{"id":31963,"date":"2016-06-13T11:47:10","date_gmt":"2016-06-13T16:47:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-hugo-de-francia\/"},"modified":"2016-06-13T11:47:10","modified_gmt":"2016-06-13T16:47:10","slug":"hoy-celebramos-a-san-hugo-de-francia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-hugo-de-francia\/","title":{"rendered":"Hoy celebramos a &#8230; San Hugo de&nbsp;Francia"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: evangeliodeldia.org<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">San Hugo (significa &quot;el inteligente&quot;), nacido en Francia en el a&ntilde;o 1052, fue ordenado obispo por Gregorio VII cuando&nbsp;s&oacute;lo ten&iacute;a 28 a&ntilde;os. El papa lo envi&oacute; a dirigir la di&oacute;cesis francesa de Grenoble, donde permaneci&oacute; 50 a&ntilde;os. En ese largo tiempo intent&oacute; renunciar a su cargo ante cinco pont&iacute;fices, pero ninguno le acept&oacute; su renuncia.<br \/> &nbsp;<br \/> Dedicaba largas horas a la oraci&oacute;n y a la meditaci&oacute;n y recorr&iacute;a su di&oacute;cesis de parroquia en parroquia corrigiendo abusos y ense&ntilde;ando c&oacute;mo obrar bien. Crey&eacute;ndose un inepto y un in&uacute;til para este cargo, se fue a un convento a rezar y a hacer penitencia. Pero el Sumo Pont&iacute;fice Gregorio VII, que lo necesitaba much&iacute;simo para que le ayudara a volver m&aacute;s fervorosa a la gente, lo llam&oacute; paternalmente y lo hizo retornar otra vez a su di&oacute;cesis a seguir siendo obispo.<br \/> &nbsp;<br \/> Un d&iacute;a lleg&oacute; san Bruno con seis amigos a pedirle a san Hugo que les concediera un sitio donde fundar un convento de gran rigidez, para los que quisieran hacerse santos, basado en oraci&oacute;n, silencio, ayunos, estudio y meditaci&oacute;n. El santo obispo les dio un sitio llamado Cartuja, donde fue fundada la Orden de los Cartujos.<\/p>\n<p align=\"justify\"> All&iacute; el silencio es perpetuo (hablan el domingo de Pascua) y el ayuno, la mortificaci&oacute;n y la oraci&oacute;n llevan a sus religiosos a una gran santidad. Para san Hugo sus d&iacute;as en la Cartuja eran como un oasis en medio del desierto de este mundo corrompido y corruptor, pero cuando ya llevaba varios d&iacute;as all&iacute;, su director, san Bruno le avisaba que Dios lo quer&iacute;a al frente de su di&oacute;cesis, y ten&iacute;a que volverse otra vez a su ciudad.<br \/> &nbsp;<br \/> Los sacerdotes m&aacute;s fervorosos y el pueblo humilde aceptaban con muy buena voluntad las &oacute;rdenes y consejos del santo obispo. Varias veces fue a Roma a visitar al papa y a rogarle que le quitara aquel oficio de obispo porque no se cre&iacute;a digno. Pero ni Gregorio VII, ni Urbano II, ni Pascual II, ni Inocencio II, quisieron aceptar su renuncia porque sab&iacute;an que era un gran ap&oacute;stol.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"> Cuando ya muy anciano le pidi&oacute; al papa Honorio II que lo librara de aquel cargo porque estaba muy viejo, d&eacute;bil y enfermo, el Sumo Pont&iacute;fice le respondi&oacute;: &quot;Prefiero de obispo a Hugo, viejo, d&eacute;bil y enfermo, antes que a otro que est&eacute; lleno de juventud y de salud&quot;. Era un gran orador, y como rezaba mucho antes de predicar, sus sermones conmov&iacute;an profundamente a sus oyentes.<br \/> &nbsp;<br \/> Era muy frecuente que en medio de sus sermones, grandes pecadores empezaran a llorar a grito pelado y a suplicar a grandes voces que el Se&ntilde;or Dios les perdonara sus pecados. Sus sermones obten&iacute;an numerosas conversiones.<br \/> &nbsp;<br \/> Al final de su vida, la artritis le produc&iacute;a dolores inmensos y continuos pero nadie se daba cuenta de que estaba sufriendo, porque sab&iacute;a colocar una muralla de sonrisas para que nadie supiera los dolores que estaba padeciendo por amor a Dios y salvaci&oacute;n de las almas.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Un d&iacute;a, al verlo llorar por sus pecados le dijo un hombre: &quot;Padre, &iquest;por qu&eacute; llora, si jam&aacute;s ha cometido un pecado deliberado y plenamente aceptado? &quot;. Y &eacute;l le respondi&oacute;: &quot;El Se&ntilde;or Dios encuentra manchas hasta en sus propios &aacute;ngeles. Y yo quiero decirle con el salmista: &quot;Se&ntilde;or, perd&oacute;name aun de aquellos pecados de los cuales yo no me he dado cuenta y no recuerdo&quot;.&nbsp; Muri&oacute; a los 80 a&ntilde;os, el 1 de abril de 1132. El papa Inocencio II lo declar&oacute; santo dos a&ntilde;os despu&eacute;s de su muerte.<br \/> &nbsp;<br \/> Oremos<\/p>\n<p align=\"justify\"> Se&ntilde;or, t&uacute; que colocaste a San Hugo en el n&uacute;mero de los santos pastores y lo hiciste brillar por el ardor de la caridad y de aquella fe que vence al mundo, haz que tambi&eacute;n nosotros, por su intercesi&oacute;n, perseveremos firmes en la fe y arraigados en el amor y merezcamos as&iacute; participar de su gloria. Por nuestro Se&ntilde;or Jesucristo, tu Hijo.<br \/> &nbsp;<br \/> &nbsp;<br \/><em><strong><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/evangeliodeldia.org\/main.php?language=SP&amp;module=saintfeast&amp;localdate=20140401&amp;id=12012&amp;fd=0\">Art&iacute;culo <\/a>publicado originalmente por evangeliodeldia.org<\/strong><\/em>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: evangeliodeldia.org San Hugo (significa &quot;el inteligente&quot;), nacido en Francia en el a&ntilde;o 1052, fue ordenado obispo por Gregorio VII cuando&nbsp;s&oacute;lo ten&iacute;a 28 a&ntilde;os. El papa lo envi&oacute; a dirigir la di&oacute;cesis francesa de Grenoble, donde permaneci&oacute; 50 a&ntilde;os. 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