{"id":31893,"date":"2016-06-13T11:44:32","date_gmt":"2016-06-13T16:44:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-santa-juana-de-arco\/"},"modified":"2016-06-13T11:44:32","modified_gmt":"2016-06-13T16:44:32","slug":"hoy-celebramos-a-santa-juana-de-arco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-santa-juana-de-arco\/","title":{"rendered":"Hoy celebramos a &#8230; Santa Juana de&nbsp;Arco"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: corazones.org<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"> Guiada por Dios por medio de locuciones interiores, Santa Juana conduce al ej&eacute;rcito franc&eacute;s a liberar el pa&iacute;s. Finalmente, traicionada, muere en la hoguera.&nbsp; Ella se mantiene siempre fiel a Jes&uacute;s y la Iglesia.<br \/> &nbsp;<br \/> Santa Juana de Arco naci&oacute; en d&iacute;a de la Epifan&iacute;a de 1412, en Domr&eacute;my, peque&ntilde;o pueblecito de Champagne, a orillas de la Mosa, Francia.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Su padre, Jacobo d\u2019Arc, era un hacendado de cierta importancia, hombre bueno, frugal y un tanto hura&ntilde;o. La madre de santa Juana, que amaba tiernamente a sus cinco hijos, educ&oacute; a sus dos hijas en los quehaceres dom&eacute;sticos. Santa Juana declar&oacute; m&aacute;s tarde:<strong> &quot;S&eacute; cocer e hilar como cualquier mujer&quot;. <\/strong>Pero nunca aprendi&oacute; a leer ni a escribir.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Los vecinos de la familia, en el proceso de rehabilitaci&oacute;n de la santa, dejaron testimonios conmovedores de la piedad y ejemplar conducta de la joven. Tanto los sacerdotes que la conocieron como sus compa&ntilde;eros de juegos, atestiguaron que <strong>le gustaba ir a orar a la iglesia, que recib&iacute;a con frecuencia los sacramentos, que se ocupaba de los enfermos y era particularmente bondadosa con los peregrinos, a los que m&aacute;s de una vez, cedi&oacute; su lecho.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Seg&uacute;n uno de los testigos &quot;era tan buena, que todo el pueblo la quer&iacute;a&quot;<\/strong>. Por lo que parece santa Juana tuvo una infancia feliz, aunque un tanto turbada por los desastres que asolaban el pa&iacute;s y por el constante peligro de un ataque armado sobre la poblaci&oacute;n de Domr&eacute;my, situada en la frontera de Lorena.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Antes de emprender su gran empresa, santa Juana tuvo que huir, por lo menos una vez, con sus padres, a la poblaci&oacute;n de Neufchatel, a trece kil&oacute;metros de distancia, para escapar de las manos de los piratas borgo&ntilde;ones que saquearon Domr&eacute;my.<br \/> &nbsp;<br \/> Santa Juana era todav&iacute;a muy ni&ntilde;a cuando Enrique V de Inglaterra invadi&oacute; Francia, asol&oacute; Normand&iacute;a y reclam&oacute; la corona de Carlos VI. Francia se hallaba en aquel momento dividida por la guerra civil entre los partidarios del duque de Borgo&ntilde;a y los del duque de Orle&aacute;ns, de suerte que no hab&iacute;a podido organizar r&aacute;pidamente la resistencia.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Por otra parte, despu&eacute;s de que el duque de Borgo&ntilde;a fue traidoramente asesinado por los hombres del delf&iacute;n, los borgo&ntilde;eses se aliaron con los ingleses, que apoyaban su causa.<\/p>\n<p align=\"justify\"> La muerte de los monarcas rivales, ocurrida en 1422, no mejor&oacute; la situaci&oacute;n de Francia. El duque de Bedford, regente del monarca ingl&eacute;s, prosigui&oacute; vigorosamente la campa&ntilde;a y las ciudades cayeron, una tras otra, en manos de los aliados. Entre tanto, Carlos VII, o el delf&iacute;n, como se insist&iacute;a en llamarle, consideraba la situaci&oacute;n perdida sin remedio y se entregaba a fr&iacute;volos pasatiempos en su corte.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>A los catorce a&ntilde;os de edad, santa Juana tuvo la primera de las experiencias m&iacute;sticas que hab&iacute;an de conducirla por el camino del patriotismo hasta la muerte en la hoguera.<\/strong> Primero oy&oacute; una voz, parec&iacute;a hablarle de cerca, y vio un resplandor; m&aacute;s tarde, las voces se multiplicaron y la joven empez&oacute; a ver a sus interlocutores, que eran , entre otros, san Miguel Arc&aacute;ngel, santa Catalina y santa Margarita.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Poco a poco, le explicaron la abrumadora misi&oacute;n a que el cielo la ten&iacute;a destinada: &iexcl;Ella, una simple campesina deb&iacute;a salvar a Francia! Para no despertar la c&oacute;lera de su padre, santa Juana mantuvo silencio. Pero, en mayo de 1428, las voces se hicieron imperiosas y expl&iacute;citas: la joven deb&iacute;a presentarse ante Roberto de Baudricourt, comandante de las fuerzas reales, en la cercana poblaci&oacute;n de Vaucouleurs.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Santa Juana consigui&oacute; que un t&iacute;o suyo que viv&iacute;a en Vaucouleurs, la llevase consigo. Pero Baudricourt se burl&oacute; de sus palabras y despidi&oacute; a la doncella, dici&eacute;ndole que lo que necesitaba era que su padre le diese unas buenas nalgadas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: corazones.org Guiada por Dios por medio de locuciones interiores, Santa Juana conduce al ej&eacute;rcito franc&eacute;s a liberar el pa&iacute;s. 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