{"id":31956,"date":"2016-06-13T11:46:56","date_gmt":"2016-06-13T16:46:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/francisco-fue-su-confesor-la-admiraba-y-hoy-esta-rumbo-a-los-altares\/"},"modified":"2016-06-13T11:46:56","modified_gmt":"2016-06-13T16:46:56","slug":"francisco-fue-su-confesor-la-admiraba-y-hoy-esta-rumbo-a-los-altares","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/francisco-fue-su-confesor-la-admiraba-y-hoy-esta-rumbo-a-los-altares\/","title":{"rendered":"Francisco fue su confesor, la admiraba, y hoy est\u00e1 rumbo a los&nbsp;altares"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Esteban Pittaro<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">El arzobispo de Buenos Aires, el cardenal Mario Poli, presidi&oacute; este lunes la clausura de la fase diocesana de la causa de canonizaci&oacute;n de la sierva de Dios Martha Pereyra Iraola. Acompa&ntilde;aron al cardenal Poli religiosas del Sagrado Coraz&oacute;n de Jes&uacute;s, familiares y allegados a la causa, y Gonzalo Pereyra Iraola, su postulador.<\/p>\n<p align=\"justify\"> La causa de esta religiosa argentina es muy cercana al Papa Francisco. <strong>El padre Bergoglio y la hermana Martha se conocieron mucho, desde que Francisco era muy joven<\/strong>, confirmaron a <em>Aleteia<\/em> desde la Causa.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Siendo provincial jesuita<strong>, compartieron misiones en La Rioja, y ya en Buenos Aires, fue su confesor, y la frecuentaba muy seguido en la comunidad de Almagro, donde la hermana Martha pas&oacute; sus &uacute;ltimos d&iacute;as. De &eacute;l fue la iniciativa de comenzar el proceso de canonizaci&oacute;n en 2004. \u201cNo quisiera morime sin verla beata\u201d, escribi&oacute; al postulador en 2012.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Martha Pereyra Iraola naci&oacute; el 26 de agosto de 1913 en Buenos Aires. Fue la sexta de los diez hijos de Mart&iacute;n Pereyra Iraola y Esther Ayerza. A los 9 a&ntilde;os perdi&oacute; a su madre. Estudi&oacute; en el Colegio de la Sociedad del Sagrado Coraz&oacute;n de Jes&uacute;s, de Buenos Aires.<\/p>\n<p align=\"justify\"> En 1933, a los dos a&ntilde;os de haber finalizado el colegio <strong>descubri&oacute; su vocaci&oacute;n religiosa e ingres&oacute; en el noviciado del Sagrado Coraz&oacute;n de Jes&uacute;s. Desde ese momento comenz&oacute; un largo camino de amor puro a Dios, y de constante entrega y servicio a los que m&aacute;s lo necesitaban.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Comenz&oacute; a colaborar en colegios tras pronunciar sus primeros votos. En 1942 realiz&oacute; los votos perpetuos y con ese paso adquiri&oacute; mayores responsabilidades que la llevaron, en contra de su voluntad, a no tener una vida tan \u201cescondida\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Tras el Concilio Vaticano II e inspirada en &eacute;l, Martha inici&oacute; una nueva labor de gran cercan&iacute;a con los m&aacute;s necesitados y pobres. Tras m&aacute;s de 35 a&ntilde;os de servicio en colegios de Buenos Aires, se ofreci&oacute; para acompa&ntilde;ar a su familia religiosa en el trabajo en distintas ciudades como Reconquista, Famatina, Libertad y Villa Diamante, entre otras.<\/p>\n<p align=\"justify\"> En 1991 regres&oacute; a Almagro, Buenos Aires, por problemas de salud. All&iacute; sigui&oacute; siendo ejemplo para sus hermanas. <strong>Falleci&oacute; el 25 de agosto de 1998, a los 85 a&ntilde;os.<\/strong> A su funeral asisti&oacute; el ya obispo Bergolgio, quien m&aacute;s tarde inici&oacute; el proceso de canonizaci&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Al introducir la rese&ntilde;a escrita por Fray Contardo Miglioranza, el hoy Papa escribi&oacute;: \u201c<strong>La Hermana Martha es un rayo de luz que pas&oacute; por la vida de esta Arquidi&oacute;cesis predicando, con su solo vivir, la mansedumbre del mensaje evang&eacute;lico. <\/strong>Pero no se trataba de una mansedumbre y humildad pasivas, sino fuertemente apost&oacute;licas, porque la Hermana Martha ten&iacute;a celo apost&oacute;lico. Amaba a su Se&ntilde;or y ard&iacute;a porque fuera conocido y amado. Muchas veces habl&eacute; con ella y, despu&eacute;s de esas conversaciones, sal&iacute; renovado y con deseos de seguir m&aacute;s de cerca al Se&ntilde;or\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\"> \u201c<strong>A ella le debo mucho, pues su ejemplo me fortaleci&oacute; para seguir adelante en el servicio del Se&ntilde;or<\/strong>\u201d, escribi&oacute; de la Sierva de Dios Martha Pereyra Iraola el hoy Papa Francisco.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>En la fotograf&iacute;a, a la izquierda, la hermana Martha Pereyra, y a la derecha, la postuladora de la causa, la Hna. Alicia Hughes y el cardenal&nbsp;<span style=\"color:rgb(38,38,38);font-family:arial, sans-serif;line-height:16px;\">Jorge Mario Bergoglio, en Almagro, el 18 de junio de 2004,d&iacute;a que se firm&oacute; el decreto con el que comenz&oacute; el proceso de canonizaci&oacute;n de la Hna. Martha.&nbsp;<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Esteban Pittaro El arzobispo de Buenos Aires, el cardenal Mario Poli, presidi&oacute; este lunes la clausura de la fase diocesana de la causa de canonizaci&oacute;n de la sierva de Dios Martha Pereyra Iraola. Acompa&ntilde;aron al cardenal Poli religiosas del Sagrado Coraz&oacute;n de Jes&uacute;s, familiares y allegados a la causa, y Gonzalo Pereyra Iraola, su &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/francisco-fue-su-confesor-la-admiraba-y-hoy-esta-rumbo-a-los-altares\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abFrancisco fue su confesor, la admiraba, y hoy est\u00e1 rumbo a los&nbsp;altares\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-31956","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31956","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31956"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31956\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31956"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31956"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31956"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}