{"id":31935,"date":"2016-06-13T11:46:11","date_gmt":"2016-06-13T16:46:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-luis-maria-grignon-de-montfort\/"},"modified":"2016-06-13T11:46:11","modified_gmt":"2016-06-13T16:46:11","slug":"hoy-celebramos-a-san-luis-maria-grignon-de-montfort","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-luis-maria-grignon-de-montfort\/","title":{"rendered":"Hoy celebramos a &#8230; San Luis Mar\u00eda Grignon de&nbsp;Montfort"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Aleteia Team<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"> El libro de San Luis, Tratado de la verdadera devoci&oacute;n a la Virgen Mar&iacute;a, se ha propagado por todo el mundo con enorme provecho para sus lectores. El Papa Juan Pablo II tom&oacute; como lema una frase que repet&iacute;a mucho este gran santo:&nbsp;\u201cSoy todo tuyo Oh Mar&iacute;a, y todo cuanto tengo, tuyo es\u201d: &quot;Totus Tuus&quot;<\/p>\n<p align=\"justify\"> Es el fundador de los padres Montfortianos y de las Hermanas de la Sabidur&iacute;a. Naci&oacute; en Montfort, Francia, en 1673.&nbsp;Era el mayor de una familia de ocho hijosDesde muy joven fue un gran devoto de la Sant&iacute;sima Virgen. A los 12 a&ntilde;os ya la gente lo ve&iacute;a pasar largos ratos arrodillado ante la estatua de la Madre de Dios. Antes de ir al colegio por la ma&ntilde;ana y al salir de clase por la tarde, iba a arrodillarse ante la imagen de Nuestra Se&ntilde;ora y all&iacute; se quedaba como extasiado. Cuando sal&iacute;a del templo despu&eacute;s de haber estado rezando a la Reina Celestial, sus ojos le brillaban con un fulgor especial.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Luis no se contentaba con rezar. Su caridad era muy pr&aacute;ctica. Un d&iacute;a al ver que uno de sus compa&ntilde;eros asist&iacute;a a clase con unos harapos muy humillantes, hizo una colecta entre sus compa&ntilde;eros para conseguirle un vestido y se fue donde el sastre y le dijo: \u201cMire, se&ntilde;or: los alumnos hemos reunido un dinero para comprarle un vestido de pa&ntilde;o a nuestro compa&ntilde;ero, pero no nos alcanza para el costo total. &iquest;Quiere usted completar lo que falta?\u201d. El sastre acept&oacute; y le hizo un hermoso traje al joven pobre.<\/p>\n<p align=\"justify\"> El pap&aacute; de Luis Mar&iacute;a era sumamente col&eacute;rico, un hombre muy violento. Los psic&oacute;logos dicen que si Montfort no hubiera sido tan extraordinariamente devoto de la Virgen Mar&iacute;a, habr&iacute;a sido un hombre col&eacute;rico, d&eacute;spota y arrogante porque era el temperamento que hab&iacute;a heredado de su propio padre. Pero nada suaviza tanto la aspereza masculina como la bondad y la amabilidad de una mujer santa. Y esto fue lo que salv&oacute; el temperamento de Luis. Cuando su padre estallaba en arrebatos de mal humor, el joven se refugiaba en sitios solitarios y all&iacute; rezaba a la Virgen amable, a la Madre del Se&ntilde;or. Y esto lo har&aacute; durante toda su vida. En sus 43 a&ntilde;os de vida, cuando sea incomprendido, perseguido, insultado con el mayor desprecio, encontrar&aacute; siempre la paz orando a la Reina Celestial, confiando en su auxilio poderoso y desahogando en su coraz&oacute;n de Madre, las penas que invaden su coraz&oacute;n de hijo.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Con grandes sacrificios logr&oacute; conseguir con qu&eacute; ir a estudiar al m&aacute;s famoso seminario de Francia, el seminario de San Suplicio en Par&iacute;s. All&iacute; sobresali&oacute; como un seminarista totalmente mariano. Sent&iacute;a enorme gozo en mantener siempre adornado de flores el altar de la Sant&iacute;sima Virgen.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Luis Grignon de Montfort ser&aacute; un gran peregrino durante su vida de sacerdote. Pero cuando &eacute;l era seminarista conced&iacute;an un viaje especial a un Santuario de la Virgen a los que sobresalieran en piedad y estudio. Y Luis se gan&oacute; ese premio. Se fue en peregrinaci&oacute;n al Santuario de la Virgen en Chartres. Y al llegar all&iacute; permaneci&oacute; ocho horas seguidas rezando de rodillas, sin moverse. &iquest;C&oacute;mo pod&iacute;a pasar tanto tiempo rezando as&iacute; de inm&oacute;vil? Es que &eacute;l no iba como algunos de nosotros a rezar como un mendigo que pide que se le atienda rapidito para poder alejarse. El iba a charlas con sus dos grandes amigos, Jes&uacute;s y Mar&iacute;a. Y con ellos las horas parecen minutos.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Su primera Misa quiso celebrarla en un altar de la Virgen, y durante muchos a&ntilde;os la Catedral de Nuestra Se&ntilde;ora de Par&iacute;s fue su templo preferido y su refugio.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Montfort dedic&oacute; todas sus grandes cualidades de predicador y de conductor de multitudes a predicar misiones para convertir pecadores. Grandes multitudes lo segu&iacute;an de un pueblo a otro, despu&eacute;s de cada misi&oacute;n, rezando y cantando. Se daba cuenta de que el canto echa fuera muchos malos humores y enciende el fervor. Dec&iacute;a que una misi&oacute;n sin canto era como un cuerpo sin alma. El mismo compon&iacute;a la letra de muchas canciones a Nuestro Se&ntilde;or y a la Virgen Mar&iacute;a y hac&iacute;a cantar a las multitudes. Llegaba a los sitios m&aacute;s impensados y preguntaba a las gentes: \u201c&iquest;Aman a Nuestro Se&ntilde;or? &iquest;Y por qu&eacute; no lo aman m&aacute;s? &iquest;Ofenden al buen Dios? &iquest;Y porqu&eacute; ofenderlo si es tan santo?\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Aleteia Team El libro de San Luis, Tratado de la verdadera devoci&oacute;n a la Virgen Mar&iacute;a, se ha propagado por todo el mundo con enorme provecho para sus lectores. 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