{"id":31909,"date":"2016-06-13T11:45:06","date_gmt":"2016-06-13T16:45:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-beata-blandina-maria-magdalena-merten\/"},"modified":"2016-06-13T11:45:06","modified_gmt":"2016-06-13T16:45:06","slug":"hoy-celebramos-a-beata-blandina-maria-magdalena-merten","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-beata-blandina-maria-magdalena-merten\/","title":{"rendered":"Hoy celebramos a &#8230; Beata Blandina (Mar\u00eda Magdalena)&nbsp;Merten"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: evangeliodeldia.org<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">&laquo;Dios no requiere obras extraordinarias; solo desea amor&raquo;, hizo notar esta religiosa. La suya fue otra vida de ocultamiento en Cristo, sendero que en 1987 le llev&oacute; a los altares, tras haberlo recorrido sobrenaturalizando las acciones cotidianas.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Naci&oacute; el 10 de julio de 1883 en la localidad germana de D&uuml;ppenweiler de Saarland. Era la pen&uacute;ltima de diez hermanos. Sus padres, John y Catherine, humildes campesinos, hab&iacute;an fraguado la educaci&oacute;n de sus hijos al abrigo de la fe. Y Magdalena fue sumando a&ntilde;os viendo como algo natural c&oacute;mo se viv&iacute;an en su hogar las pr&aacute;cticas piadosas que compart&iacute;a con gran fervor: la misa, la recepci&oacute;n de los sacramentos y el rezo del rosario. Fueron germen de su vocaci&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Culmin&oacute; brillantemente sus estudios de magisterio en el Instituto de Marienau en Vallendar, y ejerci&oacute; la docencia en Morscheid, Hunsr&uuml;ck desde 1902 a 1908. Era una reputada profesional que iba dejando a su paso la estela de su bondad, suscitando la estima de sus alumnas.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Prudente, entregada, y singularmente devota de la Eucarist&iacute;a, sobre todo desde que a sus 12 a&ntilde;os recibi&oacute; la primera comuni&oacute;n casi seguida de la confirmaci&oacute;n, ten&iacute;a su coraz&oacute;n dispuesto a cumplir la voluntad divina. Los ni&ntilde;os, particularmente los indigentes, estuvieron en su punto de mira. Su labor con ellos era completa: vestido, alimento, ense&ntilde;anza\u2026, realizado todo en medio de proverbial delicadeza, exquisitez y generosidad.<\/p>\n<p align=\"justify\"> A su buen hacer acad&eacute;mico a&ntilde;ad&iacute;a la riqueza de una visi&oacute;n alumbrada por la fe, que le instaba a orientar a sus alumnas a transitar por el camino del amor a Cristo Redentor y a Mar&iacute;a, as&iacute; como la devoci&oacute;n por la Eucarist&iacute;a. En ella se cumpl&iacute;a lo que dice el Evangelio: &laquo;de la abundancia del coraz&oacute;n habla la boca&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/> Abiertos los brazos a Cristo, a sus 25 a&ntilde;os dio un paso decisivo tendente a su consagraci&oacute;n. El 2 de abril de 1908, junto a su hermana Elise se convirti&oacute; en religiosa ursulina del convento de Calvarienberg en Ahrweiler. All&iacute; tom&oacute; el nombre de Blandina (en honor de una m&aacute;rtir cristiana de la primera era) del Sagrado Coraz&oacute;n. Profes&oacute; en 1910. Su director espiritual, el jesuita P. Merk, le dio el visto bueno para que a&ntilde;adiera a sus votos de pobreza, castidad y obediencia, el de &laquo;ser v&iacute;ctima&raquo;.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Hacen falta altas dosis de valent&iacute;a y fortaleza, much&iacute;simo amor para enfrentarse al dolor a cara descubierta. Magdalena estaba en posesi&oacute;n de estas gracias. Le sobraban arrestos para acoger lo que Dios hubiese dispuesto para su vida. Ella misma recogi&oacute; por escrito su impresi&oacute;n de que Cristo aceptaba su ofrenda al profesar perpetuamente el 4 de noviembre de 1913. Entonces, hizo notar: &quot;En este d&iacute;a me consagr&eacute; al Divino Redentor y creo que &Eacute;l aprob&oacute; el sacrificio&quot;.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Adoptaba frente al dolor una actitud infrecuente, ofreci&eacute;ndose en libaci&oacute;n por exclusivo amor a Dios. Cuando lo habitual es \u2013si no se ofrece resistencia al sufrimiento\u2013 aceptarlo sin m&aacute;s, un tercer y selecto grupo que no est&aacute; afectado por patolog&iacute;a alguna, integrado tambi&eacute;n por personas an&oacute;nimas que no han alcanzado la gloria de Bernini, da un paso edificante, poderosamente conmovedor. Porque no conviene olvidar que no hay nada a lo que se le tema m&aacute;s en esta vida que a cualquier gama de dolor f&iacute;sico, o el global sufrimiento en el que aqu&eacute;l se inscribe.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Cristo mismo tembl&oacute; en el Huerto de los Olivos. De modo que un gesto como el de la beata, y de quienes han determinado, no ya unir sus sufrimientos a los de Cristo, sino reclamarlos por amor a &Eacute;l, no es balad&iacute; precisamente. Magdalena no pondr&iacute;a cota alguna a su particular holocausto. Y a ello le ayudar&iacute;a la oraci&oacute;n y la contemplaci&oacute;n de la Eucarist&iacute;a. De otro modo no podr&iacute;a haber soportado, como lo hizo, con paciencia y completo abandono en las manos del Padre, lo que debi&oacute; afrontar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: evangeliodeldia.org &laquo;Dios no requiere obras extraordinarias; solo desea amor&raquo;, hizo notar esta religiosa. 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