{"id":32005,"date":"2016-06-13T11:48:49","date_gmt":"2016-06-13T16:48:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-policarpo-de-esmirna\/"},"modified":"2016-06-13T11:48:49","modified_gmt":"2016-06-13T16:48:49","slug":"hoy-celebramos-a-san-policarpo-de-esmirna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-policarpo-de-esmirna\/","title":{"rendered":"Hoy celebramos a &#8230; San Policarpo de&nbsp;Esmirna"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: corazones.org<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">San Policarpo fue uno de los m&aacute;s famosos entre aquellos obispos de la Iglesia primitiva a quienes se les da el nombre de &quot;Padres Apost&oacute;licos&quot;, por haber sido disc&iacute;pulos de los Ap&oacute;stoles y directamente instruidos por ellos. Policarpo fue disc&iacute;pulo de San Juan Evangelista, y los fieles le profesaban una gran veneraci&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Entre sus muchos disc&iacute;pulos y seguidores se encontraban san Ireneo y Pap&iacute;as. Cuando Florino, que hab&iacute;a visitado con frecuencia a san Policarpo, empez&oacute; a profesar ciertas herej&iacute;as, san Ireneo le escribi&oacute;:<\/p>\n<p align=\"justify\"> &quot;Esto no era lo que ense&ntilde;aban los obispos, nuestros predecesores. Yo te puedo mostrar el sitio en el que el bienaventurado Policarpo acostumbraba a sentarse a predicar. Todav&iacute;a recuerdo la gravedad de su porte, la santidad de su persona, la majestad de su rostro y de sus movimientos, as&iacute; como sus santas exhortaciones al pueblo.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Todav&iacute;a me parece o&iacute;rle contar c&oacute;mo hab&iacute;a conversado con Juan y con muchos otros que vieron a Jesucristo, y repetir las palabras que hab&iacute;a o&iacute;do de ellos.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Pues bien, puedo jurar ante Dios que si el santo obispo hubiese o&iacute;do tus errores, se habr&iacute;a tapado las orejas y habr&iacute;a exclamado, seg&uacute;n su costumbre: &iexcl;Dios m&iacute;o!, &iquest;por qu&eacute; me has hecho vivir hasta hoy para o&iacute;r semejantes cosas? Y al punto habr&iacute;a hu&iacute;do del sitio en que se predicaba tal doctrina&quot;.<br \/> &nbsp;<br \/> La tradici&oacute;n cuenta que, habi&eacute;ndose encontrado San Policarpo con Marci&oacute;n en las calles de Roma, el hereje le increp&oacute;, al ver que no parec&iacute;a advertirle: &#8216;&iquest;Qu&eacute;, no me-conoces?&quot; &quot;S&iacute;, -le respondi&oacute; Policarpo-, se que eres el primog&eacute;nito de Satan&aacute;s&quot;.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>El santo obispo hab&iacute;a heredado este aborrecimiento hacia las herej&iacute;as de su maestro san Juan,<\/strong> quien sali&oacute; huyendo de los ba&ntilde;os, al ver a Cerinto. Ellos comprend&iacute;an el gran da&ntilde;o que hace la herej&iacute;a.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>San Policarpo bes&oacute; las cadenas de san Ignacio, cuando &eacute;ste pas&oacute; por Esmirna, camino del martirio, e Ignacio a su vez, le recomend&oacute; que velara por su lejana Iglesia de Antioqu&iacute;a y le pidi&oacute; que escribiera en su nombre a las Iglesias de Asia,<\/strong> a las que &eacute;l no hab&iacute;a podido escribir.<\/p>\n<p align=\"justify\"> San Policarpo escribi&oacute; poco despu&eacute;s a los Filipenses una carta que se conserva todav&iacute;a y que alaban mucho san Ireneo, san Jer&oacute;nimo, Eusebio y otros. Dicha carta, que en tiempos de san Jer&oacute;nimo se le&iacute;a p&uacute;blicamente en las iglesias, merece toda admiraci&oacute;n por la excelencia de sus consejos y la claridad de su estilo.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Policarpo emprendi&oacute; un viaje a Roma para aclarar ciertos puntos con el Papa san Aniceto, especialmente la cuesti&oacute;n de la fecha de la Pascua, porque las Iglesias de Asia difer&iacute;an de las otras en este particular.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Como Aniceto no pudiese convencer a Policarpo ni &eacute;ste a aqu&eacute;l, convinieron en que ambos conservar&iacute;an sus propias costumbres y permanecer&iacute;an unidos por la caridad. Para mostrar su respeto por san Policarpo, Aniceto le pidi&oacute; que celebrara la Eucarist&iacute;a en su Iglesia. A esto se reduce todo lo que sabemos sobre san Policarpo, antes de su martirio.<br \/> &nbsp;<br \/> El a&ntilde;o sexto de Marco Aurelio, seg&uacute;n la narraci&oacute;n de Eusebio, estall&oacute; una grave persecuci&oacute;n en Asia, en la que los cristianos dieron pruebas de un valor heroico. Germ&aacute;nico, quien hab&iacute;a sido llevado a Esmirna con otros once o doce cristianos se se&ntilde;al&oacute; entre todos, y anim&oacute; a los pusil&aacute;nimes a soportar el martirio.<\/p>\n<p align=\"justify\"> En el anfiteatro, el proc&oacute;nsul le exhort&oacute; a no entregarse a la muerte en plena juventud, cuando la vida ten&iacute;a tantas cosas que ofrecerle, pero Germ&aacute;nico provoc&oacute; a las fieras para que le arrebataran cuanto antes la vida perecedera. Pero tambi&eacute;n hubo cobardes: un frigio, llamado Quinto, consinti&oacute; en hacer sacrificios a los dioses antes que morir. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: corazones.org San Policarpo fue uno de los m&aacute;s famosos entre aquellos obispos de la Iglesia primitiva a quienes se les da el nombre de &quot;Padres Apost&oacute;licos&quot;, por haber sido disc&iacute;pulos de los Ap&oacute;stoles y directamente instruidos por ellos. Policarpo fue disc&iacute;pulo de San Juan Evangelista, y los fieles le profesaban una gran veneraci&oacute;n. Entre &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-policarpo-de-esmirna\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abHoy celebramos a &#8230; San Policarpo de&nbsp;Esmirna\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-32005","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32005","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32005"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32005\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32005"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32005"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32005"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}