida.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Una noche sinti&oacute; que era invitada a ofrecerse a s&iacute; misma a Dios, y cancel&oacute; el compromiso. <strong>Tom&oacute; el h&aacute;bito mercedario introduciendo en su vida la oraci&oacute;n, la mortificaci&oacute;n, el ayuno y obras de caridad. <\/strong>Era el inicio de un irreversible itinerario espiritual.<br \/> &nbsp;<br \/> En 1850 conoci&oacute; a los jesuitas que acababan de instalarse en la ciudad. El Padre Luis Segura fue su confesor. A partir de entonces intensific&oacute; notablemente sus penitencias. Gran parte del d&iacute;a estaba dedicado a la oraci&oacute;n, y las escasas horas restantes las destinaba a asistir a misa, rezar el rosario y trabajar en algunas manualidades.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Imitando a Mariana de Jes&uacute;s adopt&oacute; para s&iacute; disciplinas extremas, sin temor a castigar su cuerpo. Su confesor el Padre Carb&oacute; se percat&oacute; del estrago f&iacute;sico que acarreaban para ella, y decidi&oacute; autorizarlas con car&aacute;cter puntual. M&aacute;s adelante, otro confesor le permiti&oacute; seguir realiz&aacute;ndolas, y su salud empeor&oacute;.<\/p>\n<p align=\"justify\"> El a&ntilde;o 1862 marc&oacute; el inicio de experiencias m&iacute;sticas: &eacute;xtasis diversos con frecuente p&eacute;rdida de los sentidos que, en ocasiones, se produc&iacute;an a la vista de los dem&aacute;s. Por esta &eacute;poca a trav&eacute;s de un rosal en flor entendi&oacute; que Dios le anunciaba la fundaci&oacute;n de un colegio religioso. Amaba tanto a Jes&uacute;s que quiso llevarlo junto a su nombre, y como Mercedes de Jes&uacute;s ser&iacute;a conocida para siempre.<br \/> &nbsp;<br \/> Viv&iacute;a cerca de la catedral y recorr&iacute;a la distancia entre su casa y el templo yendo de rodillas. Lo hac&iacute;a tratando de ser discreta, eligiendo las claras del d&iacute;a. Sin embargo este gesto no pas&oacute; desapercibido para el vecindario, y suscit&oacute; numerosos comentarios que la dejaron malparada.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Entre otros calificativos fue tildada de beata, apreciaci&oacute;n que en 1863 se extendi&oacute; por Guayaquil. Ese a&ntilde;o conoci&oacute; al Padre Mill&aacute;n, que ten&iacute;a fama de santo; fue su confesor y le puso en contacto con Narcisa de Jes&uacute;s Martillo Mor&aacute;n, canonizada por Benedicto XVI en 2008.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Ambas llevaron caminos parejos en su amor a la cruz, mortificaciones y penitencias. <\/strong>El domicilio de Mercedes, conocido por la gente como &laquo;casa de las beatas&raquo;, estaba en boca de todos, aunque las habladur&iacute;as pasaron por su lado sin perturbarla.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Cuando enferm&oacute; el Padre Mill&aacute;n, eligi&oacute; como confesor al Padre Bovo. Le dio gran parte de su herencia para la construcci&oacute;n de la iglesia de San Jos&eacute;, y el resto lo reparti&oacute; entre los necesitados. Profes&oacute; y eligi&oacute; un h&aacute;bito negro que visti&oacute; hasta el fin de sus d&iacute;as.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: evangeliodeldia.org Naci&oacute; el 24 de septiembre de 1828 en Baba, Guayaquil; Los Rios en la actualidad. Sus padres eran hacendados, due&ntilde;os de grandes plantaciones de cacao. Fue la benjamina de tres hermanos, y aprendi&oacute; lo que precisaba para poder desenvolverse de forma airosa en la sociedad y en el hogar. 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