{"id":31883,"date":"2016-06-13T11:44:15","date_gmt":"2016-06-13T16:44:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-efren-de-siria\/"},"modified":"2016-06-13T11:44:15","modified_gmt":"2016-06-13T16:44:15","slug":"hoy-celebramos-a-san-efren-de-siria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-efren-de-siria\/","title":{"rendered":"Hoy celebramos a &#8230; San Efr\u00e9n de&nbsp;Siria"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: corazones.org<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">San Efr&eacute;n alcanz&oacute; gran fama como maestro, orador, poeta, comentarista y defensor de la fe. Es el &uacute;nico de los Padres sirios a quien se honra como Doctor de la Iglesia Universal, desde 1920.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>En Siria, tanto los cat&oacute;licos como los separados de la Iglesia lo llaman &quot;Arpa del Esp&iacute;ritu Santo&quot;<\/strong> y todos han enriquecido sus liturgias respectivas con sus homil&iacute;as y sus himnos. A pesar de que no era un hombre de mucho estudio formal, estaba empapado de las Sagradas Escrituras y ten&iacute;a gran conocimiento de los misterios de la fe.<br \/> &nbsp;<br \/> San Basilio le describe como &quot;un interlocutor que conoce todo lo que es verdad&quot;. San Jer&oacute;nimo, al recopilar los nombres de los grandes escritores cristianos, le menciona con estos t&eacute;rminos: &quot;Efr&eacute;n, di&aacute;cono de la Iglesia de Edessa, escribi&oacute; muchas obras en sirio y lleg&oacute; a tener tanta fama, que en algunas iglesias se leen en p&uacute;blico sus escritos, despu&eacute;s de las Sagradas Escrituras. Yo le&iacute; en la lengua griega un libro suyo sobre el Esp&iacute;ritu Santo; a pesar de que s&oacute;lo era una traducci&oacute;n, reconoc&iacute; en la obra el genio sublime del hombre&quot; (Edessa, hoy llamada Urfa o Sanliurfa, est&aacute; en Turqu&iacute;a).<br \/> &nbsp;<br \/><strong>San Efr&eacute;n narra que en un sue&ntilde;o vio que de su lengua nac&iacute;a una mata de uvas, la cual se extend&iacute;a por muchas regiones, llevando a todas sus racimos. <\/strong>Este sue&ntilde;o lleg&oacute; a ser prof&eacute;tico por la gran propagaci&oacute;n de sus obras.&nbsp;<br \/> &nbsp;<br \/> A san le Efr&eacute;n debemos, en gran parte, la introducci&oacute;n de los c&aacute;nticos sagrados en los oficios y servicios p&uacute;blicos de la Iglesia, como una importante caracter&iacute;stica del culto y un medio de instrucci&oacute;n.&nbsp;<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Su vida<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Efr&eacute;n naci&oacute; alrededor del a&ntilde;o 306, en la poblaci&oacute;n de N&iacute;sibis (hoy llamada Nusaybin, en Turqu&iacute;a), regi&oacute;n dominada por Roma. No se sabe por cierto si sus padres eran cristianos. &Eacute;l reconoce que de joven no le daba mucha importancia a la religi&oacute;n hasta que llegaron las pruebas.<\/p>\n<p align=\"justify\"> A la edad de dieciocho a&ntilde;os recibi&oacute; el bautismo y permaneci&oacute; junto al famoso obispo de Nisibis san Jacobo, con quien, se afirma, asisti&oacute; al Concilio de Nicea, en 325.&nbsp; Tras la muerte de san Jacobo, Efr&eacute;n mantuvo estrechas relaciones con los tres jerarcas que le sucedieron.&nbsp;<br \/> &nbsp;<br \/> Efr&eacute;n se hallaba en Nisibis las tres veces en las que los persas pusieron sitio a la ciudad, puesto que en algunos de los himnos que escribi&oacute; hay descripciones sobre los peligros de la poblaci&oacute;n, las defensas de la ciudad y la derrota final del enemigo en el a&ntilde;o 350.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Si bien los persas no pudieron tomar a Nisibis por los ataques directos, consiguieron entrar sin lucha a la ciudad 13 a&ntilde;os despu&eacute;s, cuando Nisibis se les entreg&oacute; como parte del precio de la paz que pag&oacute; el emperador Joviano, despu&eacute;s de la derrota y la muerte de Juliano.<\/p>\n<p align=\"justify\"> La entrada de los persas hizo huir a los cristianos, y Efr&eacute;n se refugi&oacute; en una caverna abierta entre las rocas de un alto acantilado que dominaba la ciudad de Edessa. Ah&iacute; vivi&oacute; con absoluta austeridad, sin m&aacute;s alimento que un poco de pan de centeno y algunas legumbres; y fue en aquella soledad inviolable donde escribi&oacute; la mayor parte de sus obras espirituales.&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Era un asceta y se le notaba en su apariencia.<\/strong> Seg&uacute;n dicen las cr&oacute;nicas era&nbsp; de corta estatura, medio calvo y lampi&ntilde;o, ten&iacute;a la piel apergaminada, dura, seca y morena como el barro cocido; vest&iacute;a con andrajos remendados, y todos los parches hab&iacute;an llegado a ser del mismo color de tierra; lloraba mucho y jam&aacute;s re&iacute;a.<br \/> &nbsp;<br \/> Si bien la solitaria cueva era su morada y su centro de operaciones, no viv&iacute;a recluido en ella y con frecuencia bajaba a la ciudad para ocuparse de todos los asuntos que afectaban a la Iglesia.&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"> A Edessa la llamaba &quot;la ciudad bendita&quot; y en ella ejerci&oacute; gran influencia. Predicaba a menudo y, al referirse al tema de la segunda venida de Cristo y el juicio final, usaba una elocuencia tan vigorosa, que los gemidos y lamentos de su auditorio ahogaban sus palabras.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: corazones.org San Efr&eacute;n alcanz&oacute; gran fama como maestro, orador, poeta, comentarista y defensor de la fe. Es el &uacute;nico de los Padres sirios a quien se honra como Doctor de la Iglesia Universal, desde 1920. 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