{"id":31908,"date":"2016-06-13T11:45:05","date_gmt":"2016-06-13T16:45:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-santa-maria-bernarda-butler\/"},"modified":"2016-06-13T11:45:05","modified_gmt":"2016-06-13T16:45:05","slug":"hoy-celebramos-a-santa-maria-bernarda-butler","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-santa-maria-bernarda-butler\/","title":{"rendered":"Hoy celebramos a &#8230; Santa Mar\u00eda Bernarda&nbsp;B\u00fctler"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: evangeliodeldia.org<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Verena B&uuml;tler naci&oacute; en Auw, cant&oacute;n de Aargau, Suiza el 28 de mayo de 1848. Aprendi&oacute; a amar a Dios as&iacute; como a Mar&iacute;a con el rezo diario del rosario en familia junto a sus padres, los humildes campesinos Enrique y Catalina. <strong>Hered&oacute; el esp&iacute;ritu mariano de &eacute;sta que sol&iacute;a peregrinar al santuario de &laquo;Mar&iacute;a Einsiedeln&raquo;; pertenec&iacute;a a la orden tercera de San Francisco y socorr&iacute;a a los necesitados<\/strong>. Verena era permeable a todo ello. En esta etapa brot&oacute; su sensibilidad por las almas del Purgatorio.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Tambi&eacute;n hubo travesuras, rabietas diversas y hasta alguna que otra mentira. Inicialmente lleg&oacute; a sentir cierta inquina hacia quien develaba su mal comportamiento ante Catalina, aunque venc&iacute;a esta tendencia acerc&aacute;ndose a la persona &laquo;delatora&raquo;.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Todo esto acontec&iacute;a antes de sus primeros 7 a&ntilde;os de vida. Con la gracia divina ir&iacute;a modificando paulatinamente sus flaquezas. Cursados los estudios primarios, y sin inclinaci&oacute;n por la v&iacute;a intelectual, opt&oacute; por trabajar en el campo. La naturaleza entera le seduc&iacute;a porque, de alg&uacute;n modo, ya vislumbraba en ella la presencia de Dios. <strong>Hubo un amor adolescente, que fue correspondido, pero rehus&oacute; seguir adelante con el compromiso; se sent&iacute;a invitada a darse a los dem&aacute;s de otro modo. Su vida ser&iacute;a siempre un &laquo;&iexcl;como Dios lo quiera!&raquo;.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> A los 18 a&ntilde;os inici&oacute; una experiencia en el convento de la Santa Cruz, de Menzingen. Pudo estar inducida por una imagen que se le qued&oacute; grabada de ni&ntilde;a al ver a una religiosa pidiendo limosna. Entonces se dijo: &laquo;ser&eacute; monja&raquo;. Sin embargo, mientras se hallaba junto a las hermanas una voz interior, que juzg&oacute; inspirada de lo alto, le hizo ver que deb&iacute;a buscar otro camino. No lleg&oacute; a permanecer con la comunidad ni quince d&iacute;as. Regres&oacute; a su casa, reanud&oacute; el trabajo, continu&oacute; orando, haciendo apostolado y participando activamente en la parroquia; as&iacute; mantuvo viva la llama de su vocaci&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"justify\"> El 12 de noviembre de 1867, de acuerdo con el p&aacute;rroco que le aconsej&oacute; certeramente, ingres&oacute; en el monasterio de Mar&iacute;a Auxiliadora, en Altst&auml;tten, Suiza. Y el 4 de mayo de 1868 le impusieron el h&aacute;bito franciscano. <strong>Tom&oacute; el nombre de Mar&iacute;a Bernarda del Sagrado Coraz&oacute;n de Mar&iacute;a. Al a&ntilde;o siguiente emiti&oacute; los votos. Viendo sus cualidades y profunda virtud, la designaron maestra de novicias y posteriormente superiora, cargo para el que fue reelegida sucesivamente en tres ocasiones.<br \/> &nbsp;<\/strong><br \/> Lejos de all&iacute;, en Portoviejo, Ecuador, la mies era mucha y los obreros pocos. Verena hab&iacute;a tenido noticias de ello a trav&eacute;s del provincial de los capuchinos, P. Buenaventura Frei, que se hallaba en Norteam&eacute;rica y que estuvo alojado en el convento.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Ella vio el signo para fundar una casa en esas tierras, y comenz&oacute; a realizar las gestiones pertinentes. Todo fue en vano. No hab&iacute;a llegado la hora. M&aacute;s tarde, el capuchino mantuvo un encuentro con el obispo de Portoviejo, Mons. Pedro Schumacher quien, al conocer la disposici&oacute;n de la beata, solicit&oacute; ayuda al monasterio. De modo que, obtenidos los permisos requeridos, el 19 de junio de 1888 Verena parti&oacute; junto con seis religiosas a Le Havre, Francia; desde all&iacute; viajaron a Ecuador.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Se encaminaba hacia su misi&oacute;n como fundadora de un nuevo Instituto: la congregaci&oacute;n de Hermanas Franciscanas Misioneras de Mar&iacute;a Auxiliadora.<\/strong> El prelado las acogi&oacute; encomend&aacute;ndoles Chone, una localidad de 13.000 habitantes en la que precisaban religiosas como ellas para encender su coraz&oacute;n. Se centraron en la educaci&oacute;n mientras cultivaban otras v&iacute;as apost&oacute;licas para dar a conocer a Cristo. Tambi&eacute;n asist&iacute;an a enfermos y auxiliaban a los pobres. La santa puso la base de esta incansable acci&oacute;n en los s&oacute;lidos pilares de la oraci&oacute;n, pobreza, obras de misericordia y fidelidad a la Iglesia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: evangeliodeldia.org Verena B&uuml;tler naci&oacute; en Auw, cant&oacute;n de Aargau, Suiza el 28 de mayo de 1848. Aprendi&oacute; a amar a Dios as&iacute; como a Mar&iacute;a con el rezo diario del rosario en familia junto a sus padres, los humildes campesinos Enrique y Catalina. 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