{"id":31914,"date":"2016-06-13T11:45:18","date_gmt":"2016-06-13T16:45:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-isidro-labrador\/"},"modified":"2016-06-13T11:45:18","modified_gmt":"2016-06-13T16:45:18","slug":"hoy-celebramos-a-san-isidro-labrador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-isidro-labrador\/","title":{"rendered":"Hoy celebramos a &#8230; San Isidro&nbsp;Labrador"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Santopedia<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Le pusieron ese nombre en honor de san Isidoro, un santo muy apreciado en Espa&ntilde;a. Sus padres eran unos campesinos sumamente pobres que ni siquiera pudieron enviar a su hijo a la escuela. Pero en casa le ense&ntilde;aron a tener temor a ofender a Dios y gran amor de caridad hacia el pr&oacute;jimo y un enorme aprecio por la oraci&oacute;n y por la Santa Misa y la Comuni&oacute;n.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Hu&eacute;rfano y solo en el mundo cuando lleg&oacute; a la edad de diez a&ntilde;os, Isidro se emple&oacute; como pe&oacute;n de campo<\/strong>, ayudando en la agricultura a Don Juan de Vargas un due&ntilde;o de una finca, cerca de Madrid. All&iacute; pas&oacute; muchos a&ntilde;os de su existencia labrando las tierras, cultivando y cosechando.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Se cas&oacute; con una sencilla campesina que tambi&eacute;n lleg&oacute; a ser santa y ahora se llama santa Mar&iacute;a de la Cabeza<\/strong> (no porque ese fuera su apellido, sino porque su cabeza es sacada en procesi&oacute;n en rogativas, cuando pasan muchos meses sin llover).<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Isidro se levantaba muy de madrugada y nunca empezaba su d&iacute;a de trabajo sin haber asistido antes a la santa misa. Varios de sus compa&ntilde;eros muy envidiosos lo acusaron ante el patr&oacute;n por &quot;ausentismo&quot; y abandono del trabajo.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> El se&ntilde;or Vargas se fue a observar el campo y not&oacute; que s&iacute; era cierto que Isidro llegaba una hora m&aacute;s tarde que los otros (en aquel tiempo se trabajaba de seis de la ma&ntilde;ana a seis de la tarde) pero que <strong>mientras Isidro o&iacute;a misa, un personaje invisible (quiz&aacute; un &aacute;ngel) le guiaba sus bueyes y estos araban juiciosamente <\/strong>como si el propio campesino los estuviera dirigiendo.<br \/> &nbsp;<br \/> Los mahometanos se apoderaron de Madrid y de sus alrededores y los buenos cat&oacute;licos tuvieron que salir huyendo. Isidro fue uno de los inmigrantes y sufri&oacute; por un buen tiempo lo que es irse a vivir donde nadie lo conoce a uno y donde es muy dif&iacute;cil conseguir empleo y confianza de las gentes. Pero sab&iacute;a aquello que Dios ha prometido varias veces en la Biblia: &quot;Yo nunca te abandonar&eacute;&quot;, y <strong>confi&oacute; en Dios <\/strong>y fue ayudado por Dios.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Lo que ganaba como jornalero, Isidro lo distribu&iacute;a en tres partes: una para el templo, otra para los pobres y otra para su familia<\/strong> (&eacute;l, su esposa y su hijito). Y hasta para las avecillas ten&iacute;a sus apartados. En pleno invierno cuando el suelo se cubr&iacute;a de nieve, Isidro esparc&iacute;a granos de trigo por el camino para que las avecillas tuvieran con que alimentarse.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Un d&iacute;a lo invitaron a un gran almuerzo. El<strong> se llev&oacute; a varios mendigos a que almorzaran tambi&eacute;n. <\/strong>El invitador le dijo disgustado que solamente le pod&iacute;a dar almuerzo a &eacute;l y no para los otros. Isidro reparti&oacute; su almuerzo entre los mendigos y <strong>alcanz&oacute; para todos y sobr&oacute;<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Los domingos los distribu&iacute;a as&iacute;: un buen rato en el templo rezando, asistiendo a misa y escuchando la Palabra de Dios. Otro buen rato visitando pobres y enfermos y por la tarde saliendo a pasear por los campos con su esposa y su hijito.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Pero un d&iacute;a mientras ellos corr&iacute;an por el campo, dejaron al ni&ntilde;ito junto a un profundo pozo de sacar agua y en un movimiento brusco del chiquit&iacute;n, la canasta donde estaba dio vuelta y cay&oacute; dentro del hoyo. <\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Alcanzaron a ver esto los dos esposos y corrieron junto al pozo, pero este era muy profundo y no hab&iacute;a c&oacute;mo rescatar al hijo. Entonces <strong>se arrodillaron a rezar con toda fe y las aguas de aquel aljibe fueron subiendo y apareci&oacute; la canasta con el ni&ntilde;o y a este no le hab&iacute;a sucedido ning&uacute;n mal. No se cansaron nunca de dar gracias a Dios<\/strong> por tan admirable prodigio.<br \/> &nbsp;<br \/> Volvi&oacute; despu&eacute;s a Madrid y <strong>se alquil&oacute; como obrero en una finca, pero los otros peones, llenos de envidia lo acusaron ante el due&ntilde;o de que trabajaba menos que los dem&aacute;s por dedicarse a rezar y a ir al templo. <\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> El due&ntilde;o le puso entonces como tarea a cada obrero cultivar una parcela de tierra. Y la de Isidro produjo el doble que las de los dem&aacute;s, porque Nuestro Se&ntilde;or le recompensaba su piedad y su generosidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Santopedia Le pusieron ese nombre en honor de san Isidoro, un santo muy apreciado en Espa&ntilde;a. 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