{"id":31961,"date":"2016-06-13T11:47:06","date_gmt":"2016-06-13T16:47:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-isidoro-de-sevilla\/"},"modified":"2016-06-13T11:47:06","modified_gmt":"2016-06-13T16:47:06","slug":"hoy-celebramos-a-san-isidoro-de-sevilla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-isidoro-de-sevilla\/","title":{"rendered":"Hoy celebramos a &#8230; San Isidoro de&nbsp;Sevilla"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: evangeliodeldia.org<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"> San Isidoro de Sevilla era hermano menor de Leandro, obispo de Sevilla, y gran amigo del papa Gregorio Magno. Esta observaci&oacute;n es importante, pues constituye un elemento cultural y espiritual indispensable para comprender la personalidad de Isidoro.<\/p>\n<p align=\"justify\"> En efecto, le debe mucho a Leandro, persona muy exigente, estudiosa y austera, que hab&iacute;a creado en torno a su hermano menor un contexto familiar caracterizado por las exigencias asc&eacute;ticas propias de un monje y por los ritmos de trabajo exigidos por una seria entrega al estudio.<br \/> &nbsp;<br \/> Adem&aacute;s, Leandro se hab&iacute;a preocupado por disponer lo necesario para afrontar la situaci&oacute;n pol&iacute;tico-social del momento: en aquellas d&eacute;cadas los visigodos, b&aacute;rbaros y arianos, hab&iacute;an invadido la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica y se hab&iacute;an adue&ntilde;ado de los territorios que pertenec&iacute;an al Imperio Romano.<br \/> &nbsp;<br \/> Era necesario conquistarlos a la romanidad y al catolicismo. La casa de Leandro y de Isidoro contaba con una biblioteca sumamente rica de obras cl&aacute;sicas, paganas y cristianas. Isidoro, que sent&iacute;a la atracci&oacute;n tanto de unas como de otras, aprendi&oacute; bajo la responsabilidad de su hermano mayor una disciplina f&eacute;rrea para dedicarse a su estudio, con discernimiento. En la sede episcopal de Sevilla se viv&iacute;a, por tanto, en un clima sereno y abierto.<br \/> &nbsp;<br \/> Lo podemos deducir a partir de los intereses culturales y espirituales de Isidoro, tal y como emergen de sus mismas obras, que comprenden un conocimiento enciclop&eacute;dico de la cultura cl&aacute;sica pagana y un conocimiento profundo de la cultura cristiana. De este modo se explica el eclecticismo que caracteriza la producci&oacute;n literaria de Isidoro, el cual pasa con suma facilidad de Marcial a Agust&iacute;n, de Cicer&oacute;n a Gregorio Magno.<br \/> &nbsp;<br \/> La lucha interior que tuvo que afrontar el joven Isidoro, que se convirti&oacute; en sucesor del hermano Leandro en la c&aacute;tedra episcopal de Sevilla, en el a&ntilde;o 599, no fue ni mucho menos f&aacute;cil. Quiz&aacute; se debe a esta lucha constante consigo mismo la impresi&oacute;n de un exceso de voluntarismo que se percibe leyendo las obras de este gran autor, considerado como el &uacute;ltimo de los padres cristianos de la antig&uuml;edad.<br \/> &nbsp;<br \/> Pocos a&ntilde;os despu&eacute;s de su muerte, que tuvo lugar en el a&ntilde;o 636, el Concilio de Toledo (653) le defini&oacute;como &quot;ilustre maestro de nuestra &eacute;poca y gloria de la Iglesia cat&oacute;lica&quot;.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"> Isidoro fue, sin duda, un hombre de contraposiciones dial&eacute;cticas acentuadas. E incluso, en su vida personal, experiment&oacute; un conflicto interior permanente, sumamente parecido al que ya hab&iacute;an vivido san Gregorio Magno y san Agust&iacute;n, entre el deseo de soledad, para dedicarse &uacute;nicamente a la meditaci&oacute;n de la Palabra de Dios, y las exigencias de la caridad hacia los hermanos de cuya salvaci&oacute;n se sent&iacute;a encargado, como obispo.<br \/> &nbsp;<br \/> Por ejemplo, sobre los responsables de la Iglesia escribe: &quot;<em>El responsable de una Iglesia (<\/em>vir ecclesiasticus<em>) por una parte tiene que dejarse crucificar al mundo con la mortificaci&oacute;n de la carne, y por otra, tiene que aceptar la decisi&oacute;n del orden eclesi&aacute;stico, cuando procede de la voluntad de Dios, de dedicarse al gobierno con humildad, aunque no quisiera hacerlo<\/em>&quot; (Libro de las Sentencias III, 33, 1: PL 83, col. 705 B).<br \/> &nbsp;<br \/> Y a&ntilde;ade un p&aacute;rrafo despu&eacute;s: &quot;<em>Los hombres de Dios (<\/em>sancti viri<em>) no desean ni mucho menos dedicarse a las cosas seculares y gimen cuando, por un misterioso designio divino, se les encargan ciertas responsabilidades&#8230; Hacen todo lo posible para evitarlas, pero aceptan aquello que no quisieran y hacen lo que habr&iacute;an querido evitar. Entran as&iacute; en el secreto del coraz&oacute;n y all&iacute;, adentro, tratan de comprender qu&eacute; es lo que les pide la misteriosa voluntad de Dios.<br \/> &nbsp;<br \/> Y cuando se dan cuenta de que tienen que someterse a los designios de Dios, agachan la cabeza del coraz&oacute;n bajo el yugo de la decisi&oacute;n divina<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: evangeliodeldia.org San Isidoro de Sevilla era hermano menor de Leandro, obispo de Sevilla, y gran amigo del papa Gregorio Magno. Esta observaci&oacute;n es importante, pues constituye un elemento cultural y espiritual indispensable para comprender la personalidad de Isidoro. 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