{"id":31901,"date":"2016-06-13T11:44:46","date_gmt":"2016-06-13T16:44:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/pasqualino-el-milagro-mas-bello\/"},"modified":"2016-06-13T11:44:46","modified_gmt":"2016-06-13T16:44:46","slug":"pasqualino-el-milagro-mas-bello","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/pasqualino-el-milagro-mas-bello\/","title":{"rendered":"Pasqualino, el milagro m\u00e1s&nbsp;bello"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Credere<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cDije no a la fecundaci&oacute;n artificial. Y me qued&eacute; embarazada de manera natural\u201d. Pasqualino es el hijo del milagro. Este ni&ntilde;o rubio de 10 a&ntilde;os no deber&iacute;a haber nacido, al menos seg&uacute;n la ciencia. La mam&aacute;, Maria Angela Di Mauro, tiene una disfunci&oacute;n en las trompas que impide al &oacute;vulo fecundado implantarse en el &uacute;tero: no habr&iacute;a nunca podido concluir un embarazo. \u201cNo puedo, en realidad, hasta el d&iacute;a de hoy\u201d, aclara la mujer, quien vive en Amorosi, en la provincia de Benevento. \u201cPor eso ha sido reconocido el milagro que yo ped&iacute; a Dios, por intercesi&oacute;n de sor Maria Cristina Brando\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Y si ahora Pasqualino r&iacute;e y juega con sus amigos, el m&eacute;rito es tambi&eacute;n de ese \u201cno\u201d dicho con convicci&oacute;n de una mujer que escogi&oacute; aceptar la voluntad de Dios: \u201cFue dif&iacute;cil, para m&iacute; y mi marido. Pero entendimos que la probeta no pod&iacute;a ser la soluci&oacute;n.<strong> &iquest;Que hab&iacute;a sido de los embriones creados que no iban a ser implantados? Tambi&eacute;n ser&iacute;an hijos: no habr&iacute;amos podido eliminarlos. <\/strong>Por eso decid&iacute; encomendarme al Se&ntilde;or y orar a sor Maria Cristina para que intercediera por mi\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\"> La fundadora de las Hermanas V&iacute;ctimas Expiadoras de Jes&uacute;s Sacramentado la escuch&oacute;: por eso, fue canonizada el pasado 17 de mayo. Es santa, y Pasqualino estuvo en primera fila en la celebraci&oacute;n en la Plaza San Pedro. Sor Maria Cristina de la Inmaculada (nombre escogido por Adelaide Brando, cuando entr&oacute; en el convento) tiene desde siempre fama de santidad: nacida en N&aacute;poles el 1&ordm; de mayo de 1856 en una familia acomodada, en sus primeros a&ntilde;os de vida manifest&oacute; el camino que quer&iacute;a andar, por motivos de salud, fue obligada a salir dos veces del monasterio de las Florentinas, a donde hab&iacute;a acudido, al final fue acogida por las Adoradoras.<\/p>\n<p align=\"justify\"> En 1876 tom&oacute; los h&aacute;bitos, pero poco despu&eacute;s tuvo salir para continuar con los cuidados. Sin embargo, no se apart&oacute; del prop&oacute;sito por el que desde peque&ntilde;a hab&iacute;a luchado. Ten&iacute;a s&oacute;lo tres a&ntilde;os, cuando sorprendi&oacute; a todos diciendo: \u201c&iexcl;Quiero ser santa!\u201d. Fue en 1878 que ocurri&oacute; el cambio: fund&oacute; la Congregaci&oacute;n de las V&iacute;ctimas Expiadoras de Jes&uacute;s Sacramentado en Casoria, en la provincia de N&aacute;poles, donde todav&iacute;a hoy se encuentra la casa matriz. Ah&iacute;, Mar&iacute;a Cristina mand&oacute; construir su \u201cpeque&ntilde;a gruta\u201d cerca de la iglesia, para estar siempre junto al tabern&aacute;culo y para hacerle \u201ccompa&ntilde;&iacute;a\u201d a cada instante a Jes&uacute;s Eucar&iacute;stico.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Todav&iacute;a hoy, la adoraci&oacute;n perpetua caracteriza la jornada de las V&iacute;ctimas Expiadoras: \u201cDe ah&iacute; irradia la energ&iacute;a divina que anima el proyecto de vida de la congregaci&oacute;n: educar con Dios en el coraz&oacute;n\u201d, explica de hecho, la actual Madre Superiora, sor Carla Di Meo. Porque si, como dec&iacute;a la madre Brando, el amor de Dios y el pr&oacute;jimo son dos ramas que parten de mismo tronco, entonces la voluntad de ofrecerse al Se&ntilde;or no pod&iacute;a m&aacute;s que hacerse concreto en obras de educaci&oacute;n y formaci&oacute;n: conservatorios femeninos, colegios, orfanatos y escuelas. \u201cEs necesario que las plantitas se cuiden desde peque&ntilde;as\u201d, repet&iacute;a la madre.<\/p>\n<p align=\"justify\"> A los ni&ntilde;os y sus mam&aacute;s, sor Maria Cristina dirigi&oacute; siempre una atenci&oacute;n particular (incluso el milagro que la llev&oacute; a la beatificaci&oacute;n en 2003 tuvo que ver con una mam&aacute; filipina). Y quien la conoci&oacute; escribi&oacute; que, toda su vida, am&oacute; a las j&oacute;venes que segu&iacute;an la secuela de una \u201ccaridad tan exquisita, con la que ni siquiera una madre natural logra tratar a sus propios hijos\u201d. Demostrando valor y previdencia. Admite sor Carla:<strong> \u201cEl desaf&iacute;o educativo que los obispos italianos han emprendido con el proyecto cultural estaba, a buen ver, en la misi&oacute;n de sor Brando. Que no titube&oacute; en afrontar, con respuestas sabias y concretas, a las provocaciones ofrecidas por su &eacute;poca. Por eso, hoy el carisma de madre Brando, y fielmente transmitido por ella a sus hijas, es de gran actualidad.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Credere \u201cDije no a la fecundaci&oacute;n artificial. Y me qued&eacute; embarazada de manera natural\u201d. Pasqualino es el hijo del milagro. Este ni&ntilde;o rubio de 10 a&ntilde;os no deber&iacute;a haber nacido, al menos seg&uacute;n la ciencia. 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