{"id":31896,"date":"2016-06-13T11:44:39","date_gmt":"2016-06-13T16:44:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-agustin-de-canterbury\/"},"modified":"2016-06-13T11:44:39","modified_gmt":"2016-06-13T16:44:39","slug":"hoy-celebramos-a-san-agustin-de-canterbury","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-agustin-de-canterbury\/","title":{"rendered":"Hoy celebramos a &#8230;San Agust\u00edn de&nbsp;Canterbury"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: evangeliodeldia.org<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Naci&oacute; en el siglo VI. Fue monje y prior del monasterio de San Andr&eacute;s que hab&iacute;a sido fundado por san Gregorio Magno en Roma. Este pont&iacute;fice le envi&oacute; a evangelizar la fecunda Inglaterra en la que tantos monasterios y santos hab&iacute;an florecido pese a las invasiones sufridas, como las de los sajones que indujo a muchas gentes a la idolatr&iacute;a.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Gran parte de los contempor&aacute;neos de Agust&iacute;n, que eran ingleses, a&uacute;n persist&iacute;an en ella y el cristianismo estaba en trance de desaparecer.<\/strong> Sin embargo, hasta el Santo Padre hab&iacute;an llegado noticias del ferviente anhelo y disposici&oacute;n a abrazarse a la fe que mostraban numerosos anglosajones.<\/p>\n<p align=\"justify\"> As&iacute; que madur&oacute; en su oraci&oacute;n el sue&ntilde;o de evangelizar y afianzar la Iglesia en ese pa&iacute;s. Simplemente necesitaba obreros para atender tanta mies. Y dio un primer paso. <strong>Alent&oacute; la conversi&oacute;n de las gentes ordenando a su administrador en los territorios provenzales, el presb&iacute;tero C&aacute;ndido, que le proporcionara algunos esclavos oriundos de esas tierras con objeto de formarlos y enviarlos despu&eacute;s a predicar entre sus compatriotas.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Pero se dio cuenta de que era una labor lenta. Y un ap&oacute;stol se caracteriza por la urgencia; no mide el tiempo por las agujas del reloj. Es la fe rompiendo toda barrera la que marca una ruta a seguir que jam&aacute;s se detiene. Desde el punto de vista espiritual un segundo perdido es irreparable; no se puede volver a recuperar.<br \/> &nbsp;<br \/> De modo que el a&ntilde;o 596, el papa escogi&oacute; a Agust&iacute;n, conocido por su virtud y celo apost&oacute;lico. Y &eacute;ste, con treinta y nueve monjes, parti&oacute; en la primavera de ese mismo a&ntilde;o a Gran Breta&ntilde;a. Al llegar a la Provenza hicieron un alto en el monasterio de L&eacute;rins. All&iacute; constataron la dificultad que revestir&iacute;a su misi&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Los compa&ntilde;eros del santo se aterrorizaron ante los relatos trazados por los monjes que ilustraban los peligros que podr&iacute;an hallar subrayando la crueldad del pueblo. Entonces, Agust&iacute;n se vio obligado a regresar a Roma para informar al papa del car&aacute;cter belicoso de los sajones.<\/p>\n<p align=\"justify\"> &Eacute;ste no dio marcha atr&aacute;s y anim&oacute; a todos a enfrentarse a las circunstancias con fe. Les entreg&oacute; cartas de recomendaci&oacute;n para prelados y reyes, designando abad a Agust&iacute;n. El retorno lo hicieron por Autun, donde pasaron el invierno. Despu&eacute;s recorrer&iacute;an Orle&aacute;ns, Tours para embarcar despu&eacute;s rumbo a Gran Breta&ntilde;a desde Boulogne.<\/p>\n<p align=\"justify\"> En la primavera del a&ntilde;o 597 llegaron a la isla de Thanet, siendo recibidos personalmente por el rey Ethelberto. Llegaban portando la cruz y recitando procesionalmente las letan&iacute;as.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Conmovido el rey, pidi&oacute; que le explicaran las verdades de la fe, les autoriz&oacute; para predicar el Evangelio y les condujo a una residencia en Canterbury, que fue origen de la conocida abad&iacute;a.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Siguiendo retazos de la historia, el primer encuentro entre ambos debi&oacute; producirse en campo abierto, seguramente al abrigo de un corpulento roble, ya que el monarca tendr&iacute;a sus reservas pensando en alg&uacute;n maleficio obrado por Agust&iacute;n.<\/p>\n<p align=\"justify\"> No tard&oacute; en percatarse de su error. El hombre que ten&iacute;a ante s&iacute; era un dechado de sencillez, de prudencia y sabidur&iacute;a. <strong>Le hablaba de un Dios amor tan poderoso que enseguida qued&oacute; seducido por &Eacute;l.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Fue constatando la autenticidad de todos los misioneros, la fortaleza que mostraban ante las dificultades, su entrega sin paliativos\u2026, y se convirti&oacute;.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Pidi&oacute; ser bautizado ante el asombro de sus s&uacute;bditos, a quienes dio plena libertad para seguir sus pasos. No us&oacute; su poder para ello. <strong>Hizo saber a Agust&iacute;n su convicci&oacute;n de que deb&iacute;a respetar la creencia primitiva que hab&iacute;a formado parte de su pueblo durante tanto tiempo. <\/strong>Pero las gentes cuando vieron que &eacute;l segu&iacute;a la ense&ntilde;anza del santo, quisieron secundarle. Miles de ellos fueron instruidos y se abrazaron tambi&eacute;n a la religi&oacute;n cristiana en las navidades del a&ntilde;o 597. Ethelberto colaboraba con esta ingente obra apost&oacute;lica y leg&oacute; hasta su propio palacio que fue monasterio y sede del obispo. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: evangeliodeldia.org Naci&oacute; en el siglo VI. Fue monje y prior del monasterio de San Andr&eacute;s que hab&iacute;a sido fundado por san Gregorio Magno en Roma. 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