{"id":31974,"date":"2016-06-13T11:47:35","date_gmt":"2016-06-13T16:47:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/%e2%80%8bpor-que-no-un-ano-santo-dedicado-a-san-jose\/"},"modified":"2016-06-13T11:47:35","modified_gmt":"2016-06-13T16:47:35","slug":"%e2%80%8bpor-que-no-un-ano-santo-dedicado-a-san-jose","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/%e2%80%8bpor-que-no-un-ano-santo-dedicado-a-san-jose\/","title":{"rendered":"\u200b\u00bfPor qu\u00e9 no un A\u00f1o Santo dedicado a san&nbsp;Jos\u00e9?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Salvador Aragon\u00e9s<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">En algunas zonas de la Europa central y de Am&eacute;rica Latina la figura de san Jos&eacute; de Nazaret ha sido engrandecida, m&aacute;s que en la Europa Meridional; de ah&iacute; que en algunas discusiones teol&oacute;gicas se ha comentado que la Iglesia cat&oacute;lica es \u201cmuy mariana pero poco josefina\u201d, es decir, que hay mucha devoci&oacute;n a la Virgen Mar&iacute;a\u2014que nadie discute&#8211;mientras que a san Jos&eacute; se le considera por debajo de lo que se cree deber&iacute;a ser su figura en la historia de la Redenci&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"justify\"> En alg&uacute;n art&iacute;culo aparecido en publicaciones especializadas se propon&iacute;a <strong>que la Iglesia cat&oacute;lica celebrara el milenario de la muerte de San Jos&eacute;, proponiendo un A&ntilde;o Santo, en el que profundizar en la piedad y conocimiento de la figura del gran Patriarca de la Iglesia. <\/strong>Ya existe una parte de la teolog&iacute;a dedicada a san Jos&eacute;, la Josefolog&iacute;a.<\/p>\n<p align=\"justify\"> No fue hasta el Concilio Vaticano II (san Juan XXIII) cuando la liturgia cat&oacute;lica introdujo a san Jos&eacute; en el Canon Romano de la santa misa. Lo hab&iacute;an pedido muchos padres conciliares, al igual que&nbsp; la proclamaci&oacute;n de Mar&iacute;a como Madre de la Iglesia, que tambi&eacute;n aprob&oacute; el Concilio.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Este A&ntilde;o Santo bien podr&iacute;a celebrarse el a&ntilde;o 2020 o cualquier otro, con motivo del segundo milenario de su fallecimiento.<\/strong> Aunque se desconoce cu&aacute;ndo falleci&oacute; san Jos&eacute;, se sabe que fue en el intervalo entre el encuentro de Jes&uacute;s en el Templo, a los 12 a&ntilde;os, y su vida p&uacute;blica, que empez&oacute; a los 30 a&ntilde;os.<\/p>\n<p align=\"justify\"> La media de mortalidad de aquel entonces no alcanzaba los 50 a&ntilde;os. Si san Jos&eacute; se cas&oacute; con Mar&iacute;a Virgen a los 25 a&ntilde;os, m&aacute;s o menos, el encuentro de Jes&uacute;s en el Templo fue entonces a los 37 a&ntilde;os de Jos&eacute;, y habr&iacute;a que a&ntilde;adir entre 10 y 15 a&ntilde;os hasta su fallecimiento.<\/p>\n<p align=\"justify\"> La <strong>Familia de Nazaret<\/strong> tiene muchas devociones populares, especialmente en Am&eacute;rica Latina, donde se reza a \u201cJes&uacute;s, Mar&iacute;a y Jos&eacute;\u201d. La uni&oacute;n existente entre los tres miembros de la Sagrada Familia, dado el inmenso amor que exist&iacute;a entre ellos, es&nbsp; inquebrantable, como no pod&iacute;a ser de otra manera, siendo Jes&uacute;s, la segunda Persona de la Sant&iacute;sima Trinidad.<\/p>\n<p align=\"justify\"> La devoci&oacute;n a la Sagrada Familia ha llevado a que entre familias cristianas se albergara una imagen de ella en una hornacina que pasaba de hogar en hogar cada semana para bendecir a las familias.<\/p>\n<p align=\"justify\"> El modelo de la Sagrada Familia como un modelo de familia estable y una comunidad de amor \u2013no confundir con los sentimientos, pues estos van y vienen y el amor permanece\u2014es <strong>muy adecuado en este a&ntilde;o en que la Iglesia recorre el camino sinodal para proponer acciones pastorales concretas en el &aacute;mbito de la familia que culminar&aacute; en la celebraci&oacute;n del S&iacute;nodo<\/strong> Ordinario sobre la familia el pr&oacute;ximo mes de octubre.&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Ser&iacute;a deseable que el S&iacute;nodo se pronunciara en favor de dedicar un A&ntilde;o Santo a San Jos&eacute; o hiciera especial menci&oacute;n a su figura<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Por otro lado, <strong>san Jos&eacute; es patrono de las vocaciones al sacerdocio, y de todas las vocaciones<\/strong> de mujeres y hombres tanto en el estado laical como en el religioso. En este a&ntilde;o dedicado especialmente a la vida religiosa, san Jos&eacute; es el gran intercesor como patriarca de la Iglesia, como esposo de Mar&iacute;a, y como padre de Jes&uacute;s seg&uacute;n el esp&iacute;ritu, en favor de las vocaciones.<\/p>\n<p align=\"justify\"> En otro orden de cosas, personalmente no me gusta la expresi&oacute;n que se dice de san Jos&eacute; como \u201c<strong>padre putativo<\/strong>\u201d. Ciertamente viene \u201cputativo\u201d del lat&iacute;n (padre putativo equivale a que se le equipara a padre) en espa&ntilde;ol suena mal, adem&aacute;s de parecer que es un padre de \u201cmenor cualidad\u201d que un padre biol&oacute;gico.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Dec&iacute;a san Agust&iacute;n (Serm&oacute;n 51, 20) que \u201ca Jos&eacute; no s&oacute;lo se le debe el nombre de padre, sino que se le debe m&aacute;s que a otro alguno (\u2026), era <strong>tanto m&aacute;s profundamente padre cuanto m&aacute;s casta fue su paternidad<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Salvador Aragon\u00e9s En algunas zonas de la Europa central y de Am&eacute;rica Latina la figura de san Jos&eacute; de Nazaret ha sido engrandecida, m&aacute;s que en la Europa Meridional; de ah&iacute; que en algunas discusiones teol&oacute;gicas se ha comentado que la Iglesia cat&oacute;lica es \u201cmuy mariana pero poco josefina\u201d, es decir, que hay mucha &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/%e2%80%8bpor-que-no-un-ano-santo-dedicado-a-san-jose\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u200b\u00bfPor qu\u00e9 no un A\u00f1o Santo dedicado a san&nbsp;Jos\u00e9?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-31974","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31974","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31974"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31974\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31974"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31974"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31974"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}