{"id":31990,"date":"2016-06-13T11:48:11","date_gmt":"2016-06-13T16:48:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-juan-de-dios\/"},"modified":"2016-06-13T11:48:11","modified_gmt":"2016-06-13T16:48:11","slug":"hoy-celebramos-a-san-juan-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-juan-de-dios\/","title":{"rendered":"Hoy celebramos a&#8230; San Juan de&nbsp;Dios"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: evangeliodeldia.org<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Fundador (1495-1550), Juan Ciudad Duarte naci&oacute; de padres humildes en Montemayor el Nuevo (Portugal), el a&ntilde;o 1495. Eran a&ntilde;os de efervescencia, al reclamo de los nuevos descubrimientos. Juan parti&oacute; de su pueblo cuando s&oacute;lo ten&iacute;a ocho a&ntilde;os. Entr&oacute; en Espa&ntilde;a y se qued&oacute; en Oropesa. M&aacute;s tarde seguir&iacute;a su aventura.<br \/> &nbsp;<br \/> Entra a servir en casa de un rico propietario. El due&ntilde;o le propone un ventajoso matrimonio con su hija. Juan no quiere atarse y desaparece. Se alista en el ej&eacute;rcito. Lucha como san Ignacio en Fuenterrab&iacute;a. &nbsp;Sufre muchas peripecias.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Por un descuido es expulsado y regresa a Oropesa. Vuelve al ej&eacute;rcito contra los turcos y llega hasta Viena. A la vuelta pasa por su pueblo. Luego reside en Sevilla, Ceuta, Gibraltar y Algeciras, siempre con ocupaciones diversas.<br \/> &nbsp;<br \/> Su vida es una perpetua aventura. A los 42 a&ntilde;os llega a Granada. All&iacute; se realiz&oacute; su conversi&oacute;n. &quot;Granada ser&aacute; tu cruz&quot;, le dice el Se&ntilde;or. <strong>Desde ahora se llamar&aacute; Juan de Dios<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Predicaba en Granada san Juan de &Aacute;vila, y con tales colores y tonos predic&oacute; sobre la belleza de la virtud y sobre la fealdad del pecado, con tantos ardores habl&oacute; sobre el amor de Dios, que Juan <strong>se sinti&oacute; como herido por un rayo<\/strong>. Se tiraba por el suelo, mientras repet&iacute;a: <strong>&quot;Misericordia, Se&ntilde;or, misericordia&quot;<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Quem&oacute; los libros que vend&iacute;a de caballer&iacute;a, reparti&oacute; los piadosos, lo dio todo, y <strong>corri&oacute; por las calles de la ciudad descalzo y gritando sus pecados y su arrepentimiento como uno que ha perdido el juicio.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> S&oacute;lo Juan de &Aacute;vila le anim&oacute; a <strong>encauzar aquellos arrebatos en alguna obra permanente de caridad. Y Juan concentr&oacute; ahora todo su entusiasmo en una nueva Orden: La Orden de los Hermanos Hospitalarios de San Juan de Dios. <\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> &quot;Haceos el bien, hermanos&quot;, repet&iacute;a sin cesar. <strong>Sus primeros compa&ntilde;eros los reclut&oacute; el fundador entre la gente m&aacute;s desarrapada: un alcahuete, un asesino, un esp&iacute;a y un usurero.<\/strong> Esa es la fuerza del amor. Un converso que saca del fango a cuatro truhanes y los hace h&eacute;roes cristianos. Sobre estas cuatro columnas apoyar&aacute; su obra. Peregrina a Guadalupe. Vuelve a Granada y recoge los primeros enfermos.<br \/> &nbsp;<br \/> Es el precursor de la beneficencia moderna. <strong>Acoge a los enfermos, los cura, los limpia, los consuela, les da de comer. Todo es limpieza, orden y paz en la casa. Por la noche mendiga por la ciudad para los enfermos. <\/strong>Todos se le abren. Todos le ayudan.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"> Es muy expresivo el cuadro de Murillo: va el Santo con el cesto lleno por la ciudad, carga con un enfermo ulceroso que representa a Jesucristo y un &aacute;ngel le sostiene y le gu&iacute;a.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Un d&iacute;a se declar&oacute; un incendio en el hospital.&nbsp;Hab&iacute;a peligro de que todos los enfermos quedaran abrasados. Juan de Dios, desoyendo a los prudentes, <strong>se meti&oacute; en el fuego, dispuesto a dar la vida, cogi&oacute; uno a uno sobre sus espaldas y los salv&oacute; a todos. A &eacute;l &uacute;nicamente se le chamuscaron los vestidos<\/strong>. Las llamas de su amor fueron m&aacute;s fuertes que el fuego.&nbsp; Muri&oacute; en Granada el a&ntilde;o 1550.<br \/> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Oremos<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Padre de misericordia, que concediste a san Juan de Dios un gran amor y compasi&oacute;n hacia los pobres y los enfermos, haz que tambi&eacute;n nosotros sirvamos a nuestros hermanos con esp&iacute;ritu de caridad y merezcamos, por ello, ser colocados a tu derecha en el d&iacute;a del retorno de tu Hijo. Que vive y reina contigo.<br \/> &nbsp;<br \/> &nbsp;<br \/><em><strong><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/evangeliodeldia.org\/main.php?language=SP&amp;module=saintfeast&amp;localdate=20140308&amp;id=11987&amp;fd=0\">Art&iacute;culo<\/a> <\/strong>publicado originalmente por evangeliodeldia.org&nbsp;<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: evangeliodeldia.org Fundador (1495-1550), Juan Ciudad Duarte naci&oacute; de padres humildes en Montemayor el Nuevo (Portugal), el a&ntilde;o 1495. Eran a&ntilde;os de efervescencia, al reclamo de los nuevos descubrimientos. Juan parti&oacute; de su pueblo cuando s&oacute;lo ten&iacute;a ocho a&ntilde;os. Entr&oacute; en Espa&ntilde;a y se qued&oacute; en Oropesa. M&aacute;s tarde seguir&iacute;a su aventura. &nbsp; Entra a &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-juan-de-dios\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abHoy celebramos a&#8230; San Juan de&nbsp;Dios\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-31990","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31990","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31990"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31990\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31990"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31990"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31990"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}