{"id":31969,"date":"2016-06-13T11:47:24","date_gmt":"2016-06-13T16:47:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-tambien-a-san-dimas-el-buen-ladron-el-unico-canonizado-por-jesus\/"},"modified":"2016-06-13T11:47:24","modified_gmt":"2016-06-13T16:47:24","slug":"hoy-celebramos-tambien-a-san-dimas-el-buen-ladron-el-unico-canonizado-por-jesus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-tambien-a-san-dimas-el-buen-ladron-el-unico-canonizado-por-jesus\/","title":{"rendered":"Hoy celebramos tambi\u00e9n a &#8230;San Dimas, el buen ladr\u00f3n: el \u00fanico canonizado por&nbsp;Jes\u00fas"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Santopedia<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"> S&oacute;lo poseemos noticias ciertas acerca de su muerte y de su solemne canonizaci&oacute;n -por parte del mismo Jesucristo-, no repetida en la historia de la Santidad.<br \/> &nbsp;<br \/> Y con &Eacute;l crucificaron dos ladrones, uno a la derecha y otro a la izquierda de &Eacute;l. Y fue cumplida la Escritura que dice: Y fue contado entre los inicuos. Uno de los malhechores le insultaba diciendo: &iquest;No eres T&uacute; el Mes&iacute;as? S&aacute;lvate a Ti mismo y a nosotros. Mas el otro, respondiendo, le reconven&iacute;a diciendo: &iquest;Ni siquiera temes t&uacute; a Dios estando en el mismo suplicio? Nosotros, la verdad, lo estamos justamente, pues recibimos el justo pago de lo que hicimos; mas &Eacute;ste nada ha hecho; y dec&iacute;a a Jes&uacute;s Acu&eacute;rdate de m&iacute; cuando vinieres en la gloria de tu realeza. D&iacute;jole: En verdad te digo, que hoy estar&aacute;s conmigo en el Para&iacute;so.<br \/> (Marcos 17, 27s. y Lucas 23, 39-43)<br \/> Como hemos indicado al principio, nada m&aacute;s sabemos de San Dimas con certeza hist&oacute;rica, pues son unas actas, aunque muy antiguas, ap&oacute;crifas las que iniciaron la leyenda sobre el mismo, que todos hemos o&iacute;do relatar alguna vez.<br \/> &nbsp;<br \/> La Sagrada Familia, seg&uacute;n nos narra la Biblia, se vio obligada a huir a Egipto, debido al peligro que corr&iacute;a la vida de Jes&uacute;s, por la persecuci&oacute;n de los ni&ntilde;os menores de dos a&ntilde;os que Herodes el Grande hab&iacute;a decretado.<br \/> &nbsp;<br \/> En cierta ocasi&oacute;n en que los soldados del rey -y empieza aqu&iacute; la narraci&oacute;n ap&oacute;crifa- estaban sobre la pista de la Familia Santa, y cuando ya les andaban muy cerca, Jos&eacute; y Mar&iacute;a encontraron una casa en la que f&aacute;cilmente se podr&iacute;an esconder, si les dejaban entrar.<br \/> &nbsp;<br \/> Esta casa era la que habitaba Dimas con los suyos. Jos&eacute; les pide que los escondan, pues los soldados del rey con sus caballos, mucho m&aacute;s veloces que el sencillo borrico que montan, ya casi les dan alcance. Pero los habitantes de aquella casa se niegan a ello.<br \/> &nbsp;<br \/> En este momento sale el joven Dimas, que seguramente por su car&aacute;cter y decisi&oacute;n gozaba entre sus camaradas de gran autoridad, y dispone que se queden y les esconde en un lugar tan oculto que la polic&iacute;a romana no consigue descubrirlos, ni puede detenerlos. Jes&uacute;s promete a Dimas, agradecido, que su acto no quedar&aacute; sin recompensa, y le anuncia que volver&aacute;n a verse en otra ocasi&oacute;n y a&uacute;n en peores condiciones, y entonces ser&aacute; &Eacute;l, Cristo, quien ayudar&aacute; a su benigno protector.<br \/> &nbsp;<br \/> De este modo terminan su narraci&oacute;n las actas ap&oacute;crifas. Explicaci&oacute;n suficiente, sin embargo, para observar en ella una diferencia total entre las leyendas atribuidas a Jes&uacute;s, y la sobriedad evang&eacute;lica, aun en los momentos m&aacute;s sublimes en que para confirmar su doctrina, Jesucristo obra algunos de sus milagros. Por esta raz&oacute;n nos ce&ntilde;iremos a continuaci&oacute;n al relato evang&eacute;lico, Palabra Viva, que nos conduce a importantes ense&ntilde;anzas.<br \/> &nbsp;<br \/> &iquest;A qu&eacute; fue debida la conversi&oacute;n de Dimas, un ladr&oacute;n, un malhechor, que seguramente en toda su vida no hab&iacute;a visto a Jes&uacute;s, aunque hubiera o&iacute;do hablar de &Eacute;l, como de alguien grande, misteriosamente poderoso y enigm&aacute;tico para muchos?<br \/> &nbsp;<br \/> Porque en la cruz, Dimas se nos presenta ya convertido, como creyente en la divinidad de Cristo: &quot;&iquest;Ni siquiera temes t&uacute; a Dios, estando en el mismo suplicio?&quot;.<br \/> &nbsp;<br \/> Un autor moderno atribuye la conversi&oacute;n de Dimas a la mirada de Jesucristo, la mirada clara de Cristo; en su cara abofeteada, escupida y demacrada, la mirada que hab&iacute;a obrado tantos prodigios y que convert&iacute;a al que se adentraba en ella con coraz&oacute;n limpio, en seguidor y disc&iacute;pulo&#8230;<br \/> &nbsp;<br \/> Y el coraz&oacute;n de Dimas deb&iacute;a ser limpio, a pesar de todos sus delitos. Inclinado al robo quiz&aacute; por circunstancias externas, circunstancias tal vez de tipo social, hab&iacute;a sabido conservar, empero, cierto cari&ntilde;o a los que le rodeaban, y un respeto sincero a sus padres y a las vidas de los dem&aacute;s.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Santopedia S&oacute;lo poseemos noticias ciertas acerca de su muerte y de su solemne canonizaci&oacute;n -por parte del mismo Jesucristo-, no repetida en la historia de la Santidad. &nbsp; Y con &Eacute;l crucificaron dos ladrones, uno a la derecha y otro a la izquierda de &Eacute;l. 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